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Palabras alentadoras | Filipenses 1:12-14.

Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio, de tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás. Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor. (Filipenses 1:12-14)

Un reverso a la adversidad

Encarcelado Pablo, el diablo y los enemigos de la iglesia seguramente hacían un festejo, sacando provecho de la situación.

Las desalentadoras posibilidades, desde el punto de vista humano, para el avance del evangelio: «clausurada la misión y la obra, les informamos a todos que el apóstol a los gentiles está preso. Regresen a sus casas».

Desde el punto de vista de Satanás y los enemigos de Pablo: «!uh¡ Qué alivio, nos salvamos. Preso el hombre, se acabó este negocio. No se hable más del tal evangelio del Nazareno».

LA INDETENIBLE MANO DE DIOS

Pero que va, la indetenible mano de Dios sabe convertir los tropiezos al avance de su obra en un revés a la adversidad y la imposibilidad. Siempre ha sido así desde los inicios de la iglesia (Hechos 4:23-31; 5:27-42; 8:1-8).

El propio testimonio del encarcelado apóstol, demuestra que el evangelio no lo estaba (Fil.1:12).

Desde la prisión, la voz del Resucitado se podía oír por medio de Pablo, de manera de que muchos(prisioneros, guardias, funcionarios y otros) oyeron el mensaje de la Cruz y se convirtieron a Cristo (Fil.1:13)

Un efecto colateral para los creyentes: oyendo del ánimo del apóstol, testificando de Jesús, aun encarcelado, valientemente predicaron la Palabra (v.14).

LAS IMPLICACIONES PRÁCTICAS

Hoy, en medio de la actual pandemia, los templos y centros de adoración, grandes y pequeños, de un portazo fueron cerrados.

Quizá, muchos se preguntan, ¿Señor, cómo es esto posible? Y sería difícil imaginar a un Dios con las manos puestas en la cabeza preguntándose, ¿Qué hice?

Lo cierto es que esta situación pareciera quedarse por un buen tiempo, en diferentes partes del mundo. Esto será una pesadilla para muchos líderes de plataforma y muchos creyentes de auditorio acostumbrados a los edificios, a menos que cambien su enfoque de Iglesia. Pero lo cierto es que para Dios (sin desmerecer el esfuerzo de los constructores) el cerrar los templos no lo tiene corriendo de un lado a otro. El sabe darle un reverso a la adversidad, y de qué forma:

  1. La iglesia está volviendo a comprender lo que es su verdadera esencia y origen(la iglesia en las casas).
  2. La obra del evangelio avanza silenciosamente en las comunidades.
  3. Los hospitales, se han convertido en centros estratégicos para la misión, muchos enfermos de covid-19, llegan a la fe.
  4. El padre de familia pastorea a los suyos en casa y hay una retroalimentación bíblica !Esta debería ser la verdadera Escuela Bíblica!
  5. Los cultos se han multiplicado. Lejos del querido miércoles y domingo, en los hogares se realizan una variedad de devocionales, durante varios días de la semana.
  6. Las iglesias que se han organizado, siguen recibiendo sus ofrendas vía online.
  7. El pastorado, ha tenido que volcarse a distintas alternativas para que la enseñanza y vigilancia hacia los miembros de la iglesia permanezca activa. Los pastores han tenido que desempolvar el traje de campaña hacia los hogares.
  8. Las redes se han convertido en un campo de batalla, desplazando progresivamente el lugar de las tinieblas para la presencia de la iglesia.
  9. Se prueba la fidelidad y compromiso hacia la iglesia local. Esta pandemia probará quiénes son los verdaderos miembros comprometidos de tu iglesia. Pastor no te extrañes que muchos no regresen contigo y tu congregación, cuando termine la crisis.

LECCIONES QUE DEBERÍAN VALORARSE

Al final se verá, mucho más de cerca, los efectos positivos de la actual crisis para la iglesia. Cuando ésta regrese a los templos, que seguramente sucederá, ojalá haya aprendido y apreciado las lecciones que le dejó Dios, entre estás:

  1. Aunque deseables y atractivos los centros de adoración, no necesitas de ellos para ser iglesia.
  2. El avance del evangelio no se detiene porque los líderes estén aislados (Ej.Pablo).
    3. Las crisis prueban la fe y el coraje de la iglesia.
  3. En medio de limitaciones, la multiforme sabiduría de Dios da una creatividad increíble a la iglesia, para el cumplimiento de la misión.
  4. El viejo adagio reza: «cuando suena el río es porque piedra trae». Pero la mayoría de los líderes de iglesias fueron sorprendidos por la actual pandemia. Ahora, cuando suenen las alarmas, los líderes sabios y de mente aguda sabrán anteponerse a las crisis, antes que suceda. Mark Dever dice: «Debes tomar una visión a largo plazo», lo que dice Dever, debería llamar la atención de los pastores, sobre todo en un país, con tantas crisis en marcha como Venezuela.

La buena noticia para la iglesia es que el Dios que permitió el encarcelamiento de Pablo, es el mismo que sacó provecho de tal situación, al darle un reverso a la adversidad. Todo para su gloria y avance del evangelio.

Este Dios seguirá obrando en la vida de su pueblo, el cual tomado de su mano, aprende a ver oportunidades en cada crisis. Bien decían los misioneros surcoreanos, (que saben de profundas crisis) cuando interpelados por las angustias de algunos pastores venezolanos, les respondieron: «ustedes están en el mejor momento». Esto para las mentes sabias y entendidas en los tiempos.

La Familia de Dios

LA FAMILIA DE DIOS

“Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.”
‭‭Efesios‬ ‭3:14-21‬ ‭RVR1960‬‬

La familia es el mejor vínculo donde podemos reflejar lo que Dios ha hecho en nuestras vidas. Si me dieran la oportunidad de poder cambiar mi familia, ¡la rechazaría de manera rotunda!. 

Madre, padre, hermanos, y demás familiares; han servido para admirar la soberanía y amor de Dios en el mundo; familia donde a pesar de no haber elegido nacer; vemos cumplida la bendición, providencia, y pacto de Dios.

Sabemos que muchos no piensan de la misma forma, debido a la cantidad de debilidades, errores y problemas que se tienen y presentan en el seno  familiar en el transcurrir de los años, tendiendo algunos a menospreciar o rechazar la familia donde Dios los ha colocado.

La pandemia actual, es un medidor que indica cuanta necesidad del Señor tenemos en nuestros hogares, por lo que necesitamos revisar algunos principios bíblicos establecidos, que nos permitan regresar y retomar áreas que nos acerquen al Señor como roca y fundamento para nuestro hogar.

Una familia distinguida

Pablo destaca en el texto de Efesios, que existe una mejor y más distinguida familia, la cual está amparada en la mano poderosa de Dios: «Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo (de quien toma nombre  toda familia en los cielos y en la tierra)». Efesios 3:14-15.

El Apóstol realiza esta afirmación, después de mencionar en versos anteriores, la seguridad y confianza que debe tener todo participante de tan distinguida familia, los cuales tienen acceso seguro e ilimitado a Dios, muy a pesar de todas las situaciones que puedan presentarse en el peregrinar, de la cual no escapa la actual pandemia.

Apuntaremos a continuación, tres cosas que son importantes a la hora de medir el reflejo de nuestra casa dentro de la familia espiritual:

  1. La familia de Dios está fundamentada en la obra redentora de Cristo (Efesios 3:15)

    Toda familia de Dios es conocida en los cielos, al ser ganada por la obra costosa a precio de sangre; hasta la muerte y resurrección del Señor Jesucristo; quien brinda seguridad y cuidado a los suyos, otorgándoles una ciudadanía redimida que es: Prestigiosa, celestial, eterna, incontaminada.  
    Este estatus no ha sido ganad
    o por ningún esfuerzo humano, sino que Dios por su propia determinación e intención; estableció tal familia, dándoles una bendición especial. Esta promesa viene desde mucho antes de que Pablo tuviera la intención de escribir a la iglesia de Éfeso; sin embargo,en esta corrobora con lo que dice en la porción leída, la profundidad y privilegio de formar parte de la gran familia de Dios.

  2. La familia de Dios resiste cualquier eventualidad con Cristo como Roca firme (Mateo 7:24-25)

    Familias temerosas de Dios serán lo suficientemente prudentes como para edificar su casa sobre la roca, quien con infinitas y abundantes riquezas de SU Gloria, Fortaleza en SU Espíritu, arraigo y cimiento en SU poder, guardará a las familias de las diferentes complejidades que se presentan.  
    Para comprender aún mejor, notamos en el texto de Efesios hace énfasis en algunas expresiones con el fin de apuntar a la incomprensión humana en cuanto a la medida del amor de Dios.  
    Su anchura, longitud, profundidad y altura deben estar en la mente del hombre para de esta forma entender la clase de amor que refleja la maravillosa obra de Cristo; amor que está por encima de cualquier conoc
    imiento humano y que brinda fortaleza en medio de cualquier angustia.

  3. La familia de Dios tiene su epicentro en el hogar (Josué 24:15)

    La resolución que realizó Josué debe ser modelo para las familias Cristianas en cualquier momento y particularmente en el que vivimos, donde no debe ser gravoso reunir al grupo familiar para orar, leer, cantar y exaltar los atributos del Señor en tan difíciles circunstancias.
    La
    determinación de Josué en servir junto a su casa al Señor, fue en mayor o menor grado la misma de los grandes siervos de Dios en toda la historia bíblica, quienes mostraron a diario, el amor de Dios derramado en sus corazones, llegando a confiar en el actuar de ese gran Dios que también respondía (y sigue respondiendo) en su voluntad las peticiones a sus hijos, mucho más más allá de lo que se ha pedido o entendido.  
    Contando para ello con la ayuda, guía y consuelo del Espíritu Santo, como la persona principal que actúa y mora en el creyente para transformar y dirigir las oraciones a Dios con gemidos indecibles, llegando a recibir la instrucción necesaria para dar pasos seguros en un abrumado mundo.

Conclusión

Confiemos hoy más que nunca en nuestro poderoso Señor, buscando la forma de mantener a nuestras familias en contacto y cercanía con Él, aprovechando el tiempo a pesar de los difíciles días; sin desmayar o estar ociosos.  Sabiendo que si nos alejamos o enfriamos estaríamos cediendo terreno que pueden ser aprovechados por el enemigo de la iglesia y del Señor.

Por lo tanto,  no nos cansemos y sigamos corriendo la carrera que tenemos por delante; apartando y dedicando tiempo de calidad al Señor en conjunto con nuestros seres queridos, procurando que aquellos que no le conocen; en este tiempo puedan escuchar de nuestros labios la bendita palabra de Dios, testificada y predicada.

 «Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos,  según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades,  por los siglos de los siglos.  Amén

 Efesios 3:20-21. RV1960


Guía de estudio en casa.

La Familia de Dios.

Texto base: Efesios 3:14-21

Necesitamos revisar 3 puntos fundamentales para las familias de Dios. 

I. La familia de Dios está fundamentada en la obra redentora de Cristo (Efesios 3:15)
  1. Toda la familia de Dios es conocida por haber sido ganada por la obra de Cristo en la cruz. (Revise el texto de efesios)
  2. Dios en su promesa, intención y determinación ha ganado una familia para sí.
  3. Esta promesa fue realizada por Dios mucho antes de que escribiera Pablo. (Génesis 12:1-3)
II. La familia de Dios resiste cualquier eventualidad con Cristo como Roca firme (Mateo 7:24-25).
  1. La familia de Dios mostrara rasgos de su prudencia según el texto de Mateo.
  2. La familia de Dios estará amparada bajos las sombras de un amor: Ancho, largo, profundo y alto, que no puede ser comprendido por ninguna mente humana.
  3. Esta clase de amor, brinda fortaleza en medio de cualquier situación.
III. La familia de Dios tiene su epicentro en el hogar (Josué 24:15).
  1. La resolución de Josué debe ser un modelo para nosotros en la actualidad.
  2. La resolución de Josué tiene como base a Dios y epicentro el hogar.
  3. La resolución de Josué le brinda importancia a las actividades y hábitos que desde el hogar se presentaran: Oración, cantos, lectura de la palabra. 

Palabras alentadoras | Filipenses 1:12-14

UN REVERSO A LA ADVERSIDAD

Encarcelado Pablo, el diablo y los enemigos de la iglesia seguramente hacían un festejo, sacando provecho de la situación.

Las desalentadoras posibilidades, desde el punto de vista humano, para el avance del evangelio: «clausurada la misión y la obra, les informamos a todos que el apóstol a los gentiles está preso. Regresen a sus casas».

Desde el punto de vista de Satanás y los enemigos de Pablo: «!uh¡ Qué alivio, nos salvamos. Preso el hombre, se acabó este negocio. No se hable más del tal evangelio del Nazareno».

LA INDETENIBLE MANO DE DIOS

Pero que va, la indetenible mano de Dios sabe convertir los tropiezos al avance de su obra en un revés a la adversidad y la imposibilidad. Siempre ha sido así desde los inicios de la iglesia (Hechos 4:23-31; 5:27-42; 8:1-8).

El propio testimonio del encarcelado apóstol, demuestra que el evangelio no lo estaba (Fil.1:12).

Desde la prisión, la voz del Resucitado se podía oír por medio de Pablo, de manera que muchos (prisioneros, guardias, funcionarios y otros) oyeron el mensaje de la Cruz y se convirtieron a Cristo (Fil.1:13)

Un efecto colateral para los creyentes: oyendo del ánimo del apóstol, testificando de Jesús, aun encarcelado, valientemente predicaron la Palabra (v.14).

LAS IMPLICACIONES PRÁCTICAS

Hoy, en medio de la actual pandemia, los templos y centros de adoración, grandes y pequeños, de un portazo fueron cerrados.

Quizá, muchos se preguntan, ¿Señor, cómo es esto posible? Y sería difícil imaginar a un Dios con las manos puestas en la cabeza preguntándose, ¿Qué hice? 

Lo cierto es que esta situación pareciera quedarse por un buen tiempo, en diferentes partes del mundo. Esto será una pesadilla para muchos líderes de plataforma y muchos creyentes de auditorio acostumbrados a los edificios, a menos que cambien su enfoque sobre la naturaleza de la Iglesia.

Pero lo cierto es que para Dios (sin desmerecer el esfuerzo de los constructores de los lindos edificios) el cerrar los templos no lo tiene corriendo de un lado a otro. El sabe darle un reverso a la adversidad, y de qué forma:

  • La iglesia está volviendo a comprender lo que es su verdadera esencia y origen (la iglesia en las casas).
  • La obra del evangelio avanza silenciosamente en las comunidades.
  • Los hospitales, se han convertido en centros estratégicos para la misión, muchos enfermos de covid-19, llegan a la fe.
  • El padre de familia pastorea a los suyos en casa y hay una retroalimentación bíblica ¡Esta debería ser la verdadera Escuela Bíblica!
  • Los cultos se han multiplicado. Lejos del querido miércoles y domingo, en los hogares se realizan una variedad de devocionales, durante varios días de la semana.
  • Las iglesias que se han organizado, siguen recibiendo sus ofrendas vía online.
  • El pastorado, ha tenido que volcarse a distintas alternativas para que la enseñanza y vigilancia hacia los miembros de la iglesia permanezca activa. Los pastores han tenido que desempolvar el traje de campaña hacia los hogares.
  • Las redes se han convertido en un campo de batalla, desplazando progresivamente el lugar de las tinieblas para la presencia de la iglesia.
  • Se prueba la fidelidad y compromiso hacia la iglesia local. Esta pandemia probará quiénes son los verdaderos miembros  comprometidos de tu iglesia. Pastores no se extrañen de que muchas personas no regresen con ustedes y sus congregaciones, cuando termine la crisis.

LECCIONES QUE DEBERÍAN VALORARSE

Al final se verá, mucho más de cerca, los efectos positivos de la actual crisis para la iglesia. Cuando ésta regrese a los templos, que seguramente sucederá, ojalá haya aprendido y apreciado las lecciones que le dejó Dios, entre éstas: 

  • Aunque deseables y atractivos los centros de adoración, no necesitas de ellos para ser iglesia, ni mucho menos el Dios que adoras.
  • El avance del evangelio no se detiene porque los líderes estén aislados (Ej. Pablo).
  • Las crisis prueban la fe, el coraje y el compromiso de la iglesia.
  • En medio de limitaciones, la multiforme sabiduría de Dios da una creatividad increíble a la iglesia, para el cumplimiento de la misión.
  • El viejo adagio reza: «cuando suena el río es porque piedra trae». Pero la mayoría de los líderes de iglesias fueron sorprendidos por la actual pandemia. Ahora, cuando suenen las alarmas, los líderes sabios y de mente aguda sabrán anteponerse a las crisis, antes que suceda.

Mark Dever dice: «Debes tomar una visión a largo plazo», lo que dice Dever, debería llamar la atención de los pastores, sobre todo en un país, con tantas crisis en marcha como Venezuela.

La buena noticia para la iglesia es que el Dios que permitió el encarcelamiento de Pablo, es el mismo que sacó provecho de tal situación, al darle un reverso a la adversidad.  Todo para su gloria y avance del evangelio.

Este Dios seguirá obrando en la vida de su pueblo, el cual tomado de su mano, aprende a ver oportunidades en cada crisis. Bien decían los misioneros sur coreanos, (que saben de profundas crisis) cuando interpelados por las angustias de algunos pastores venezolanos, les respondieron:« ustedes están en el mejor momento». Esto para las mentes sabias y entendidas en los tiempos.

Enseñanzas que nos dejará la pandemia

El inesperado y traumático Covid-19

La pandemia del COVID 19 y todo el caos que ha traído, ha logrado  cambiar nuestras vidas por completo. Nada es igual en medio de esta convulsión humana, y nada será igual después de ella. Solo nos sostiene el seguir Creyendo en Dios y que todo esto pasará.

Pero hay marcas, lecciones que nos dejará este coronavirus. Aprendizajes que jamás serán borrados de nuestra memoria fácilmente. ¿Tú estás aprendiendo algo de todo este caos? Si aún no lo has reflexionado, te invito a que juntos lo hagamos, acerca de las enseñanzas que toda esta dificultad llamada Covid-19 nos está dejando, y las que nos aportará  cuando hayamos pasado este desierto.

Recordando las Escrituras

«Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.»
‭‭Efesios‬ ‭5:15-20‬ ‭RVR1960‬‬

En medio de este caos por la pandemia, Dios nos da una guía, una esperanza: «Saquen el mayor provecho de esta oportunidad».  Pocos podemos ver la convulsión humana por el Covid-19, como algo a lo que podamos sacarle provecho. Sin embargo, muchos empresarios, comerciantes, grandes comercios electrónicos y plataformas digitales están viendo oportunidades valiosas en medio de esta pandemia.

Nosotros como hijos de Dios, necesitamos voltear la mirada hacia Él para ver ¿qué lecciones no está dejando todo esto? ¿Qué podemos extraer como positivo de estos días malos y difíciles? Recordemos que:  

«(…) a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”
‭‭Romanos‬ ‭8:28‬ ‭RVR1960‬‬

Lecciones

  • Estamos valorando más esos lugares y a personas que acostumbrábamos a tener cerca. Ahora que no podemos frecuentarles, estamos añorando esos momentos y estamos aprendiendo a amarles más.
  • Esto debe aumentar nuestra fe en todas las áreas de nuestra vida. Es increíble y asombroso ver cómo la mano de Dios nos sustenta y provee en lo más mínimo.
  • Nuestros corazones están siendo movidos por el Señor para dar a otros, aún de lo poco que podemos tener.
  •  El mundo entero, a una sola voz, está clamando al Señor por una misma petición: piedad y misericordia.
  • La palabra GRACIAS no sale de nuestra boca. Dormimos con ella, y despertamos con ella. Alabado sea Dios que en medio de esta pandemia podemos decir de todo corazón: GRACIAS SEÑOR.
  • Nos enseña lo vulnerables que somos ante un virus tan pequeño. Lo frágiles y fuertes que podemos ser al mismo tiempo.
  • Al entender que somos tan destructibles, nos humillamos ante Dios y clamamos por su protección. Solo Él nos socorre en el día malo. Su mano fuerte nos sostiene, porque nosotros, siendo tan débiles, podemos soltarnos.
  • Nuestra familia puede fortalecerse debido al abundante tiempo que estamos pasando juntos. Aprovechemos esta oportunidad que Dios nos da para dedicarnos y prestar atención a lo que realmente vale la pena: nuestra familia, apreciar y valorar más nuestro hogar y miembros de él.
  •  Vemos cómo Su palabra se hace vida en nosotros. Ahora es más que sabernos un verso de memoria; ahora lo palpamos, lo experimentamos, lo vivimos en carne propia. Cada palabra que Él nos ha dejado, es suficiente para avanzar en medio de este caos.
  • Él nos está enseñando a valorar más lo espiritual que lo material.
  • Nuestra higiene no será la misma. Seremos más cuidadosos y precavidos. Más pulcros y limpios en todo y con todo.
  • Dios nos está enseñando que nuestro tiempo y vida están en sus manos, dependen de Él.
  • Que hay tiempo para todo. Tiempo para reír, para trabajar, para descansar, para llorar y para estar encerrados. Todo tiene su tiempo debajo del sol y nada escapa de sus manos.
  • Estamos buscando más la presencia de Dios. Ahora Dios nos ha dado más tiempo para intimar con Él. Debemos invertir bien nuestro tiempo para darle el primer lugar.

Con todo este caos mundial, Dios nos está llevando a convencernos más de que esta tierra no es nuestro hogar. Este es un lugar pasajero donde vinimos a morar por un tiempo. El hogar nuestro es eterno. Allí no hay virus, no hay tapabocas, vacunas, llanto, dolor, angustia, miedo, ansiedad, ni depresión.

Al ver tanto dolor en esta tierra, nos hace amar más nuestras moradas celestiales, nuestro lugar perfecto junto al trono de Dios. Él nos ha dado la garantía de un hogar seguro y feliz de verdad. No es una fantasía, un cuento de hadas; es una gran verdad que debemos recordar y creer.

«Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.»
‭‭Colosenses‬ ‭3:2-4‬ ‭RVR1960‬‬

Cuando todo este caos haya pasado, tendremos una fe más firme en el Señor. Una confianza en Él más plena. Nuestro corazón será más agradecido. Amaremos más profundamente que venga pronto por su iglesia. Continuemos peleando la buena batalla de la fe, porque ella está siendo probada, y en Cristo podemos vencer, pues Él es el dueño de todos los tiempos. 

«para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,»
‭‭1 Pedro‬ ‭1:7‬ ‭RVR1960‬‬

 

🔅Si tu esperanza aún no reposa en Jesús, quiero invitarte a hacer esta oración con fe y con todo tu corazón: Mi Dios y creador, perdona mis pecados, reconozco que no hay otro camino para acercarme a ti más que Jesucristo. Reconozco hoy que te necesito y que mi alma tiene sed de ti. Socórreme en este tiempo difícil y ayúdame a permanecer confiando en ti sin desmayar ni retroceder. Límpiame de toda mi maldad y ayúdame a poner mi esperanza en ti y en tu palabra viva. Te amo y quiero amarte hasta el fin.


Publicado originalmente publicado en el Blog Vestigios en el Corazón

Una lección para recordar

¿Cómo comienza todo?

En cierta ciudad estaba una iglesia evangélica con una creciente membresía que estaba comprometida activamente en la misión de hacer discípulos. En esta misma comunidad se encontraba un pastor que atendía sus labores con mucha dedicación. 

La familia del pastor, su esposa y tres preciosos niños, también le acompañaban al ritmo que estaba en sus posibilidades,  en la atención de los hermanos. Se podía apreciar dedicación, comunión y verdadera vocación de servicio en esta familia pastoral.

Activismo Pastoral

La agenda del pastor siempre estaba llena. Sus actividades comenzaban desde muy temprano en la mañana hasta muy tarde en la noche. Era bastante usual verle predicando en los diferentes cultos y actividades de la iglesia.

Dedicaba también una buena parte de su tiempo a visitar, aconsejar y orientar a los hermanos con sabios consejos provenientes de su estudio de la Escritura.  Además, como tenía algunos conocimientos de medicina y derecho por algunos cursos que tomó en la universidad, apartaba tiempo para dar recomendaciones a hermanos afectados por algunas enfermedades o con problemas legales. Se destacaba por ser un buen asesor de parejas y de familias en crisis.

Al mismo tiempo, a causa de la fatiga de las jornadas diarias, llegaba muy cansado a su casa y casi siempre bastante entrada la noche. Cuando llegaba, ya sus hijos dormían y su esposa, también medio dormida, le calentaba la cena al tiempo que se despedía para regresar a la cama. Él se sentaba a cenar mientras revisaba los mensajes en su WhatsApp.  

Consecuencias

Un buen día, de esos que no faltan, nuestro pastor, como de costumbre, llegó a su casa tarde en la noche y encontró un escrito con letras bien grandes en la puerta de su casa que decía:

«Pastor, mis tres hijos y yo, nos hemos mudado a la casa de enfrente para que por favor nos incluyas en tu agenda, mi hijo menor tiene tres día con una diarrea que no se le detiene y el mayor la fiebre por nada le baja y como de costumbre, tengo problemas con mis dolores de cabeza. Adicionalmente tengo serios problemas en mi matrimonio, por favor pastor ayúdenos».

Sin pronunciar palabra alguna, tomó el escrito y se desplomó en un sillón medio roto, que estaba en la esquina de la sala.

Para reflexionar

Observando este relato, te pregunto estimado pastor:

  • ¿Cuál es tu prioridad?; en ese orden ¿qué lugar ocupa tu familia?
  •  ¿Qué relación puedes establecer, entre amar a Dios como primer mandamiento, el amar a tu familia y el trabajo pastoral?

Los Pastores de la Iglesia 2/2

Este es la segunda entrada del estudio acerca del significado de los pastores en la iglesia realizando por el hermano Samuel Marcano. Para ver el artículo anterior, presiona  Aquí


Liderazgo y Reforma Protestante. Continuación

Las siguientes ramificaciones que se dividieron de los primeros grupos reformados, mantuvieron de una u otra forma esta imagen de tener una sola persona al frente de la iglesia. Para las iglesias salidas de la Reforma se asumió que lo natural era tener un solo pastor. Sin embargo, por la misma exigencia del trabajo pastoral, se buscó conciliar la idea de un solo pastor con un equipo de apoyo.  

Con algunas variantes, las iglesias tenían un pastor junto a un cuerpo directivo, en otras con grupo de ancianos, o un ministro titular con  otros auxiliares. Se crearon diferentes nombres para referirse a los niveles de compromiso o autoridad dentro del trabajo pastoral: pastor titular, pastor auxiliar, obrero, reverendo, encargado.

En todo este proceso se puede notar el esfuerzo que la iglesia hacía para volver a lo que fue su diseño original establecido por los apóstoles, pero no ha sido fácil lograrlo del todo.

A esto debe sumarse el hecho de que la idea que muchas iglesias tienen acerca de quiénes pueden ser pastores y cuáles son sus responsabilidades a veces no se corresponde con lo que dice la Escritura o, en el mejor de los casos, se observa una tendencia preocupante a la institucionalización de este ministerio.

Los Pastores a la luz del  Nuevo Testamento

De acuerdo a lo que enseña el Nuevo Testamento, los pastores eran creyentes de la misma congregación. Pablo, en su primer viaje misionero, estableció pastores o ancianos en las iglesias de Derbe, Listra, Iconio y Antioquia.

