Gálatas | por Michel Galeano

 “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!” (Gá. 4:4-6).

En momentos en donde todo parece acabarse o cuando no hay manera de seguir adelante, ¿a quién acudes? ¿dónde te refugias? Todos responden de alguna manera en momentos de dificultad o incertidumbre. Nadie se queda impávido. Unos confían en lo que tienen o pueden hacer. Otros confían en ellos mismos. Sin embargo, hay otros que por la gracia de Dios se desploman en entera humildad buscando a Dios como el único capaz de sostener su corazón y como la única fuente de seguridad.

Por años las promesas de Dios han sostenido a miles de creyentes en toda circunstancia y a pesar de las circunstancias. Pero ¿por qué son confiables las promesas de Dios? Porque todo lo que Dios promete está relacionado con quién es él. Entonces, solo será posible confiar en las promesas de Dios si conoces quién es Dios. No hay atajos. Solo haciendo eso podrás soltar toda falsa esperanza y deleite fuera de Dios, para aferrarte a toda verdadera promesa de Dios que te llevará a confiar en Dios.

La verdad

El apóstol Pablo escribe su carta “a las iglesias de Galacia” (Gá. 1:1) —lo que hoy se conoce como Turquía—, en donde se encontraban las ciudades que él visitó en su primer viaje misionero (Hch. 13–14). Estas iglesias, al pasar del tiempo, se vieron afectadas por falsas enseñanzas. Por eso Pabloconsidera necesario recordarles el corazón del evangelio, la obra perfecta de Cristo. Pablo hace esto entendiendo que la Biblia presenta el plan de Dios para que su nombre sea glorificado trayendo salvación por medio de su Hijo y adoptando a muchas personas para que sean perdonadas y llenas del amor de Dios a través del Espíritu Santo (Ro. 5:5).

Al leer la Biblia aprendes acerca de cómo Dios es fiel y poderoso para cumplir lo prometido. Él nunca faltó a su palabra y siempre cumplió todo lo que prometió. Esto es muy importante para ti, en especial cuando te encuentres en situaciones de aflicción. En esos momentos, debes recordar que tu Dios es fiel a sus promesas. No dudes nunca de la verdad de su palabra.

La confianza

Quizás alguien se pregunte si Dios puede cambiar o alterar sus promesas. Eso sucedió en el tiempo en que Pablo escribió Gálatas. Las iglesias de Galacia estaban siendo estorbadas en su carrera (Gá. 5:7) porque estaban siendo enseñadas que tenían que circuncidarse y mantener la ley para ser hijos de Dios. Por eso Pablo buscaba aclarar que estaban ahora bajo un nuevo pacto.

Dios no había cambiado o alterado su plan. No podían ni debían volver atrás porque Dios no lo había hecho tampoco. Las promesas de Dios son fieles porque Dios es fiel. A diferencia de los hombres, él nunca rompe sus promesas. Nunca se da por vencido ni necesita ayuda para cumplir. Nunca abandonará sus pactos ni a las personas con las que ha pactado.

Por esa razón, Pablo afirmó lo siguiente: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que [recibieras] la adopción de [hijo]” (4:4-5). Este es el cumplimiento de Dios a su promesa de Génesis 3:15. Dios levantaría y cuidaría al descendiente de Eva que haría guerra con la serpiente y la vencería. Dios revelaría a la simiente (3:16) que vendría para asegurar el cumplimiento y disfrute de las promesas que traería el nuevo pacto (Jer. 31:31-34). Fue Cristo quien trajo ese nuevo pacto y sus bendiciones.

Él da a sus hijos un nuevo corazón, perdonándolos una vez y para siempre por la obra sustitutiva de Cristo. Por eso, Dios no se acordará más de tus pecados. ¡Qué Dios más glorioso y qué promesas más gloriosas!

La certeza y garantía

Eres heredero de Dios en Cristo. Por eso Pablo dice lo siguiente en 2 Corintios 1:20: “Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios. Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones”. Esta es la razón por la que puedes aferrarte al Dios de promesas: Cristo te compró para hacerte cada vez más como él para su gloria. Además, te ha sellado con su Espíritu como garantía de lo que hará.

Dios te recuerda que, a pesar de tu situación, él ha prometido obrar en ti y estar contigo. Por eso, la base de tu confianza es que Dios obra todo para bien porque Cristo te ha hecho suyo por su amor para que ahora vivas para él por medio de la fe (Gá. 2:20).

En momentos de dificultad y prueba recuerda que el Padre celestial no te ha dejado solo. Él “envió a [tu corazón] el Espíritu [Santo], el cual clama: ¡Abba! ¡Padre!” (4:7). Lo mismo enfatiza Pablo en Romanos 8:15-16, 26-27: los sufrimientos de este tiempo, ya sea por medio de enfermedades, personas difíciles o tiempos de ansiedad, no deben abrumarte ni abatirte porque tienes al Espíritu Santo que “intercede por [ti]… conforme a la voluntad de Dios”.

En pruebas y dificultades, y en todo tiempo, recuerda que eres su hijo por los méritos de Jesucristo. El Espíritu Santo que mora en ti “[dará] testimonio a [tu] espíritu, de que [eres hijo] de Dios” (Ro. 8:16) y te recordará que Dios es fiel.

Para reflexionar

Puedes confiar en Dios. Él nunca ha fallado ni ha cambiado de opinión. Él envió a su Hijo para darte vida, haciéndote su heredero y poniendo su Espíritu en ti como garantía de tu redención.


Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí

En Ti Confiaré
En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.

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Categorías: Devocionales

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