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El Dios detrás del movimiento reformado

22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Efesios 4:22-24

El valor histórico que dejó el movimiento reformado sería vano, sino se contempla detrás del plan de Dios a través de la historia de la humanidad, vacío seria ver a hombres y mujeres de Dios escribiendo historias como las de la reforma sin contemplar la poderosa y transcendente mano del Creador, quien indudablemente usó sus instrumentos para transformar el caos que reinaba en el contexto en el que se hace presente la reforma protestante.

No solo fueron los nombres que solemos escuchar como: Lutero, Calvino, Zwuinglio, Huss, Wycliff, Knox etc; sino muchos otros, antes, durante y después del auge de la reforma, que llegaron a mostrar una renovación que iba más allá de nombres y hombres, y que estaba siendo llevado a cabo como un gran movimiento espiritual teniendo a Dios como el fraguador invisible e inspirador de todo este proceso de reforma espiritual, queriendo dejar en relieve que la reforma debe ser recordada, medida y evaluada como una revolución que tuvo repercusiones y cambios más allá de los netamente históricos; pues, al fin y al cabo esto sirvió para dar origen a una transformación de la sociedad que traspasó las paredes de las iglesias, cleros y gobiernos eclesiásticos.

La reforma protestante llegó para remover los cimientos de la vida oscura en la que se encontraba la sociedad del siglo XV, por lo que revisaremos tres puntos que se hacen necesarios repasar, para comprender y atesorar los valores divinos que sirvieron para levantar y recuperar la moral de la doctrina de la iglesia cristiana bíblica.

Escenario en el que se presenta el movimiento reformado

Para mejor comprensión es necesario remontarse hacia finales del siglo III, para conseguir según fuentes históricas, algunos eventos puntuales que fueron de importancia para el futuro del cristianismo. Uno de ellos está relacionado con el traslado del imperio romano a Constantinopla, como parte de la estrategia de ampliación del imperio hacia el oriente del continente, esta brillante idea, sirvió para dar aire al casi extinguido imperio romano, que en manos de Constantino resurgió asiéndose de costumbres de otros reinos e imperios para poder extender sus dominios. Constantino amante de la cultura griega busco entonces colocarse hacia el oriente, cosa que le sirvió para ganar amigos, adeptos y algunos otros enemigos.

Poco a poco se fue abriendo paso un periodo histórico conocido como el “oscurantismo” dentro de un periodo medieval, a pesar de la supuesta influencia de la iglesia católica, la cual en realidad estaba al servicio y obrando para sus propios beneficios:

 «Todos los cimientos antiguos que antes parecían tan sólidos y seguros ahora se derrumbaron en esta tormenta de cambio, dando paso a una nueva era en la que las cosas serían muy diferentes. Mirando hacia atrás, es casi imposible imaginar cómo debe haber sido esa época «Medieval»: la propia palabra evoca imágenes oscuras y góticas de monjes enloquecidos por el claustro, y campesinos supersticiosos y rebeldes. La lista de diferencias podría seguir.”  Michael Reeves, (2022). Artículo de Coalición por el evangelio

La mezcla de la religión cristiana con misticismo esotérico genero una mezcla de religiones oscuras y un excesivo analfabetismo, que provocaba una nula comprensión bíblica debido a que el idioma oficial era el latín y era manejado por pudientes y lideres de la iglesia católica, con misas o trasmisiones de la fe católica pregonadas en un  latín incomprendido por la gente normal y corriente, llevando a la iglesia católica a apoderarse al menos en gran parte del territorio europeo de las mentes claudicantes de los más desposeídos:

Pero ¿cómo se podría enseñar a los analfabetos las complejidades de este sistema de teología y así evitar el pecado de idolatría? Por medio de las imágenes de los «santos». las paredes estaban cubiertas por imágenes de santos y la virgen María, en vitrales, en estatuas, en murales, una estatua de la virgen María difícilmente sería capaz de enseñar la distinción entre veneración y adoración” Michael Reeves, (2022). Artículo de Coalición por el evangelio

El movimiento Reformado

Sin dudas; Dios, a pesar del caos espiritual reinante en la larga época medieval, siguió usando personas que aún en la soledad mostraron a Cristo como candeleros encendidos. Mucho tiempo pasó hasta la llegada de algunos personajes que históricamente son conocidos como los que prepararon el camino para la llegada de la reforma, los que fueron reconocidos también como pre-reformadores, donde destacan nombres como Jhon Huss, Jhon Wycliff, Savonarola y otros que atizaron el fuego de una reforma en protesta contra la corrupción, lucro y lujo extremo de la iglesia católica romana.