Estos pastores eran hermanos de estas iglesias, conocidos por todos, vivían en esas ciudades, tenían sus familias allí y trabajaban allí (Hec.14:21-23). La misma instrucción es dada a Timoteo y Tito sobre los pastores/ancianos de Éfeso y Creta respectivamente (1Tim.3:1-7 y Tit 1:5-9).

De hecho, uno de los rasgos que debían poseer, era el de buen testimonio con los de afuera (los no creyentes), lo cual no sería posible si el creyente no perteneciera a esa misma comunidad.

Requisitos que deben cumplir 

Cualquier hermano de la congregación podía ser elegido para asumir la responsabilidad de cuidar la iglesia siempre que su vida reflejara de manera apropiada y madura el carácter de Cristo. Es por eso que Pablo cuando escribe a Timoteo señala que, si alguien de la congregación deseaba ser pastor, era algo bueno, pero antes debía mostrar esos rasgos de madurez (1Tim.3:1-7).

En forma resumida, esos rasgos incluyen:

a) Tener una familia bien afirmada (fidelidad a su esposa, hijos amorosamente guiados bajo la voluntad de Dios), b) Poseer un carácter íntegro (no se deja dominar por ninguna pasión sino más bien cultivar en forma permanente las virtudes cristianas) y c) estar capacitado en el manejo adecuado de la Escritura (usa con propiedad la Palabra para enseñar y orientar a los creyentes).

No solo para Pastores

De hecho, estos son rasgos que todos los creyentes deben evidenciar en sus vidas. Es algo que Dios espera de todos nosotros, no solo de los que dirigen la iglesia. Se les pide de manera especial, estos rasgos a los pastores porque ellos deben ser ejemplos de ese estilo de vida y servir de modelo ante la congregación de lo que debe ser un discípulo de Cristo.

Es muy probable que haya varios creyentes con este nivel de madurez espiritual en la congregación. No todos ellos gobernarán la iglesia, pero los que van a ser pastores si deben necesariamente mostrar dicho perfil.

Cantidad y sostenimiento de Pastores

Se debe añadir en este punto que el Nuevo Testamento no establece un número fijo para los pastores en una iglesia local de modo que pueden ser mínimo dos hasta la capacidad que la iglesia necesite tener.

Por otro lado, es evidente en 1 Tim 5:17 que no todos los pastores o ancianos eran sostenidos por la iglesia.

Esto aplicaba para aquellos que se dedicaban al ministerio de la Palabra y que ejercían apropiadamente el cuidado de la congregación a tiempo completo. Pero también había pastores que tenían sus fuentes regulares de ingreso y no necesitaban de tal ayuda.

Funciones de los Pastores

Finalmente, se evidencia que la tarea de los pastores según el Nuevo Testamento estaba relacionada básicamente con tres funciones principales:

1) La enseñanza de la Escritura

2) El cuidado personal de los creyentes y

3) La supervisión del avance de la iglesia.

Estas funciones están bien representadas en los tres sustantivo empleados mayormente en el Nuevo Testamento para referirse a los que dirigen la iglesia:

  • pastor (cuidado de la vida personal de los creyentes, así como el pastor del campo cuida de las necesidades de cada oveja); 
  • anciano (enseñanza de la Escritura, la figura del anciano representa a alguien que por su madurez ha adquirido sabiduría y asertividad para guiar apropiadamente con la Escritura a otros) y
  • obispo (supervisa, el obispo alude a la figura de alguien que sabe la meta a la que el grupo debe llegar y se esfuerza por conducirlos hasta llegar allá).

Así como en la historia, el concepto de la pluralidad de pastores en cada iglesia se fue perdiendo, también eso ocurrió en  la naturaleza y función de la tarea pastoral. Durante los primeros siglos de la iglesia, los pastores eran levantados y formados en la misma iglesia local. Tal y como Pablo instruye a Timoteo: “Lo que has oído de mi ante muchos, esto mismo encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (2Tim.2:2).

Preparación teológica de Los Pastores. Historia

La tarea de formar a los creyentes en el mismo contexto de la iglesia local se fue traspasando con el correr de los siglos a Escuelas Teológicas que llegaron a especializarse en esa tarea.

Estas escuelas terminaron haciendo énfasis en una educación que privilegiaba la adquisición de conocimiento y no el desarrollo de un carácter cristiano maduro. El resultado fue que los egresados eran por lo general inmaduros e inexpertos en el trabajo pastoral, pero fueron absorbidos rápidamente por las iglesias debido a la gran demanda.

Conocimiento sin carácter 

Tenían un título en la mano, pero no habían forjado a través de la experiencia ministerial en sus iglesias locales, un modelo de vida cristiana como base del trabajo pastoral que iban a desarrollar.

Probablemente estos candidatos también habían asimilado el modelo tradicional de trabajar solos en el pastorado. En el mejor de los casos, quizás podían estar acompañados por un grupo de ancianos de la propia iglesia, lo cual no garantizaba la ausencia de conflictos entre ellos.

Hoy parece natural pensar que para que alguien sea pastor debe tener estudios teológicos especializados como requisito indispensable. Los estudios teológicos son un recurso importante, pero cuando estos son más valorados que el carácter del candidato o la manera como este conduce a su familia, tenemos un problema.

Egresados de Escuelas Teológicas

También se ve con cierta frecuencia que los egresados de Escuelas Teológicas son asignados a iglesias que no les conocen. Estas iglesias receptoras reciben al candidato al pastorado y lo invitan a predicar por varios días.

Sobre la base de este criterio y algunas preguntas para conocerlo “un poco mejor” se decide darle la oportunidad de pastorear la iglesia, muchas veces empujados por la necesidad de tener un pastor. Nada se sabe de manera profunda sobre el carácter de este candidato, su manejo de los conflictos, su santidad personal, sus relaciones interpersonales, la conducción de su familia (a veces son jóvenes solteros a quienes no se les ha dado la oportunidad de guiar una familia).

Con esta decisión, la iglesia ha tomado un gran riesgo que en ocasiones no ha terminado bien,  ni para la iglesia ni para el nuevo pastor. Esta ha sido la tumba de muchos nuevos pastores y la vuelta a cero de muchas iglesias frustradas.

Errores comunes

En esos casos cuando el candidato queda instalado como pastor, se desarrollan varios tipos de tensiones debidas a las expectativas que tanto la iglesia como él  tienen acerca de lo que es el trabajo pastoral.

Para algunas iglesias, el pastor era quien debía  hacer la obra del ministerio: evangelizar, administrar, aconsejar, predicar, visitar, etc. Desde esa perspectiva, los miembros de la iglesia son solo espectadores y evaluadores de cómo él  hacía el trabajo.

En el pasado hubo a veces la expectativa que el mismo mantenimiento físico de la iglesia era responsabilidad del pastor porque para eso recibía un sustento.

Por otro lado, para algunos pastores su papel era más como la de un gerente que administraba los recursos tanto humanos como materiales de la iglesia. Su espacio de trabajo era una oficina y sus logros se medían por la cantidad de nuevos miembros o el aumento de los ingresos de la iglesia.

