Nota del editor: Este artículo está basado en una entrevista en exclusiva realizada al Pastor William Rivera, por Yamileth Rojas de Bonilla, Social Media Manager de la SCM de ASIGEO


«Cuando un consiervo nuestro es llamado a servir en el Pastorado, es porque ha demostrado que puede cuidar su hogar»

El Pastorado es un llamado de Dios irrevocable y sagrado, pues así lo afirma Romanos 11:29. Dios ha escogido hombres idóneos para apacentar su grey, cuidar de ella y guiarla en esta tierra. La Iglesia de Cristo, por años, ha sido guiada por pastores, hombres de Dios, maduros en la fe, con dominio propio, de buen testimonio, que saben cuidar bien su hogar y que, de la misma manera, han cuidado la iglesia del Señor.

Pastorear la Iglesia de Cristo no es cualquier cosa, sino más bien, que ella ha sido comprada al precio de la sangre preciosa de su Salvador, pues ella es muy amada y valiosa a los ojos del Señor.

En estos últimos tiempos, los obispos de la iglesia, como también se les llama, han sido atacados por corrientes y costumbres terrenales, alejadas de la sana doctrina que Jesús dejó establecida en su palabra. Es triste ver cómo el Pastorado ha sido embestido por la cultura de este siglo, donde ya no se llaman pastores sino apóstoles, con rangos distintos entre consiervos. Es por ello que, muchas veces, encontramos pastores administrando inadecuadamente los recursos de la congregación, siguiendo las corrientes neopentecostales de la prosperidad,  afectando con esto negativamente sus relaciones familiares, trayendo  consecuencias han generado dudas entre los creyentes y los que no lo son.

A pesar de todo ello, podemos ver cómo Dios aún preserva su autoridad y guía en el llamado Pastoral. En esta oportunidad, queremos rescatar esas bases fundamentales que sostienen el Pastorado de la Iglesia de Cristo, su esposa. Veremos, a través de un hombre de Dios, llamado para servirle tiempo completo como Pastor de una congregación, que Dios no ha olvidado a su iglesia y que aún resguarda el sagrado llamado pastoral, para lo cual conserva y escoge hombres fieles con corazón de Pastor.

En esta entrevista conoceremos, de manera vivencial, que aún quedan hombres de Dios, defendiendo la sana doctrina, dispuestos a dar la vida por las ovejas que Dios ha encomendado en sus manos.

Prepara tu corazón, como Pastor que estás leyendo, o como oveja de Cristo que también lee  para ser alimentada.

El nombre de este hombre es William Rivera, oriundo de Irapa estado Sucre. Un siervo a quien Dios ha escogido para utilizarlo en su obra. William siempre esperaba que Dios lo llamara a servirle tiempo completo. Trabajaba en la empresa estatal petrolera venezolana (PDVSA), y, paralelo a ello, servía al Señor en la Iglesia “Dios es amor” Ubicada en el sector Tipuro de Maturín, Estado Monagas, donde lo establecieron como Pastor en el 2018.

Humanamente, él  tenía planes de viajar fuera del país justo en esta fecha, sin embargo el Soberano Señor, Dios del cielo, cambió sus planes y como ajedrecista eterno, movió la pieza correcta para dar el jaque mate final en la vida de William.

El llamado Pastoral de William no surgió de la noche a la mañana. Tras 28 años de servicio fiel al Señor, desempeñándose en diversas áreas con fidelidad, apoyando diversas iglesias, es ahora —en este abrumador año de Covid-19— donde Dios le dice que debe servirle a tiempo completo como  Pastor en la Iglesia «Dios es amor» Tipuro. Conozcamos ¿cómo él se prepara para asumir este reto pastoral en tiempos de pandemia, y qué representa para Él este sagrado rol?

SCM. ASIGEO: Hermano William, ¿Cuáles son sus expectativas acerca de este nuevo rol al que Dios lo está llamando? ¿Cómo se siente?

W. Rivera: Servir al Señor en la iglesia con mis dones y pasión siempre ha sido un privilegio desde mi adolescencia. Pienso que el tiempo que ha transcurrido desde el 1992, año en el que acepté al Señor, si mi memoria no me falla, ha sido un permanente servicio al Señor en distintas formas; espacios ministeriales, en base a los dones que  el Señor me ha dado.
Tal vez no hay más expectativa sino continuar sirviendo como lo he hecho desde siempre. Me siento en paz y feliz de continuar aquí, más enfocado en el área de servicio al cual el Señor me llamó.

SCM. ASIGEO: Cuéntenos algo… Todos esos años apoyando a iglesias, sirvieron para su crecimiento, ¿En qué áreas?

