Covid 19

La cuarentena por el Covid-19 no es un tiempo para relajarse y desconectarse del mundo, al contrario, es un tiempo para clamar a Dios, pues el mundo nos necesita dentro de casa pero invirtiendo bien el tiempo, inclinando nuestro corazón a orar y humillarnos ante la Poderosa mano de Dios, pues somos humanos falibles y necesitados de Él. 

«Por lo tanto, cuiden mucho su comportamiento. «No vivan neciamente, sino con sabiduría. Aprovechen bien este momento decisivo, porque los días son malos. No actúen tontamente; procuren entender cuál es la voluntad del Señor» Efesios 5:16-18.

Pero no es nada fácil mantenernos alejados de nuestros amigos, familiares, iglesia, trabajos, y demás personas que amamos. Eso va en contra de nuestra naturaleza, pues somos seres sociales y no nacimos para estar encerrados. 

Han pasado muchos días y cada vez más el aislamiento se vuelve difícil de soportar. Sin embargo, debemos recordar en TODO MOMENTO que nos aislamos por amor a Dios, a nosotros, y a quienes nos rodean; es una gran muestra de amor en este tiempo de incertidumbre. Al aislarnos, pensamos en los demás y no solo en nosotros. 

«Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” Mateo 22:39

Tiempo en casa

¿Te aburre estar tanto tiempo en casa? ¿Pasan las horas y no sabes qué hacer? ¿Hasta cuándo durará esta cuarentena? ¿Cómo sobrellevar este encierro, sentir paz y menos ansiedad? 

Recomendamos que, desde el lugar donde nos encontremos en cuarentena, podamos utilizar ese valioso tiempo que Dios nos está permitiendo para acercarnos a Él, edificar nuestras vidas y las de nuestra familia, es la maravillosa recomendación de Isaías 55.6-7.

Recomendaciones

Cuando nos desesperemos, estemos ansiosos, inquietos, abrumados y con ganas de gritar…

Oremos

Muchos están expuestos, mientras tú estás en casa; ora por los médicos, personal de seguridad, niños y ancianos con enfermedades base, los privados de libertad y personas recluidas en hospitales.
Tu oración el mundo la necesita. Convierte cada pensamiento en una oración
 

«Orad sin cesar» 1Tesalonicenses 5:17.

Aunque no sepamos cantar

Elevemos la voz en alabanza a Dios; cantemos también canciones que alegren y llenen de esperanza nuestro corazón en este tiempo de prueba, así nos invita el Salmo 150:6.

Es bueno reflexionar

Todo esto tiene una perspectiva eterna y bíblica, no lo olvides. Piensa en Dios en todo momento, pues así el guardará tu corazón en paz y calma, esa es la garantía que nos da Isaías 26:3.

Indispensable es leer

Lee tu biblia principalmente porque ella es la guía que nos lleva a lugares seguros en tiempos difíciles; en ella está la respuesta a todo este caos que vivimos. Lee también devocionales diarios, el libro que más te guste, pero asegúrate de que ese recurso te esté alentando y esperanzando tu alma en este tiempo de prueba.

Servir a los nuestros

Es un buen tiempo para estar en casa atendiendo a los nuestros y sirviéndoles con amor. 

«Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos», Marcos 10:45.

Seamos portadores de paz y esperanza. 

Sé portador de paz. Sé portador de calma y no de angustia. 

«Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua», Romanos 14:19.

¿Dios se ha olvidado de nosotros?

Isaías 41:4 nos afirma que Dios está al control de esta situación. No lo olvidemos. Él está con nosotros en lo más íntimo de nuestra habitación, Él conoce lo más íntimo de nuestros pensamientos, escucha cada duda y pregunta que le hace nuestro corazón.

Descansemos en Él, pues Él domina sobre todo y tiene poder y autoridad por encima de todo acontecimiento terrenal. 

«Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla», 1Corintios 10:13 DDH.

 

«¿Acaso hay algo que pueda separarnos del amor de Cristo? ¿Será que él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte? Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó», Romanos 8:36-37

Esta es una valiosísima oportunidad para inclinar nuestro rostro al trono de nuestro buen Dios que nos ama, a pesar de que este mundo deteriorado sufra, pues en Sus manos estamos y Él nos ha prometido un hogar duradero y perfecto; esa es nuestra esperanza.

 

Si tu esperanza aún no reposa en Jesús, quiero invitarte a hacer esta oración con fe y con todo tu corazón: Mi Dios y creador, perdona mis pecados, reconozco que no hay otro camino para acercarme a ti más que Jesucristo. Reconozco hoy que te necesito y que mi alma tiene sed de ti. Socórreme en este tiempo difícil y ayúdame a permanecer confiando en ti sin desmayar ni retroceder. Límpiame de toda mi maldad y ayúdame a poner mi esperanza en ti y en tu palabra viva. Te amo y quiero amarte hasta el fin.


Publicado originalmente en «Vestigios del Corazón»

Compartir

0 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *