INTRODUCCIÓN

1. Hay un dicho popular que dice: “un pueblo unido jamás será vencido” como hay otro que dice también: “divide y vencerás” Jesús ha dicho: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y ninguna ciudad o casa dividida contra sí misma permanecerá” (Mat.12:25).

2. Jesús, antes de llegar a la cruz, oró fervientemente para que sus discípulos y todos los que habían de creer por medio de ellos se mantuvieran en perfecta unidad así como él y el Padre son uno. (Jn.17:11)

3. Esa oración todavía está latente y pendiente para tener pleno cumplimiento en el pueblo de Dios.

A. ¿POR QUÉ ES OBLIGATORIO QUE NOS MANTENGAMOS UNIDOS COMO IGLESIA LOCAL Y COMO IGLESIAS ASOCIADAS?

1. Porque corremos el riesgo de ser divididos por los enemigos de la fe que puedan surgir dentro o fuera de la iglesia.

2. Porque existe una diversidad de tendencias doctrinales y practicas ceremoniales en nuestras iglesias: unos defienden la doctrina dispensacional, otros se enfocan en la doctrina reformada, unos pocos imitan el culto pentecostal, otros combinan lo pentecostal con lo neo-pentecostal, otros se mantienen conservadores; y así también hay diversidad en la forma del gobierno eclesiástico.

En la junta directiva hicimos una evaluación de la forma de Gobierno de nuestras iglesias y encontramos ocho (8) formas: En unas iglesias la asamblea es la máxima autoridad, en otras la junta pastoral o el cuerpo de ancianos. Asimismo, en otras, el pastor es vitalicio, como en otras, la esposa del pastor es la pastora, así como hay una pastora o pastoras que gobiernan; no sé si han surgido los Apóstoles y las Apóstolas?

3. Porque existe una concepción eclesiástica del gobierno autónomo de la iglesia local que constituye una barrera para el apoyo organizacional en los diferentes asuntos internos de las iglesias asociadas.

4. Porque existe una diversidad de programas educativos y misioneros en las iglesias, y en algunos casos unos compiten contra los otros. La diversidad es buena en tanto que exista unidad.

5. Porque existe una sola doctrina cristiana: “Pues, SÓLO hay una IGLESIA, SÓLO hay un ESPÍRITU SANTO, SÓLO hay una ESPERANZA de SALVACIÓN; SÓLO hay un SEÑOR, SOLO hay una FE, SOLO hay un BAUTISMO, Y SÓLO hay un DIOS, que es el padre de todos, gobierna sobre todos, actúa por medio de todos, y está en todos. (T.L.A: Ef.4:4-6)

Es evidente que no hay cinco (5) solas. Hay siete (7) solas.

6. Porque hay diversidad de funciones en la iglesia.

Pero, a cada uno de nosotros Cristo nos dio las capacidades que quiso darnos….él fue quien les dio a unos la capacidad de ser apóstoles; a otros, la de ser profetas; a otros, la de ser evangelistas; a otros, la de ser pastores y [a otros, la de ser] maestros.

Hizo esto para que todos los que formamos la iglesia, que es su cuerpo, estemos capacitados para servir y dar instrucción a los creyentes.

Así seremos un grupo muy unido y llegaremos a tener todo lo que nos falta; seremos perfectos, como lo es Cristo, por conocer al hijo de Dios y por confiar en él (T.L.A: Ef.4:7,12-13).

7. Porque ya estamos espiritualmente unidos.

Estamos unidos a Cristo. La metáfora de la planta de uvas, la vid, y sus ramas ilustra la unión estrecha y permanente que tenemos con él y él con nosotros. Separados de él nada podemos hacer. (Jn.15:5).

De igual forma, cuando Jesús oró por sus discípulos describió la unidad profunda que hay con él y con el Padre celestial: “Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en unidad,… (lit. para que sean perfeccionados hacia uno) (Jn.17:23). La intención de Jesús es que se logre un propósito y dos resultados con esta unidad espiritual: 1. Que los discípulos del Señor lleguen a ser perfectos en unidad. 2. De modo que, el mundo conozca que Él fue enviado por su Padre como el Mesías salvador. 3. Y de modo que, el mundo conozca que el Padre los ha amado como también ha amado a su Hijo desde antes de la fundación del mundo (15:24b).

Pablo lo expresa de esta manera cuando le escribe a los Colosenses: …Ya que ustedes han muerto [al pecado y al mundo], ahora, su vida está escondida conjuntamente con Cristo en Dios. (3:3)

Estamos unidos los unos con los otros y con Cristo. La metáfora del edificio, la casa o el templo, nos enseña la unión que tienen todos los materiales entre sí, teniendo a Cristo como la base imprescindible.

Todos los miembros de la iglesia son como un edificio, el cual está construido sobre la enseñanza de los apóstoles y los profetas. En ese edificio Jesucristo es la piedra principal. Es él quien mantiene firme todo el edificio y quien lo hace crecer, para que llegue a formar un templo dedicado al Señor. Por su unión con Jesucristo, ustedes también forman parte de ese edificio, en donde Dios habita por medio de su Espíritu. (T.L.A: Ef.2:19-22)

De igual manera, la metáfora del cuerpo humano nos instruye sobre la autoridad, funcionalidad y relación interna que existe en el cuerpo de Cristo. Así termina Pablo el capítulo cuatro de Efesios, exhortando al crecimiento de la iglesia: “… sino que, siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor” (Ef.4:15-16).