Éxito  ministerial y distorsiones

El éxito ministerial era cuantitativo con poca preocupación por el crecimiento espiritual de los creyentes. Las organizaciones de iglesias, en lugar de corregir estas desviaciones, las reglamentaron haciendo oficial lo que ya estaba desviado desde un principio.

Todas estas distorsiones tienen su origen en un alejamiento progresivo del modelo bíblico claramente evidenciado en el Nuevo Testamento. Tanto nos hemos alejado de ese modelo que no sería extraño que al intentar volver a él se entendería como algo escandaloso y fuera de lugar.

Forma natural de establecer Pastores

Imagínate  por un momento que en tu iglesia existe un creyente adulto y este, es invitado por el misionero que fundó la congregación  a ser pastor junto a otros creyentes locales que han mostrado un carácter maduro, familias bien constituidas, tienen  pasión por el estudio de la Biblia y la usan apropiadamente; es decir,  han sido reconocidos por la iglesia como creyentes de buen testimonio y de ejemplo para la congregación.

Tú eres testigo de que un  domingo en la mañana estos creyentes pasan adelante, se arrodillan y hacen un compromiso público de cuidar la iglesia como cuidan sus propias familias.  

El misionero impone sus manos sobre ellos y los presenta a la iglesia como sus nuevos pastores. Luego, él  sigue su camino y estos creyentes quedan desde ese momento responsables de cuidarse entre ellos y a la iglesia.  ¿Qué tan escandaloso te sonaría esto,  si pasara en tu iglesia hoy?, ¿acaso, no fue esto lo que hizo el apostol Pablo?

El  Modelo  Bíblico 

Volver al modelo bíblico no es una opción sino una necesidad. Muchos problemas se pueden evitar si tan solo miramos de nuevo lo que nos enseña la Escritura sobre el pastorado en la iglesia.
➖¿Cuántos  pastores podrían ser librados de ceder bajo la presión
de la tentación y convertirse en escándalo público y escarnio de Satanás si tan solo pudieran pastorear junto a hombres irreprensibles que como sus pares sean capaces de amonestarle a las primeras señales de debilidad?

➖¿Cuántos pastores pueden ser librados de enfermedades causadas por el estrés debido al exceso de trabajo si contaran con otros pastores que llevan la carga pastoral de la iglesia igual que él?

➖¿Cuántos pastores más jóvenes pueden nutrirse de la experiencia y sabiduría de otros pastores más maduros trabajando juntos en un equipo pastoral?

➖ ¿Cuántas iglesias se beneficiarían de ser guiadas por un grupo de creyentes con múltiples dones, pasiones y perspectivas sobre el desarrollo de la iglesia?

Reflexionemos

Piensa en Tito, sentado junto al pozo de agua de una de las ciudades de Creta, abriendo el pergamino que su tutor y amigo Pablo le había enviado. En las primeras líneas de la carta una frase resalta por su carácter de urgencia: “corrige lo deficiente y establece ancianos, así como yo te mandé. Si nuestro error ha sido no establecer el modelo bíblico para cuidar la iglesia, así como ha sido mostrado en el Nuevo Testamento, aún estamos a tiempo de enmendarlo.  

No somos responsables de los errores que otros han cometido en el pasado, pero si lo somos de nuestras decisiones en el presente y seguramente de los resultados que estas decisiones tendrán en las futuras generaciones de la iglesia. Volver al modelo bíblico es una decisión que podemos tomar aquí y ahora.  


Autor: Hno. Samuel Marcano | Vicerrector Académico del Ministerio ProMETA y profesor de Biblia

Bibliografía:

Keeran, Daniel (s.f.). A chronology of primary sources for theemergence of the hierchical church.(s.l)
Padilla, Rene (1989). Nuevas alternativas de Educación Teológica. Buenos Aires: Nueva Creación 
Strauch, Alexander.  (2001).  Liderazgo Bíblico de Ancianos.  Littleton: Lewis and Roth Publishers.
Taylor, Richard (editor general), s.f. Diccionario Teológico Beacon. Missouri: Casa Nazarena de Publicaciones.   
Valverde, Manuel (2009). Breve historia del liderazgo cristiano. Trabajo de investigación no editado. Guatemala.

Los Pastores de la Iglesia 1/2

Los pastores son un regalo del Cristo resucitado a su iglesia (Ef.4:7-11). Como cabeza de la iglesia, Cristo tomo la previsión de proveerla de creyentes que cuidaran de ella y la guiaran en el desarrollo de una vida que glorifique a Dios (1Tes.5:12-13).

En el Nuevo Testamento se usan diferentes palabras para describir a estos creyentes responsables por el cuidado de la iglesia. En ocasiones se les llama ancianos (Hec.14:23; 1Tim.5:17); otras veces obispos (Fil.1.1) y también se les llama pastores (Ef.4:11). Hay ocasiones donde, en un mismo texto, se usan todas estas palabras (o sus verbos equivalentes) y se aplican a las mismas personas de manera intercambiable:

​ «…hizo llamar a los ancianos» (Hec.20:17)

​«…el Espíritu Santo os ha puesto por obispos» (Hec.20:28)

​«…para apacentar/pastorear al rebaño de Dios» (Hec.20:28)

Liderazgo en Equipo. Modelo Apostólico

Desde un principio, la iglesia entendió la importancia de que el trabajo pastoral, dadas sus exigencias, no fuese dejado bajo la responsabilidad de una sola persona. Por eso leemos que la iglesia de Jerusalén tenía varios ancianos/pastores (Hec.11:30).

Igualmente, el apostol Pablo en todas las iglesias que fundó siguió este mismo patrón de dejar al frente un grupo de pastores que la cuidaran (Hec.14:23; 1Tim.3:1-7; Tit.1:5-9). También Pedro y Santiago en sus cartas reflejan esta misma comprensión de la importancia de que cada iglesia tuviera un liderazgo plural (Stg. 5:14; 1Ped.5:1-3).

Pablo señala que una de las ventajas de hacer el trabajo pastoral en equipo, es que los pastores pueden cuidarse y apoyarse entre ellos (Hec.20:28). La expresión «mirad por vosotros» tiene esta idea de que los pastores se cuiden mutuamente proveyendo una sana atmosfera de rendición de cuentas, oración unos por otro, transparencia y vigilancia doctrinal.

A esto se puede añadir que en un cuerpo de ancianos que cuida una iglesia estarán presentes varios dones que ayudarán a mantener un balance apropiado en el cuidado de la congregación, como se muestra en la iglesia de Antioquía (Hec.13:1-3).

Cambios en el Liderazgo

Después que los apóstoles murieron, fue emergiendo poco a poco una estructura de liderazgo diferente en las iglesias. A partir del siglo II, se empezó a hacer una diferencia entre las palabras obispo y anciano, dándole al primero un lugar de mayor jerarquía que al segundo.

