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Crónicas de un Instituto Bíblico | V: Cruz Silva: Un tratado, un repollo y un alma.

Cruz Silva: Un tratado, un repollo y un alma

Oposiciones 

Hallar una casa en alquiler no fue empresa fácil para los esposos Turner a su llegada a Caripe en 1938. El cura párroco del pueblo les había hecho muy mala propaganda entre sus feligreses, amenazándolos con la excomunión, si alguno osaba vender o alquilar una propiedad a los herejes protestantes.

La Hna. Fe señala en su autobiografía que «nos sentíamos como José y María en Belén buscando posada y sin nadie querer recibirnos. El telegrafista vivía en una casa de once habitaciones, de las cuales él solo ocupaba tres, pero el dueño no quiso alquilarnos las dos hjabitaciones que necesitábamos rentar porque no quería saber nada de los protestantes».

La Providencia Divina

No obstante, Dios estaba guiando la barca de los Turner. Al cabo de una incesante búsqueda, se hallaron con un gentil caripero que les dijo: «A mí no me importa cuál sea la religión de ustedes con tal de que sean cumplidos en pagarme el alquiler. Tengo dos habitaciones disponibles. Son suyas».

De este modo providencial, Donaldo y Fe de Turner establecieron el primer hogar evangélico de Caripe, así como en 1917 los esposos Eddings habían fundado el primer hogar evangélico en La Asunción Nueva Esparta, y en 1920 en Carúpano, no sin antes vencer férrea oposición promovida por los representantes de la iglesia romana.

Sorpresas de Dios

Un día llamaron a la puerta de la vivienda. Al abrir, los pioneros se hallaron con un caballero que sostenía un enorme repollo en sus manos. Era un regalo para ellos. Los Turner quedaron tan impactados ante aquel gesto tan inusitado que se les olvidó preguntar el nombre del oferente y menos darle las gracias.

Al entregar el presente el visitante adujo:  —Así como en Caripe hay gente a las que no les gusta el Evangelio, también hay personas a las que si nos gusta—Y se retiró. Esta acción amistosa les dio a entender que Dios estaba haciendo algo entre aquella preciosa gente a pesar de las amenazas del Padrecito.

Primer Sevicio, Primer Invitado

Entretanto se asentaban y planificaban donde establecer el Instituto Bíblico, organizaron servicios evangelísticos en aquel hogar provisional. Para ello habilitaron una de las dos habitaciones.

En el primer servicio estuvieron presentes los esposos Turner, su hija Lucille, la asistente doméstica, la Señorita Hosking y un invitado especial: el señor que les había regalado el repollo días antes. ¿Su nombre? CRUZ SILVA (el que había recibido el tratado en 1924).

Curiosos y detractores

La Hna. Fe instaló el órgano portátil y comenzaron a cantar preciosos himnos. La calle lateral donde vivían se comenzó a llenar de curiosos e interesados. Entre ellos, camuflajeado, se hallaba también el Padrecito.

Éste empezó a soliviantar a la audiencia diciendo que lo que estaban haciendo los «protestantes» era ilegal y que se comunicaría con las autoridades en Maturín para denunciar los hechos y que tanto el misionero Turner como los congregados irían a dar de cabeza a la cárcel.

Informado del trabajo del sacerdote, el Dr. Donaldo antes de comenzar la prédica dijo:

«En Venezuela está consagrada en su Constitución la Libertad de Cultos. Y cualquiera que ose perturbar el desarrollo de una reunión religiosa corre el riesgo de ser sancionado. Así que voy a predicar la Santa Palabra de Dios amparado por la Divina Providencia y la ley.»

La firmeza del predicador cayó bien entre la concurrencia y el párroco tuvo que escabullirse derrotado.

Fe Pública y Bautizó

Al final del culto, Cruz Silva expresó de manera pública su decisión de recibir a Cristo como su Señor y Salvador. ¡Catorce años después veía la Luz del Evangelio! Allí contó la historia de aquel bendito tratado que había llegado a sus manos en 1924. Y pidió que lo instruyeran en «la verdadera religión».

Para Año Nuevo de 1939 ya la esposa y los hijos de Cruz también eran cristianos. En la celebración de Acción de Gracias, la esposa de Silva testificó así:

Si mi esposo no fuera cristiano, hoy yo estaría temblando. Esta temporada era de mucha parranda y fiesta para él y su patota de amigos. Llegaba borracho a la casa de madrugada y me hacía levantar para cocinarles a todos. Durante estos días de fiesta él pasaba más tiempo preso que en la casa.

Sufrimos hambre y desnudez porque todo el dinero se iba en juergas y juegos de envite y azar. Pero ahora Cruz es un hombre nuevo. De hecho, el Prefecto lo llevó ante los detenidos y les contó que Cruz había sido «su arrestado favorito» pero ahora era un hombre nuevo y que si todos aceptaban el Evangelio no habría necesidad de prisiones.

Hoy, la comida en casa es suficiente y mis hijos tienen ropa y calzado nuevos. Somos nuevas criaturas en Cristo Jesús. Por primera vez, desde que estamos casados, recibimos el Año Nuevo juntos—.

Los Primeros Frutos

Cuando la esposa del hombre del repollo finalizó de hablar, todos en la congregación tenían los ojos llenos de lágrimas. Eran lágrimas de gozo porque la mano del Señor seguía extendida para salvar a los hombres. Ciertamente, la luz del Evangelio de Cristo se estaba mostrando en medio de las tinieblas. Y los primeros frutos de la siembra de la Verdad son indescriptiblemente preciosos.

Un tratado evangelístico en las manos de un hombre durante catorce años resultó en un alma preparada para salvación, y su decisión ante aquel mensaje se dio a conocer a través de aquel primer regalo: un repollo.  

Cruz Silva fue una confirmación divina del llamado de los que establecieron lo que hoy es el Instituto Bíblico Las Delicias. ¡Grandes cosas haría Dios en Caripe y en toda Venezuela a partir de aquella sencilla siembra. ¡Aleluya!

 

Típica casa de Caripe
Antiguo templo católico Caripe

Devocional «En ti confiaré» | Hechos

Hechos | por Roberto Sánchez 

«Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay;… Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra…»

(Hch. 4:24b-30). 

Las pruebas pueden ayudarte a crecer en tu relación con Dios o pueden hundirte en amargura y desolación. Todo depende de tu perspectiva y respuesta al sufrimiento. Recordar la soberanía de Dios en esos momentos es vital para afrontar bíblicamente las dificultades de la vida.  Hechos 4:24b-30 relata una de las oraciones más dramáticas en el Nuevo Testamento que puede servirte de modelo en momentos de prueba y angustia.

Es en el momento de la prueba donde la fe es pulida, donde eres santificado y donde Cristo es exaltado. Lo que sucedió como antesala de esta oración modelo es que Pedro y Juan sanaron a un cojo (Hch. 3:1-10) y, a continuación, predicaron el evangelio de Jesucristo (3:11-26). Como consecuencia, muchos creyeron (4:4). 

Sin embargo, la conmoción que causaron hizo que los líderes religiosos arrestaran a los dos apóstoles (4:1-4). Después de un intenso interrogatorio, los amenazaron y los dejaron ir (4:23-31). Pedro y Juan regresaron a los creyentes en Jerusalén y les relataron lo sucedido. 

Respondiendo adecuadamente

En lugar de atemorizarse y ceder, la iglesia oró. Esa es la actitud adecuada. Es lo que Dios desea que todo cristiano haga. Era la voluntad de Dios que predicaran y cumplieran su misión. No podían dejar de hacerlo, tal como Pedro y Juan afirmaron a los líderes religiosos (4:19-20). 

Por eso acudieron en oración al único que estaba en control. La iglesia estaba consciente del peligro de ser encarcelados y castigados. Jesús acababa de ser crucificado. El riesgo era latente. Realmente se estaban jugando la vida. Sin embargo, la iglesia no respondió con temor o ansiedad, sino que acudió al Señor en oración. 

La base de la oración 

Lo primero que la iglesia reconoció en su oración es que Dios es soberano (4:24). “Soberano Señor” viene de la palabra “déspota”que implica pleno poder y autoridad.Ellos sabían quién era Dios y quiénes eran ellos. “Déspota”, cuando se atribuye a un humano, tiene una connotación negativa; sin embargo, cuando es dirigida a Dios es positiva, ya que enfatiza el poder ilimitado de Dios (Lc. 2:29; 2 Ti. 2:21; 2 P. 2:1; Jud. 4; Ap. 6:10).

