Hemos creído que la navidad está asociada con tener mucho dinero, estrenos, lujos, abundancia y fiesta. Esto es erróneo. Navidad viene del latín Nativitas, que significa nacimiento. El nacimiento de Jesús en nuestro corazón, nos libra del materialismo navideño. La verdadera navidad es recordar que vino un Salvador a nacer para darnos una nueva vida.

Esa nueva vida no tiene que ver con cosas materiales, sino espirituales. Vida eterna, un nuevo nacimiento, quitar nuestro dolor, quitar nuestro pecado, amargura, borrar nuestra maldad, darnos la oportunidad de ser hijos de Dios, de llamarle Él Padre. El nacimiento de Jesús es la mejor y más grande noticia de la navidad.

«Porque les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo (el Mesías) el Señor» Lucas 2:11

Con poco dinero, podemos pasar las mejores navidades

Cuando entendemos el verdadero significado de la navidad, y lo creemos en nuestro corazón, pasamos la mejor navidad de nuestra vida. Un corazón agradecido con Dios por el nacimiento de nuestro Salvador, es el mejor regalo de navidad. La navidad no es comida ni bebida, la navidad es alabanza a Dios. Pero, quizás dirás:

¿Cómo estar contentos si quizás tenemos a nuestros seres queridos en otros países, si perdimos familiares por el Covid-19, si no tendremos hallacas, pan de jamón, uvas, nueces, avellanas, pavo, pernil, ensalada, juguetes nuevos para nuestros hijos, y estrenos para el 24 y 31?

Nos hemos acostumbrado a estar felices cuando tenemos abundancia

Culturalmente, hemos creído que para pasar una navidad feliz debemos tener todo esto en la mesa. Eso no es cierto. Cuando nació Jesús, fue la primera navidad y era una época de mucha pobreza y persecución. Eran tiempos difíciles, sobre todo para los padres de Jesús, María y José. Esa noche de su nacimiento no hubo hallacas, pernil, ensalada, torta negra, uvas, vino, pan de jamón, nueces y avellanas.

Tampoco hubo estrenos ni fotos subidas en las redes sociales con la mejor ropa, pero sí hubo alabanza y cantos gloriosos de parte de los ángeles del cielo y pastores porque había nacido el prometido para salvarnos de la muerte eterna y el pecado. Esta fue la primera y gran navidad. Debemos tomar este ejemplo original de la verdadera navidad. Te pregunto ¿es eso lo que habrá en tu hogar en esta fecha? Porque si eso es lo que tienes para esta navidad, adoración, alabanza y agradecimiento, entonces te puedo decir que pasarás la navidad más feliz de tu vida. Coméntanos abajo cómo pasarás tu navidad con poco presupuesto.

Toma en cuenta que:

  Para pasar una navidad feliz no necesitamos tener grandes lujos, mucha gente y comida abundante.

De lo poco que tenemos, compartamos con alegría y veremos cómo Dios nos multiplica.

La verdadera navidad feliz se pasa con quienes adoramos al Salvador en un mismo corazón.

Aunque no haya cosas materiales en nuestra navidad, lo que no debe faltar es la alegría de saber que Cristo reina en nuestro corazón y nos ha dado regalos celestiales preciosos.

Sí Dios nos provee alimento en la mesa, adorémosle, seamos agradecidos y exaltémosle, pero que esto no cambie el verdadero significado de la navidad que es tener a Cristo.

Celebremos, adoremos, cantemos, y gocemos en esta navidad porque nació nuestro Salvador y no porque tenemos alimento, ropa y juguetes. Que el centro de todo sea Él.

Seamos humildes en esta navidad bendiciendo a los demás con lo que Dios nos ha provisto.

Invitemos a otros a nuestro hogar para que celebremos el verdadero significado de la navidad.

Recordemos que no necesitamos tener grandes cosas en esta navidad para pasarla bien, basta con tener a Cristo como la única y verdadera adoración y motivo para estar felices.

Transmitamos a nuestros hijos lo que significa la verdadera navidad. Usemos videos, la biblia, canciones, y otros recursos para mostrarles cómo fue la primera navidad.

Si tienes poco dinero y piensas que no te alcanzará para nada, no te afanes, ponlo en las manos de Dios y Él puede hacer cosas especiales. Asegúrate de tener un corazón agradecido y que desee compartir lo poco que tienes en esta navidad. Cuando de lo poco que tenemos, damos sin mezquindad, Dios lo multiplica. Vestigios en el Corazón anhela que pases una hermosa navidad alabando a Dios y recordando su amor por ti.

No menosprecies el nacimiento del Salvador, pues es el centro de la navidad. Nació, vivió y murió por ti, permite que nazca hoy en tu corazón. Dile estas sencillas palabras:

Puedes orar de esta manera

Cristo, reconozco que sin ti la navidad no tiene sentido. Tú eres el verdadero significado de la navidad. Quiero que nazcas hoy en mi corazón y vivas por siempre en mí para celebrar las mejores navidades de mi vida de ahora en adelante.


Nota del Editor: Artículo publicado originalmente en el Blog Vestigios en el Corazón

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