B. ¿CÓMO NOS UNIÓ DIOS?

1. Nos reconcilió consigo mismo, quitando toda enemistad por medio de la muerte de Cristo. (2Cor.5:19; Col.1:20).

2. Quitó toda barrera de enemistad que existía entre todos los seres humanos, representados por los judíos y los gentiles. “Cristo puso fin a la ley que consistía en mandatos y reglamentos, y formó de los dos pueblos un solo pueblo nuevo, unido a él. Así hizo la paz. Por su muerte en la cruz, Cristo dio fin a las luchas entre los dos pueblos, y los puso en paz con Dios, haciendo de ellos un solo cuerpo” (Ef.2:15-16; cf. Rom. 5:1) (D.H.H)

3. Quitó toda barrera anti-social y de supremacía que había entre las personas, especialmente entre los hijos de Dios. “Porque todos son hijos de Dios por medio de la fe en Cristo Jesús. Pues, todos los que han sido bautizados en Cristo, están revestidos de él. Por eso, no hay judíos ni griegos, no hay esclavos ni libertos, no hay varón ni hembra, porque todos ustedes son UNO en Cristo Jesús” (Gál.3:26-28 cf. Col.3:11) (Traducción: Eduardo Mejías).

En este sentido, Dios es anti-racista, anti-clasista y anti-género dominante. Dios nos ha hecho sus hijos y de esa manera nos ve y nos trata. No existe ninguna discriminación ni acepción de personas. Dios restaura en nosotros la identidad original que teníamos antes del pecado. Fuimos creados idénticos a Dios, tanto el hombre como la mujer en cuanto a la naturaleza espiritual. Pero, la mujer fue creada idéntica al hombre con respecto a su naturaleza humana. (Gén.2:18,20, 23). Por eso, el varón es imagen y gloria de Dios y la mujer gloria del varón (1Cor.11:7-9)

C. ¿QUÉ SE REQUIERE PARA QUE MANTENGAMOS LA UNIDAD ESPIRITUAL EN LA IGLESIA LOCAL Y ENTRE LAS IGLESIAS ASOCIADAS?

1. Se requiere que seamos diligentes para mantener la unidad del Espíritu (Ef.4:3).

2. Se requiere que conservemos la paz entre los creyentes; y para tener paz hay que tener amor, y para tener paz y amor hay que vivir en el Espíritu Santo, conforme a la nueva naturaleza en Cristo y no conforme a la naturaleza pecaminosa pasada. “Hagan todo lo posible por vivir en paz, para que no pierdan la unidad que el Espíritu les dio”. (T.L.A: Ef.4:3; cf. Col. 3:14-15; Gál. 5:22; 2da. Cor.13:11).

3. Se requiere que todos sigamos aplicando la misma regla de la fe en Cristo que nos ha permitido alcanzar el grado de madurez que tenemos actualmente en el Señor (Fil.3:15-16). La unidad la mantienen los creyentes maduros en la fe, no los inmaduros. Estos últimos son los que promueven y ejecutan las divisiones en la iglesia del Señor.

4. Es fundamental que tengamos uniformidad doctrinal. En ASIGEO todo el sistema eléctrico doctrinal está funcionando bien, pero hay unos cables teológicos pelados que debemos reparar. Todo está relacionado con la Eclesiología Bíblica.

5. Hay que desarrollar plenamente la pluralidad pastoral bíblica de manera equilibrada como principio rector en el gobierno de la iglesia local y también, la diversidad ministerial como forma necesaria para el funcionamiento de la misma.

6. Hay que seguir trabajando juntos y unidos para lograr la uniformidad en el crecimiento espiritual pleno de cada Iglesia Local.

…hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe, y del conocimiento del Hijo de Dios, es decir, a la madurez, es decir, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo (Ef.4:13 cf. Fil. 3:8, 10-11).

Esto es posible aquí en la tierra porque no solo se refiere al carácter de cada creyente sino también a la formación en la sana doctrina “para que ya no seamos niños, sacudidos de aquí para allá por las olas, y llevados por todo viento de doctrina por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas de error” (L.B.A: Ef.4:14).

Es necesario aclarar que no llegaremos a ser totalmente perfectos en esta vida, pero si es posible alcanzar un nivel de madurez en la fe que nos permita seguir avanzando hacia la meta final hasta que Cristo nos transforme completamente conforme a su imagen en la primera resurrección.

PREGUNTAS PARA LAS MESAS DE TRABAJO

  1. ¿Cuándo se evidencia la unidad de la Iglesia? (Cf. 1Cor.1:10; Fil.2:2-4; Hech.4:32)
  2. ¿Por qué debemos mantenernos unidos como iglesias asociadas?
  3. ¿Para qué debemos tener unidad?
  4. ¿Cómo podemos mantener la unidad entre las iglesias asociadas?

Tema desarrollado por: Ps. Eduardo Mejías para la I Convención del II Centenario de ASIGEO, y LXXVI desde su fundación.

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