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¿Cómo están los matrimonios en cuarentena?

Reconocemos que durante este tiempo de pandemia los días han sido anormales. En casa, educación infantil, espiritualidad, matrimonio, tiempo en familia, y demás áreas, hemos tenido grandes cambios. En algunas quizás hemos mejorado, en otras tal vez retrocedido. 

Y, en el área de nuestro matrimonio, ¿Cómo hemos estado? ¿Hemos sido románticos intencionales en este tiempo abrumador? ¿Nos hemos esforzado por mantener la llama del amor encendida hacia nuestro cónyuge? Puede sonar irónico, pero no, también en cuarentena debemos tomar tiempo para alimentar y llenar ese tanque de amor porque los días son malos y opacos. Continuemos leyendo y nos animaremos.

Realidad conyugal en confinamiento

Actualmente se habla de cifras elevadas de divorcio en tiempos de pandemia. Y es notorio que el caos por el covid-19 vino a exacerbar los hogares para aumentar la violencia familiar. ¿Es el Covid-19 responsable? No. Las familias somos responsables de cómo actuamos en este tiempo difícil. Necesitamos volver a la fuente de vida para que encontremos socorro y paz.

Porque en ti está la fuente de la vida; en tu luz vemos la luz. Salmos 36:9

Y nuestra realidad es que tenemos que cuidar a los niños, lavar grandes torres de platos sucios, ropa, y un sin fin de actividades pendientes. Entre todo esto, nos airamos, molestamos, cargamos, estresamos, turbamos, y creemos no tener tiempo para un abrazo, beso, caricias, palabras de halago a nuestro compañero o compañera de vida. Cuánta falta hace animarnos mutuamente sin olvidar los momentos de intimidad, porque también debemos tomar tiempo para ello.

Sí hay múltiples oportunidades, solo que debemos ser intencionales. Todas estas cosas nutren nuestro amor, llenan ese tanque para que no esté vacío en un tiempo tan desesperado, abrumador, desestabilizado como el que estamos viviendo en el mundo entero. Necesitamos esforzarnos por mantener nuestro matrimonio blindado en tiempos de dificultad.

¿Cómo mantener esa llama de amor en aumento?

 Comunicación: ahora estamos juntos las 24 horas del día, realizamos actividades juntos que antes quizás no hacíamos. Las miradas dicen demasiado, los ojos son la ventana del alma; mira a tu cónyuge constantemente, dile con tu mirada todo lo que tienes en tu corazón por él o ella. No se queden callados, pues aprovechen esas largas horas que pasan juntos.
 
 NO a las malas palabras: esfuércense por hablar bien el uno del otro. Ya basta de críticas y murmuraciones sobre tu cónyuge. Si lavó los platos o no, si atendió bien o mal la casa en cuarentena. Establezcan acuerdos y organicen sus tareas diarias para que eviten malas palabras y ofensas. Recordemos que…

Ahora es el momento de eliminar el enojo, la furia, el comportamiento malicioso, la calumnia y el lenguaje sucio. No se mientan unos a otros, porque ustedes ya se han quitado la vieja naturaleza pecaminosa y todos sus actos perversos. Colosenses 3:8-9

 Un buen café juntos: el café une corazones. Si no consumes café, puede ser otra bebida, pero el hecho de que en este confinamiento puedan tomarse algo juntos y compartir una grata conversación, oxigena su amor. Prepárale su café a la hora deseada, y compartan juntos la dicha que les da Dios de tomarse un buen café, jugo, o bebida de su agrado.
Sé intencional en los actos: ser automáticos y monótonos puede ser desventajoso. Seamos intencionales en la buena manera de tratar a nuestro cónyuge. Preparémosle una buena comida y propongámonos a servirle con amor, cada día. Este tiempo es perfecto para servir sin reservas ni condiciones a quienes tenemos cerca, nuestra familia. 

“Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo” 1 Timoteo 5:8

“Maridos, amad a vuestras esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”. Efesios 5:25

Así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos”. Mateo 20:28

 Buenos recuerdos: traigan a memoria esos momentos únicos e irrepetibles que disfrutaron antes de la pandemia y confinamiento. Aquellos viajes, boda, nacimiento de los niños, y gratos momentos vividos, será bueno traerlos a colación pues alientan y nutren el alma y la comunicación. Busquen los álbumes fotográficos y rememoren lo vivido. Esto oxigena el alma y las emociones; nada mejor que recordar en familia.
 
Quizás, en medio de las fotografías observes rostros felices… Autoevalúense como pareja, si en la actualidad conservan esa misma sonrisa, alegría y serenidad. Que de esos momentos puedan quedar grandes reflexiones, para esforzarse juntos por el futuro que vendrá. Recordemos que esta pandemia no será eterna, al igual que el confinamiento. 

Aprovechemos bien el tiempo, pues todo tiene su momento bajo el cielo. Este es el momento de disfrutar como matrimonio la pandemia. Ya basta de juicios, peleas, conflictos. Usemos este tiempo abrumador como una oportunidad para mantener viva esa llama de amor.

Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios. Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos. No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan.  Efesios 5:15-17

woman spread hand

Feminidad Bíblica Parte II – La verdadera fuerza de una mujer

Esta es la II parte de la Serie: Feminidad Bíblica Puede leer la Parte I, haciendo clic aquí

Vivimos en una sociedad llena de mensajes sobre lo que una mujer puede hacer, pero no por ser mujer, sino al parecer por hacer cosas de hombres. Entonces, nos encontramos venerando a la mujer por hacer cosas de hombres y no por las propias cosas que como mujer le han sido dadas a la mano para hacer.

Mi hija mayor, vive comparándose (en este sentido de la fuerza) con su primo-hermano. Si el levanta una silla, ella enseguida quiere mostrar que también puede. Un día intentó levantar algo muy pesado para ella, que el primo sí logró levantar, y al no conseguirlo, se sintió frustrada
porque no tenía tanta fuerza como él.

Eso mismo llega a pasar a las mujeres que pretenden vivir comparando sus capacidades y fuerzas físicas con las de sus esposos, amigos, vecinos u otros caballeros; entonces se vive en
guerra con el esposo y con cualquier hombre por querer usurpar su autoridad, esto por sentirnos competentes según nosotras. Hay ciertas verdades al momento de la creación de la mujer que nos aclaran un poco el panorama:

Diseño anatómico diferente (Gn. 1:27)

Lo primero que debemos comprender es que la mujer tiene un diseño anatómico diferente al de los hombres.

