Un buen final | Por Roberto Clinton

El apóstol Pablo estaba obsesionado en tener un buen final. Veía la vida como una carrera.  Al encontrarse con sus amados ancianos de Éfeso por última vez, dijo: “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios” (Hch. 20:24).

Las once características de un ministro de Cristo excelente | Por John MacArthur

El apóstol Pablo escribió la primera epístola a Timoteo para enseñarle a servir a la iglesia de Éfeso. La frase clave aparece en 1 Timoteo 4:6 «serás buen ministro de Jesucristo». La palabra ministro es la traducción de la palabra griega diakonos, de la cual proviene la palabra castellana diácono. Significa siervo y describe a quienes tienen el rol de diácono en la iglesia. En este pasaje, esa palabra no es usada para hablar de un oficio, sino que implica que cualquiera que sirve en el ministerio debe considerarse siervo del Señor Jesucristo.

Carta abierta a los pastores | Por Dr. David Krome

Nota del editor: Esta carta es en realidad un relato ficticio que funciona como un ejemplo de abuso espiritual, es necesario leer previamente los pasajes sugeridos Hechos 20:17-38, 1Timoteo 3:1-7, Tito 1:5-9 y 1 Pededro 5:1-4 y responder las preguntas de discusión:

¿Las cualidades de carácter exigidas a los pastores son un perfil ideal o son exigencias reales que ellos deben evidenciar antes de asumir la tarea pastoral?, ¿Las listas de cualidades presentadas en el Nuevo Testamento son exhaustivas o podemos añadir otras cualidades?, ¿si se añaden, sobre qué bases se haría? ¿Qué aspectos del carácter son requeridos a los que sirven como pastores?, ¿por qué es tan importante que los pastores muestren estas cualidades en su carácter?, ¿cómo afectaría a la iglesia si los pastores no muestran tal carácter?

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En búsqueda de verdaderos pastores | por Guillermo Elliff

¿Guillermo, amas a mis ovejas? (Juan 21). Esta pregunta del Gran Pastor me llegó al alma con fuerza increíble.

Un accidente extraño me tuvo postrado varios meses, haciéndome descansar lo suficiente para oír la voz de Dios. Mientras sentía lo mismo que otros cuando se enfrentan con una calamidad inesperada, me puse a pensar en personas de mi congregación que habían sufrido una crisis ese año. ¿Realmente las había cuidado? ¿Me habría tomado el tiempo para comprender sus dolores, sus temores, sus necesidades? ¿Había hecho lo necesario para proveer por ellas? ¿Las había amado como ahora deseo que me amen a mí?

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Abuso espiritual | por Nery Duarte

Hace algunos años, el líder de un ministerio cristiano me dijo: Anoche tuve una visita especial de Dios. Él me dijo que debes unirte a mi ministerio. Esa noche por mi mente pasaron toda clase de preguntas. ¿Por qué el Señor no me dijo esto a mí en forma directa? ¿Por qué me pedía hacer algo que me disgustaba? Y… ¿Por qué no se me revelo a mí en la misma forma que lo había hecho con esa persona?

Young caucasian man wearing a surgical mask to protect from coronavirus covid-19 during global pandemic standing against a wall

La Pastoral en tiempos de pandemia: Un corazón saturado de la misión

El corazón de Pablo estaba saturado de la misión y nada ni nadie lo iba a detener. El iba a cumplir la encomienda impuesta por el Señor y lo hizo (Hechos 20:24; 2 Timoteo 4:7-8).

Los pastores cuyos corazones, al igual que Pablo, estén saturados de la misión, siempre encontrarán alternativas para el cumplimiento de su tarea. Ellos no se amilanan ante los desafíos y dificultades que se presenten. Saben que su auxilio vendrá pronto del cielo(Sal.121:1-2).