Es pertinente recordar la muerte del reconocido ganso de la reforma; Jhon Huss, quien en su último aliento promulgó unas palabras en medio de la hoguera donde estaba siendo cocido, por causa de su protesta ante la iglesia católica. Huss, declarado Hereje por la inquisición católica dijo lo siguiente:

» Vas a asar a un ganso, pero dentro de un siglo te encontraras con un cisne que no podrás asar». Jhon Huss

102 años después apareció Martin Lutero a quien el poderío católico no pudo callar. El 31 de Octubre de 1517 resulta ser una emblemática y mediática fecha del movimiento reformado, sin dudas, el corazón de Lutero llameante por el celo de Dios, levantó su voz y defendió lo que según sus propias palabras había sido dictado por el Espíritu de Dios, la fe que había creído, las costumbres y tradiciones que había aprendido y practicado estaban muy lejos de ser una fe y tradición basadas en una genuina piedad.

Lutero fue citado a retractarse de sus escritos y protestas, por lo que fue llamado ante la bula papal, mejor conocida como la dieta de Worms, donde debía defenderse o retractarse y delante de las máximas autoridades romanas, llegándose a un punto de tal presión que Lutero que pidió tiempo para pensar y dar una mejor respuesta, la cual llegó tres días después, como buen seguidor de Cristo, con tal firmeza que llegó desafiante y firme, remarcándole a todo aquel auditorio que no se retractaría de todo lo que había dicho y hecho en conformidad con su conciencia y con la Escritura. A pesar de la persecución y de la presión de todos los defensores de Roma, Lutero siguió predicando como siempre lo había hecho, confirmando entonces la profecía que muchos años antes había dicho Jhon Huss: “Mataron al ganso, pero no al Cisne Lutero”.

La iglesia actual y el legado del movimiento reformado

Muchos debemos seguir reformándonos como bien cita un “corrido” del movimiento reformado, la iglesia reformada siempre está reformándose, transformando y cambiando en la medida que la gracia y transformación de Dios dan crecimiento a sus fieles. Es pertinente seguir guardando la fe, y la salvación a través de una fe viva, que coloca las obras como elemento visible de una trasformación realizada por Dios de manera espiritual.

El sacerdocio universal del creyente, la salvación por gracia, separación iglesia/estado, la doctrina como elemento clave para el crecimiento del creyente, perfiles bíblicos del liderazgo, Cristo como centro de toda la doctrina y salvación, erradicación de la idolatría y la Gloria de Dios como máxima y fundamental doctrina, deben ser siempre evaluados dentro de la iglesia, debido a que en la actualidad pareciera que las indulgencias se venden por pregoneros de paz y sanidad, que pactan y “venden” milagros a placer con propósito de lucrarse y obtener beneficio económico.

La iglesia que se reforma continuamente, revisa las bases y cimientos fundamentales de la fe, que se conectan sin duda con el Espíritu del Dios detrás del movimiento reformado, el cual sigue estando en la vida de los fieles creyentes que hoy permanecen firmes ante las circunstancia y amenazas que rodena a la iglesia.

Conclusión

El movimiento reformado fue de principio a fin un recurso que Dios en su providencia y soberanía usó, para darle continuidad a su maravillosa obra en el mundo, teniendo la iglesia actual, la suprema responsabilidad y el hermoso privilegio de continuar presentando y defendiendo la verdad del evangelio en medio de las adversidades, tiempos y sazones mundanas que se abren paso en nuestros contextos cercanos. Los reformadores, guerreros y revolucionarios hombres, nos brindaron herramientas que hasta hoy nos sirven de testimonio de valor y entrega por la causa del Señor.

