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La Familia de Dios

LA FAMILIA DE DIOS

“Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.”
‭‭Efesios‬ ‭3:14-21‬ ‭RVR1960‬‬

La familia es el mejor vínculo donde podemos reflejar lo que Dios ha hecho en nuestras vidas. Si me dieran la oportunidad de poder cambiar mi familia, ¡la rechazaría de manera rotunda!. 

Madre, padre, hermanos, y demás familiares; han servido para admirar la soberanía y amor de Dios en el mundo; familia donde a pesar de no haber elegido nacer; vemos cumplida la bendición, providencia, y pacto de Dios.

Sabemos que muchos no piensan de la misma forma, debido a la cantidad de debilidades, errores y problemas que se tienen y presentan en el seno  familiar en el transcurrir de los años, tendiendo algunos a menospreciar o rechazar la familia donde Dios los ha colocado.

La pandemia actual, es un medidor que indica cuanta necesidad del Señor tenemos en nuestros hogares, por lo que necesitamos revisar algunos principios bíblicos establecidos, que nos permitan regresar y retomar áreas que nos acerquen al Señor como roca y fundamento para nuestro hogar.

Una familia distinguida

Pablo destaca en el texto de Efesios, que existe una mejor y más distinguida familia, la cual está amparada en la mano poderosa de Dios: «Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo (de quien toma nombre  toda familia en los cielos y en la tierra)». Efesios 3:14-15.

El Apóstol realiza esta afirmación, después de mencionar en versos anteriores, la seguridad y confianza que debe tener todo participante de tan distinguida familia, los cuales tienen acceso seguro e ilimitado a Dios, muy a pesar de todas las situaciones que puedan presentarse en el peregrinar, de la cual no escapa la actual pandemia.

Apuntaremos a continuación, tres cosas que son importantes a la hora de medir el reflejo de nuestra casa dentro de la familia espiritual:

  1. La familia de Dios está fundamentada en la obra redentora de Cristo (Efesios 3:15)

    Toda familia de Dios es conocida en los cielos, al ser ganada por la obra costosa a precio de sangre; hasta la muerte y resurrección del Señor Jesucristo; quien brinda seguridad y cuidado a los suyos, otorgándoles una ciudadanía redimida que es: Prestigiosa, celestial, eterna, incontaminada.  
    Este estatus no ha sido ganad
    o por ningún esfuerzo humano, sino que Dios por su propia determinación e intención; estableció tal familia, dándoles una bendición especial. Esta promesa viene desde mucho antes de que Pablo tuviera la intención de escribir a la iglesia de Éfeso; sin embargo,en esta corrobora con lo que dice en la porción leída, la profundidad y privilegio de formar parte de la gran familia de Dios.

  2. La familia de Dios resiste cualquier eventualidad con Cristo como Roca firme (Mateo 7:24-25)

    Familias temerosas de Dios serán lo suficientemente prudentes como para edificar su casa sobre la roca, quien con infinitas y abundantes riquezas de SU Gloria, Fortaleza en SU Espíritu, arraigo y cimiento en SU poder, guardará a las familias de las diferentes complejidades que se presentan.  
    Para comprender aún mejor, notamos en el texto de Efesios hace énfasis en algunas expresiones con el fin de apuntar a la incomprensión humana en cuanto a la medida del amor de Dios.  
    Su anchura, longitud, profundidad y altura deben estar en la mente del hombre para de esta forma entender la clase de amor que refleja la maravillosa obra de Cristo; amor que está por encima de cualquier conoc
    imiento humano y que brinda fortaleza en medio de cualquier angustia.

  3. La familia de Dios tiene su epicentro en el hogar (Josué 24:15)

    La resolución que realizó Josué debe ser modelo para las familias Cristianas en cualquier momento y particularmente en el que vivimos, donde no debe ser gravoso reunir al grupo familiar para orar, leer, cantar y exaltar los atributos del Señor en tan difíciles circunstancias.
    La
    determinación de Josué en servir junto a su casa al Señor, fue en mayor o menor grado la misma de los grandes siervos de Dios en toda la historia bíblica, quienes mostraron a diario, el amor de Dios derramado en sus corazones, llegando a confiar en el actuar de ese gran Dios que también respondía (y sigue respondiendo) en su voluntad las peticiones a sus hijos, mucho más más allá de lo que se ha pedido o entendido.  
    Contando para ello con la ayuda, guía y consuelo del Espíritu Santo, como la persona principal que actúa y mora en el creyente para transformar y dirigir las oraciones a Dios con gemidos indecibles, llegando a recibir la instrucción necesaria para dar pasos seguros en un abrumado mundo.