“La mujer y el hombre son distintos en cada una de las célula de sus cuerpos, esa diferencia en la combinación de los cromosomas es la causa básica del desarrollo masculino o femenino”. Otra diferencia notable está en “la estructura del esqueleto y aun en las funciones y tamaño de algunos órganos internos” –Dr. JamesDobson.

Por esto, la mujer suele ser más delicada físicamente, no quiero decir con esto que no tengamos fuerza, sé que muchas mujeres han desarrollado una gran fuerza física, pero nuestro cuerpo está diseñado para otras labores, menos físicas que las de un hombre.

Aceptación de roles (Gn. 2:18)

Lo segundo que debemos hacer es aceptar los roles que fueron diseñados al momento de la creación del hombre y la mujer. En génesis 2:18 indica que la mujer fue creada para ser ayuda idónea del hombre, esta frase se puede desglosar de la siguiente forma:

Ayuda indica que Adán no era capaz de alcanzar por sí solo todo lo que estaba llamado a ser y a hacer. Idónea para él denota complementariedad. La ayuda es necesaria para el trabajo diario, la procreación, y el apoyo y compañía mutuos. Una mujer que piensa que ser creada para ser ayuda idónea significa inferioridad no ha comprendido la gran labor para cual fue diseñada.

Entonces, ¿Qué me hace verdaderamente fuerte como mujer? En Proverbios 31:10-31 vemos una mujer fabricante, importadora, administradora, corredora de bienes raíces, granjera, costurera, tapicera y comerciante, sin dejar de ser cuidadora de su casa y encargada de la crianza de sus hijos. Sin embargo, su fortaleza y dignidad no provienen de sus sorprendentes logros y/o habilidades, éstas son solo un resultado, lo que realmente define la fuerza así como
la belleza de una mujer es que tema a Dios y lo coloca primero en su vida, esto es lo que le da sentido a todo lo que hace.

Hoy en día vemos mujeres que salen a trabajar, también las que trabajan desde casa, son emprendedoras y buenas administradoras de los bienes y recursos y sobre todo son la ayuda emocional, espiritual y física que sus esposos necesitan, esto mujer, te hace verdaderamente
fuerte, cumplir con el rol para el que fuiste diseñada. Una mujer es fuerte en tres aspectos de su vida: en lo físico, en lo emocional y en lo espiritual.

En lo físico: como mujer debes estar preparada para enfrentar los quehaceres del hogar cuando tu esposo no se encuentre. Tus hijos deben sentirse tan seguros contigo como lo estuvieran con su padre. Cambiar un bombillo, mover un mueble, colocar un tornillo, son solo algunos ejemplos de lo que en casa podemos mostrar fuerza física.

En lo emocional: como mujeres debemos estar preparadas para dar ánimo emocional a nuestros esposos. Ellos sufren mucha presión en este aspecto de su vida, luchan en sus mentes y contra sus emociones y muchas veces en reserva. Expresar adecuadamente las inconformidades al esposo, dar palabra de ánimo para la toma de decisiones, respaldar las decisiones del esposo aun en desacuerdo, son algunos ejemplos de esta fuerza.

En lo espiritual: como mujeres debemos estar dispuestas a enseñar la Biblia a nuestros hijos cuando nuestros esposos estén muy agotados, actuar y hablar con fe ante las decisiones de nuestros esposos, resistir con fe y sabiduría las circunstancias adversas que puedan enfrentarse en la familia, es parte de la fortaleza espiritual de una mujer.

Dios perfiló y equipó a la mujer para realizar tareas diferentes a las del hombre, pero estas tareas apuntan a la misma meta que las del hombre: honrar a Dios.


Publicado originalmente en el Blog 1Día de Mamá

Beneficios espirituales de la cuarentena

Estar encerrados por mucho tiempo, tiene sus efectos secundarios. Somos humanos falibles y sabemos que no podemos soportar tanto encierro. Sin embargo, recordemos que fuimos creados por Dios y Él nos ha prometido dar la capacidad, por Su Gracia misericordiosa, para enfrentar las adversidades, incluyendo esta cuarentena por la pandemia. Pero hay muchos beneficios espirituales que podemos obtener en medio del encierro abrumador.
 
«Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla», 1 Corintios 10:13 DHH.
Por todos lados encontramos los efectos psicológicos negativos del confinamiento, y no los desestimamos, pero por encima de ellos, está la verdad de Dios, Su Poderosa Gracia y Favor para con sus hijos, pues Dios sabe lo que estamos atravesando y también nos ha dejado las herramientas para sobrellevar este aislamiento sin que salgamos afectados, es decir, para convertir el desierto de la cuarentena en un lugar de Bendición. Así nos lo recuerda Romanos 8:28.
Dios ha usado este confinamiento para nuestro bien en muchas áreas; no podemos negarlo, debemos reconocer la bondad de Dios  y no ser ingratos 1 Tesalonicenses 5:16-18.

Beneficios de la cuarentena por el Covid-19

Esta prueba nos ha acercado a Dios, como nunca antes, oramos en todo tiempo y la Biblia se ha convertido en nuestro principal libro de guía diaria. Dios está mirando lo que hay en nuestros corazones Deuteronomio 8:2.
Hemos visto, tangiblemente, su provisión milagrosa. Quizás no tengamos abundancia, pero sí lo necesario para vivir día a día como lo prometió Dios en el Salmo 34:10.
Podemos servir a nuestra familia primeramente, dedicarle más tiempo de calidad, y de esta manera dejar en alto nuestra fe y testimonio como lo dice 1 Timoteo 5:8.
Compartimos con alegría a nuestro prójimo de lo que Dios nos da, sabiendo que esto le agrada y Él recompensará Hebreos 13:16.
Nuestra relación matrimonial puede fortalecerse en este tiempo, comunicándonos más y ayudándonos el uno al otro en las tareas del hogar. Juntos somos más fuertes Eclesiastés 4:11-12.
La lectura puede convertirse en nuestra mejor amiga para aprovechar bien el tiempo de aislamiento. Esta permite que nuestro corazón se llene de sabiduría, prudencia, fe y esperanza en este tiempo difícil. ¿Qué estamos leyendo?.
La Biblia es el mejor libro para leer; fuente de vida, paz y esperanza en este tiempo de crisis.
Libros devocionales que alienten el corazón a diario y apunten siempre hacia la Verdad de Cristo.
Aprovechemos bien el tiempo que estamos atravesando. Nunca dudemos de ver la bondad de Dios en esta tierra. Ella NO es nuestro hogar duradero, es un hogar temporal; no perdamos la perspectiva eterna que todo este caos tiene, porque en Dios sí es posible convertir la cuarentena en un lugar de bendición Salmos 27:13-14[/su_list]

