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¿Cómo hablar a nuestros hijos sobre el caos por el Covid-19?

Han sido días difíciles, llenos de ansiedad, pánico, desesperación, lágrimas, angustia e incertidumbre. Dios ha estado allí en todo momento cuando nos hemos sentido así. Él está presente en todo. Sabe lo que estamos viviendo,  nos consuela, controla, calma, nos hace cantar y adorarle en medio de la tempestad.
Él es nuestro refugio en medio de la angustia. Somos humanos falibles, sentimos y nos angustiamos, por eso debemos depender TOTALMENTE de Él.

«Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar; Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza.

Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob.

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob.»
‭‭Salmos‬ ‭46:1-3, 7, 10-11‬ ‭RVR1960‬‬

¡Cuánta calma y paz nos trae este salmo!

Tiempo en  casa

Ahora que estamos reunidos todos en casa, juntos y en familia, tenemos tiempo para conversar, amar, servir, orar y cantar más; así como también hacer tantas otras cosas juntos. Nuestros hijos hacen preguntas acerca de todo lo que está ocurriendo en el mundo; ellos saben que algo está pasando, no les basta con solo escuchar sobre el virus y ya.

Ellos quieren más información detallada acerca del caos y angustia que tienen las personas, de lo ansiosos que estamos papá y mamá; ellos necesitan saber ¿por qué está pasando todo esto?

¿Cómo estás haciendo para explicarles más allá de las prevenciones que debemos tomar para no contagiarnos? ¿Qué les respondes cuando te hacen preguntas más profundas sobre la actitud de las personas fuera y dentro de casa?

Es momento de infundirles paz, de aprovechar este tiempo de intimidad en familia para hablarles de Jesús, para llevarlos a la cruz, y explicarles de una manera bíblica lo que estamos viviendo.

¡Hazle preguntas!

Pregúntales ¿cómo están en estos días y cómo se sienten con la decisión de pasar tiempo total en casa? Esto los llevará a sincerarse y manifestar sus emociones. Usa esto para explicarles sobre la obediencia a Dios.

¡Sé intencional!

Todo lo que hagan dentro de casa, pide a Dios que te guíe para que cada cosa puedas convertirla en una oportunidad para hablarles del amor de Dios por la humanidad. Aprovecha de explicarles que la escritura ya había anunciado que en los últimos tiempos vendrían este tipo de enfermedades a nivel mundial, pero que Dios prometió estar con nosotros en medio de las pruebas. 2 Timoteo 3:1

¡Ora con ellos!

Prepara momentos de oración donde juntos puedan clamar a Dios por misericordia y pedir perdón por todos los pecados de las personas, y por los de ellos también. 1 Tesalonicenses 5:17

¡Llévalos a la cruz!

Recuérdales que el sacrificio de Jesús en la cruz cargó nuestras enfermedades y dolencias, pero muchas veces Dios permite estas cosas para que nos acerquemos más a Él y nos humillemos ante su presencia. Llévalos a entender que la muerte de Jesús y su resurrección significó la victoria sobre todas las enfermedades y prometió darnos un nuevo hogar. Isaías 53:1-12

¡Muéstrales la realidad!

A través de la biblia enséñales que la condición del ser humano es de fragilidad, debilidad, y que el ser humano es como la flor del campo. Hazles entender lo necesitados que estamos de Dios, así como lo dependientes de debemos ser de Él. Porque sin Él morimos.  1 Pedro 1:24, Salmo 103:15-16, Isaías 51:12

¡Infúndeles esperanza!

Demuéstrales con tu propio ejemplo que Dios es nuestra esperanza en este tiempo de prueba. Que además, no existe ninguna situación por difícil que sea, en la que Él,  no pueda ayudarnos a sobrellevarla. Jeremías 29:11, Salmos 42:11, Mateo 11:28, Juan 16:33

¡Recuérdales las promesas eternas!

Recuérdales  que esta tierra es un hogar temporal, pero que Dios nos prometió un lugar donde no habrá enfermedad, dolor, tristeza, llanto, caos, ansiedad, dolor, muerte. En ese mismo lugar reinará la paz, el amor, la felicidad y la calma. Y lo más bello, estaremos eternamente con Él. 1 Tesalonicenses 4:16-17, Juan 14:2, Filipenses 3:20
 
Esta es una oportunidad de oro para que acerquemos a nuestros hijos hacia Dios. No la perdamos.