Conclusión

Confiemos hoy más que nunca en nuestro poderoso Señor, buscando la forma de mantener a nuestras familias en contacto y cercanía con Él, aprovechando el tiempo a pesar de los difíciles días; sin desmayar o estar ociosos.  Sabiendo que si nos alejamos o enfriamos estaríamos cediendo terreno que pueden ser aprovechados por el enemigo de la iglesia y del Señor.

Por lo tanto,  no nos cansemos y sigamos corriendo la carrera que tenemos por delante; apartando y dedicando tiempo de calidad al Señor en conjunto con nuestros seres queridos, procurando que aquellos que no le conocen; en este tiempo puedan escuchar de nuestros labios la bendita palabra de Dios, testificada y predicada.

 «Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos,  según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades,  por los siglos de los siglos.  Amén

 Efesios 3:20-21. RV1960


Guía de estudio en casa.

La Familia de Dios.

Texto base: Efesios 3:14-21

Necesitamos revisar 3 puntos fundamentales para las familias de Dios. 

I. La familia de Dios está fundamentada en la obra redentora de Cristo (Efesios 3:15)
  1. Toda la familia de Dios es conocida por haber sido ganada por la obra de Cristo en la cruz. (Revise el texto de efesios)
  2. Dios en su promesa, intención y determinación ha ganado una familia para sí.
  3. Esta promesa fue realizada por Dios mucho antes de que escribiera Pablo. (Génesis 12:1-3)
II. La familia de Dios resiste cualquier eventualidad con Cristo como Roca firme (Mateo 7:24-25).
  1. La familia de Dios mostrara rasgos de su prudencia según el texto de Mateo.
  2. La familia de Dios estará amparada bajos las sombras de un amor: Ancho, largo, profundo y alto, que no puede ser comprendido por ninguna mente humana.
  3. Esta clase de amor, brinda fortaleza en medio de cualquier situación.
III. La familia de Dios tiene su epicentro en el hogar (Josué 24:15).
  1. La resolución de Josué debe ser un modelo para nosotros en la actualidad.
  2. La resolución de Josué tiene como base a Dios y epicentro el hogar.
  3. La resolución de Josué le brinda importancia a las actividades y hábitos que desde el hogar se presentaran: Oración, cantos, lectura de la palabra. 

Devocional «En ti confiaré» | Lucas

Lucas | por Héctor Salcedo

«¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos» (Lc. 12:6-7).

Hace algunos años, a mi suegra le fue diagnosticado un cáncer de pulmón. Para toda la familia fue un evento inesperado porque hasta ese momento ella había disfrutado de una excelente salud. Tanto mi esposa como su hermana se entregaron “en cuerpo y alma” al cuidado de su madre.

Médicamente hablando la situación era complicada porque el cáncer había avanzado. Hubo días difíciles, en los que todo parecía indicar que el tratamiento no estaba dando resultado. Lo más angustiante para nosotros y sobre todo para mi esposa era que hasta el momento del diagnóstico, su madre no había puesto su fe en Cristo para la salvación de su alma, y eso era peor que el cáncer mismo.

En momentos como estos, la inclinación natural es el temor y la angustia. Aunque teníamos la teología correcta, no pudimos evitar sentirnos agobiados con el dolor de que mi suegra pudiera partir de este mundo sin Cristo. Es precisamente ahí, donde la enseñanza de Jesús en Lucas 12:6-7 es como «agua fresca en medio del desierto».

La proclamación del mensaje del evangelio traería aflicción a los discípulos, pero Jesús les exhorta a temer a Dios más que a los hombres (12:5). Lo peor que el hombre puede hacer es matar el cuerpo y, si eso ocurre, el alma va a Dios. Pero Dios puede hacer que tanto el cuerpo como el alma perezcan (12:5).

Al declarar esto, queda la sensación de que el dolor experimentado en nuestro cuerpo no es importante para Dios. Pero Jesús, anticipando lo que sus discípulos pudieran pensar en ese momento, les da dos razones por las que ellos no deben tener temor.

El cuidado del Señor

La primera razón para no temer es cuando les dice: «más valéis vosotros que muchos pajarillos» (12:7) Jesús enseña esta reconfortante verdad mostrando la manera minuciosa en que Dios cuida de su creación, específicamente de los pajarillos.