W. Rivera: Siempre crecemos, es una tarea que Dios emprende en sus hijos. En mi caso particular, aparte de consolidar mi carácter cristiano, de trabajar en equipo y desarrollar la dependencia en Dios, creo que la pasión por comprender la Palabra de Dios ha sido un área en el que he crecido. El ejercicio de mi don de enseñanza en estos años, ha sido otra área en la que el Señor me ha permitido crecer para ayudar a los hombres y mujeres que servimos a su iglesia en esta generación.

Estimado Pastor William, ¿Por qué cree que Dios no lo llamó a servirle tiempo completo cuando usted se sentía preparado años atrás?

W. Rivera: Esta es una buena pregunta, que cuando esté en la presencia de Dios, quizás encuentre total respuesta. Sin embargo, en estos años he meditado en ello. Tal vez en aquel momento del año 1995, cuando quería servirle a tiempo completo y comenzar mis estudios en el IBLD, mi carácter  aún no estaba maduro y totalmente solidificado como para asumir un trabajo en la obra del Señor, a dedicación exclusiva.
También soy sincero al decir que, quizás, las condiciones de familia aún estaban frágiles, en materia de gobernar bien mi hogar. Es un riesgo dar respuesta objetiva a esta pregunta, pero como los tiempos y ocasiones son del Señor, es mejor decir con certeza que este es el tiempo que Dios ha establecido para mí en asumir la tarea de servirle a dedicación exclusiva.

SCM. ASIGEO: Pero sabemos que Él controla todo lo que ocurre en nuestra vida y lo usa para provecho de quienes le aman, por eso le hago la siguiente pregunta:

¿Qué le enseñó Dios durante la espera, hasta llegar el momento indicado en servirle a tiempo completo?

W. Rivera: Puedo decir que he aprendido mucho, específicamente:

  1. A trabajar en equipo con otros consiervos.
  2. Desarrollar sanos equilibrios entre el cuidado de mi familia, las responsabilidades laborales y el trabajo en la iglesia.
  3. A profundizar más en el concepto de la iglesia retratada en el nuevo testamento.
  4. Mayor claridad en el uso de mis dones.
  5. Aprendí que hay hombres y mujeres con condiciones excepcionales, para aportar su vida como un grano de arena en el avance y establecimiento de la iglesia.

SCM. ASIGEO:  Sabemos el momento difícil que estamos atravesando como iglesia, pues la cuarentena nos reta a estar dentro de nuestros hogares encerrados, cosa contraria a la naturaleza de la iglesia de Cristo, por eso le pregunto:

¿Cuáles son los retos evangelísticos que enfrenta la iglesia en estos tiempos de pandemia?

W. Rivera: Buena pregunta. La virtualidad ha tomado la curva exponencial y logarítmica en este tiempo. La iglesia se ha montado en ella para compartir el evangelio. Todos los medios posibles que usemos, desde la radio hasta las grandes plataformas de comunicación virtual, son adecuados para continuar llevando las buenas nuevas de salvación.

Cada iglesia tiene esta impostergable tarea de alcanzar al hombre para Cristo, incorporarlo a la comunión de la iglesia para que sea sal y luz en este mundo. La pandemia lo que ha hecho es retar nuestra creatividad en nuevas maneras de comunicar el evangelio de Jesucristo. La iglesia debe seguir siendo iglesia aun en estos tiempos de pandemia.

SCM. ASIGEO: Una de las formas de hacerlo, aparte de lo que ya mencionó, es permitiéndole al Señor seguir ejerciendo dominio y autoridad de su iglesia, escogiendo a hombres fieles e idóneos para pastorearla

¿Qué piensa del llamado de Dios al pastorado? ¿Lo considera algo sagrado? ¿Porqué?

W. Rivera: Creo que es una tarea dentro del cuerpo de Cristo que tiene sus funciones establecidas en las Escrituras, al igual que también nos demuestra los requisitos para cumplir con esta noble tarea. Veo esta labor como mi aporte a la iglesia de Jesucristo. Dios, quien nos ha llamado, también nos ha capacitado para llevar a cabo su obra.

SCM. ASIGEO: Entendiendo lo sagrado que es para usted el llamado al pastorado

¿Cree que la congregación debe sostener a su Pastor? ¿Algún fundamento bíblico que lo avale? En caso contrario ¿cómo debe sostenerse un pastor y su familia?

W. Rivera: Hay una orden de Pablo que quienes se dedican a la obra, deben ser sostenidos por la iglesia. Al menos dentro de ese grupo están los misioneros y pastores. Pero creo que el principio es este: «La iglesia debe sostener apropiadamente a quienes se dedican a la obra que así lo requieran» (1 Cor. 9:14, 1 Tim. 5:17; Fil. 4:10-19).