Lo segundo que la iglesia reconoció es que el Dios soberano es el Creador, relacionando la soberanía de Dios con la creación (Hch. 4:24). Dios hizo “el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay”. Nada se escapa de su poder. 

Él había creado a los hombres que estaban intentando detener el avance del evangelio, y orar así haría que recordaran quién está verdaderamente en control. 

Lo tercero que la iglesia reconoció es que el Dios soberano ha hablado. Al orar, citan la palabra de Dios, el Salmo 2:1-2 (Hch. 4:25-26). La oración está saturada de la palabra de Dios. Recuerdan lo dicho por David y afirman que —a lo largo de la historia— siempre que el reino de Dios ha amenazado al reino de los hombres, “los reyes de la tierra” han fracasado en desafiar la soberanía absoluta de Dios. Al final, Dios prevalece de acuerdo a su palabra. 

Lo cuarto que la iglesia reconoció es que el Dios soberano estaba en control al enviar a Jesús para cumplir su propósito. A pesar de que tal como el Salmo 2 afirmaba, muchos conspiraron contra Jesús, sus enemigos hacían “cuanto su mano y su consejo habían antes determinado que sucediera” (4:28). 

Ahora su iglesia estaba comenzando a sufrir parte de lo que sufrió el Hijo de Dios. Al recordar esto en su oración, reconocieron que todo cuanto sucedía era parte del plan y propósito de Dios. 

La petición 

Con base en lo anterior, presentan su caso: 

«Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús»
(4:29-30). 

La iglesia oró sabiendo que él estaba en control y que era su voluntad que los apóstoles siguieran predicando la palabra. Por eso pidieron valentía y que Dios estuviese con ellos validando el mensaje que proclamarían. 

Dios respondió fielmente: 

«Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios»

(4:31). 

Ellos no pidieron ser librados de la hora de la prueba, no pidieron juicio para sus opositores, sino pidieron valentía para hacer su labor. El sufrimiento es inevitable ( Jn. 16:33), pero puede ser sobrellevado y abrazado entendiendo y afirmando la soberanía de Dios. 

Como cristiano, necesitas afirmar su soberanía y vivir a la luz de esta verdad, confiando tu vida en sus manos. En el momento de la prueba, acude a él en oración, sabiendo que está en control y confiando que hará su voluntad. Él será fiel en tener cuidado de ti. 

Para reflexionar 

En el momento de la prueba no permitas que la duda y la incredulidad asechen tu mente. Busca depender de Dios en oración sabiendo quién es él y reconociendo que será fiel en cuidar de ti.


Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí

En Ti Confiaré
En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.

¿Por qué nunca debo hablar mal de mi esposo?

¿Por qué nunca debo hablar mal de mi esposo? 

¿Sabías que cuando hablamos mal de nuestros esposos, estamos hablando mal de nosotras mismas? Recordemos que somos una sola carne. Ya no somos dos, sino un  solo ser. Al unir nuestras vidas en el vínculo más sagrado, como es el matrimonio, nos convertimos en una sola pieza ante el Señor.

Ahora estamos pegados, unidos, fusionados, siendo sólo uno; y eso es maravilloso. Así nos lo expresa Dios muchas veces en su palabra. Leamos este pasaje que ya conocemos:

«Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras este dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.»

‭‭Génesis‬ ‭2:21-25‬ ‭RVR1960‬‬

Hoy día, podemos ver y escuchar a mujeres hablar mal de sus maridos —aún mujeres cristianas—. Olvidan que, decir algún tipo de comentario negativo sobre nuestro cónyuge, es igualmente decirlo de nosotras mismas. Tú y yo representamos a nuestros esposos en todo. 

Lo que decimos

Cuando hablamos mal de ellos, estamos hablando mal de nosotras también. Destruir a nuestro esposo con nuestra boca, es destruirnos a nosotras. Quejarnos de él ante otros, es quejarnos de nosotras mismas; porque los dos somos uno solo, es decir  la misma carne. 

Nos debe causar dolor cuando hablamos mal o criticamos a nuestros compañeros de vida, porque lo estamos haciendo de nosotras mismas; nos estamos dañando sin darnos cuenta. Cada frase negativa que digamos y termine hiriendo el corazón de nuestros esposos, nos herirá en algún momento a nosotras también. Cada respuesta negativa que emitan los demás acerca de ellos, la están haciendo  también en contra de nosotras.

Cuando hablamos mal de nuestros esposos estamos pisoteando su autoridad, su imagen y su estima, matando de alguna manera su reputación. Estamos poniendo en peligro su testimonio ante los demás, lo que significa que el nuestro también se verá afectado.

Hay tiempo para rectificar

«Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.»
‭‭Efesios‬ ‭5:29-31‬ ‭RVR1960‬‬

Este versículo muestra de una forma preciosa, cómo debemos tratar a nuestra propia carne. Nosotras no maltratamos nuestro propio cuerpo, ni lo dañamos, antes bien, nos cuidamos muchísimo. Es poco común que hablemos mal de nosotras mismas, que nos destruyamos u ofendamos. Entonces, no perdamos de vista que  cuando hablamos bien de nuestros cónyuges  y les cuidamos, es como si lo estuviéramos haciendo con nosotras; pues somos una sola carne con ellos.

Lo que Dios demanda de nosotras 

Aunque a veces pensemos que tenemos  razones para hablar mal de ellos, Dios nos manda a orar por ellos, no a destruirlos. Sin embargo, muchas veces, las críticas que hacemos a ellos, es más el reflejo de nuestra maldad o pecaminosidad  y todos esos defectos que abundan en nuestra propia vida, que cualquier otra cosa. 


Dios nos mandó a que respetáramos a nuestros maridos, y eso lo deja muy claro en Efesios 5:33. Dios sabía de nuestra tendencia a irrespetar la posición de nuestros amados, por eso es imperativo que les respetemos. Sin embargo, tengamos claro esto: Él, (Dios)es el único que puede ayudarnos a respetarlos.  

¡Atención!

Mujer y esposa, aunque muchas veces queramos no bendecir a nuestros esposos con lo que hablamos, vamos a esforzarnos, con la ayuda del Señor, a cerrar nuestros labios para no proferir ninguna palabra deshonesta o crítica que les desacredite. Pidamos a Dios sabiduría para construir nuestro matrimonio, y no destruirlo con nuestras manos y con nuestra boca; ya que eso es propio de la mujer necia. 

Oremos

Roguemos a Dios como lo hizo el salmista:

«Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios.»

‭‭Salmos‬ ‭141:3‬ ‭RVR1960‬‬

Hagamos un compromiso

No más críticas sobre cualquier área de sus vidas. Dejemos de emitir juicios y quejas en su contra. Recordemos que ellos también luchan y necesitan de nuestra oración para vencer esas áreas que les están resultando difíciles. Ya dejemos de ver a nuestros esposos como enemigos y pongamos nuestro enfoque en lo que somos, una sola carne. 

Recomendaciones

Cambiemos la crítica por el elogio y resaltemos sus virtudes, las cuales sabemos que son muchas, en lugar de destacar sus fallos. Tú y yo sabemos que a nuestros esposos les hace bien escuchar palabras de afirmación, que levantemos su estima y elevemos su autoridad bíblica. 

Ellos nos aman y valoran más cuando enfatizamos y hablamos bien de su identidad como hombres de Dios. Definitivamente, nuestros esposos tienen cosas muy buenas. Ya basta de ver siempre las malas.

Hablar bien de ellos, es hablar bien de nosotras mismas; de la misma manera  hablar mal de ellos, es destruirnos a nosotras también. 

Para reflexionar 

Hazte esta pregunta:

¿Cuándo fue la última vez que hablaste bien de tu cónyuge? 

Matrimonio de ejemplo

Serie ¿Cómo ejercer influencia es nuestros hijos? Parte II

El juego preferido de algunos niños, es el de «la familia». Consiste en que el niño llama esposa a la niña, ella lo llama esposo y los peluches se convierten en sus hijos. Es sorprendentemente divertido verlos tratarse, regañar y enseñar a «sus hijos» tal cual lo ven en sus padres. ¿Has visto ese juego en tus hijos o en otros niños?