Publicado originalmente en el Blog Vestigios en el Corazón

Cómo deben actuar los cristianos ante el caos por Covid-19

Pasan los días y las cosas empeoran en muchos países del mundo, incluyendo el nuestro. Esta pandemia amenaza nuestros corazones intentando llenarnos de desesperanza, desasosiego y desánimo al ver que transcurre el tiempo y seguimos aislados, algunos quizás con poca comida en la nevera, otros con los ahorros en cero, y así cada vez el panorama se vislumbra difícil. ¡Socorro papito Dios! Como lo dice el salmista en el Salmo 121:1-3

«Levanto la vista hacia las montañas; ¿viene de allí mi ayuda? ¡Mi ayuda viene del Señor, quien hizo el cielo y la tierra! Él no permitirá que tropieces; el que te cuida no se dormirá». Salmo 121:1-3
Esta es nuestra dura realidad. Pero ante esta difícil realidad, por encima de ella, está una poderosísima verdad que transforma y cambia este caos en esperanza, paz, bienestar, fe, confianza y valor para seguir con la mirada en alto, con los ojos bien fijos en Jesús el autor y consumador de la fe.

Se trata de la verdad de Dios, su Palabra verdadera, capaz de transformar nuestra oscura realidad en un panorama claro y seguro. Esta fuerte  tempestad quiere azotar nuestra casa, la podrá tambalear, pero jamás la removerá porque está bien plantada y pegada a la roca inconmovible de los siglos.
«Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio, como la persona que construye su casa sobre una roca sólida». Mateo 7:24
No quiere decir que la pandemia pasará ya, que el caos terminará mañana, las muertes cesarán, no lo sabemos, pero lo que sí sabemos es que desde el lugar donde nos encontremos, la verdad de Dios se puede hacer presente y llenarnos de provisión donde no hay alimento, fe donde hay desconfianza, aliento donde hay desánimo, esperanza donde hay incertidumbre, seguridad donde hay temor, calma donde hay angustia, y consuelo donde hay luto y dolor, pues así lo afirma el Salmo 18:6
 
«Pero en mi angustia, clamé al Señor; sí, oré a mi Dios para pedirle ayuda. Él me oyó desde su santuario; mi clamor llegó a sus oídos». Salmo 18:6
Todo esto que estamos viviendo tiene una perspectiva eterna, es decir, nos recuerda que somos frágiles y nuestra eternidad no está en esta tierra; debemos verlo así y no desenfocarnos, pues Dios tiene el control y dominio sobre todo lo que ocurre en este mundo. Cada cosa que pasa tiene su fundamento en la verdad de Dios. Rogamos que nos ayude a mantener nuestra mirada en las cosas eternas y no en las terrenales.
 
«Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra. Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo—quien es la vida de ustedes—sea revelado a todo el mundo, ustedes participarán de toda su gloria». Colosenses 3:2-4

Pero ¿Cómo puede enfrentar el cristiano este caos?

No tenemos armas humanas poderosas para terminar con todo esto. No tenemos espadas, poderes sobrehumanos para acabar con esta crisis mundial. Pero sí tenemos armas espirituales, poderosas en Dios, que nos ayudan a derribar fortalezas que se levantan contra nosotros para hacernos desmayar, perder la fe, confundirnos, cuestionar a Dios, y tirar la toalla en este tiempo de dificultad. Por eso, las formas de enfrentar todo esto son…

Permaneciendo en la verdad: Juan 15:4-5 nos invita a permanecer pegados a Dios porque separados de Él nada podemos hacer. Si en este tiempo de dificultad no permanecemos pegados a la vid verdadera, a la fuente de vida y paz, será más fácil producir frutos de ira, descontento, angustia, odio, tristeza, molestia y queja; sólo unidos a Él podemos desarrollar fe, paz, amor, calma, misericordia y esperanza. Permaneciendo en Su palabra viva demostraremos que somos sus discípulos. Por eso Su palabra nos alienta y demuestra el propósito por el cual está permitiendo este caos mundial.
«Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí».
Permaneciendo en oración: 1 Juan 5:14 nos demuestra la confianza que podemos tener en el Señor cuando nos acercamos a Él, sabiendo que nos oye y no ignora ninguna de nuestras oraciones, pues sabemos que sus ojos están sobre los justos, y no somos justos por nuestra propia justicia sino por la de Cristo; sus oídos también están atentos a nuestras oraciones. Pues no oramos como queremos, porque a veces no sabemos cómo orar en medio de todo esto, pero su Santo Espíritu intercede por nosotros para guiarnos a orar conforme a su voluntad y no a la nuestra.
«Los ojos del Señor están sobre los que hacen lo bueno; sus oídos están abiertos a sus gritos de auxilio».
 Permaneciendo en su amor: El Señor nos ama, somos sus hijos y como nuestro Padre que es, tiene cuidado de nosotros, en lo más mínimo y en lo más grande. No se trata de nosotros amarlo a Él, sino de que Él nos ama a nosotros y por eso nos socorre en el día malo, nos ayuda, nos levanta y nos cuida demasiado. Con amor eterno nos ha amado, por eso siempre nos ha mostrado y seguirá mostrando su misericordia siendo siempre nuestro refugio seguro en el día malo como el que atravesamos ahora mismo. Jeremías 31:3
«Yo te he amado con amor eterno; por eso te sigo tratando con bondad».
 Permaneciendo en su paz: Isaías 26:3-4 nos lleva a pensar en Dios en todo momento y lugar. Pensar en Él, día y noche, pensar en Él; mantenernos en sintonía con Él, en total comunión con Él, significa perseverar pensando en Él; solo así experimentaremos esa paz que sobrepasa todo entendimiento la cual guardará nuestro corazón de la angustia e incertidumbre. Filipenses 4:7. Seamos portadores de esa paz, no seamos portadores de cataclismos apocalípticos sin estar basados en la verdad de Dios.