“Si Dios te ha llamado a ser predicador de su palabra, no te rebajes a ser rey” C. Spurgeon


Referencias bibliográficas

  1. https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/antecedentes-de-la-reforma-protestante/
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Concilio_de_Nicea_I
  3. https://es.wikipedia.org/wiki/Johann_Tetzel

¿Estás respondiendo al llamado de Dios?

Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. (Hch 20:24)

Sin duda, estás últimas semanas han estado convulsionadas por las alarmas de la guerra que están sonando en el mundo. Esto coloca a los creyentes en un estado de alerta y diligencia en relación al llamado ministerial recibido. Pareciera que algunos «cristianos» simplemente ostentan un título sin ejercerlo, reflejan un llamado sin respuesta, y una profesión sin práctica. 

Pensando en la labor misionera global, local, entre las etnias y en medio de nuestros hogares, es conveniente evaluar nuestro llamado y la manera en que estamos respondiendo al mismo.

En el año 2019, en plena pandemia, escuchamos angustiados la noticia de la desaparición de una avioneta que traía desde el campo misionero a la familia Alamo (Pareja y dos hijos), quienes junto al piloto se precipitaron de manera dramática a tierra. Se esperaba lo peor, y las labores de rescate eran casi nulas debido a la dificultad para accesar al lugar dónde suponía que había caído la avioneta; el terreno estaba lleno de peligros, rico en vegetación selvática con animales peligrosos. Algunas personas de la etnia Shiriana, escucharon el sonido de una avioneta muy cerca del lugar donde se encontraban de cacería, según ellos mismos describieron luego: Parecía que se precipitaba a tierra. Esto llevó a los rescatistas a ubicarse en el lugar donde por última vez los indígenas escucharon el sonido de la aeronave. Días después del accidente, y con pocas esperanzas, provisiones y con todo tipo de animales rondándoles; encontraron milagrosamente con vida a la familia Alamo y al piloto de la aeronave: Mostraban algunas heridas emocionales y físicas, pero con la inmensa alegría de haber sido rescatados y atendidos de manera eficiente; TODOS estábamos felices.

Al escuchar la historia de esta familia y de muchas otras que en la escritura y en nuestros días arriesgan sus vidas por llevar el evangelio a lugares desconocidos, me preguntaba, ¿de qué manera realmente estamos comprendiendo y evidenciando el llamado de Dios en nuestras vidas?.

Tenemos algunos elementos que nos ayudan a ver y comprender mejor, la forma en que estamos llamados a responder de manera correcta a la misión encomendada. 

I. En primer lugar evidenciamos el llamado de Dios cuando formamos parte y representamos a la iglesia de Dios. (Hechos 1:8)

  • El Apóstol Pablo menciona que desde Jerusalén hasta Ilírico lo inundó con el evangelio, llenando y alumbrando todo a su paso. (Romanos 15:19).
  • Pablo habla de la herramienta de la «locura de la predicación» cómo instrumento que Dios en su soberanía dejó a la iglesia para llevar a cabo su plan. (1 Corintios 1:21).
  • La iglesia unida, con el poder y la capacidad del Espíritu Santo, y con las credenciales necesarias de orden y sujeción al Señor, avanzará teniendo Dios a un ejército de hombres y mujeres para cumplir su misión. (Lucas 24:49, Hechos 2:1-2).

II. También evidenciamos el llamado de Dios, cuando lo entendemos y atendemos de manera personal. (Hechos 20:27)

  • El llamado que Jesús hace a sus discípulos para el cumplimiento de su misión es personal. (La iglesia está compuesta por personas redimidas) Mateo 28:18-20
  • El Apóstol Pablo después de recibida la revelación de Dios, estaba convencido y entendido de lo que debía hacer, así como también la familia Alamo lo ha hecho. (Después del accidente, confrontaron muchos problemas emocionales, de ansiedad y temor, secuelas propias de un accidente de ese tipo, sin embargo, ellos nunca han menguado en su pasión por alcanzar a la tribu Shiriana). 
  • Mientras existan guerras, pandemias y calamidades de todo tipo, como consecuencia del pecado y oscuridad del mundo, la iglesia y los creyentes son y serán medios de esperanza en el lugar donde se encuentren; rayos de luz, paz y reconciliación.