Por otro lado, la iglesia también debe ser sensible a sus necesitados (1 Tim. 5:3-16). Ahora, esto representa un reto para el liderazgo de las iglesias y las propias iglesias. Aquí se requiere enseñar lo que la Biblia dice, elaborar planes sobre este aspecto y realizar la ejecución de los mismos.
En la mayoría de los casos de pastores que conocemos, ellos obtienen sus ingresos porque son nómina de alguna empresa o poseen sus propios negocios, porque entendieron que: «el que no provee para los suyos es peor que un impío y ha negado la fe», y también han aprendido como Pablo, a hacer carpas (1 Tim. 5:8; Hch.18:1-5, 1 Cor 4:12, 1 Tes. 2:9, 3:8).

SCM. ASIGEO: Sabiendo todas las implicaciones del sostenimiento pastoral, entonces

¿Cómo puede saber un hombre que Dios lo está preparando para ser pastor?

W. Rivera: Creo que cada hombre en la iglesia, a quienes ayudamos en la formación de su carácter, manejo de las Escrituras e integridad familiar, es deseable que sirva al Señor en el ministerio pastoral; mientras más pastores tenga una iglesia, mejor atendida estará y mayor probabilidad existirá de reproducirse en nuevas iglesias. Pero también está la inclinación del área de servicio de estos hombres, ellos poseen dones que luego desarrollarán en cualquier ministerio donde Dios les guie.

SCM. ASIGEO: Y cuando Dios llama a un hombre a ser Pastor, no solo lo llama a él, sino que este llamado involucra a toda la familia. Entonces

Se debe ser pastor de una congregación y pastor de una familia, ¿Por qué esto es importante?

W. Rivera: Hay un requisito que Pablo expresa para aquellos que anhelan obispado, y es que conducir su propia casa es una prueba de que pueden cuidar de la iglesia de Cristo (1 Timoteo 3:4-5). Cuando un consiervo nuestro es llamado para servir en el pastorado, es porque ha demostrado que puede cuidar su hogar.  

SCM. ASIGEO: Ser Pastor en el hogar, ser Pastor en la Iglesia, y ser pastor en el lugar de trabajo

¿Qué consejos le da a los hombres de Dios que sufren de estrés pastoral?

W. Rivera: Está demostrado que la tarea pastoral es de alta exigencia mental, espiritual y hasta física. Algunos se han visto en la necesidad de dejar el ministerio por las altas demandas el mismo. Mis recomendaciones en este caso serían:

  1. Formar a un equipo de pastores (pastores, ancianos u obispos son frases para referirse a la misma persona), para que la tarea sea corporativa y no individual, este hecho está respaldado por la evidencia bíblica. (Hechos. 11:29-30, 14:23, 15: 1-2, 22,28; 20:17,28; 21:18; Fil.1:1, 1Tim.5:17, Tit.1:5, Sant.5:14, 1 Ped.5:1-3). La tarea de cuidar a la iglesia se distribuye en el equipo de ancianos, lo que implicaría, al menos, que todos los ancianos tienen el mismo nivel de autoridad, las decisiones se toman en consenso, y la responsabilidad descansa en el equipo y no en el individuo.
  2. Ahora puede descansar este pastor. Con un equipo de pastores hay más oportunidad de tomarse los respectivos descansos para tener un tiempo de profunda revisión y meditación en la tarea pastoral, renovar el compromiso y retomar un nuevo aire a lo que Dios nos ha llamado. Gozar de más tiempo en la semana con la familia y sus otras responsabilidades, porque las cargas de cuidar a la iglesia están más distribuidas.

SCM. ASIGEO: Hay muchos Pastores, consiervos suyos que están leyendo esta entrevista,

¿Qué mensaje final les da?

W. Rivera: Animo a todos los que estamos sirviendo al Señor como pastores. El camino se hace más llevadero cuando trabajamos en equipo, nos cuidamos mutuamente, velamos los unos por los otros, y crecemos en la superación ministerial cuando cuidamos corporativamente a la iglesia que tiene un Príncipe, Jesucristo.

A mis consiervos que están solos aún, como pastores, animarles a formar hombres para que les acompañen en la noble tarea de cuidar a la iglesia del Señor Jesucristo.

Me despido con un gran abrazo. Pido sus fieles y constantes oraciones por mí y familia ante este nuevo reto a tiempo completo.

Su amigo y consiervo, William Rivera.

SCM. ASIGEO: Gracias a Dios por hombres como él, fieles al llamado, con corazón de Pastor, dispuestos a dar la vida por sus ovejas, primeramente las de su hogar.

Gracias apreciado lector por acompañarnos hasta el final. No dejes de visitar nuestra página web Asigeo.org donde ofrecemos contenido que llena tu alma y trae edificación a tu familia. 

Pr. William Rivera y su hermosa familia

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1 Comentario

hendrix hernández · 18 julio, 2020 en 9:34 am

Gloria a Dios, el pastorado es un servicio de alto estándar. Dios te bendiga y te guarde pastor William Rivera, un abrazo.

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