«
¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti, a todos los que concentran en ti sus pensamientos! Confíen siempre en el Señor, porque el Señor Dios es la Roca eterna».
Asistiendo bondadosamente a quienes sufren: esta pandemia ha probado nuestra entrega y capacidad de dar al que no tiene, de ayudar a los que más sufren. No se trata de dar de lo que nos sobra, sino que de lo poco que tenemos compartimos también con el que llora y padece tantas carencias en este tiempo de pandemia. Sabemos que a Jehová presta quien da al necesitado, y no quedará ninguno sin recompensa por ella, pues lo afirma el Proverbio. Que este caos no nos lleve a ser egoístas e individualistas sino dadores alegres que sabemos por quien y para quien hacemos obras de amor.  Colosenses 3:23-24
«Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís».
No sabemos cómo será el mañana. No sabemos qué tan normal o distinta será nuestra vida después del caos mundial por el Covid-19. ¿Todo volverá a su normalidad? No lo sabemos ¿La vida será mejor? ¿El día a día cambiará para siempre? tampoco lo sabemos. 

Sólo Dios conoce el mañana, en sus manos está nuestro presente y futuro; pero de una cosa estamos seguros: El que nos cuida no se duerme, el que nos cuida nos ama, el que vela por nosotros no desmaya, el que nos protege nos agarra fuerte de su mano y jamás nos suelta, el que nos escogió y nos llamó para que le sirviéramos, no miente, el que nos dejó todas sus promesas no se equivoca y las cumple, y en Él, sólo en Él debe reposar nuestra esperanza.
 
«Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y yo los escucharé. Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón». Jeremías 29:11
Si tu esperanza aún no reposa en Jesús, quiero invitarte a hacer esta oración con fe y con todo tu corazón: Mi Dios y creador, perdona mis pecados, reconozco que no hay otro camino para acercarme a ti más que Jesucristo. Reconozco hoy que te necesito y que mi alma tiene sed de ti. Socórreme en este tiempo difícil y ayúdame a permanecer confiando en ti sin desmayar ni retroceder. Límpiame de toda mi maldad y ayúdame a poner mi esperanza en ti y en tu palabra viva. Te amo y quiero amarte hasta el fin.

Publicado originalmente en el Blog Vestigios en el Corazón

Hands Together

Cómo fortalecer nuestra fe en pandemia

Es evidente todo lo que estamos viviendo en el mundo entero. El caos, desesperación, angustia, desasosiego, y desesperanza están visitando a  cada hogar de este planeta tierra. Mucha información en tiempo real nos atormenta y agobia. El miedo, terror y espanto quieren apoderarse de nosotros ante la pandemia que azota al mundo entero. Niños, ancianos, ricos, pobres, blancos, negros, reyes y gobernantes, están siendo afectados; somos una sensible y falible humanidad que  hoy gime y grita “AUXILIO”.

Dios nos quiere llevar a depender totalmente de Él y ayudarnos a convertir esos pensamientos desesperantes, en oraciones esperanzadoras y alentadoras. Oremos en todo tiempo, no en un solo momento. Oremos, clamemos por los nuestros y por aquellos que están expuestos como los médicos, personal de seguridad, personas con enfermedades base, por los privados de libertad, niños hospitalizados con patologías; oremos por todos nosotros.

Esta terrible realidad nos hace recordar el Salmo 2: “¿Por qué están tan enojadas las naciones? ¿Por qué pierden el tiempo en planes inútiles? Los reyes de la tierra se preparan para la batalla, los gobernantes conspiran juntos en contra del Señor y en contra de su ungido. «¡Rompamos las cadenas! —gritan—, ¡y liberémonos de ser esclavos de Dios!». Pero el que gobierna en el cielo se ríe; el Señor se burla de ellos”.

Este Salmo nos refleja la incapacidad humana, la falibilidad humana, y la decisión del hombre de “desprenderse por completo del Señor”. La humanidad está así, alejada de Dios, insensible a su voz, andando por sus propios caminos. Ahora todos, con las manos en la cabeza, gritamos: “SOCORRO”.

¿A quién le clamamos por apoyo, refuerzo, asistencia, protección, cura, amparo y paz?

El mundo está en un completo caos; Dios nos quiere socorrer. Dios quiere rescatar al mundo entero. Dios quiere que el mundo entero gima y clame a sus pies. Dios quiere atender a la voz de súplica de quienes nos humillamos ante Su poderosa mano amorosa para salvarnos en medio de esta ansiedad mundial.

¿Cómo orar?

Con un corazón sincero y humillado ante el trono del Glorioso y eterno Salvador. A sus pies hay paz. Recordemos su INFALIBLE e INERRANTE palabra que nos alienta, nos abraza, consuela y cubre con su amor, echando fuera todo el miedo y temor.“ En mi angustia oré al Señor, y el Señor me respondió y me liberó. El Señor está de mi parte, por tanto, no temeré”, Salmo 118:5-6. Busquemos a diario ese bálsamo refrescante que nos acaricia el alma y nos hace estar en paz y seguridad.

En ningún lugar del mundo hoy hay seguridad; su mano fuerte, poderosa, grande y llena de amor nos sostiene y cubre, manteniéndonos a salvo en su morada. Metámonos allí, amparémonos allí. “Oh Señor, tú eres una torre de refugio para los pobres, una torre de refugio para los necesitados en su angustia. Eres refugio de la tempestad y amparo del calor”, Isaías 25:4. 

Oremos recordando las promesas eternas de Dios por nosotros, su pacto de amor por nosotros. Clamémosle suplicando su auxilio, porque Él prometió dárnoslo. El Señor nos dice: «Rescataré a los que me aman; protegeré a los que confían en mi nombre. Cuando me llamen, yo les responderé; estaré con ellos en medio de las dificultades. Los rescataré y los honraré. Los recompensaré con una larga vida y les daré mi salvación» Salmos 91:14-6.

Su amor nos alcanza en medio de la tempestad. Esta aflicción tan fuerte que estamos atravesando nos debe hacer más dependientes de Dios. Ahora cobra vida cada palabra que nuestro Padre y creador nos dejó en el libro más importante e infalible; la biblia. “Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo”, Juan 16:33.


