Catching the bus in downtown Chicago on a rainy day.
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo. (Juan 16:33)

REFLEXIÓN

El año pasado en una conferencia virtual en medio de la pandemia, el famoso predicador estadounidense, John Piper dijo: “No puedes impedir que el dolor y las lágrimas lleguen, pero puedes evitar que la alegría se vaya, porque el dolor y la alegría se basan en realidades diferentes”. Y es cierto, la raíz del gozo verdadero no está en el poder de las circunstancias, sino en la verdad que gira alrededor de la persona de Jesucristo, en su evangelio glorioso. Sólo aquel que ha confiado en Cristo como Señor y Salvador, es capaz de experimentar alegría en medio de cualquier tormenta.

Es posible que no podamos entender cómo la alegría y el sufrimiento pueden caminar juntos de la mano, pero, en esta oportunidad es importante recordar que:

NOS PODEMOS ALEGRAR EN LAS TORMENTAS PORQUE TIENEN UN PROPÓSITO DIVINO

Esta no era la primera vez que un discípulo de Cristo les escribe a sus hermanos, para decirles que es posible estar alegres en medio de las pruebas, Santiago también les dijo a sus lectores: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas” Santiago 1:2. Lo que hace notar que el alegrarse por las pruebas y dificultades que les tocaba pasar era algo necesario y válido para ellos.

Pero esto no parece tener mucho sentido cuando lo observamos desde el punto de vista humano, cualquiera puede decir, -pero que masoquistas son-, la gente no está psicológicamente preparada para desear que las pruebas lleguen a su vida, en realidad no las desea, no quisiera tener que enfrentarlas. Para los creyentes tener que pasar por pruebas como pasó Jesús, es un gozo, porque saben que Dios las permite y tienen para sus vidas un propósito divino.

Sabiendo esto, podemos estar tranquilos, porque sea cual sea la circunstancia que enfrentemos, seremos consolados por la verdad de Dios a través de su amor derramado por nosotros para perdón de pecados.

Pero, ¿Qué nos ayuda a estar gozosos en medio de las pruebas?

PODEMOS SUPERAR TODA TORMENTA PORQUE DIOS NOS AYUDA

Definitivamente este gozo, esta alegría que se puede experimentar aun por las pruebas que Dios permite, no puede ser posible tenerla si no fuese por la gracia de Dios, que por medio de su Espíritu Santo derrama de su gran amor en los corazones de aquellos que han deciden creer en él.

En esto se cumple la promesa de Dios hecha a sus discípulos de que ellos recibirían a uno que les daría testimonio de todo lo que necesiten saber para caminar con Cristo. “Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí”. Juan 15:26

Debemos reconocer que el sufrimiento no nos agrada, pero si nos alegra saber que Dios nos ama y permite que pasemos por dificultades para ayudarnos a crecer y ser cada vez mejores para su gloria. La meta no es evitar las pruebas, sino tener una correcta actitud ante ellas en el momento que llegan, entendiendo finalmente que, por nuestra propia cuenta no podemos superarla.

Además, tener que soportarlas, no es motivo de vergüenza, ya que tenemos una garantía de esta esperanza que hemos depositado en Dios, y es su Espíritu Santo que ha sido dado a todo aquel que cree para revelar todas las cosas que necesitamos para vencer. Su amor nos cubre y es suficiente para mantenernos a salvo en medio de cualquier tempestad.

CONCLUSIÓN

1. Es un privilegio dado al creyente el experimentar alegría en aun en las dificultades.
2. Recuerda, La esperanza que se pone en el amor de Dios no es ninguna ilusión; porque Dios nos ama con un amor eterno respaldado por un poder eterno. Su Espíritu Santo de la promesa.
3. Lo más importante es saber que no estamos solos, Dios está en el asunto y nos provee de su gracia para superar toda dificultad. Su amor nos inunda y nos lleva mucho más profundo para guardar con fe la esperanza de su victoria en nosotros.

ORACIÓN

Señor te doy gracias porque me permites estar alegre aun cuando no puedo contener mis lagrimas por causa del dolor, saber que estas al control de todo el asunto que rodea mi situación produce en mi una esperanza gloriosa que me hace estar tranquilo de que tú me ayudarás a superar con éxito esta dura prueba. Gracias por tu gran amor con que me amas. En el nombre de tu Hijo Jesús, Amén.

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