Si tu esperanza aún no reposa en Jesús, quiero invitarte a hacer esta oración con fe y con todo tu corazón: Mi Dios y creador, perdona mis pecados, reconozco que no hay otro camino para acercarme a ti más que Jesucristo. Reconozco hoy que te necesito y que mi alma tiene sed de ti. Socórreme en este tiempo difícil y ayúdame a permanecer confiando en ti sin desmayar ni retroceder. Límpiame de toda mi maldad y ayúdame a poner mi esperanza en ti y en tu palabra viva. Te amo y quiero amarte hasta el fin.   


Publicado originalmente en su Blog Vestigios en el corazón

¿Cómo ser una mujer sabia para dejar de ser una mujer necia?

El hecho de ser pecadoras por naturaleza, dentro de nosotras hay mucha necedad. Ser una mujer necia, en sencillas palabras, es actuar sin tomar en cuenta a Dios.

Sin embargo, esto no justifica que tenemos luz verde para pecar y alimentar nuestra naturaleza carnal, pues Dios nos da una esperanza: «Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con Él, para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado», Romanos 6:6.

Proverbios 14:1 es un versículo que nos muestra dos identidades. Nos muestra dos formas de vida. «La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba». ¿Cuál de ellas somos?

Este versículo nos confronta…

Y es que a diario tenemos oportunidades de actuar como necias o actuar como sabias. Sin embargo, una mujer temerosa de Dios, que vive para agradarle, va en contra de su naturaleza pecaminosa, levanta a su familia, la cuida y saca adelante; pero una mujer que se cree inteligente y que actúa sin tomar en cuenta la palabra de Dios, destruye a su familia Efesios 4:22-24.

Con las mismas manos que construimos, con ellas también podemos destruir nuestro hogar. No estamos obligadas a ser mujeres sabias, pero lo más seguro es que NECESITEMOS ser mujeres sabias. Amar a Dios no es una obligación, es una necesidad. Todos los días tenemos oportunidades para destruir, dañar o derribar a nuestros esposos, hijos y familia. ¿Qué escogemos? ¿Construir o destruir? ¿Edificar o derribar? ¿Cuidar o dañar? ¿Unir o desunir? ¿Violentar o amar? Es un reto, y es posible superarlo bajo la poderosa GRACIA de Dios.

Destruimos a nuestra familia cuando…

⊙ No pensamos bien las palabras antes de decirlas, ya sea a nuestros esposos, hijos o familiares. Palabras llenas de rabia, odio, amargura o ira.

⊙ Descuidamos nuestro hogar, abandonando emocionalmente a nuestros esposos e hijos. Más peleas que conversaciones. Más agresiones que abrazos. Más desorden que orden.

⊙ Siempre estamos amargadas y reflejamos esto a nuestros esposos, hijos o familiares.

⊙ Nos cargamos de actividades religiosas y no vivimos bíblicamente dentro de nuestra casa. Luz en la calle, pero mal testimonio dentro de nuestro hogar.

⊙ Escogemos el consejo de «amigos» y no tomamos en cuenta el consejo de Dios.

⊙ Alimentamos deseos de maldad y venganza contra nuestros esposos.

⊙ Cuando hablamos mal de nuestros cónyuges. Hablar mal de ellos, es hablar mal de nosotras mismas; somos una sola carne.

⊙ Cuando le hablamos a nuestros hijos mal de su papá, y generamos división en nuestra familia con chismes y pleitos.

⊙ ¿Cuál agregarías tú? Comenta abajo.

La falta de una relación íntima y constante con Dios y su palabra, es la causa por la cual actuamos como necias. Todas llevamos por dentro una necedad que sólo puede menguar cuando decidimos temer a Jehová, tomar en cuenta a su Espíritu Santo y dejarnos guiar por Su palabra de verdad verdad. Cuando nuestra carnalidad necia quiera imponerse, doblemos nuestras rodillas y clamemos por sabiduría y gracia 2 Corintios 12:9. 

¿Cómo construir y cuidar de nuestra familia?

 ✅ Señalando la injusticia, pero corrigiendo con amor y misericordia. Proverbios 16:6.

✅  Poniendo guarda en nuestra boca para no dañar o destruir con las palabras. Salmos 141:3-5.