Dos cuartos por cinco pajarillos (12:6). Ese era su valor en el mercado.Un cuarto era equivalente a una hora de salario de un obrero. De manera sorprendente, Jesús afirma que «ni uno de ellos está olvidado delante de Dios» (12:6). Es muy alentador pensar que Dios se ocupa aún de cosas que para muchos no tienen ninguna importancia. Si Dios cuida aún de estos pajarillos de «poco valor», cómo no se ocupará de ti que, según Jesús, vales más.

Esto es así porque llevas en ti la imagen de Dios (Gn. 1:26-27) y además, «él [te] compró con su propia sangre» (Hch. 20:28, LBLA).

El control del Señor

Hay una segunda razón por la que Jesús afirma que sus discípulos no deben temer: “Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados” (Lc. 12:7). Dios conoce a los suyos de manera personal y detallada. Es la misma lógica de los pajarillos. Si tus cabellos están contados, Dios tiene conocimiento y control de todos los demás detalles de tu vida.

En sus manos estás seguro y bajo su cuidado puedes descansar. Él nunca te fallará y está siempre en control.

La fidelidad del Señor

Volviendo a la salud de mi suegra, la situación no mejoraba y sentíamos a Dios distante.En ese momento pasó algo en mi trabajo que llamó nuestra atención hacia el cuidado de Dios por nosotros. Un viernes en la noche habíamos terminado un trabajo importante en la oficina. Eran pasadas las nueve de la noche y todos se fueron a casa.

Por error, alguien se llevó documentos importantes de todo lo que habíamos hecho. Esta persona se detuvo a comer algo y su vehículo fue violentado y le robaron su computadora y todos los documentos. Esa noche, yo no me enteré de nada porque la persona había decidido dejar pasar el fin de semana para ver si encontraba alguna solución al problema.

Precisamente, al día siguiente, mi esposa llegaba del extranjero luego de haber estado casi 20 días con su madre, mientras recibía el cuidado médico que requería. El lunes en la mañana, mi esposa tuvo que ir conmigo a la oficina.

En ese momento, recibí una llamada de mi padre, con quién, es importante decir, compartimos el mismo nombre. En esa llamada mi padre me informó que un empleado de seguridad de un establecimiento que está cerca de nuestra iglesia, lo llamó porque encontró dos carpetas con documentos que parecían importantes y que tenían el nombre de “Héctor Salcedo”.

Increíblemente, los documentos robados el viernes anterior, fueron depositados por los vándalos en un depósito de basura cercano a nuestra iglesia. El empleado los vio y, en la providencia de Dios, conocía a mi padre. Cuando mi padre me trajo los documentos, yo aún no estaba enterado de lo que había pasado el viernes.

A los pocos minutos, recibí la llamada de la persona a la que le fueron sustraídos los documentos y me informó del hecho. En ese momento,pude decirle que no se preocupara,que tenía los documentos en mis manos. Demás está decir que se quedó sin palabras.

En todo momento, durante ambas llamadas, mi esposa estaba en mi oficina frente a mí. Ella fue testigo de todo. En ese momento, me percaté del claro mensaje de Dios para nosotros. Si él tenía control de unos documentos que se pierden, también tenía control de la situación de salud de su madre y de su destino eterno.

¡Él nos estaba animando a confiar en él! Mi suegra no está más con nosotros, ¡pero la veremos en gloria! Nuestro bondadoso Señor se ocupó de abrir su mente y corazón y, aunque murió físicamente de cáncer, tal y como pasó con Lázaro, «[su] enfermedad no fue para muerte, sino para la gloria de Dios» ( Jn. 11:4).

Para reflexionar

Dios tiene control de cada detalle de tu vida. Confía en él. Nunca te dejará, ni te abandonará. Puedes creer en su palabra que es verdad, sabiendo que él te ama y que eres importante para él.


Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí

En Ti Confiaré
En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.

Devocional «En ti confiaré » | Marcos

Marcos | por Emanuel Elizondo

«Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios» (Mr. 11:22).

El pasaje de Marcos 11:22 se encuentra en el contexto de la maldición de la higuera estéril. Pedro, al igual que los demás apóstoles (cp. Mt. 21:20), se sorprende al ver seca la higuera que Jesucristo había maldecido (Mr. 11:14). Y Jesucristo responde con una declaración que captura uno de los aspectos centrales de todo el Evangelio de Marcos: “Tened fe en Dios”.

La cuestión de la fe es de suma importancia en los Evangelios, y Marcos no es la excepción.
Muchos podrían identificarse con Pedro, o con aquel hombre que exclamó: «Creo; ayuda mi incredulidad» (Mr. 9:24).