Hagamos esta oración juntos

“Oh Padre renueva nuestra fe en ti. Perdona nuestros pecados. Límpianos de nuestra maldad. Acude a nuestro socorro por amor de tu nombre y de tu Palabra. Recordamos hoy todas estas promesas que nos hiciste Papá y pedimos que ellas se hagan vida en nosotros, humildes pecadores y necesitados de ti. Somos tan finitos y tú eres tan grande, tan fuerte, tan bondadoso, tan bueno. 

Detén esta pandemia, detenla papito bueno. Sin ti no podemos vivir, sin ti morimos. Socórrenos tú. Aliéntanos tú. Levántanos tú. Abrázanos tú. Consuela los corazones que hoy lloran amargamente. Humillo mi ser ante ti; cuánto te necesito Papá, cuánto te necesita cada habitante de este planeta tierra que creaste. Conoces nuestro dolor, nuestro sufrimiento; ¡socorro Papito Dios, socorro! Alcánzanos con tu piedad y misericordia. Visítanos Padre eterno. Visítanos. En tus manos me refugio. Tú eres mi seguridad y escondite seguro. Oro en El Nombre de tu Hijo Jesús, amén.”

Versículos bíblicos para enfrentar la pandemia

La cuarentena nos ha demostrado de qué estamos hechos, qué vale más y qué más importante es invertir bien el tiempo en cosas que alimenten nuestro interior. Nuestra fe está siendo probada, como lo refleja la palabra de Dios en 1 Pedro 1:7
«Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo».
No es fácil estar encerrados, resistiendo a tantas horas de aislamiento. Gracias a Dios estamos con nuestras familias; nuestro hogar es un refugio. Pero otros no corren con la misma dicha. No nos olvidemos de orar por ellos, y ayudarlos. Que nuestro corazón no se insensibilice en este tiempo. Es momento de bendecir, dar, y apoyar a los más vulnerables Gálatas 6:9.
«Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos».

Aunque llevamos un buen tiempo confinados por el Covid-19, las noticias negativas siguen aumentando. Los índices de mortalidad se elevan cada día. Las redes sociales están abarrotadas de videos, noticias, escritos, y publicaciones de todo tipo, relacionadas a esta pandemia que, sin duda, ha afectado nuestros corazones. 

¿Cómo mantener esa paz que NO nos pueden dar las noticias, los reportes, las redes sociales, y los medios de comunicación? 

Solo hay una manera; recurriendo a la Palabra de Dios. Solo ella tiene el Poder y la suficiencia para invadir nuestro corazón de esa paz que sobrepasa el entendimiento humano y falible. La Palabra de Dios nunca falla.

Estos son los versículos que nos inundan de esperanza en medio de este caos mundial

¿Qué hacer cuando desmaya mi fe?

 «¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos! Confíen siempre en el Señor, porque el Señor dios es la Roca eterna» Isaías 26:3-4

Cuando la ansiedad y miedo me quieren invadir

«No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús» Filipenses 4:6-7

Cuando no veo salida a este caos

«Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo» Juan 16:33

Cuando tengo miedo al futuro

«Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza» Jeremías 29:11

Cuando pienso que Dios no me escucha

«El Señor dice: «Rescataré a los que me aman; protegeré a los que confían en mi nombre. Cuando me llamen, yo les responderé; estaré con ellos en medio de las dificultades. Los rescataré y los honraré. Los recompensaré con una larga vida y les daré mi salvación» Salmo 91:14-16

Cuando no entiendo por qué pasa esto

«Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo» 1 Pedro 1:7
 «Mi mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas» Josué 1:9

Cuando tengo miedo a morir por el virus

«¿A quién tengo en el cielo sino a ti? Si estoy contigo, ya nada quiero en la tierra» Salmo 73:25
 
«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia» Isaías 41:10
«Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo» Juan 14:27
«Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?» Salmos 27:1
Que no nos quede la menor duda, de que Dios está con nosotros. Él controla todo lo que pasa en la tierra y debajo de ella. «Yo soy el único Dios y mantengo bajo control todo lo que pasa en este mundo. He existido desde el principio, y existiré hasta el final» Isaías 41:4.
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Originalmente publicado en el Blog de la autora Vestigios en el Corazón

Las mujeres mayores aconsejan a las más jóvenes en su rol como esposas y madres

Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.
(Tito 2:3-5)

COMENTARIOS:

El tema de «familias establecidas» es súper amplio. Podemos encontrar diversos tópicos para tratar, y todos son de suma importancia.

Hoy nos corresponde esta porción de Tito 2, donde hay consejos explícitos para las mujeres mayores (refiriéndose a ancianas de edad, pero también maduras en la fe).

¿Qué cosas deben enseñar estas mujeres mayores y maduras en la fe a las más jóvenes?

  • A amar a sus maridos
  • A amar a sus hijos
  • A ser prudentes
  • A ser castas
  • A cuidar su casa
  • A ser buenas
  • A ser sujetas a sus maridos

REFLEXIONES:

¡Menuda tarea! Es un gran reto ser de ejemplo y guía para las nuevas generaciones. Una mujer madura bendice a una mujer joven, cuando le ayuda a comprender sus circunstancias y la puede guiar con la Palabra de Dios hacia donde Dios quiere.

Pero, el desafío es que cada anciana esté dispuesta a permitir que el Espíritu Santo obre en sus vidas, formando las actitudes necesarias para tener influencia espiritual en la vida de alguna otra mujer más joven.

Pensando en esto, debemos orar por las mujeres ancianas. Quizás alguna pensará: “ya soy mayor y no tengo mucho para dar en servicio al Señor”. O quizás está concentrada en los quehaceres del hogar, en mil actividades y no ha considerado este llamado.

¿Cómo podemos alentarles a abrazar el llamado de entrenar jóvenes de acuerdo al mandato de Tito 2? En la madurez y experiencia cristiana hay ricos tesoros que las más jóvenes e inexpertas creyentes necesitan aprender. Es por esto que en este pasaje, el apóstol Pablo le dice a Tito lo que debe enseñar a las ancianas.

ORACIÓN:

Señor y Dios, no se te ha escapado ningún detalle de la vida de la iglesia. Cada cosa ha sido preparada por ti. Tal es el caso de lo aprendido hoy. Las mujeres ancianas y maduras en la fe deben enseñar a las más jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, entre otras cosas.