III. En último lugar, evidenciamos y comprendemos nuestro llamado, teniendo planes acordes a nuestra posición y a la misión global de Dios. (Hechos 1:8)

  • Grandes emprendimientos para Dios, traerán grandes respuestas de Dios, (Guillermo Carey) que nos colocarán en puestos privilegiados en la obra de Dios.
  • Estos planes deben estar dentro del gran plan divino, y ajustados a los deseos de Dios. (Hechos 27:24-25).
  • Evidenciaremos en nuestras vidas el llamado de Dios, cuando los deseos de buscarle sean primordiales, elementales, urgentes, insustituibles, sin fatigas que le mengüen, genere quejas o gravedad pesada, sino más bien que lleguemos a actuar y decir, como la letra de una vieja canción, que hacía mención  de que al final, todo lo que hacemos debe hacerse con el ánimo y razón única de honrar y servir al Señor, en nuestro llamado debemos responder con la más alta motivación de que será  por y para el Señor.

Al final, el tiempo y los cambios a nivel mundial, deben hacernos mejores creyentes, por lo que necesariamente deberíamos estar actuando acordes al llamado que hemos recibido, no podemos estar sin fruto y paralizados, porque en una batalla o misión, todos tienen tareas que cumplir, mucho más cuando sabemos que la victoria está asegurada y guardada en el Señor para aquellos fieles que confían y responden cabalmente al llamado.

Cómo temer a Dios y guardar sus mandamientos

El Dr. Ramesh Richard, profesor del Seminario Teológico de Dallas en los EEUU, estuvo con nosotros en alguna oportunidad en el país. Tuve el privilegio de conocerlo personalmente en el año 2009 en una academia de Liderazgo emergente; donde su pasión, firmeza y denuedo al hablar, hacían olvidar por momentos su extraño inglés y su necesario traductor.

Entre tantas enseñanzas que recibimos de él en aquel entonces, hubo una que particularmente me llamó la atención en sobremanera; pues, el Dr. Richard nos comunicó que en su oficina del Seminario, existen tres cosas que están a la vista de los visitantes y estudiantes cuando ingresan:

Muchos bolígrafos, relojes y un ataúd semiabierto. Lo misma pregunta que tiene usted en mente la teníamos los más de 25 estudiantes que estábamos recibiendo la enseñanza de Ramesh: ¿cuál es el significado de estos elementos que «decoran» su oficina?

En primer lugar nos dijo que los bolígrafos le hacen recordar y tener presente la cantidad de historias que siguen escribiéndose con vidas dedicadas al servicio del Señor, dentro de la gran historia de Dios, donde la integridad y enfoque en el gran autor divino brindará la tinta necesaria para que esas historias estén en línea con la voluntad de Dios.

Los Muchos relojes indican el avance indetenible del tiempo, por lo que la obra del ministerio debe realizarse a pesar de las distintas situaciones que se presentan,  aunado a la gran variedad de iglesias y amigos con los que cuenta Ramesh en el mundo, lo que le hace orar y ayudar a muchos de ellos. En último lugar el ataúd le da mucho sentido a la vida, evitando que el orgullo, vanagloria y objetivos personales minimicen la esperanza que está más allá de la muerte, estimando con sabiduría la soberanía y gobierno infinito de Dios, al cual se le debe rendir obediencia, adoración y tributo, de manera que aún la muerte tenga sentido más allá de la separación y dolor que esta ocasiona, ya que Cristo mismo se señala como la «resurrección y la vida», dejando claro que los creyentes resucitarán de la misma forma que Él lo hizo.

Resoluciones de enfoque, tiempo y metas, deben ser revisadas regularmente y bien establecidas en la vida del creyente, buscando la forma de que nunca sean suplantadas, opacadas o subordinadas.

Nuestro enfoque en el Señor

Muchos de los problemas serían minimizados y se evitarían si nuestro enfoque está primeramente en el Señor; donde, la seguridad y convicción de ser hijos de Dios nos coloca entre valores de responsabilidad y privilegios, dado que la obediencia nos llevará a recibir del Señor estatutos y preceptos que al fin y al cabo serán para nuestro provecho y para Gloria de Dios, reconociendo a los beneficios en el mismo orden de ideas,  relacionándolos con la grandeza y realeza dónde nos ha colocado Cristo, los cuales  nos harán mirar y vivir con la alegría y gozo de ser una nación santa, pueblo especialmente adquirido, apartado, para anunciar y vivir de manera distinta y con fines únicos de glorificar a Dios en medio de sus cotidianidades.