Ignacio de Antioquia, por ejemplo, enseñaba que la iglesia debía sujetarse al obispo como a Jesucristo mismo, que sin el obispo no se podía celebrar ni la cena del Señor ni los bautismos y estableció tres niveles de jerarquía en la iglesia: el obispo (singular), los ancianos (plural) y los diáconos.

Liderazgo Hegemónico

El pensamiento de Ignacio pronto fue seguido por otros líderes locales como Justino, Ireneo de Lyon, Clemente de Alejandría y Tertuliano. Ya en este momento, el modelo establecido por los apóstoles se había distorsionado avanzando hacia una mayor escala de jerarquización que terminó en la estructura piramidal que actualmente tiene la iglesia católica.

Además de pasar por alto que las palabras pastor, anciano y obispo se referían al mismo oficio en el Nuevo Testamento, se hizo diferencia entre unos y otros y, lo más grave, se estableció una jerarquía de unos sobre otros que Cristo hubiera condenado como lo hizo en Mateo 20:25-28.

Liderazgo y Reforma Protestante

La Reforma Protestante del siglo XVI ciertamente reformó la doctrina hegemónica que hasta el momento se había sostenido acerca de la salvación, sin embargo, no pudo regresar al modelo del Nuevo Testamento sobre el ministerio pastoral.  

Lutero, aunque defendió en teoría el sacerdocio universal de todos los creyentes, en materia de liderazgo, estableció que las iglesias debían designar un ministro ordenado para celebrar los sacramentos (Cena del Señor y bautismo).

De esta manera seguía distinguiendo, al igual que la iglesia católica, entre cleros y laicos. Calvino, por su parte, quiso trasladar el concepto de gobierno eclesial a la ciudad misma (Ginebra) y estableció un sistema donde los líderes de la iglesia eran también líderes de la población.

Estableció cinco pastores sobre toda la ciudad de Ginebra que debían velar por el cuidado espiritual de los ciudadanos; un grupo de maestros (mayor cantidad) que debía enseñar doctrina a todo el pueblo; un grupo de doce ancianos (siguiendo el modelo de los doce apóstoles) que se encargaban de vigilar la conducta de las personas en la ciudad y un grupo de diáconos que, de acuerdo a Hechos 6, se encargaban de cuidar a las viudas, enfermos, ancianos y pobres de la ciudad.

Es evidente que este modelo ginebrino de Calvino no era la idea bíblica de creyentes que se encargaran de cuidar la iglesia del Señor.

Continuará…

En un contexto adverso, ¿qué te define y cuál es tu razón de ser?

Como nave anclada en puerto seguro capaz de resistir la tempestad, el creyente necesita algo firme en lo cual sostenerse, en medio de un mundo opuesto a su fe y lleno de dificultades. Y nada más seguro para ello, que el recordarte y afirmarte en la identidad y misión que se te dio.

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.”
‭‭1 Pedro‬ ‭2:9-10‬ ‭RVR1960‬‬

En esta porción de la escritura, se le exhorta y recuerda a la iglesia del Primer siglo, la cual atraviesa un momento crucial en su historia, que tenía dos poderosas razones para sostenerse y prevalecer ante la persecución y la adversidad: una indestructible identidad (La identidad es lo que la definía, no las circunstancias) y una misión que debía cumplirse.

Definición de la Iglesia

La iglesia es la familia del  linaje real y a su vez, el pueblo apartado y escogido de un extraordinario e inigualable soberano  Dios(v.9). Con varias metáforas, el escritor desafía a los creyentes a afianzarse en su identidad, de cara a un contexto de adversidad.
De la misma manera, el apóstol les anima a mostrar a ese mundo hostil, en el cual vivían, el poder del  Evangelio de su Dios en sus vidas(v.10).

¿Como actúa la iglesia en medio de la adversidad?

Esta sería la manera en que la iglesia tendría la capacidad para actuar en forma triunfante sobre su mundo, sea cuales sean las dificultades a las cuales se enfrente: —afirmando su fe en su identidad divina, la cual le brinda el poder necesario para cumplir la misión que Dios le encomendó—.
Para la iglesia de hoy, puede que los contextos con respecto al siglo I han cambiado. Sin embargo, al igual que en el pasado, los desafíos son similares. Y como ya se dijo, no serán éstos los que definen la identidad ni la misión de la iglesia.

Entonces, si Dios es por la Iglesia, ¿quién o qué prevalecerá contra una iglesia que entiende con claridad espiritual, lo que realmente es y lo que debe hacer? Y al ser de una naturaleza divina la iglesia, ¿Qué recursos negará el cielo para una iglesia que conoce quién es y cuál es su llamado?

La falta de comprensión de esto por parte de una iglesia, hará que tanto sus líderes como  ella misma dependan de las circunstancias, de las presiones culturales y sociales, de profecías al día, de oportunistas que quieren pescar en ríos revueltos, de presagios, de signos cabalísticos, de sueños y aves de mal agüero. 
Por el contrario, una iglesia que comprende su naturaleza celestial y su llamado bíblico, se esforzará y siempre encontrará la forma de cumplir su propósito divino, aun bajo contextos extremos.  Porque sabe quién es ella y quién es su Dios.

¿Dónde están los discípulos de Jesús?

A lo largo de la historia han ocurrido eventos en contra de la iglesia para tratar de callarla. Los enemigos del evangelio, satanás y sus aliados, no han cesado; han trabajo con insistencia, han perseverado, pero no han podido detener a la iglesia de Jesucristo. La iglesia es indetenible; la iglesia de Dios prevalece por encima de cualquier circunstancia. En Juan 18:19-21, el Sumo Sacerdote preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina.

Jesús le respondió: «Yo públicamente he hablado al mundo; siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en oculto. ¿Por qué me preguntas a mí? Pregunta a los que han oído, qué les haya yo hablado; he aquí, ellos saben lo que yo he dicho». Era apenas el comienzo de aquellas angustiosas horas que vivieron los seguidores de Jesús. El maestro había sido entregado, momentos antes en manos de sus verdugos. Jesús había asumido toda la responsabilidad y pidió a los guardias que dejaran ir a sus discípulos, porque a él era que buscaban.

Aquí Jesús se encuentra frente Anás (un personaje influyente que había sido sumo sacerdote y era suegro de Caifás, el Sumo Sacerdote de ese momento). Este hombre buscaba pruebas contundentes para incriminar a Jesús; no había nada que  lo culpara, por eso buscaron testigos falsos en su contra. Los testimonios de ellos no concordaban, sin embargo, siendo inocente, fue culpado como un malhechor. Ellos aquí querían dar una gran estocada. Tenían al líder en su poder y querían ir por sus discípulos, posiblemente abrir juicio en su contra por sediciosos o conspiradores. Jesús mismo les responde que no había nada oculto, pues sus enseñanzas ellos las conocían. Habían estado investigando a Jesús desde el comienzo de su ministerio, le tenían una cacería por todas partes, y sabían quiénes eran sus discípulos, incluso, uno de ellos era conocido del sumo sacerdote.

«¿Dónde están tus discípulos, o quiénes son tus discípulos y qué les has enseñando?»