Y es que nosotros, como matrimonio, somos el primer modelo de relaciones interpersonales que nuestros hijos verán. Dependerá, en gran manera, de nosotros cómo ellos se desarrollarán en sus relaciones familiares, personales y sociales.

En muchas ocasiones, creemos que solo influirá cómo los tratamos directamente a ellos (esto será tema de otra publicación), pero el cómo tratamos a nuestro esposo (a), familiares, amigos y vecinos, es de mucha influencia en la formación del carácter  de nuestros vástagos.

A veces nos convertimos en padres «fariseos» (Mt. 23:1-4)

Reiteradas veces, nos encontramos pidiéndoles a nuestros hijos algo que ni tan siquiera nosotros mismos logramos controlar, ¿no les pasa? Cosas como el  no contradecir a nuestros esposos en las órdenes que nos dan. Del mismo modo,  la resistencia es algo que le pedimos a nuestros retoños no hacer, sin embargo, nosotros actuamos, muchas veces, con terquedad.

Amados lectores, ustedes podrán decir que eso es algo tan insignificante, pero podemos  notar esa misma «testarudez» en nuestros hijos, al pedirle hacer alguna cosa en específico.

Entonces, nos encontramos como los fariseos y escribas de la época de Jesús, exigiéndoles a nuestros hijos comportamientos que nosotros mismos no estamos dispuestos a erradicar de nuestra vida.

  • Padres que exigen respeto de sus hijos, pero son irrespetuosos en el trato con su cónyuge.
  • Padres que exigen cero gritos a sus hijos, pero entre ellos suelen tener discusiones subidas de tono.
  • Padres que exigen amabilidad y ternura de sus hijos, pero ellos son ásperos entre ellos.

Y esto por dar ejemplo de lo más básico en la relación padres – hijos.

Muestre afecto a su cónyuge (Co. 3:19, Ef. 5:28)

El papel que Dios asigna al esposo, es el de cuidar y proteger a su esposa. Esto no tiene que ver solo con ser proveedor de su casa; implica también demostrar a sus esposas un amor lleno de afecto, fiel y tierno.

¡Papá es contigo! sé un esposo afectuoso con tu esposa frente a tus hijos; abrázala, bésala. Ofrécele agua cuando lleve mucho tiempo cocinando, lavando, limpiando. Tómate un momento y dale un masaje en los pies (1 Pe. 3:7), tú la conoces muy bien, pues te dedicaste a enamorarla antes de ser tu esposa; sabes lo que la hace sentir amada. Recuerda, ella será tu compañera de camino hasta que la muerte los separe.

Enséñales a tus hijos el valor de su mamá en el hogar y el amor con el que se le debe tratar.

Obedezca y respete a su cónyuge (Co. 3:18, Ef. 5:24)

El papel que Dios asigna a la esposa, es el de honrar y afirmar el liderazgo de su esposo, ayudándolo a ejercer su función en la familia. No se trata de una rendición absoluta de su voluntad, porque Cristo es la autoridad absoluta, no su esposo. El aceptar su lugar bajo el orden constituido por Dios, le permitirá a la esposa cumplir con amor su rol.

¡Mamá, esto es contigo! no contradigas las decisiones de tu esposo, frente a tus hijos. Si es necesario dar una opinión contraria, hazlo a solas con él. Sé amorosa con tu esposo al hablar. Pide su opinión antes de otorgar algún permiso o ejecutar una decisión familiar.Tu esposo debe ser tu guía, Dios lo diseñó para eso. El ser amorosa en tu trato con él, también debe ser una característica esencial en ti. (Tit. 2:5)

Enséñales a tus hijos el valor de su papá y el respeto con el que se le debe tratar.

Estos papeles no los seleccionan los casados, tampoco se asignan de acuerdo a la cultura en la cual viven, sino que son dispuestos por Dios como un medio a través del cual se manifiesta la vida de Cristo en la tierra. Recordemos que toda sumisión y obediencia la debemos a él.

En la próxima publicación, veremos cómo nuestro trato directo con nuestros hijos son de influencia en su carácter y futuras relaciones. 

La Familia de Dios

LA FAMILIA DE DIOS

“Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.”
‭‭Efesios‬ ‭3:14-21‬ ‭RVR1960‬‬

La familia es el mejor vínculo donde podemos reflejar lo que Dios ha hecho en nuestras vidas. Si me dieran la oportunidad de poder cambiar mi familia, ¡la rechazaría de manera rotunda!. 

Madre, padre, hermanos, y demás familiares; han servido para admirar la soberanía y amor de Dios en el mundo; familia donde a pesar de no haber elegido nacer; vemos cumplida la bendición, providencia, y pacto de Dios.

Sabemos que muchos no piensan de la misma forma, debido a la cantidad de debilidades, errores y problemas que se tienen y presentan en el seno  familiar en el transcurrir de los años, tendiendo algunos a menospreciar o rechazar la familia donde Dios los ha colocado.

La pandemia actual, es un medidor que indica cuanta necesidad del Señor tenemos en nuestros hogares, por lo que necesitamos revisar algunos principios bíblicos establecidos, que nos permitan regresar y retomar áreas que nos acerquen al Señor como roca y fundamento para nuestro hogar.

Una familia distinguida

Pablo destaca en el texto de Efesios, que existe una mejor y más distinguida familia, la cual está amparada en la mano poderosa de Dios: «Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo (de quien toma nombre  toda familia en los cielos y en la tierra)». Efesios 3:14-15.

El Apóstol realiza esta afirmación, después de mencionar en versos anteriores, la seguridad y confianza que debe tener todo participante de tan distinguida familia, los cuales tienen acceso seguro e ilimitado a Dios, muy a pesar de todas las situaciones que puedan presentarse en el peregrinar, de la cual no escapa la actual pandemia.

Apuntaremos a continuación, tres cosas que son importantes a la hora de medir el reflejo de nuestra casa dentro de la familia espiritual:

  1. La familia de Dios está fundamentada en la obra redentora de Cristo (Efesios 3:15)

    Toda familia de Dios es conocida en los cielos, al ser ganada por la obra costosa a precio de sangre; hasta la muerte y resurrección del Señor Jesucristo; quien brinda seguridad y cuidado a los suyos, otorgándoles una ciudadanía redimida que es: Prestigiosa, celestial, eterna, incontaminada.  
    Este estatus no ha sido ganad
    o por ningún esfuerzo humano, sino que Dios por su propia determinación e intención; estableció tal familia, dándoles una bendición especial. Esta promesa viene desde mucho antes de que Pablo tuviera la intención de escribir a la iglesia de Éfeso; sin embargo,en esta corrobora con lo que dice en la porción leída, la profundidad y privilegio de formar parte de la gran familia de Dios.

  2. La familia de Dios resiste cualquier eventualidad con Cristo como Roca firme (Mateo 7:24-25)

    Familias temerosas de Dios serán lo suficientemente prudentes como para edificar su casa sobre la roca, quien con infinitas y abundantes riquezas de SU Gloria, Fortaleza en SU Espíritu, arraigo y cimiento en SU poder, guardará a las familias de las diferentes complejidades que se presentan.  
    Para comprender aún mejor, notamos en el texto de Efesios hace énfasis en algunas expresiones con el fin de apuntar a la incomprensión humana en cuanto a la medida del amor de Dios.  
    Su anchura, longitud, profundidad y altura deben estar en la mente del hombre para de esta forma entender la clase de amor que refleja la maravillosa obra de Cristo; amor que está por encima de cualquier conoc
    imiento humano y que brinda fortaleza en medio de cualquier angustia.

  3. La familia de Dios tiene su epicentro en el hogar (Josué 24:15)

    La resolución que realizó Josué debe ser modelo para las familias Cristianas en cualquier momento y particularmente en el que vivimos, donde no debe ser gravoso reunir al grupo familiar para orar, leer, cantar y exaltar los atributos del Señor en tan difíciles circunstancias.
    La
    determinación de Josué en servir junto a su casa al Señor, fue en mayor o menor grado la misma de los grandes siervos de Dios en toda la historia bíblica, quienes mostraron a diario, el amor de Dios derramado en sus corazones, llegando a confiar en el actuar de ese gran Dios que también respondía (y sigue respondiendo) en su voluntad las peticiones a sus hijos, mucho más más allá de lo que se ha pedido o entendido.  
    Contando para ello con la ayuda, guía y consuelo del Espíritu Santo, como la persona principal que actúa y mora en el creyente para transformar y dirigir las oraciones a Dios con gemidos indecibles, llegando a recibir la instrucción necesaria para dar pasos seguros en un abrumado mundo.