Nuestro tiempo en el Señor

Los relojes en la oficina del Dr. Ramesh le hacen estar consciente de la diligencia que se debe tener para cumplir con la obra encomendada del ministerio, aprovechando el tiempo, de manera que la maldad y la dificultad propia de los días, sean derribados por el que gobierna y dirige a la iglesia. Debemos nosotros también cuidarnos de entrar en una dinámica acelerada y agobiante que nos aparte y no nos permita, aprovechar los espacios de manera que  le demos el primer lugar a Dios en nuestro tiempo; evitando las consecuencias de relegar a Dios, las cuales provocarán grandes fisuras y problemas que no podrán ser resueltos con dinero o esfuerzo humano; es por ello, que nuestro tiempo debe ser distribuido de manera que Dios sea galardonado y colocado en primer lugar, iniciando y terminando los agitados y convulsionados días, en su presencia, bajo la dirección de Su Palabra y cediendo nuestra carnalidad al Espíritu Santo para guía, cuidado y prevención.

Nuestra meta

Nuestra mayor inversión y depósito deben estar sostenidos y afianzados en la obra de Dios, donde cada una de nuestras metas y objetivos deben estar gobernadas por la voluntad de Dios, donde la prioridad debe ser siempre buscar a Dios en primer lugar, para que luego en su voluntad Dios añada el resto de las cosas. Cada uno de los escritores de La Biblia, muestran la necesidad de cumplir con los objetivos para el cual fuimos creados, donde la alabanza y Gloria de Dios debe ser un reflejo constante y progresivo, entendiendo y observando cada día con mayor nitidez, la meta que ha sido establecida por el Señor y dónde ya muchos de nuestros hermanos están, los cuales nos sirven por su testimonio y fidelidad como  antorchas encendidas, que nos animan a regresar al camino, cuando este se torna oscuro y difícil.

El anhelo de la creación entera es aguardar el arribo del Señor de los cielos, quien no tarda en regresar en cumplimiento de su palabra y por la restauración final de su pueblo. Mientras eso sucede, el verdadero cristiano, permanece, crece y se fortalece en la medida que el tiempo avanza.

Nuestro enfoque primero, debe ser en el Señor y su obra, trayendo como resultado una distribución de nuestro tiempo, donde no le demos sobras al Señor, sino tiempos de calidad que permitan tener las metas y objetivos claros y seguros, sin olvidarnos que el discurso termina y se resume con «temer a Dios y guardar sus mandamientos», cómo lo dijo Salomón después de observar y tener experiencias de vida que le llevaron a valorar a Dios en primer lugar.

Inicia un nuevo año, donde los hijos de Dios toman previsiones y aligeran su equipaje, quitando bagaje y harapientos mundanos que hacen del camino pesado y sufrido. Dios quiere que entendamos que Él llevó nuestras pesadas cargas en la cruz, y ya no es necesario realizar trazados con este peso en nuestra espalda. Corramos con paciencia y diligencia la carrera que tenemos por delante, sin dejar de ver a Cristo como autor y consumador de nuestra fe.

Feliz nuevo año 2021

Derribados, pero no destruidos

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.
(2Co 4:7-10)

Introducción

Una de las mayores maravillas de la industria petrolera, son las estaciones de bombeo de flujo; éstas sirven como relevo e impulso para el fluido que es trasladado por medio de tuberías. En muchos casos la velocidad del flujo es casi nula debido a los trayectos recorridos y a la viscosidad del fluido, por lo que una estación de bombeo viene a dar la velocidad y fuerza necesaria para transportar de manera eficiente la sustancia al tanque de recepción final. En días convulsionados como los que vivimos, necesitamos estaciones de flujo que nos permitan descansar, avanzar y establecer contacto con el Dueño de las «máquinas de bombeo», el Dios que impulsa y bombea a aquellos fieles a su destino seguro.