Muchas mujeres no han recibido este ejemplo de su hogar, pero en la iglesia Tú nos ofreces esta enseñanza a través de mujeres mayores, que son baluartes de la fe. Que con sus vidas pueden influir para bien en la vida de las más jóvenes.

Permíteles a estas hijas tuyas poder estar dispuestas a enseñar con palabras y con el ejemplo lo que tu Palabra demanda de las mujeres creyentes. Que puedan sentirse gozosas de ser usadas por Ti, aún en una avanzada edad.

Gracias Señor por cada mujer que se deja usar por Ti para bendecir la vida de sus hermanas más jóvenes. Ayúdanos a ser creyentes establecidos en familias establecidas, cumpliendo con el papel que nos has dado a cada uno.

Todo esto lo rogamos en el nombre precioso de Jesús, amén!


Escrito por Mary Rondón de Beberaggi
15/03/2021
I.E. «Dios de Salvación» Vista al Sol. El Tigrito.

Feminidad Bíblica Parte I – La auténtica belleza de ser mujer

Uno de los temas que debemos tratar con nuestras hijas, y también enseñarlo a nuestros varoncitos para generar en ellos un corazón lleno de respeto y valor hacia las mujeres, es el de la auténtica belleza de ser mujer…

A mi hija mayor le encanta pintarse la cara con labial, aplicarse sombras, usar vestidos y accesorios, sandalias o mis tacones, y es que a ella le gusta sentirse como toda una princesa. En muchas ocasiones, se viste con más de tres piezas de ropa, todo por llamar la atención y verse hermosa.

Un día me dijo: “Mamá tú siempre quieres que me ponga la misma ropa, yo quiero verme linda y para eso necesito vestirme con ropa linda”.

¿Y a quién no le ha pasado que relaciona la belleza con lo superficial? Es muy común para las mujeres frases como: “resalta tu belleza con maquillaje”, “viste ropa elegante que te hace lucir bella”, “hay que ver estrellas para ser bella”, te aseguro que muchas otras pueden venir a tu mente en este momento.

Pero ¿son estas aseveraciones ciertas? para enseñarles a nuestras hijas el auténtico valor de la belleza, debemos conocer qué es lo que en realidad hace a una mujer hermosa. En la sociedad encontrarás los siguientes parámetros (inconscientemente enseñados también a nuestras generaciones), una mujer bella es:

  • Una mujer de hermoso rostro.
  • Una mujer con un cuerpo envidiable para las demás y deseable para los del sexo opuesto.
  • Una mujer con un cabello cuidado (preferiblemente lacio).
  • Una mujer que viste a la moda y siempre anda maquillada.

Estos son algunos ejemplos que nos venden sobre la belleza de una mujer en la tv, en las calles y a veces dentro del hogar, pero ¿está mal hacer o tener estas cualidades? Yo en realidad no veo nada de malo en cuidarse el cuerpo, el rostro, en vestir bien, el detalle está en darle a esas cosas la prioridad y el valor que la mente y el corazón de la mujer deben tener como lo más importante.

La Biblia describe a una mujer hermosa como aquella que dedica su vida a obedecer a Dios (Prov. 31:30) La hermosura y la belleza física son breves, con el tiempo el cuerpo se vuelve flácido, aparecen arrugas, el cabello pierde fuerza, brillo y color, pero la belleza de la que nos habla la Biblia no es transitoria, por el contrario, va floreciendo hasta perfeccionarse, permanece y permanece para siempre.

En la Biblia podemos encontrar que una mujer bella es:

  • Una mujer de carácter apacible. (1 Pe. 3:4)
  • Una mujer sabia. (Prov. 11:22)
  • Una mujer decorosa al vestir. (1 Ti. 2:9)
  • Una mujer fiel. (1 Cor. 7:4)
  • Una mujer obediente y dedicada. (Prov. 31:12)
  • Una mujer trabajadora y que da sus fuerzas por el bien de su familia. (Prov. 31:13-15)

¿Qué implicaciones tiene esta verdad para la vida de nuestras hijas y para el corazón de nosotras como madres? 

Pues una mujer obediente y sumisa no es una mujer que se deja pisotear y es maltratada, como lo hace creer la sociedad. Una mujer que es obediente a sus padres y esposo, lo hace con el respeto que Dios demanda de ella, y recibirá un trato amoroso y respetuoso, recibirá comprensión y ayuda en lo que necesite. Una mujer que demuestra fidelidad a sus padres, es aquella que aun después de formar su propia familia, vela por ellos poniéndole en honra. Y la fidelidad al esposo se muestra no solo en su conducta hacia otros hombres, también en el manejo del dinero, en la sujeción a las decisiones de su marido, y en el apoyo a él en todo. Una mujer sabia es aquella que evita las peleas, sabe cuándo debe callar y cuándo hablar. Que ora antes de tomar decisiones, y siempre consulta con sus padres o esposo que son su autoridad designada por Dios.

Ahora ¿Cómo les transmitimos esta verdad a nuestras hijas?

Por supuesto mamás, el ejemplo que les demos va a valer muchísimo, más que todas las palabras que tengamos para decirles. Procuremos, junto a nuestras pequeñas, cultivar los atributos que resalta la Biblia para ser mujeres verdaderamente hermosas.

Cada vez que puedas, resalta la verdadera belleza en tu hija, la del carácter. Cuando elijas ropa, permítele que te acompañe y haz comentarios intencionales para la elección. Permítele que sepa sobre la ayuda que les das a tus padres, y si quiere, proponle aportar de su mesada. Cuando tu esposo tome una decisión, aunque no estés de acuerdo, muéstrate obediente, resalta la autoridad de papá en casa con las decisiones que tomas.

Aprende de memoria junto a tu hijita este hermoso texto bíblico.

“Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.” Prov. 31:30


No te pierdas la próxima parte de este maravilloso estudio sobre la feminidad bíblica, donde hablaremos sobre la VERDADERA fuerza y capacidad de una mujer…

El evangelismo y la acción social son amigos cercanos | por Cynthia Ruble

Hace dieciocho años, cuando vine por primera vez a Japón como misionera, tuve que clarificar mi propósito. Los incrédulos japoneses a mi alrededor se preguntaban en voz alta sobre la naturaleza y la intención de mi trabajo. Un joven cristiano japonés incluso me dijo: «Ya no necesitamos misioneros».

