Devocional Semanal (Coordinación Regional ASIGEO R6 Z2) 21112020

Título: LA RECOMPENSA PROMETIDA A LOS QUE RESISTEN LA PRUEBA

Autor: Wilmando Hernández

Texto: Santiago 1:12

«Bienaventurado el hombre que soporta la tentación, porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida que Dios ha prometido a los que lo aman».

CONTEXTO TEXTUAL

Santiago hasta este punto ha presentado consejos prácticos para soportar bien las pruebas (1:2-11), mostrando que se puede tener, alegría en las pruebas (1:2-4), sabiduría en medio de la prueba (1:5-8), y en el contexto anterior presenta como debe ser la actitud de dos clases sociales ante la prueba; los pobres y los ricos, indicando a los primeros que deben sentirse orgullosos de lo mucho que valen ante Dios y a los segundos, que deben sentirse feliz cuando Dios los humille, ya que las riquezas son como la flor del campo, es decir, duran muy poco.

INTRODUCCIÓN

El termino «bienaventurado» que se usa en este texto proviene del griego: «makarios», es uno de los adjetivos más usados en las Escrituras para calificar a los hijos de Dios, es el mismo que se usa en las bienaventuranzas de Mateo 5 y de Lucas 6, y es especialmente frecuente en el Evangelio de Lucas, hallándose 7 veces en el libro de Apocalipsis, se traduce como «bienaventurado» en casi todos los pasajes. Así comienza Santiago el versículo 12 del capítulo 1, indicando que es bienaventurado, es decir, dichoso el que soporta la tentación.

A simple vista parece difícil entender, como alguien que tiene que soportar la tentación o atravesar por pruebas, puede calificarse como alguien dichoso, ya que la prueba en si misma es dolorosa, sin embargo, esto sólo es posible entenderlo, cuando descubrimos el resultado final, las ricas bendiciones que se reciben de parte de Dios, cuando se logra alcanzar la victoria en medio de esa prueba.

«Nosotros tenemos por bienaventurados a los que sufren: Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin que le dio el Señor, porque el Señor es muy misericordioso y compasivo». Santiago 5:11

VERDAD CENTRAL

El creyente debe entender que, el que soporta la tentación es bienaventurado porque de Dios recibirá todo lo que el más necesita.

REFLEXIÓN

Santiago inunda los corazones de su audiencia con tan extraordinaria verdad, el hombre a pesar de que tiene que soportar las tentaciones en esta vida, es bienaventurado, porque su victoria está segura en Dios y su recompensa es eterna.

«Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse». Romanos 8:18

1. EL HOMBRE ES BIENAVENTURADO POR SOPORTAR LA TENTACIÓN (V12A)

En este texto la palabra «soportar» proviene del griego «jupomeno» y significa perseverancia bajo una pesada carga, en este caso la tentación o prueba es esa carga pesada que el cristiano debe resistir para ser aprobado. Bien lo dijo Pablo a los corintios:

«No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar». 1Corintios 10:13

Sabiendo esto, podemos descansar en la seguridad de que Dios es quien nos ayudará finalmente a soportar la tentación, resistir la prueba y también proveerá el premio de la vida eterna que ha prometido a los que le aman, pero antes, es necesario ser aprobado.

2. EL HOMBRE DEBE SALIR APROBADO EN LA PRUEBA (V12B)

Esta frase «cuando haya resistido», significa cuando se haya cumplido, en este sentido lo que está queriendo decir el autor es: cuando se haya superado la prueba, fíjese que aquí «la prueba» se traduce del griego dókimos y significa «aprobado», no es el mismo uso que se le da a su plural «pruebas» en el versículo dos (perásmos), en aquel caso se trata de «las pruebas» que Dios permite que lleguen a nuestras vidas para ejercitar nuestra fe.

Pero aquí, dókimos (la prueba), es el mismo termino que usa Pablo cuando le dice a Timoteo:

«Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado (dókimos), como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad». 2Timoteo 2:15

Ser aprobado sólo es posible por la fuerza y ayuda de Dios. Debemos reconocer que sólo Dios se lleva toda la gloria y el mérito por la victoria obtenida. Es necesario entender que la verdadera dicha, el ser realmente bienaventurado, significa: poder contar con Dios en cada prueba, y saber que Él confirma que somos suyos, al ayudarnos a vencer toda cruel tentación.

«Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos». Salmos 84:5

Debemos tener presente que cuando se trata de resistir la prueba, son irrelevantes nuestras capacidades humanas, porque Dios usará de su capacidad divina para ayudarnos a vencer y llevarse toda la gloria, sólo debemos creer en que Él lo hará.

Es menester cuidarnos de no salir reprobados por ceder ante las tentaciones, antes, es necesario que revisemos muy cuidadosamente la fiel práctica de nuestras disciplinas y el uso de nuestras armas espirituales, para que podamos estar fortalecidos para cuando llegue el día malo.

«Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y, habiendo acabado todo, estar firmes». Efesios 6:13

Esta parte me gusta mucho, ya que muchas veces creemos que cuando pasamos por pruebas debemos luchar solos, y realmente no es así, el llamado es a soportar la prueba, y también a salir aprobados, pero esto solo será posible si estamos íntimamente conectados con Dios en nuestra búsqueda de la santificación, y eso implica la práctica de las disciplinas espirituales, puedo mencionar algunas tales como: el ingerir la Biblia y orar como las más importantes, sin embargo todas son necesarias, confesar pecados, ayuno, evangelismo, servicio, e incluso aquellas que involucran la comunión con la iglesia son sumamente importantes.

En mi experiencia hace dos meses con el nacimiento de mi hijo, pude vivir en carne propia, cómo Dios obra de manera sobrenatural a través de Su Pueblo, creer que Dios está con nosotros en todo el proceso, consiste en creer también que el actúa a través de Su Iglesia en medio de la prueba.

3. EL HOMBRE ES RECOMPENSADO POR DIOS (V12C)

Finalmente perseverar implica fidelidad, y esa fidelidad trae una gran recompensa eterna en Dios, es evidente que la corona de vida que menciona Santiago se refiere al premio de la vida eterna que Dios ha prometido para los que perseveran en Él, para los que permanecen fiel.

Santiago usa esta metáfora de la corona para representar esa esperanza que tenemos con Cristo en Dios, y dejar en evidencia que, una de las marcas o distintivo de un cristiano verdadero, es su perseverancia y su fidelidad hacia Dios aun en medio de las pruebas más difíciles. Pablo en su carta a Tito confirma esta promesa de Dios:

«en la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, prometió esta vida desde antes del principio de los siglos». Tito 1:2

Y a los Romanos se los declara de la siguiente manera:

«vida eterna a los que, perseverando en hacer el bien, buscan gloria, honra e inmortalidad». Romanos 2:7

Podemos resumir que los que aman a Dios son aquellos que soportan la tentación y finalmente resisten la prueba o son aprobados. Los que aman a Dios son sus escogidos, y sus escogidos van a vencer con la ayuda de Dios toda cruel tentación y saldrán victoriosos en medio de la prueba. El apóstol Pablo se lo dijo a los Romanos:

«Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados». Romanos 8:28

CONCLUSIÓN

  1. Es un privilegio dado al creyente el tener que ser calificado como bienaventurado, esa palabra nos hace recordar que a pesar de que tengamos que sufrir, el resultado final es glorioso en Dios.
  2. Recuerda, el mayor esfuerzo en nuestro caminar con Cristo, apunta a la premisa de presentarnos aprobados delante de Dios, siendo fieles a Él, aun en medio de las pruebas más difíciles y dolorosas.
  3. Lo más importante es recordar que Dios en su gran misericordia, está con nosotros en todo el proceso de principio a fin.

ORACIÓN

Amado Dios, gracias por recordarme que solo tu eres suficiente en mi vida, pues solo tú puedes proveer la salida para soportar la tentación, además solo tú puedes ayudarme a vencer y salir aprobado con la ayuda de tu Espíritu Santo, y por si fuera poco solo tú puedes ofrecer esa vida eterna que has prometido a los que te aman. Te alabo por tu misericordia y compasión, gracias porque me has enseñado tu verdad y porque puedo amarte gracias a que tú me has amado primero. En el precioso nombre de tu Hijo Jesucristo, amén.

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Categorías: Devocionales

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