✅  Pensando primero en el bienestar de nuestra familia, antes que en el nuestro. Filipenses 2:4.

✅  Sirviéndoles con amor y desinterés. Mateo 20:28.

✅  Comunicándoles las verdades de la biblia a nuestros hijos. Deuteronomio 6:7-9.

✅  Siendo ejemplo en nuestro hogar del evangelio, y de una relación sincera con Jesús. 1 Corintios 11:1.

✅  Evitando la humillación y condenación de los miembros de nuestra familia. Lucas 6:37.

✅  Dando amor con nuestras manos, y levantando cuando alguno ha caído. Colosenses 3:13.

✅ Siendo hacendosas en nuestro hogar, sin ver los quehaceres como una esclavitud sino como parte del propósito y diseño de Dios para nosotras. Tito 2:5.

✅  Ocupándonos de la alimentación y protección de nuestra familia de manera equilibrada. 1 Timoteo 5:8.

Mujer, levantar a nuestra familia no es una obligación, es una NECESIDAD que deber arder en nuestros corazones. Nuestras vidas y la de nuestra familia serán de bendición en muchas áreas, el día que escojamos la sabiduría, sensatez y la justicia como nos motiva el Salmo 119:11.


Publicado originalmente en Vestigios en el Corazón

Mujer confiada en Jehová

Súper mujer o mujer virtuosa ¿Cuál quieres ser?

La liberación femenina que se promueve en nuestros días, nos motiva a ser «Súper mujeres»; «Súper mamás», «Súper exitosas», «Súper esposas», «Súper empresarias», «Súper destacadas», «Súper emprendedoras», «Súper, súper, súper y súper». Tenemos que ser «Súper mujeres» para poder encajar en esta sociedad. Este movimiento femenino nos impulsa a creer que, mientras más hacemos, más valemos. Se ha metido tanto en nuestros tuétanos el feminismo, que este nos dice a diario: «Somos fuertes, somos capaces, somos perfectas, no somos el sexo débil, somos iguales y mejores que los hombres, podemos ser como ellos y mejores que ellos». Existe una GUERRA campal entre el hombre y la mujer; quién es más fuerte y más valioso. Nada es más dañino y perjudicial que todo esto. Nada daña más el corazón de una mujer, que esto. Todas estas mentiras amenazan con destruir el diseño hermoso de Dios para la mujer.

¿Cómo ser una súper mujer?

NUNCA podremos serlo. Esa mujer perfecta, mujer maravilla, mujer súper capaz y súper fuerte que nada la quiebra, NO EXISTE. Dios nos creó con una sensibilidad increíble, nos creó como vasos frágiles, nos creó tan dependientes de Él 1 Pedro 3:7. La mujer SIN DIOS, ES NADA. Una mujer sin amor por Dios, ES NADA. Una mujer sin respeto a Dios, es NADA Isaías 43:7.

La mujer virtuosa que nos presenta la biblia en Proverbios 31:10-31, nos reta muchísimo. ¿La vemos como una mujer perfecta, o como una súper mujer? Dejemos de verla así. Dejemos de verla como un modelo demasiado perfecto e inalcanzable. Es posible ser como ella, PERO SOLO CON LA AYUDA CONSTANTE DEL SEÑOR. Mujeres, debemos entender que quien nos llena verdaderamente es el Señor, lo que dará satisfacción a nuestras almas, es vivir para Su gloria, y sumergidas en Su palabra Salmos 73:28.

No podemos sacar a esta mujer de la fuente que le proporcionaba esa fortaleza para ser quien era. El feminismo y el pecado en nosotras quieren eso. El orgullo por creernos «súper mujeres», nos lleva a quitarle la gloria a Dios. A no reconocer que fallamos, que somos frágiles, que lloramos, que nos duele la injusticia, que cometemos errores. Esta mujer teme a Jehová; si teme a Jehová es porque le da la Gloria a Él. Ella es luz en su hogar, y luz en la calle, dándole pan al necesitado; no es como dice el proverbio popular: «Oscuridad a su casa y luz a la calle». Ella disfruta lo que hace, no lo hace como una carga u obligación. ¿Por qué lo disfruta? Porque conoce su diseño y a su diseñador.

¿Qué hace a esta mujer tan sabia, y no perfecta mujer maravilla?