Conclusión

Confiemos hoy más que nunca en nuestro poderoso Señor, buscando la forma de mantener a nuestras familias en contacto y cercanía con Él, aprovechando el tiempo a pesar de los difíciles días; sin desmayar o estar ociosos.  Sabiendo que si nos alejamos o enfriamos estaríamos cediendo terreno que pueden ser aprovechados por el enemigo de la iglesia y del Señor.

Por lo tanto,  no nos cansemos y sigamos corriendo la carrera que tenemos por delante; apartando y dedicando tiempo de calidad al Señor en conjunto con nuestros seres queridos, procurando que aquellos que no le conocen; en este tiempo puedan escuchar de nuestros labios la bendita palabra de Dios, testificada y predicada.

 «Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos,  según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades,  por los siglos de los siglos.  Amén

 Efesios 3:20-21. RV1960


Guía de estudio en casa.

La Familia de Dios.

Texto base: Efesios 3:14-21

Necesitamos revisar 3 puntos fundamentales para las familias de Dios. 

I. La familia de Dios está fundamentada en la obra redentora de Cristo (Efesios 3:15)
  1. Toda la familia de Dios es conocida por haber sido ganada por la obra de Cristo en la cruz. (Revise el texto de efesios)
  2. Dios en su promesa, intención y determinación ha ganado una familia para sí.
  3. Esta promesa fue realizada por Dios mucho antes de que escribiera Pablo. (Génesis 12:1-3)
II. La familia de Dios resiste cualquier eventualidad con Cristo como Roca firme (Mateo 7:24-25).
  1. La familia de Dios mostrara rasgos de su prudencia según el texto de Mateo.
  2. La familia de Dios estará amparada bajos las sombras de un amor: Ancho, largo, profundo y alto, que no puede ser comprendido por ninguna mente humana.
  3. Esta clase de amor, brinda fortaleza en medio de cualquier situación.
III. La familia de Dios tiene su epicentro en el hogar (Josué 24:15).
  1. La resolución de Josué debe ser un modelo para nosotros en la actualidad.
  2. La resolución de Josué tiene como base a Dios y epicentro el hogar.
  3. La resolución de Josué le brinda importancia a las actividades y hábitos que desde el hogar se presentaran: Oración, cantos, lectura de la palabra. 

Dios aún preserva hombres fieles con corazón de Pastor para guiar su iglesia

Nota del editor: Este artículo está basado en una entrevista en exclusiva realizada al Pastor William Rivera, por Yamileth Rojas de Bonilla, Social Media Manager de la SCM de ASIGEO


«Cuando un consiervo nuestro es llamado a servir en el Pastorado, es porque ha demostrado que puede cuidar su hogar»

El Pastorado es un llamado de Dios irrevocable y sagrado, pues así lo afirma Romanos 11:29. Dios ha escogido hombres idóneos para apacentar su grey, cuidar de ella y guiarla en esta tierra. La Iglesia de Cristo, por años, ha sido guiada por pastores, hombres de Dios, maduros en la fe, con dominio propio, de buen testimonio, que saben cuidar bien su hogar y que, de la misma manera, han cuidado la iglesia del Señor.

Pastorear la Iglesia de Cristo no es cualquier cosa, sino más bien, que ella ha sido comprada al precio de la sangre preciosa de su Salvador, pues ella es muy amada y valiosa a los ojos del Señor.

En estos últimos tiempos, los obispos de la iglesia, como también se les llama, han sido atacados por corrientes y costumbres terrenales, alejadas de la sana doctrina que Jesús dejó establecida en su palabra. Es triste ver cómo el Pastorado ha sido embestido por la cultura de este siglo, donde ya no se llaman pastores sino apóstoles, con rangos distintos entre consiervos. Es por ello que, muchas veces, encontramos pastores administrando inadecuadamente los recursos de la congregación, siguiendo las corrientes neopentecostales de la prosperidad,  afectando con esto negativamente sus relaciones familiares, trayendo  consecuencias han generado dudas entre los creyentes y los que no lo son.

A pesar de todo ello, podemos ver cómo Dios aún preserva su autoridad y guía en el llamado Pastoral. En esta oportunidad, queremos rescatar esas bases fundamentales que sostienen el Pastorado de la Iglesia de Cristo, su esposa. Veremos, a través de un hombre de Dios, llamado para servirle tiempo completo como Pastor de una congregación, que Dios no ha olvidado a su iglesia y que aún resguarda el sagrado llamado pastoral, para lo cual conserva y escoge hombres fieles con corazón de Pastor.

En esta entrevista conoceremos, de manera vivencial, que aún quedan hombres de Dios, defendiendo la sana doctrina, dispuestos a dar la vida por las ovejas que Dios ha encomendado en sus manos.

Prepara tu corazón, como Pastor que estás leyendo, o como oveja de Cristo que también lee  para ser alimentada.

El nombre de este hombre es William Rivera, oriundo de Irapa estado Sucre. Un siervo a quien Dios ha escogido para utilizarlo en su obra. William siempre esperaba que Dios lo llamara a servirle tiempo completo. Trabajaba en la empresa estatal petrolera venezolana (PDVSA), y, paralelo a ello, servía al Señor en la Iglesia “Dios es amor” Ubicada en el sector Tipuro de Maturín, Estado Monagas, donde lo establecieron como Pastor en el 2018.

Humanamente, él  tenía planes de viajar fuera del país justo en esta fecha, sin embargo el Soberano Señor, Dios del cielo, cambió sus planes y como ajedrecista eterno, movió la pieza correcta para dar el jaque mate final en la vida de William.

El llamado Pastoral de William no surgió de la noche a la mañana. Tras 28 años de servicio fiel al Señor, desempeñándose en diversas áreas con fidelidad, apoyando diversas iglesias, es ahora —en este abrumador año de Covid-19— donde Dios le dice que debe servirle a tiempo completo como  Pastor en la Iglesia «Dios es amor» Tipuro. Conozcamos ¿cómo él se prepara para asumir este reto pastoral en tiempos de pandemia, y qué representa para Él este sagrado rol?

SCM. ASIGEO: Hermano William, ¿Cuáles son sus expectativas acerca de este nuevo rol al que Dios lo está llamando? ¿Cómo se siente?

W. Rivera: Servir al Señor en la iglesia con mis dones y pasión siempre ha sido un privilegio desde mi adolescencia. Pienso que el tiempo que ha transcurrido desde el 1992, año en el que acepté al Señor, si mi memoria no me falla, ha sido un permanente servicio al Señor en distintas formas; espacios ministeriales, en base a los dones que  el Señor me ha dado.
Tal vez no hay más expectativa sino continuar sirviendo como lo he hecho desde siempre. Me siento en paz y feliz de continuar aquí, más enfocado en el área de servicio al cual el Señor me llamó.

SCM. ASIGEO: Cuéntenos algo… Todos esos años apoyando a iglesias, sirvieron para su crecimiento, ¿En qué áreas?

W. Rivera: Siempre crecemos, es una tarea que Dios emprende en sus hijos. En mi caso particular, aparte de consolidar mi carácter cristiano, de trabajar en equipo y desarrollar la dependencia en Dios, creo que la pasión por comprender la Palabra de Dios ha sido un área en el que he crecido. El ejercicio de mi don de enseñanza en estos años, ha sido otra área en la que el Señor me ha permitido crecer para ayudar a los hombres y mujeres que servimos a su iglesia en esta generación.

Estimado Pastor William, ¿Por qué cree que Dios no lo llamó a servirle tiempo completo cuando usted se sentía preparado años atrás?

W. Rivera: Esta es una buena pregunta, que cuando esté en la presencia de Dios, quizás encuentre total respuesta. Sin embargo, en estos años he meditado en ello. Tal vez en aquel momento del año 1995, cuando quería servirle a tiempo completo y comenzar mis estudios en el IBLD, mi carácter  aún no estaba maduro y totalmente solidificado como para asumir un trabajo en la obra del Señor, a dedicación exclusiva.
También soy sincero al decir que, quizás, las condiciones de familia aún estaban frágiles, en materia de gobernar bien mi hogar. Es un riesgo dar respuesta objetiva a esta pregunta, pero como los tiempos y ocasiones son del Señor, es mejor decir con certeza que este es el tiempo que Dios ha establecido para mí en asumir la tarea de servirle a dedicación exclusiva.