Si mi objetivo eran las conversiones a Cristo, no era una misión popular.

Cuando nos encontramos con escepticismo acerca de nuestros esfuerzos de evangelización, puede ser tentador responder: «Oh no, no quiero convertirte. Quiero servirte. Quiero mostrarte el amor de Dios».

Pero cuando caemos en este tipo de mentalidad podemos perder de vista el evangelio de la gracia. Podemos comenzar a pensar que necesitamos un evangelio más grande y una misión más amplia para involucrar mejor a la cultura. Por supuesto, necesitamos establecer credibilidad y el derecho a hablar. Si los japoneses piensan que paso mis días en su país simplemente saliendo y comiendo mucho, eso no inspira respeto por mi mensaje. Eso a los japoneses les parece perezoso, pues a menudo trabajan largas horas todos los días. Ganarme el respeto de estos escépticos trabajadores fue una de las razones por las que enseñé inglés en la universidad durante 10 años.

Puesto que vivir el evangelio le da crédito a nuestras palabras, también busqué formas de servir y dar un buen testimonio de Cristo. En aquel tiempo en Japón no había hogares para mujeres embarazadas. Por lo general se colocaban a los niños en orfanatos en lugar de en familias adoptivas, y no existía la consejería post-aborto. Me parecía natural, como seguidora de Cristo, involucrarme. Así es como algunos cristianos japoneses y yo comenzamos a dirigir un centro de crisis para embarazos, un hogar para mujeres embarazadas, y un ministerio de consejería post-aborto. También estábamos a cargo de un café en el vecindario que servía como lugar de trabajo para las mujeres embarazadas que vivían conmigo.

A lo largo de los años he practicado el «ministerio de la palabra» y el «ministerio de la misericordia» simultáneamente. Pero también he notado que aquellos de nosotros que estamos profundamente preocupados por el activismo social podemos caer fácilmente en la justicia propia. Podemos pensar que no somos como otros que simplemente están «tratando de convertir a la gente». ¡Estamos involucrándonos en el mundo de manera holística, haciéndolo un lugar mejor!

Ya que Dios ha llamado a algunos de nosotros a participar en la acción social, ¿cómo hacerlo sin moldearnos al mundo que supuestamente estamos tratando de cambiar? Nunca debemos olvidar que nuestro primer llamado es obedecer a la Gran Comisión. Somos soldados de la cruz, no simples activistas sociales que también son cristianos.

Soldados de la cruz

Como soldados de la cruz, siempre esperamos que nuestras acciones den como resultado mayores oportunidades para que las personas escuchen, crean, y obedezcan el evangelio.

En nuestro trabajo de justicia a menudo podemos recibir la aceptación del mundo por mejorar las vidas de las personas. Eso tiene cosas buenas. Pero si al final mueren sin Cristo, entonces, para ellos al menos, todo está perdido. Como soldados de la cruz, siempre esperamos que nuestras acciones den como resultado mayores oportunidades para que las personas escuchen, crean, y obedezcan el evangelio.

En 2011, un cineasta japonés presentó nuestro trabajo de apoyo a la adopción en un documental que me identificó como misionera cristiana. Este documental fue el primero de una serie que influyó enormemente en la percepción de la adopción en Japón. Debido al documental, y mi propia adopción de un niño con síndrome de Down, se me pidió, junto con los defensores de la adopción en Japón, hablar con miembros del gobierno japonés en Tokio, ya que consideraban políticas de adopción nuevas y restrictivas.

Finalmente, los funcionarios decidieron continuar permitiendo agencias de adopción privadas como aquella a la que pertenecíamos. Con bastante rapidez, el gobierno pasó de ser antiadopción a decididamente a favor de la adopción. De hecho, nuestro gobierno local a menudo envía a mujeres embarazadas a nuestro ministerio, incluso sabiendo que a las mujeres se les pedirá que tengan devociones conmigo todas las noches y que vayan a la iglesia.

En nuestro trabajo debemos recordar que no podemos salvar a las personas, pero podemos plantar semillas. Shizuka (no es su nombre real) era una mujer decidida y trabajadora que decidió llevar a término a su hijo, en parte debido a una conversación telefónica que tuvimos al principio de su embarazo. Cuando se quedó sin hogar, se mudó a nuestro ministerio durante las últimas semanas de su embarazo. Shizuka llegó enojada y siguió enojada hasta el día en que se fue. Ella me culpó por no haber tenido un aborto. Durante el estudio de la Biblia, ella y su vecina a menudo se burlaban de nosotros. A Shizuka no le gustaban los cristianos.

Después de que ella se fue, pudo conseguir un trabajo, y gradualmente llegó a amar a su hijo. A través de los años me mantuve en contacto y seguí orando. Lentamente Shizuka se ablandó. Comenzó a asistir a una iglesia cercana, donde la esposa del pastor se convirtió en una gran ayuda para ella. ¡Finalmente, recibí una foto de su bautismo! Hace unos días me envió una carta con fotos de ella y su hijo de vacaciones. Esta dura escéptica se ha convertido en una maravillosa madre cristiana.

Cuando solo estoy en modo de activista social, tiendo a centrarme en lo que hago. ¿Estoy haciendo una diferencia lo suficientemente grande? Pero cuando recuerdo que primero soy soldado de la cruz, me concentro más en lo que Dios está haciendo. Por eso, después de pedirles permiso, oro con mis aconsejados post-aborto. Muchas veces, la mujer (o el hombre) se derrumba durante la oración, y luego pide recibir nuestra orientación centrada en el evangelio. Dios puede hacer eso. Yo no puedo.

Hacemos todo en nombre de Jesús, con la esperanza de plantar semillas que florecerán en la salvación de portadores de Su imagen.

Como soldados de la cruz hacemos todo en nombre de Jesús, con la esperanza de plantar semillas que florecerán en la salvación de portadores de Su imagen, quienes se convertirán en discípulos. Tenemos en última instancia una perspectiva eterna, tanto para nosotros como para aquellos a quienes servimos.

Problema grande, solución más grande

Jesús dejó en claro que salvar a una oveja perdida lo vale todo. Los ángeles se regocijan de alegría. Como cristianos, queremos amar a nuestros vecinos y traer bendiciones prácticas a la mayor cantidad posible, pero solo el evangelio de la gracia tiene el poder de salvar. Al final, el mayor problema de todos es su necesidad de recibir el perdón de Dios de su propio pecado (por ejemplo, Mt. 9:1–8). Sin esta mentalidad, corremos el peligro de ayudar a las personas a caminar por un camino amplio que conduce a una mejor vida aquí, pero al final, a la destrucción.