El temor a Dios. ¿Y qué es eso? ¿Dónde se halla? En la biblia, la cual va directo a nuestro interior Proverbios 1:7. ¿Tiene problemas esta mujer, tiene contrariedades en su día a día, dificultades, debilidades y conflictos? Sí. Nosotras sabemos lo que implica cuidar, educar, corregir, instruir y alimentar a nuestros hijos; no son escenarios nada fáciles. Esta mujer tenía hijos. Ella también tenía criadas y le daba órdenes con sabiduría sobre lo que debían hacer.

Ella se debilitaba, era de carne y hueso; aunque los versículos no nos reflejan a una mujer agotada, nos muestran a una mujer que DEPENDE DE DIOS Y LE HONRA, y para amar y respetar a Dios y vivir su palabra, debió reconocer que la necesitaba, que sin ella no podía vivir. Para que pudiera reconocer esto, significa que ante Dios se vaciaba y derramaba completamente su ser porque sabía que era falible e imperfecta.

La Gracia de Dios es suficiente para nosotras

Mujeres, madres y esposas, somos débiles y Él es fuerte, por Él hacemos lo que hacemos, a Él la Gloria por lo que hacemos, no a nosotras sea dada la gloria y honor, sino a Él quien nos alienta, impulsa, esfuerza, y fortalece en nuestra debilidad 2 Corintios 12:9. La gracia de Dios en su vida la hacía ser una buena mujer, esposa y madre, era su gracia y no la de ella; ella lo reconocía, su esposo lo reconocía, sus hijos lo reconocían. «Engañosa es la gracia de una mujer, vana es su belleza exterior» Proverbios 31:30.

La mujer virtuosa no es perfecta, es una mujer como tú y como yo que nos impulsa a depender de Dios y de su Gracia para poder vivir su diseño como mujeres viviendo para su Gloria. No desperdiciemos nuestras fuerzas para cumplir los stándares de esta sociedad. Rindámonos a la cruz para que Él nos aliente, levante y nos dé SU GRACIA PARA AGRADARLE Y SERLE FIEL.

¿Las mujeres de este siglo podemos ser como la de proverbios? Claro que sí. El mismo Dios nos revela este capítulo de Proverbios 31:10-31 que Él nos puede ayudar, que Él se acerca a nosotras imperfectas y pecadoras, para perdonarnos, perfeccionar su obra en nosotras, borrar nuestra maldad, nuestra agresividad, rebeldía, irreverencia, aspereza, imprudencia, y darnos sabiduría porque la necesitamos Santiago 1:5.


Publicado originalmente en Vestigios en el Corazón

¡Buenas noticias! en medio del caos mundial por el Covid-19

Nota del Editor: queremos presentarte esta nueva sección de artículos: «Mujeres Virtuosas», dirigidos principalmente al público femenino, escritos por Yamileth de Bonilla, joven mujer venezolana, esposa y madre cristiana a tiempo completo. Es de profesión Periodista Audiovisual, con 9 años de experiencia en el libre ejercicio, y le apasiona escribir. Desde que conoció al Señor, hace 15 años, se ha dedicado a discipular jovencitas con profundas necesidades emocionales y espirituales. Ahora disfruta instruir a su pequeña hija y gran regalo de Dios en Sus caminos. Ayuda a su esposo en la obra del Señor, quien es Abogado y uno de los Pastores de la segunda Iglesia Evangélica más antigua del Oriente de Venezuela, «El Buen Pastor» de Carúpano | R2. Puedes seguirla en instagram 👉 @yamileth_de_bonilla y @editorialvestigios


Hemos recibido muy malas noticias en las últimas semanas. Todo agrava el caos mundial por el Covid-19. Muertes y más muertes. Casos de contagio aumentan y aumentan. Los afectados son más que los recuperados. No se ha podido encontrar la vacuna. Algunos gobernantes recomiendan el uso de un medicamento, otros tienen miedo de usarlo. La OMS intenta mantenernos informados con las cifras elevadas y formas de prevenir. Muchos están abusando de la crisis para establecer sobreprecio en los productos de primera necesidad… ¡Demasiadas malas noticias! Queremos informarte que, en medio de toda esta convulsión humana, ¡hay buenas noticias estremecedoras que alentarán tu corazón! Prepárate para leerlas, entenderlas, CREERLAS y jamás olvidarlas.