SCM. ASIGEO: Pero sabemos que Él controla todo lo que ocurre en nuestra vida y lo usa para provecho de quienes le aman, por eso le hago la siguiente pregunta:

¿Qué le enseñó Dios durante la espera, hasta llegar el momento indicado en servirle a tiempo completo?

W. Rivera: Puedo decir que he aprendido mucho, específicamente:

  1. A trabajar en equipo con otros consiervos.
  2. Desarrollar sanos equilibrios entre el cuidado de mi familia, las responsabilidades laborales y el trabajo en la iglesia.
  3. A profundizar más en el concepto de la iglesia retratada en el nuevo testamento.
  4. Mayor claridad en el uso de mis dones.
  5. Aprendí que hay hombres y mujeres con condiciones excepcionales, para aportar su vida como un grano de arena en el avance y establecimiento de la iglesia.

SCM. ASIGEO:  Sabemos el momento difícil que estamos atravesando como iglesia, pues la cuarentena nos reta a estar dentro de nuestros hogares encerrados, cosa contraria a la naturaleza de la iglesia de Cristo, por eso le pregunto:

¿Cuáles son los retos evangelísticos que enfrenta la iglesia en estos tiempos de pandemia?

W. Rivera: Buena pregunta. La virtualidad ha tomado la curva exponencial y logarítmica en este tiempo. La iglesia se ha montado en ella para compartir el evangelio. Todos los medios posibles que usemos, desde la radio hasta las grandes plataformas de comunicación virtual, son adecuados para continuar llevando las buenas nuevas de salvación.

Cada iglesia tiene esta impostergable tarea de alcanzar al hombre para Cristo, incorporarlo a la comunión de la iglesia para que sea sal y luz en este mundo. La pandemia lo que ha hecho es retar nuestra creatividad en nuevas maneras de comunicar el evangelio de Jesucristo. La iglesia debe seguir siendo iglesia aun en estos tiempos de pandemia.

SCM. ASIGEO: Una de las formas de hacerlo, aparte de lo que ya mencionó, es permitiéndole al Señor seguir ejerciendo dominio y autoridad de su iglesia, escogiendo a hombres fieles e idóneos para pastorearla

¿Qué piensa del llamado de Dios al pastorado? ¿Lo considera algo sagrado? ¿Porqué?

W. Rivera: Creo que es una tarea dentro del cuerpo de Cristo que tiene sus funciones establecidas en las Escrituras, al igual que también nos demuestra los requisitos para cumplir con esta noble tarea. Veo esta labor como mi aporte a la iglesia de Jesucristo. Dios, quien nos ha llamado, también nos ha capacitado para llevar a cabo su obra.

SCM. ASIGEO: Entendiendo lo sagrado que es para usted el llamado al pastorado

¿Cree que la congregación debe sostener a su Pastor? ¿Algún fundamento bíblico que lo avale? En caso contrario ¿cómo debe sostenerse un pastor y su familia?

W. Rivera: Hay una orden de Pablo que quienes se dedican a la obra, deben ser sostenidos por la iglesia. Al menos dentro de ese grupo están los misioneros y pastores. Pero creo que el principio es este: «La iglesia debe sostener apropiadamente a quienes se dedican a la obra que así lo requieran» (1 Cor. 9:14, 1 Tim. 5:17; Fil. 4:10-19).

Por otro lado, la iglesia también debe ser sensible a sus necesitados (1 Tim. 5:3-16). Ahora, esto representa un reto para el liderazgo de las iglesias y las propias iglesias. Aquí se requiere enseñar lo que la Biblia dice, elaborar planes sobre este aspecto y realizar la ejecución de los mismos.
En la mayoría de los casos de pastores que conocemos, ellos obtienen sus ingresos porque son nómina de alguna empresa o poseen sus propios negocios, porque entendieron que: «el que no provee para los suyos es peor que un impío y ha negado la fe», y también han aprendido como Pablo, a hacer carpas (1 Tim. 5:8; Hch.18:1-5, 1 Cor 4:12, 1 Tes. 2:9, 3:8).

SCM. ASIGEO: Sabiendo todas las implicaciones del sostenimiento pastoral, entonces

¿Cómo puede saber un hombre que Dios lo está preparando para ser pastor?

W. Rivera: Creo que cada hombre en la iglesia, a quienes ayudamos en la formación de su carácter, manejo de las Escrituras e integridad familiar, es deseable que sirva al Señor en el ministerio pastoral; mientras más pastores tenga una iglesia, mejor atendida estará y mayor probabilidad existirá de reproducirse en nuevas iglesias. Pero también está la inclinación del área de servicio de estos hombres, ellos poseen dones que luego desarrollarán en cualquier ministerio donde Dios les guie.

SCM. ASIGEO: Y cuando Dios llama a un hombre a ser Pastor, no solo lo llama a él, sino que este llamado involucra a toda la familia. Entonces

Se debe ser pastor de una congregación y pastor de una familia, ¿Por qué esto es importante?

W. Rivera: Hay un requisito que Pablo expresa para aquellos que anhelan obispado, y es que conducir su propia casa es una prueba de que pueden cuidar de la iglesia de Cristo (1 Timoteo 3:4-5). Cuando un consiervo nuestro es llamado para servir en el pastorado, es porque ha demostrado que puede cuidar su hogar.  

SCM. ASIGEO: Ser Pastor en el hogar, ser Pastor en la Iglesia, y ser pastor en el lugar de trabajo

¿Qué consejos le da a los hombres de Dios que sufren de estrés pastoral?

W. Rivera: Está demostrado que la tarea pastoral es de alta exigencia mental, espiritual y hasta física. Algunos se han visto en la necesidad de dejar el ministerio por las altas demandas el mismo. Mis recomendaciones en este caso serían:

  1. Formar a un equipo de pastores (pastores, ancianos u obispos son frases para referirse a la misma persona), para que la tarea sea corporativa y no individual, este hecho está respaldado por la evidencia bíblica. (Hechos. 11:29-30, 14:23, 15: 1-2, 22,28; 20:17,28; 21:18; Fil.1:1, 1Tim.5:17, Tit.1:5, Sant.5:14, 1 Ped.5:1-3). La tarea de cuidar a la iglesia se distribuye en el equipo de ancianos, lo que implicaría, al menos, que todos los ancianos tienen el mismo nivel de autoridad, las decisiones se toman en consenso, y la responsabilidad descansa en el equipo y no en el individuo.
  2. Ahora puede descansar este pastor. Con un equipo de pastores hay más oportunidad de tomarse los respectivos descansos para tener un tiempo de profunda revisión y meditación en la tarea pastoral, renovar el compromiso y retomar un nuevo aire a lo que Dios nos ha llamado. Gozar de más tiempo en la semana con la familia y sus otras responsabilidades, porque las cargas de cuidar a la iglesia están más distribuidas.

SCM. ASIGEO: Hay muchos Pastores, consiervos suyos que están leyendo esta entrevista,

¿Qué mensaje final les da?

W. Rivera: Animo a todos los que estamos sirviendo al Señor como pastores. El camino se hace más llevadero cuando trabajamos en equipo, nos cuidamos mutuamente, velamos los unos por los otros, y crecemos en la superación ministerial cuando cuidamos corporativamente a la iglesia que tiene un Príncipe, Jesucristo.

A mis consiervos que están solos aún, como pastores, animarles a formar hombres para que les acompañen en la noble tarea de cuidar a la iglesia del Señor Jesucristo.

Me despido con un gran abrazo. Pido sus fieles y constantes oraciones por mí y familia ante este nuevo reto a tiempo completo.

Su amigo y consiervo, William Rivera.

SCM. ASIGEO: Gracias a Dios por hombres como él, fieles al llamado, con corazón de Pastor, dispuestos a dar la vida por sus ovejas, primeramente las de su hogar.

Gracias apreciado lector por acompañarnos hasta el final. No dejes de visitar nuestra página web Asigeo.org donde ofrecemos contenido que llena tu alma y trae edificación a tu familia. 