La respuesta de Jesús deja ver que no iban a lograr sus objetivos: «Públicamente he hablado al mundo, siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo donde se reúnen todos los judíos y nada he hablado en oculto». Esta contundente respuesta de Jesús deja ver que sus enseñanzas eran públicas, es decir, ellos no eran conspiradores ni se habían levantado como un partido secreto, ni mucho menos era un «grupito» al cual ellos podían disuadir fácilmente; eran multitudes porque había enseñado abiertamente.

Por otra parte, simultáneamente en el patio del pretorio, mientras se calentaban, a Pedro le preguntaron: «¿Eres tú discípulo de Jesús?» Lo cual negó contundentemente. Él había tenido el valor de seguirlo y estar allí mientras buscaban pruebas para culpar a su maestro, pero no tuvo el valor para responder con la verdad; se cumplió lo que Jesús le había dicho que ocurriría. Pedro tuvo la oportunidad de cambiar su respuesta, pues la historia lo deja ver. Por eso, ante los intentos del enemigo de querer detener la obra del señor, se consigue con un fuerte obstáculo llamado iglesia, que somos nosotros, los discípulos de Jesús; un ejército de hombres y mujeres dirigidos por espíritu santo que no se detiene.

La historia nos demuestra que miles de cristianos murieron, heroicamente, por su fe y coraje. Fue algo tan llamativo que Tertuliano dijo: «La sangre de cristianos es semilla de cristianos». (Tomado de Glorias, tragedias y victorias de la iglesia de Jesucristo a través de los siglos).

¿Dónde están los discípulos de Jesús? Si esa pregunta se la hicieran hoy, ¿cuál sería su respuesta?

Buena pregunta para reflexionar, pregunta con un gran peso para nuestras vidas. Somos discípulos porque seguimos al maestro, porque practicamos sus enseñanzas, y porque tenemos la fe puesta en su obra salvadora. El maestro pagó un alto precio; fue condenado injustamente, puso su vida en la cruz por nosotros, venció a la muerte, y ha resucitado. Muchos dieron testimonio valientemente de su fe y esperamos su regreso.

¿Eres tú uno de ellos? ¿Cuál sería tu respuesta si te encontraras en una situación parecida a la de Pedro?

La Responsabilidad Política del Creyente

MANIFIESTO DEL CONGRESO MISIONERO DE ASIGEO

Caripe, Julio 2015

Reconocemos que la política es necesaria e inevitable en cualquier grupo humano porque es consustancial con la sociedad misma y que se hace muy necesaria para mantener el orden, la justicia y el progreso que motivan a los seres humanos a seguir siendo parte del grupo al cual pertenecen. También entendemos que el hecho de que los hombres pecadores imperfectos cometan errores en la forma como ejercen la responsabilidad de gobierno no anula la bendición que Dios regaló a la humanidad al establecer el gobierno como mecanismo para la squeda de la paz y la concordia entre semejantes (Rom. 13:14). Asumi< /span>mos también que, aunque el creyente se debata entre la paradoja de «estar en el mundo, pero no ser del mundo« al mismo tiempo conserva intactos sus deberes y derechos ante las leyes civiles por ser ciudadano de la República.

Por ello y considerando que:

  •   es extremadamente compleja y complicada la situación social, moral, política, económica y espiritual en la que se encuentra nuestra nación,
  • necesitamos prepararnos mejor en el manejo de los temas políticos y legales del país dada la inmensa complejidad de dichos temas y las enormes exigencias y responsabilidades que se derivan de ejercer dichas tareas,
  • es una permanente tentación corromperse con la inmoralidad asociada al ejercicio de la actividad política en nuestro país,
  • el creyente no puede ni debe deslindarse de la responsabilidad política que como ciudadano de la República tiene,
  • nosotros, las iglesias representadas de la ASIGEO reunidas en Caripe a los 24 días del mes de Julio de 2015, bajo un ambiente de profunda oración, reflexión y consideración de nuestras realidades y garantizando el amplio debate santo de las ideas y diversas opiniones de la realidad, exhortamos amorosamente a:

1. QUE LA IGLESIA LOCAL

  1. no se identifique con ninguna parcialidad política, sin excepción.
  2. mantenga su enfoque evangelizador y discipular en toda su actuación y esfuerzo para que la Gran Comisión de nuestro Señor Jesucristo no se vea afectada, distraída o estorbada por atender a actividades, manifestaciones o eventos de cualquier índole que comprometan la reputación de dicha iglesia ante la comunidad, el testimonio del evangelio en la ciudad o la honra del Salvador ante el mundo.
  3. conserve su credibilidad y pureza derivados del rol/papel de «sal y luz del mundo« que el Señor nos encomendó. Por ello, debemos vivir una vida de temor y obediencia al Señor a través de Su Palabra a nivel individual y colectivo.

2. QUE CADA CREYENTE

  1.   entienda que hay opiniones divididas respecto al tema de la participación activa del creyente en el ruedo político y que las implicaciones de esas diferencias de opinión conllevan matices tóxicos que amenazan todo tipo de relaciones amistosas en la familia, sociedad e iglesia. Los debates a favor o en contra de la parcialidad política de su preferencia deben garantizar la prudencia de la divulgación, la santidad de la argumentación, el dominio y veracidad de la información y la comunión fraternal entre creyentes.
  2. entienda que la lealtad y fidelidad suprema la debemos única e incondicionalmente a nuestro Señor Jesucristo. Cualquier disminución, negación o descuido de esta lealtad exclusiva acarrea la comisión de pecado de idolatría.
  3. ejerza los deberes y derechos consagrados en las leyes de la República bajo la libertad y dependencia que tenemos por Cristo, el uso de la sabidua espiritual y la conciencia cristiana y bajo el adecuado y amplio conocimiento de las diversas posiciones y proyectos que cada opción partidista proponga.

3. QUE LOS PASTORES Y LÍDERES DE LA IGLESIA EN GENERAL

  1.   preserven la pureza doctrinal de la iglesia en el marco de la palabra de Dios,
  2. jamás usen el lpito para el proselitismo político,
  3. recuerden la alta dignidad del llamado del Señor al servicio de la iglesia de Jesucristo y resistan ferozmente la tentación de abandonar la iglesia por el activismo político,
  4. conen absolutamente en el Señor, el cual es capaz por sí mismo de sostener su Obra,
  5. no aspiren alianzas ni cambios sustanciales en el país mediante la consecución de espacios de poder para establecer el Reino de Dios «aquí y ahora» porque nuestra esperanza esta puesta en el Señor y la gloria celestial y los propósitos del Señor se cumplirán a través de Su iglesia aunque las leyes, el gobierno y el mismísimo infierno se opongan.

Por último, convocamos a todo el Pueblo de Dios en Venezuela a mantener un ruego constante ante Dios por sabidua para nuestras autoridades civiles, gubernamentales, militares, familiares y eclesiales, y por la Paz en Venezuela mientras anhelamos el retorno en gloria de Jesucristo, nuestro bendito Señor y Salvador!

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