Poder de Dios y no de nosotros

Unos días atrás, estando en una cola para surtir gasolina, trataba de concentrarme para realizar el escrito actual. Cada uno de nosotros necesita estar concentrado y enfocado en el Señor, porque la convulsión y dinamismo en la que nos encontramos por solucionar las necesidades básicas diarias, nos pueden llevar a quedar en medio del camino. Pablo anima a la iglesia de Corintios a mostrar el poder de Dios como recurso o «tesoro en vasos de barro», de manera que cada evento o dificultad sea motivo para acudir de manera rápida a nuestro Señor como estación de bombeo diaria. El Señor está en nosotros como recurso principal, por lo que NO debemos dejar de verlo, a pesar del torbellino de situaciones y calamidades que se nos presentan.

Marcando diferencia

Tribulación, angustia, apuros, persecuciones, encuentran en el Señor contrastes que diferenciarán a los verdaderos discípulos de aquellos que hallan en la angustia, desespero, desamparo y desorden, «solución» y «salida». Cada una de las cualidades o rasgos de los verdaderos creyentes que menciona Pablo, serán parte de las marcas que mostrarán la forma en que hemos tomado la cruz del Señor, a pesar de los problemas y dificultades. «Llevando en el cuerpo siempre, por todas partes, la muerte del Señor Jesús», para que así sea manifestada la vida de Cristo en nuestros cuerpos.

Hace algunos días, recibí un mensaje de un pastor amigo, pidiendo ayuda porque no contaba con la provisión diaria para él y su familia; por lo que me decía: «Solo tengo lo suficiente para visitar enfermos, asistir a hermanos y preparar enseñanzas». Muchas veces nosotros mismos nos hemos encontrado en esa encrucijada, donde la provisión está en niveles rojos; desde donde Dios nos ha sacado proveyendo cuando menos lo pensamos o esperamos; siendo entonces su propia gracia la que sobreabunda para glorificarse así de manera increíble en nuestras vidas. Todos, hoy más que nunca, necesitamos de esa estación de bombeo que nos permita respirar y descansar en el Señor, a pesar de que el flujo sea «muy pesado» para ser trasladado; al final, la potencia y el poder no está en nosotros, sino en el Señor.

Desgaste vs renovación

Nuestros cuerpos están siendo sometidos a desgastes de todo tipo, a nivel mental, físico y espiritual; por lo que, si no estamos cada día cediendo nuestra carne y mortificándola para manifestar a Cristo, seguro nuestro fin será similar al de los que no conocen al Señor, con amargura, reproche y turbación exagerada. El Señor sufrió el castigo en su carne, sin merecer tal maltrato; colocándonos en una posición de privilegio a pesar de que tengamos momentos donde la carne cumple un efecto recordatorio del pecado que se refleja en el desgaste, cansancio y sufrimiento; sin embargo, este desgaste externo debe ser en el creyente motivo de una renovación diaria del espíritu, anhelando celosamente las habitaciones celestiales; donde con el clamor de un ABBA PADRE, imploramos misericordia y aliento para continuar en medio de las aflicciones.

El mes pasado, vimos estupefactos, celebraciones y rituales oscuros y sin sentido en el país como las de halloween y muchas otras, y a su vez, también se escuchaba acerca del retorno a los locales de las iglesias. Debemos, más allá de las aperturas de los locales, pensar en la apertura de nuestros corazones y apego cercano a la comunión del Señor; siendo esto más importante que cualquier otra cosa en el mundo entero. La vida de Cristo debe manifestarse en nuestras vidas, y alumbrar así como heraldos y luminares en el mundo. Los 503 años de la celebración de la reforma; deben cobrar vida en nosotros, cambiando y transformando nuestra mente, corazón y conducta, dedicándola al Señor como prioridad, sin relegarlo o encajonarlo en nuestros «escaparates» religiosos.

Conclusión

Venezuela cuenta con un petróleo poco común en el mundo; conocido en la industria como «extra pesado»; este, necesita muchos aditivos y bombas con alta potencia para ser trasladado. La situación país, así como el petróleo venezolano: Es «extra pesada», donde pasamos por prolongados y «turbios» problemas económicos y sociales; lo que nos coloca en un estado donde se nos dificulta la provisión, cuidado y serenidad espiritual. Estamos perseguidos, afligidos, atribulados más no derribados ni acabados; teniendo como fortaleza al Dios absoluto, suficiente, poderoso, cercano, y salvador.