Pr. William Rivera y su hermosa familia

Libro | Versículos cortos para niños | Por Yamileth Rojas de Bonilla | Reseña

Nota del editor: Lo siguiente es una reseña del Libro | «Versículos cortos para niños» | Escrita por Kheila Smith de García @KheilaSmith | Líder de Jóvenes | Iglesia Oais | Houston Texas


¿Por qué deberías leer este libro?

«Versículos cortos para niños» es un libro escrito por la venezolana Yamileth de Bonilla, autora cristiana de libros en español, donde se nos enseña la importancia de memorizar la palabra de Dios con nuestros hijos.

Es una guía práctica que ayuda a los padres cristianos a crear un ambiente agradable, donde sus hijos puedan aprender de Dios en la vida cotidiana. Este libro es un aliado perfecto para aquellos Padres que han decidido marcar el destino y bendecir la vida de sus hijos con una herencia que jamás les podrá ser robada. Son 155 versículos cortos que podremos sembrar en sus corazones de diferentes maneras.

Nos ayuda a iniciar una aventura llena de paciencia y constancia, con técnicas fáciles, divertidas y sencillas que hacen atractiva la memorización de la palabra de Dios para los chicos, y, al mismo tiempo, nos permite pasar momentos de calidad con ellos, los cuales marcarán sus vidas para siempre.

Dejarles a nuestros hijos un legado de integridad y principios arraigados en la verdad de Dios, es el desafío más grande que enfrentamos hoy día los padres cristianos, ¿por qué? porque estamos en un mundo que se empeña en restarle valor a las cosas eternas.

«Versículos cortos para niños» nos enseña diferentes formas de imprimir palabras de vida en los corazones de nuestros hijos, despertando una pasión por ser, como padres, la mejor referencia de Jesús que puedan tener nuestros retoños.

Estamos en tiempos donde necesitamos ser prácticos en las enseñanzas bíblicas; modelar más que hablar, para que nuestros hijos puedan tener experiencias con Dios y de esta forma ellos aprendan que el Dios de Jonás, Daniel y José, es el mismo Dios de ellos.

Con este libro le enseñaremos a dejar de ver a Dios como un ser lejano de sus vidas; por esa razón debemos entrenar a nuestros hijos en la verdad para que ellos puedan reconocer con facilidad la mentira, y no hay nada más valioso que por medio de técnicas de memorización y repetición. Las técnicas mostradas en este libro, y otras más, son completamente bíblicas, y nos brindan la oportunidad de abrazar la Palabra en sus espíritus.

Una de las cosas que más me confrontó de este libro práctico «Versículos cortos para niños», es que me hizo entender que, no solo necesitamos comunicarles la verdad a nuestros hijos, sino que nos urge ser sabios en cómo comunicamos esa verdad, porque sería un grave daño dirigir a nuestros hijos hacia hábitos religiosos. Esta guía nos ayuda a llevarlos hacia Jesús, de una forma práctica y natural.

Lo más importante es recordar que no estamos solos en este camino, hay muchos padres que ya han iniciado esta aventura, y es maravilloso ver en este libro esos testimonios que nos inspiran, donde bien lo dice la autora Yamileth de Bonilla «necesitamos ser firmes, constantes y llenos de amor».

Recordemos que, como Padres, tenemos un mandato divino plasmado en Deuteronomio 6:7-9, de hacer que la palabra de Dios sea sembrada en nuestra generación, y los primeros responsables somos nosotros los padres, no los maestros de la escuela dominical.

Debemos proponernos y enfocarnos en que la palabra sea su mejor herramienta de defensa, y el lugar donde ellos puedan hallar consejos y fuerzas para enfrentar sus desafíos cuando mamá y papá no se encuentren cerca.

«Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.» Deuteronomio 6:7-9

Frases impactantes de este libro

«Nunca será tiempo perdido enseñar e instruir con la palabra de Dios. Cada versículo que sembremos en sus corazones, generará en ellos fe, amor, confianza en Dios, y muchos frutos eternos»

 

«Debemos convertir nuestros momentos familiares habituales, en oportunidades para imprimir en sus corazones la palabra viva y eficaz. Esta es la palabra que transformará sus vidas y los llevará a nunca olvidarse del único Dios verdadero»

 

«Considerar la enseñanza bíblica como algo vital para nuestros hijos, es la clave para comprometernos»

 

«A veces, quizás no tengamos ganas de enseñarles la biblia, pero esto no se trata de ganas, sino de una necesidad y un riesgo al mismo tiempo»

 

«Es un riesgo el dejar pasar los días sin sembrar en sus corazones: Ellos necesitan conocer a Dios, si no lo hacen, sus vidas estarán en peligro; su presente y futuro»

Estructura del Libro

En este libro la escritora nos presenta una recopilación de 155 versículos cortos, diversas técnicas de memorización sencillas y divertidas para sembrar en el corazón de nuestros hijos la verdad de Dios.

  • Título: Versículos cortos para niños.
  • Autor: Yamileth de Bonilla.
  • Año de publicación: Mayo de 2020.
  • Páginas: 100
  • Descargas en Amazon: Más de 30 descargas.
  • ¿Qué encontrarás en él?:
    • 155 versículos cortos para niños
    • 5 Técnicas de memorización sencillas y divertidas
    • Consejos para padres y madres
    • La importancia y necesidad de enseñar la biblia a nuestros hijos
    • Imágenes para colorear
    • Emojis e íconos divertidos y llamativos
    • Un diseño fantástico que impactará tu corazón y el de tus hijos
    • Experiencias reales de familia
Versículos cortos para niños | Por Yamileth Rojas de Bonilla | Compar en Amazon | Comprar con la Editora en Venezuela

 

Crónicas de un Instituto Bíblico | Capítulo IV: ¿Los Altos de Santa Fe o Las Delicias?

Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar, sobré ti fijaré mis ojos.
Salmo 38.2.

Caripe

«Caripe es una ciudad próspera enclavada en un valle circundado por altas y verdes montañas. Posee extensas haciendas de café. Este producto proporciona el sustento a la localidad» —así veía la Hna. Fe de Turner al pueblo en donde junto a su esposo establecerían la más importante casa de formación bíblica en el Oriente venezolano.

En 1924, y después de un largo recorrido a caballo que se había iniciado en Carúpano, el Dr. Donaldo Turner llegó a Caripe en compañía de otros obreros. Tal como lo hicieron en los pueblos visitados en el periplo, organizaron cultos evangelísticos en el emporio cafetalero, distribuyendo folletos y tratados con el mensaje de salvación.

Contacto con el evangelio

Uno de los asistentes a aquel memorable culto, le regaló a un buen amigo llamado Cruz Silva un tratado de los recibidos. Cuando Cruz leyó el folleto exclamó: —¡Esta es la verdadera religión! Algún día vendrá alguien que me la explique mejor y voy a aceptar esta verdad.

Pero transcurrieron varios años y ningún cristiano evangélico apareció para explicar el Evangelio al caripero Silva. No hubo un Felipe que se acercara a su carruaje y le preguntara: ¿Entiendes lo que lees? En varias ocasiones, Cruz oyó de cultos protestantes que se estaban realizando en lugares distantes y hacia allá encaminaba su caballo para con tristeza comprobar que había sido una falsa información.

«El pobre Cruz continuó viviendo su vida pecaminosa, pero, a raíz de aquella lucecita encendida en su corazón, no permitió que se bautizara ningún niño nacido en su familia»  —cuenta la esposa del Señor Donaldo. El aguardaba por ese mensajero del cielo que le expondría la Verdad. Tenía hambre y sed del Evangelio.

El trabajo en el Señor, no es en vano 

Nunca consideremos trabajo perdido el compartir alguna literatura cristiana, porciones de Las Escrituras o un mensaje de texto con las personas no salvadas.Ese trozo de papel o mensaje digital va a ser usado por el Espíritu Santo para que esos corazones se interesen y conozcan la Verdad. Dejemos tranquilo a Cruz Silva, por ahora.

El Hno. Donaldo Turner había contraído Filariasis. Este mal si no se trata a tiempo puede conducir a una elefantiasis. Ya en Carúpano él presentaba problemas para la movilidad y no podía hacer largos viajes a caballo. Por ese motivo no había vuelto a Caripe (y Cruz esperándolo) ya que en ese tiempo el pueblo era accesible solo en bestias de cabalgar usando las trochas por las que se sacaba el café para la exportación.