¿Cuál es tu reacción cuando te encuentras en medio de una situación adversa?
Intelectualmente sabes que lo correcto es venir a Dios por medio de Cristo, pero en ocasiones es difícil evitar que tus propios pensamientos te ahoguen en la ansiedad e incredulidad.

Sin embargo, las Escrituras te dan las herramientas suficientes para que puedas responder en fe incluso cuando estés pasando por alguna prueba. Hay tres razones, que se observan en el libro de Marcos, por las cuales tú puedes tener fe en Dios. Estas tres razones tienen que ver con la autoridad de Jesucristo.

La autoridad de Jesús

Primeramente, Jesús tiene autoridad sobre los poderes de las tinieblas. Por ejemplo, en Marcos 1:21-28 se narra una de las varias confrontaciones que tiene Jesús con Satanás y los demonios (cp. también Mr. 1:13; 8:33). En este caso, es un hombre endemoniado. El poder de Jesús sobre Satanás se hace evi￾dente cuando, con un mandato, Jesús expulsa el demonio (1:25).

La respuesta de los que fueron testigos de este evento era de esperarse: asombro y admiración (1:27-28). Al ver la completa autoridad que Jesucristo tiene sobre los demonios, puedes confiar en que estás seguro en las manos de Dios. Incluso si pasaras por una terrible adversidad, como le sucedió a Job, todo sucede bajo el plan de Dios ( Job 1:21). Pon tu fe en aquel que ha triunfado sobre todos sus rivales. Deposita tu confianza en aquel que es fuerte. ¡Ten fe en él!

El poder de Jesús

Segundo, Jesús tiene poder sobre toda enfermedad. Inmediatamente después del endemoniado, Jesús sana a la suegra de Pedro (Mr. 1:31), a muchos que padecían diversas enfermedades (1:34), a un leproso (1:40-45), a un paralítico (2:1-12), a un sordo y tartamudo (7:31-37) y a un ciego (10:46-52). Esto ha￾bla de que Jesús tiene absoluta autoridad, incluso sobre las enfermedades. Por supuesto, eso no quiere decir que siempre sanarás cuando te enfermas. Hay creyentes fieles que padecen enfermedades crónicas, o incluso mueren debido
a una enfermedad.

Dios, en su soberanía, puede permitir que te enfermes, y que glorifiques a Dios por medio de tu sufrimiento. Pablo claramente habló de sus sufrimientos en 2 Corintios 11:23-29. Sin embargo, incluso con todas esas adversidades, el apóstol escribe: «…por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte» (2 Co. 12:10). De la misma manera, por la gracia de Jesucristo tú puedes poner tu fe en el Dios que está en control de todo, incluso de tus necesidades físicas.

La deidad de Jesús

Tercero, Jesús tiene autoridad para perdonar tus pecados. En el capítulo 2 de Marcos se cuenta la historia de unos amigos que llevan a un paralítico para ser sanado por Jesucristo. Cuando el hombre baja por el techo, Jesucristo lo mira y pronuncia: «Hijo, tus pecados te son perdonados» (2:5). Al escuchar esto, los religiosos de la época lo acusan de blasfemo en sus pensamientos.
Así que, para demostrar su autoridad no solamente sobre la enfermedad, sino también para perdonar pecados, Jesucristo sana al paralítico y dice para que todos oigan: «Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa» (2:10-11). Jesús es el único que tiene el poder para perdonar tus pecados. Por medio de su obra en la cruz obtienes el
perdón. Cuando pases por una adversidad, recuerda que tu alma está segura en Jesús. Puedes estar seguro de eso. No debes temer. Él mismo lo prometió cuando dijo: «y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arre￾batará de mi mano» ( Jn. 10:28). Si tu misma alma está segura en las manos de Dios, ¿cuánto más lo estarán tus situaciones? Tú puedes confiar en él.
Puesto que Jesucristo tiene toda autoridad, puedes depositar en él tu fe y te￾ner completa confianza porque él es fiel y es digno de confianza. Indudable￾mente pasarás por adversidades. Pero a diferencia del mundo, si eres cristiano, tienes a Jesucristo morando en ti (Ef. 3:17). ¿Confiarás en él hoy?

Para reflexionar

No hay nada como confiar en Aquel que es digno de confianza. Él tiene toda autoridad y es fiel. No dudes ni por un instante. Él está contigo hasta el final.
Que tu fe sea alentada por esta verdad.


Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí

En Ti Confiaré
En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.