¡BUENAS NOTICIAS PARA TODOS!

✅ Dios tiene el control sobre todo lo que está pasando en este momento en el mundo. Que no nos quede la menor duda. Esa es la noticia buena y actual que nos informa Isaías 41:4.

✅ Es cierto que estamos en un momento de aflicción y dolor, pero Dios nos dejó dicho que estas cosas las experimentaríamos, pero que jamás dejáramos de confiar en Él porque ya Él había vencido las aflicciones de este mundo. Esa es la buena noticia que nos informa Juan 16:33.

✅ Como humanos, estamos experimentando mucho miedo y temor en estos días difíciles, pero Dios nos da la buenísima noticia de que Él está con nosotros cuando tememos, para darnos seguridad, y aliento cuando creemos desmayar. Qué gran y buena noticia nos da Isaías 41:10.

✅ La paz que necesitamos en este momento solo puede venir de la fuente verdadera de paz, Jesús. ¿Es fácil tener paz ahora? No. Por todas las malas noticias. Pero la paz que Dios nos da, no depende de las circunstancias sino de Su gracia y su amor por nosotros. Tenemos que pensar más en Dios antes que en lo que está ocurriendo a nuestro alrededor. Esta es la buenísima noticia que nos da Isaías 26:3.

✅ Él nos consuela en medio de todo este caos abrumador que quiere mantenernos atemorizados; Él nos abraza cuando lloramos por pérdidas humanas valiosas. Esa es una gran y alentadora noticia en estos tiempos de prueba, pues así nos lo recuerda 2 Corintios 1:3-4.

✅ La verdad de Dios es suficiente para vencer la realidad y adversidad. Aunque hayan muertes, caos, problemas, aflicciones, Su palabra permanecerá intacta y lo que Él ha dicho lo cumplirá en nuestras vidas. Qué gran noticia nos da Mateo 24:35.

✅ Para nadie es un secreto lo que estamos viviendo a causa del covid-19. Toda nuestra vida gira en torno a lo que pueda ocurrir con ese virus. Los hijos de Dios estamos padeciendo esta prueba tan convulsiva y perturbadora. Sin embargo, nada de lo que estamos viviendo en el presente, se puede comparar con la Gloria magnífica que nos espera en la presencia eterna de Dios. Lo mismo estaba viviendo Pablo encarcelado, con frío, hambre, y en cadenas cuando nos dio la buenísima noticia de Romanos 8:18.

✅ Quisiéramos que todo esto fuera un sueño y despertáramos de él. Pero no es un sueño, es una realidad. Quisiéramos que las cosas en este mundo fueran duraderas, perfectas y eternas; que nada nos hiciera daño aquí en esta tierra. Pero la verdad es que todo esto tiene que ocurrir para que se cumpla la palabra de Dios. Este mundo está corrompido, necesitamos entenderlo de una vez por todas, así como lo declara Colosenses 3:2-4. No es nuestro hogar eterno esta tierra, es un hogar temporal. Necesitamos anhelar más lo eterno y aferrarnos menos este mundo dañado y corrompido, pues la buena noticia es que Dios nos ha preparado un hogar perfecto y duradero que nos lo dice Apocalipsis 21:1-4.

¿Qué noticias han permanecido en tu corazón hasta hoy?

Por favor, mantengamos la esperanza en Dios como lo dice Romanos 15:13. Él es real. ¿A quién iremos? Si sólo Él tiene palabras de vida eterna, esa es la tremenda buena noticia que nos da Juan 6:68.

Si tu esperanza aún no reposa en Jesús, quiero invitarte a hacer esta oración con fe y con todo tu corazón: Mi Dios y creador, perdona mis pecados, reconozco que no hay otro camino para acercarme a ti más que Jesucristo. Reconozco hoy que te necesito y que mi alma tiene sed de ti. Socórreme en este tiempo difícil y ayúdame a permanecer confiando en ti sin desmayar ni retroceder. Límpiame de toda mi maldad y ayúdame a poner mi esperanza en ti y en tu palabra viva. Te amo y quiero amarte hasta el fin.

Si crees de corazón todas estas noticias, por favor compártelas con otros y sé portador de buenas noticias en este momento de malos pronósticos.


Publicado originalmente en el Blog Vestigios en el Corazón