Los médicos en EUA le habían aconsejado que debía mudarse a una zona alta y fría en Venezuela para poder mejorar de su enfermedad. Persistir en vivir en una zona cálida como la costa sucrense agravaría su dolencia. Los misioneros habían pospuesto vez tras vez el traslado porque las necesidades de la obra en Carúpano demandaban sus valiosos servicios. No obstante, se hacía urgente obedecer las prescripciones médicas.

¿Los Altos de Santa Fe o Las Delicias?

Ubicar entonces el lugar más adecuado no era tarea fácil. Una pregunta rondaba sus mentes: ¿Qué lugar del área de trabajo de la Misión Río Orinoco reunía el clima y la altitud requerida para residenciarse? Las indagaciones hechas señalaban dos localidades: Los Altos de Santa Fe en el estado Sucre y Caripe en el estado Monagas. Ya conocía Caripe y también la limitación del acceso.

En medio de aquella búsqueda, de manera inesperada, se presentó a la Casa Misionera de Carúpano un buen hermano cristiano dueño de un camión. Iba de regreso hacia Los Altos y se ofrecía para llevar gratuitamente a los esposos Turner con su mudanza hasta allá. En ese lugar no solo encontraría el Doctor alivio para su mal, sino que también establecería el anhelado Instituto Bíblico residencial.

Buscando la dirección de Dios

La oferta del hermano del camión era formidable pero la duda asaltó el corazón de los pioneros: ¿Estaba Dios guiándolos hacia Los Altos de Santa Fe? ¿Cómo podían estar seguros? ¿Había algo en Las Escrituras que les indicara que debían irse con aquel precioso siervo de Dios hacia aquel pueblo?

Oraron y meditaron, pero aún así no experimentaron Paz en sus mentes. Hablaron entonces con el oferente en estos términos: —Hermano, no sabemos si esta oportunidad excepcional que tú nos presentas la está propiciando el Señor o la está promoviendo el diablo. Pero no creemos que el Señor nos esté dando luz verde para irnos contigo hacia Santa Fe. Así que muchas gracias, querido hermano, pero tendrás que regresar con tu camión vacío-.

¿Habían tomado la decisión correcta? ¿Debieron ser menos cautelosos y más confiados en el Señor? Paulatinamente la paz de Dios fue inundando sus vidas y sus mentes tuvieron reposo por haber obrado bien. ¿Debían entonces moverse a Caripe? ¿Y cómo llegaban hasta allá con la imposibilidad de viajar en caballo?

El viaje a Las Delicias

Varios meses después del viaje fallido a Los Altos, el Hno. Donaldo llegó exultante de alegría a la Casa Misionera con una gran noticia: —¡Fe, ahora es posible viajar hasta Caripe en camión!

En el viaje de 1924, el misionero recordaba que había tenido que dormir con toda su ropa puesta en una hamaca colgada por encima de una pila de sacos de café y aún así no dejó de titiritar por el frío durante toda la noche. Aquel pueblo tenía el clima y la altitud anhelada.

La noticia despejaba mucho el panorama. La Hna. Fe dio su aprobación y escribieron un telegrama a la Misión en el Norte para gestionar el cambio de residencia. Se aproximaba el año 1938, y con él la Convención Anual de las Iglesias a celebrarse en Maturín. En la capital monaguense pudieron apreciar el hermoso trabajo que los esposos Harold y Delfina de Tuggy estaban llevando a cabo. Fue un gozo poder abrazar a estos compañeros misioneros después de varios años. Muchos habían aceptado a Cristo y varias florecientes iglesias crecían en la zona.

La comisión de los hermanos Turner

Tanto la Misión como la Convención de Iglesias autorizaron y comisionaron a los Turner a establecerse en el pueblo custodio de La Cueva El Guácharo. Harold Tuggy se ofreció a ubicar un camión para trasladarlos y él mismo conduciría la preciada carga. Llegado el día, con el Hno. Tuggy al timón, salieron los comisionados con su hija Lucille, una asistente doméstica y la señorita Hosking (misionera que también requería vivir en una zona menos caliente que la costa) hacia el nuevo campo de labor.

Los peligros del viaje

Les tomó catorce horas cubrir la distancia entre ambos pueblos. Una vez dejadas las carreteras de grava que salían de Maturín y adentrarse en la zona montañosa, parte de la vía era el lecho de un río. De un lado estaba la falda de la montaña, del otro, el precipicio o los farallones.

En el lecho del río se hallaron con terraplenes de piedras que había que remontar. Uno de estos era tan empinado que hizo que las dos ruedas delanteras del camión se levantaran en el aire cual brioso y rebelde corcel. Solo la mano de Dios pudo hacer que el vehículo pudiera retroceder y recostarse de la falda del cerro y no precipitarse al vacío.

También algunas curvas del camino eran tan pronunciadas que el Hno. Harold tenía que sortearlas haciendo avanzar y retroceder el camión. Más de un transporte similar había resbalado en estas sinuosas curvas, y pasajeros, carga y vehículo habían desaparecido en el precipicio.

Llegada y recibimiento. Caripe

Al fin llegaron a Caripe. Se ubicaron en la única pensión existente. Allí fueron recibidos con alborozo por los otros huéspedes, gente del pueblo y el mismísimo sacerdote católico. ¿Por qué tan concurrida comitiva de bienvenida? Todos querían mirar al grupo de “americanos” que venía a vivir en el pueblo.

Exhaustos, los viajeros se sentaron a la mesa, y allí a la vista de todos, elevaron una expresiva y sentida oración de gratitud al Dios que les había dado un buen viaje y los había librado de tantos peligros. Hasta allí duró el encanto del padrecito con los recién llegados.

Los “Protestantes”

Al verlos orar en voz alta y con sus cabezas inclinadas los identificó como una plaga peligrosa para la salud espiritual de sus feligreses: aquellos “americanos” eran PROTESTANTES. Se escabulló muy discreto y recorrió las calles del pueblo advirtiendo a los propietarios y a los ciudadanos que cualquiera que le vendiera o alquilara alguna casa a los PROTESTANTES sería excomulgado de la Iglesia.

Pronto experimentarían los Turner el producto de aquella acción del representante de la Iglesia Romana. Ya hablaremos de estas circunstancias en otra crónica.

Hasta aquí los traigo con esta historia de como el IBLD pudo haber sido el IBLADSF (El Instituto Bíblico Los Altos de Santa Fe) pero Jehová Dios de los Ejércitos tenía otros planes.

La continua dependencia de Dios por parte de los esposos Turner los guió siempre a cumplir el plan divino para bendición propia y de las generaciones que le han sucedido. Elevemos una oración de gratitud por las lágrimas que regaron la semilla que hoy cosechamos. ¡Gloria a Dios

 

Camiones usados en la época. El hermano robusto es el Misionero Roberto Ramply.
Foto referencial – transporte de la época
Vía a Caripe
Vía a Caripe

Devocional «En ti confiaré» | Juan

Juan |por Josué Pineda Dale

«No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí» ( Jn. 14:1).

Irónicamente, el ser humano es más susceptible a preocuparse por lo que desconoce que a tener confianza en lo que conoce que es verdad.

Es más fácil dudar y tener temor que confiar. No es diferente para el creyente. Aún y cuando sepas que eres hijo de Dios, que estás seguro en sus manos, que nadie puede separarte de él y que él te sostendrá hasta el final, puedes fácilmente sucumbir ante la duda en el momento de la prueba.

Por esa razón el salmista habla a su alma en el Salmo 103. David recuerda las bendiciones que Dios le ha dado como combustible para seguir adorando a Dios. Recordar la fidelidad de Dios es fundamental porque él nunca cambia. La memoria de su fidelidad revelada en el libro de Juan te dará ánimo, fe y fortaleza en el momento de prueba y angustia.

El mandato

En Juan 14, Jesús consuela a sus discípulos con estas palabras: «No se turbe vuestro corazón» ( Jn. 14:1). Lo que vendría sería muy duro. Aunque él sufriría y moriría en la cruz, es Jesús quién los consuela a ellos. Él estaba a punto de morir (13:1), Judas lo traicionaría (13:26), Pedro lo negaría (13:38) y los discípulos no podrían acompañarlo adonde iba (13:36).