Además, un soldado de la cruz anhelará el regreso de Cristo. Cristo es el guerrero supremo que arreglará todas las cosas. Mientras tanto, cumplimos con la Gran Comisión.

Mientras damos testimonio de Él, Dios puede llamarnos a renovar aspectos de la cultura, a soportar la persecución, a alimentar a sus ovejas, a servir fielmente en una vida cotidiana, o a ser mártires. Esto requiere mucha sabiduría sobre cómo nos conducimos durante nuestro breve tiempo en la tierra. Sin embargo, a pesar de nuestros llamados únicos, los cristianos en todas partes y en todo momento deben estar dispuestos a salir «a Su encuentro fuera del campamento, llevando Su oprobio. Porque no tenemos aquí una ciudad permanente, sino que buscamos la que está por venir» (Heb. 13: 13–14).


Publicado originalmente en TGC.

Navidad feliz con poco presupuesto

Hemos creído que la navidad está asociada con tener mucho dinero, estrenos, lujos, abundancia y fiesta. Esto es erróneo. Navidad viene del latín Nativitas, que significa nacimiento. El nacimiento de Jesús en nuestro corazón, nos libra del materialismo navideño. La verdadera navidad es recordar que vino un Salvador a nacer para darnos una nueva vida.

Esa nueva vida no tiene que ver con cosas materiales, sino espirituales. Vida eterna, un nuevo nacimiento, quitar nuestro dolor, quitar nuestro pecado, amargura, borrar nuestra maldad, darnos la oportunidad de ser hijos de Dios, de llamarle Él Padre. El nacimiento de Jesús es la mejor y más grande noticia de la navidad.

«Porque les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo (el Mesías) el Señor» Lucas 2:11

Con poco dinero, podemos pasar las mejores navidades

Cuando entendemos el verdadero significado de la navidad, y lo creemos en nuestro corazón, pasamos la mejor navidad de nuestra vida. Un corazón agradecido con Dios por el nacimiento de nuestro Salvador, es el mejor regalo de navidad. La navidad no es comida ni bebida, la navidad es alabanza a Dios. Pero, quizás dirás:

¿Cómo estar contentos si quizás tenemos a nuestros seres queridos en otros países, si perdimos familiares por el Covid-19, si no tendremos hallacas, pan de jamón, uvas, nueces, avellanas, pavo, pernil, ensalada, juguetes nuevos para nuestros hijos, y estrenos para el 24 y 31?

Nos hemos acostumbrado a estar felices cuando tenemos abundancia

Culturalmente, hemos creído que para pasar una navidad feliz debemos tener todo esto en la mesa. Eso no es cierto. Cuando nació Jesús, fue la primera navidad y era una época de mucha pobreza y persecución. Eran tiempos difíciles, sobre todo para los padres de Jesús, María y José. Esa noche de su nacimiento no hubo hallacas, pernil, ensalada, torta negra, uvas, vino, pan de jamón, nueces y avellanas.

Tampoco hubo estrenos ni fotos subidas en las redes sociales con la mejor ropa, pero sí hubo alabanza y cantos gloriosos de parte de los ángeles del cielo y pastores porque había nacido el prometido para salvarnos de la muerte eterna y el pecado. Esta fue la primera y gran navidad. Debemos tomar este ejemplo original de la verdadera navidad. Te pregunto ¿es eso lo que habrá en tu hogar en esta fecha? Porque si eso es lo que tienes para esta navidad, adoración, alabanza y agradecimiento, entonces te puedo decir que pasarás la navidad más feliz de tu vida. Coméntanos abajo cómo pasarás tu navidad con poco presupuesto.

Toma en cuenta que:

☆  Para pasar una navidad feliz no necesitamos tener grandes lujos, mucha gente y comida abundante.

☆ De lo poco que tenemos, compartamos con alegría y veremos cómo Dios nos multiplica.

☆ La verdadera navidad feliz se pasa con quienes adoramos al Salvador en un mismo corazón.

☆ Aunque no haya cosas materiales en nuestra navidad, lo que no debe faltar es la alegría de saber que Cristo reina en nuestro corazón y nos ha dado regalos celestiales preciosos.

☆ Sí Dios nos provee alimento en la mesa, adorémosle, seamos agradecidos y exaltémosle, pero que esto no cambie el verdadero significado de la navidad que es tener a Cristo.

☆ Celebremos, adoremos, cantemos, y gocemos en esta navidad porque nació nuestro Salvador y no porque tenemos alimento, ropa y juguetes. Que el centro de todo sea Él.

☆ Seamos humildes en esta navidad bendiciendo a los demás con lo que Dios nos ha provisto.

☆ Invitemos a otros a nuestro hogar para que celebremos el verdadero significado de la navidad.

☆ Recordemos que no necesitamos tener grandes cosas en esta navidad para pasarla bien, basta con tener a Cristo como la única y verdadera adoración y motivo para estar felices.

☆ Transmitamos a nuestros hijos lo que significa la verdadera navidad. Usemos videos, la biblia, canciones, y otros recursos para mostrarles cómo fue la primera navidad.

Si tienes poco dinero y piensas que no te alcanzará para nada, no te afanes, ponlo en las manos de Dios y Él puede hacer cosas especiales. Asegúrate de tener un corazón agradecido y que desee compartir lo poco que tienes en esta navidad. Cuando de lo poco que tenemos, damos sin mezquindad, Dios lo multiplica. Vestigios en el Corazón anhela que pases una hermosa navidad alabando a Dios y recordando su amor por ti.

No menosprecies el nacimiento del Salvador, pues es el centro de la navidad. Nació, vivió y murió por ti, permite que nazca hoy en tu corazón. Dile estas sencillas palabras:

Puedes orar de esta manera

♡ Cristo, reconozco que sin ti la navidad no tiene sentido. Tú eres el verdadero significado de la navidad. Quiero que nazcas hoy en mi corazón y vivas por siempre en mí para celebrar las mejores navidades de mi vida de ahora en adelante.


Nota del Editor: Artículo publicado originalmente en el Blog Vestigios en el Corazón