En la segunda carta que el apóstol Pedro escribe, luego de establecer en los primeros versículos  del primer capítulo, que los creyentes, como pueblo de Dios, tienen todo lo necesario para vivir «la vida cristiana eficaz»; seguidamente el escritor avanza hacia una clara advertencia sobre peligro de no prestar atención en cultivar los principios o valores que afianzan este tipo de vida fructífera y permanente en Dios (Ver ‭‭2 Pedro‬ ‭1:9).

Testigos de su gloria

En los siguientes  versículos:

“Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo.”
‭‭2 Pedro‬ ‭1:16-18‬ ‭RVR1960‬‬

Pedro asegura a sus lectores que él, junto con otros apóstoles, Santiago y Juan, fueron testigos presenciales de la gloria de Cristo.

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.”
‭‭S. Mateo‬ ‭17:1-2‬ ‭RVR1960‬‬

También, escucharon la voz de Dios el Padre, desde el cielo, ordenándoles obedecer las enseñanzas de Jesús.

Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.”
‭‭S. Mateo‬ ‭17:5‬ ‭RVR1960‬‬

El testimonio de Pedro descrito en 1:16-18 de esta segunda Carta es significativo por tres razones:

  • Primera, asegura que las enseñanzas del apóstol descritas aquí, no es una invención humana y tienen el sello de la aprobación divina, por tanto deben ser aceptables y reconocidas para los seguidores de Jesús.
  • Segunda, al ser testigo Pedro de la vida de Cristo y oír de cerca sus enseñanzas, su fuente de autoridad como maestro es legítima y de sana doctrina, a diferencia de los falsos maestros, de los cuales advierte a los creyentes más adelante en 1 Pedro Capítulo 2.
  • Tercera, al ser él testigo de la gloria de Cristo, (cuando se transformo ante sus ojos), sería este un evento que marcaría para siempre su vida. Tanto que años después, cerca de su partida para reencontrarse con su Salvador en la eternidad, está presente en su memoria. 

Testigos a través de nuestra vida. Aplicaciones

  1. Las enseñanzas del apóstol es un fiel reflejo de una vida transformada  por Cristo. A lo que podemos preguntarnos: —¿ Estamos siendo reflejo del poder transformador de Dios que provienen de recibir las enseñanzas de Cristo en su Palabra?
  2. Pedro no se apartó de la fuente de la sana enseñanzas de Cristo y desafío a los creyentes a hacer lo mismo.  Entonces reflexionemos  sobre: —¿Podemos nosotros testificar que permanecemos firmes en  en la verdad del evangelio o estamos prestando atención a la voz de enseñanzas extrañas? ¿ Somos complacientes con aquellos que tratan de introducir(o viven) enseñanzas opuestas a la Palabra o los confrontamos en amor pero con reprensión firme?
  3. Pedro testificó, cerca de su muerte,  que él es fiel testigo de la gloria de Cristo,  en ese mismo orden  vale la pena pensar: —¿De  qué hablas a la gente? ¿Qué escucha la gente de tus labios? ¿problemas y quejas o del poder de Dios que ha actuado en tu vida para salvación?

Dios espera que sus hijos  testifiquen a otros de la esperanza en Cristo que hay en ellos. Tus dificultades, al igual que las vivieron antiguos creyentes, bien pudieran ser el medio que Dios  use para impactar la vida de otros y probarles que tú te mantienes como un fiel testimonio de la gloria del Señor.

La pregunta que deberías hacerte en consecuencia es:

¿DE QUE TESTIFICAS TÚ?

Oremos:

Señor ayúdame a ser fiel testimonio de tu gloria, de tu salvación, aun en medio de mis dificultades. Que mi vida lejos ser de tropiezos a mis hermanos en la fe, familiares, vecinos y amigos sea de impacto positivo de la esperanza del Evangelio que hay en mí en estos tiempos. Que aprenda a confiar  siempre en ti. Amén.

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