Por eso Juan 14:1 comienza de esa manera. Jesús quiere que sus discípulos piensen correctamente, no en las circunstancias, sino en la verdad de Dios. Jesús no solo manda a los discípulos a no turbarse —a no preocuparse— sino a creer en él como el Hijo de Dios: «…creéis en Dios, creed también en mí» (14:1) La base de su fe, de su confianza, era él mismo. No se trataba de no turbarse simplemente, sino de confiar en él porque es Dios y es fiel.

Su palabra es verdad y era necesario que él partiera para cumplir el propósito de Dios. Jesús no dejaría a sus discípulos solos. Él iría «a preparar lugar para [ellos]»(14:2). Por eso afirmó ante lo siguiente: «A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después» (13:36).

El hecho de que Jesús subiese al Padre no cambiaba las cosas, sino que cumplía el plan y propósito de Dios. Jesús cumplió al pie de la letra la obra que el Padre le encomendó (17:4). Por eso podían confiar en él. Jesús se fue para preparar lugar para los suyos (14:2), pero vendrá otra vez (14:3).

La revelación

Los discípulos no entendían a plenitud adónde iba Jesús ni qué quiso decir cuando afirmó que sabían el camino (14:4). Solo sabían que tenían temor por lo que vendría. Por eso Tomás le pregunta acerca de cómo llegar a ese lugar (14:5). Jesús respondió con una frase que millones de personas han escuchado, proclamado y aún memorizado: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí» (14:6).

Él es el camino. Él es la verdad. Él es la vida. Fuera de él es imposible tener acceso al Padre y a la vida eterna. Si eso no era suficiente, Jesús afirma su deidad diciendo que ahora había visto al Padre también (14:7), porque él y el Padre son uno. Dios mismo estaba en medio de los discípulos, había habitado en medio de ellos, y estaba mostrándoles el camino. Por eso debían creer en él y no tener temor.

Jesús es Dios y estaba revelándose claramente a sus discípulos para que creyeran en él, fortaleciendo su fe para lo que vendría. Jesús continúa aclarando la confusión que tenían.

Seguramente era mucho que procesar. Felipe se conformaba con ver al Padre (14:8), a lo que Jesús respondió: «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (14:9). Jesús no actuaba por su cuenta, sino que, como afirmó: «…el Padre que mora en mí, él hace las obras» (14:10).

Si no creían sus palabras, Jesús les apunta a sus obras, las cuales daban testimonió de quién era él en verdad (14:11-12). No actuaba por su cuenta, así como tampoco lo haría el Consolador que enviaría luego de su partida (14:16).

Dios envió a su Hijo unigénito para cumplir su propósito salvífico para dar esperanza a los que estaban sin esperanza. Él sería fiel en cumplir al pie de la letra. La verdad de Dios revelada en Jesucristo es y debe ser una fuente inagotable de esperanza y fe. Debe combatir la incredulidad y la desesperanza porque él es fiel y cumplió su palabra y seguirá cumpliéndola hasta el final.

No dudes ni un instante que él es fiel y te sostendrá. Así como Jesús dio ánimo a sus discípulos, motivándolos a creer y confiar en él, así debe su palabra darte ánimo hoy. No te turbes, confía en él. Él es fiel y no te dejará. Él estará contigo hasta el final. Que su palabra te sostenga siempre.

Para reflexionar

Aunque haya pruebas y dificultades en tu vida, no te turbes ni pierdas la esperanza. Él es fiel. Cree y confía en él. Aférrate a su palabra, su verdad, y no mires las circunstancias, sino a Cristo.


Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí

En Ti Confiaré
En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.

¿Cómo sobrellevar esta difícil cuarentena?

Covid 19

La cuarentena por el Covid-19 no es un tiempo para relajarse y desconectarse del mundo, al contrario, es un tiempo para clamar a Dios, pues el mundo nos necesita dentro de casa pero invirtiendo bien el tiempo, inclinando nuestro corazón a orar y humillarnos ante la Poderosa mano de Dios, pues somos humanos falibles y necesitados de Él. 

«Por lo tanto, cuiden mucho su comportamiento. «No vivan neciamente, sino con sabiduría. Aprovechen bien este momento decisivo, porque los días son malos. No actúen tontamente; procuren entender cuál es la voluntad del Señor» Efesios 5:16-18.

Pero no es nada fácil mantenernos alejados de nuestros amigos, familiares, iglesia, trabajos, y demás personas que amamos. Eso va en contra de nuestra naturaleza, pues somos seres sociales y no nacimos para estar encerrados. 

Han pasado muchos días y cada vez más el aislamiento se vuelve difícil de soportar. Sin embargo, debemos recordar en TODO MOMENTO que nos aislamos por amor a Dios, a nosotros, y a quienes nos rodean; es una gran muestra de amor en este tiempo de incertidumbre. Al aislarnos, pensamos en los demás y no solo en nosotros. 

«Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” Mateo 22:39

Tiempo en casa

¿Te aburre estar tanto tiempo en casa? ¿Pasan las horas y no sabes qué hacer? ¿Hasta cuándo durará esta cuarentena? ¿Cómo sobrellevar este encierro, sentir paz y menos ansiedad? 

Recomendamos que, desde el lugar donde nos encontremos en cuarentena, podamos utilizar ese valioso tiempo que Dios nos está permitiendo para acercarnos a Él, edificar nuestras vidas y las de nuestra familia, es la maravillosa recomendación de Isaías 55.6-7.

Recomendaciones

Cuando nos desesperemos, estemos ansiosos, inquietos, abrumados y con ganas de gritar…

Oremos

Muchos están expuestos, mientras tú estás en casa; ora por los médicos, personal de seguridad, niños y ancianos con enfermedades base, los privados de libertad y personas recluidas en hospitales.
Tu oración el mundo la necesita. Convierte cada pensamiento en una oración
 

«Orad sin cesar» 1Tesalonicenses 5:17.

Aunque no sepamos cantar

Elevemos la voz en alabanza a Dios; cantemos también canciones que alegren y llenen de esperanza nuestro corazón en este tiempo de prueba, así nos invita el Salmo 150:6.

Es bueno reflexionar

Todo esto tiene una perspectiva eterna y bíblica, no lo olvides. Piensa en Dios en todo momento, pues así el guardará tu corazón en paz y calma, esa es la garantía que nos da Isaías 26:3.

Indispensable es leer

Lee tu biblia principalmente porque ella es la guía que nos lleva a lugares seguros en tiempos difíciles; en ella está la respuesta a todo este caos que vivimos. Lee también devocionales diarios, el libro que más te guste, pero asegúrate de que ese recurso te esté alentando y esperanzando tu alma en este tiempo de prueba.

Servir a los nuestros

Es un buen tiempo para estar en casa atendiendo a los nuestros y sirviéndoles con amor. 

«Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos», Marcos 10:45.

Seamos portadores de paz y esperanza. 

Sé portador de paz. Sé portador de calma y no de angustia. 

«Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua», Romanos 14:19.

¿Dios se ha olvidado de nosotros?

Isaías 41:4 nos afirma que Dios está al control de esta situación. No lo olvidemos. Él está con nosotros en lo más íntimo de nuestra habitación, Él conoce lo más íntimo de nuestros pensamientos, escucha cada duda y pregunta que le hace nuestro corazón.

Descansemos en Él, pues Él domina sobre todo y tiene poder y autoridad por encima de todo acontecimiento terrenal. 

«Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla», 1Corintios 10:13 DDH.

 

«¿Acaso hay algo que pueda separarnos del amor de Cristo? ¿Será que él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte? Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó», Romanos 8:36-37

Esta es una valiosísima oportunidad para inclinar nuestro rostro al trono de nuestro buen Dios que nos ama, a pesar de que este mundo deteriorado sufra, pues en Sus manos estamos y Él nos ha prometido un hogar duradero y perfecto; esa es nuestra esperanza.

 

Si tu esperanza aún no reposa en Jesús, quiero invitarte a hacer esta oración con fe y con todo tu corazón: Mi Dios y creador, perdona mis pecados, reconozco que no hay otro camino para acercarme a ti más que Jesucristo. Reconozco hoy que te necesito y que mi alma tiene sed de ti. Socórreme en este tiempo difícil y ayúdame a permanecer confiando en ti sin desmayar ni retroceder. Límpiame de toda mi maldad y ayúdame a poner mi esperanza en ti y en tu palabra viva. Te amo y quiero amarte hasta el fin.


Publicado originalmente en «Vestigios del Corazón»