Los días son para pensar y anhelar el regreso del Señor; «Ven Señor Jesús, ven pronto, por nosotros por favor»; sin embargo, mientras lo anhelamos, lo vivimos y anunciamos hasta que se manifieste de manera final. No son momentos para relajarnos ni descuidarnos; es hora de acercarnos y aferrarnos muy fuerte al Señor.

Dios les bendiga.

Hasta el último aliento

Introducción

El Teólogo Norteamericano Juan Stam, quien ha estado residenciado en Costa Rica por mucho tiempo, describe maravillado en uno de sus artículos, el proceso de plantación y crecimiento del plátano. Juan ha visto muy de cerca todo ese ciclo, ya que vive en una localidad donde los sembradíos de este fruto pueden verse en cada lugar.

El vástago de esta planta llega a crecer de manera robusta y frondosa, sabiendo que al final del proceso cuando aparece el ansiado fruto, llega también la hora de poner la mirada en los vástagos más pequeños que crecen alrededor de la planta, debido a que con la llegada de la «hechura» del fruto del plátano también llega el final de la misma; es decir, la planta agota toda su energía en producir un solo racimo; para dar paso (luego de ser cortada junto al racimo de frutos producido) a una nueva planta, dejando lugar a los «hijos» pequeños que crecen alrededor, los cuales aprovecharán la planta caída para su mejor progreso y crecimiento.

¿No les parece esto una lección para nosotros, muy acorde con la difícil situación que vivimos?, en contraste, nuestra actitud muchas veces no se parece en nada a lo que hace esta planta que glorifica a Dios en toda su trayectoria, produciendo y gastando toda su existencia para entregar un único fruto. Mucha gente en cambio, agota todo su esfuerzo en cantidades de situaciones dejando de  lado lo principal: El agradar y Glorificar a Dios en medio de lo que hacen.

¿Cuantos de nosotros desviamos por el trabajo y otras ocupaciones el propósito principal de vivir para alabanza de la Gloria de Dios? (Efesios 1:12). No solo la planta muere entregando su fruto, sino que alimenta y sirve de guía a los vástagos que van creciendo.

El Apóstol Pablo en la primera carta a los Corintios (1 Corintios 10:31)describe en medio de su argumento una exhortación, donde demanda y exige a la iglesia la realización de todas las cosas en aras de Glorificar a Dios, de manera que nosotros hoy día también podemos usar este pasaje en conexión con ilustración inicial para mirar algunos aspectos de cómo dedicar todas las áreas de nuestra a vida para Glorificar a Dios:

I. Una lección para cada individuo en estos tiempos

En el versículo 25 del capítulo 2 de Eclesiastés, Salomón dice: «porque ¿quién puede comer y alegrarse, si no es por Dios?» Pudieran algunos pensar que pueden cuidarse por sí solos y de mejor manera sin tomar en cuenta a Dios ni a los entes correspondientes que en este tiempo realizan algunas sugerencias y normalizan el uso de implementos  y hábitos, para evitar el contagio y la propagación del virus.

Mucha gente está pensando en su propio bienestar y futuro, dejando de lado tales recomendaciones y cuidados preventivos; tomando decisiones según su propio entendimiento y lectura del panorama relacionado con la pandemia; dando muchas veces más importancia a la adquisición de comida y seguridad personal, que a cualquier otra determinación o mandato, teniendo entonces a estas necesidades físicas y personales en grados que va más allá de los límites establecidos por Dios, colocándole a él, en un estado secundario, de consulta momentánea, o simplemente desconociéndolo. 

Pensando entonces en suprovisión personal como un recurso que se obtendrá sin tomar en cuenta la bondad y misericordia de Dios, mostrándose como seres humanos de esos que piensan que todo lo que han obtenido, ha sido gracias a su «propio esfuerzo». Nada más fuera de la realidad, pues Salomón de manera reflexiva en algún momento de su existencia, pudo describir la forma en que Dios, en su actuar y bondad no deja de darnos de comer, beber y abrigarnos como parte de su providencia y sustento. 

II. Una lección que se entiende y práctica

Los pasajes de Efesios y 1 Corintios consultados anteriormente hablan tanto de nuestro propósito, como de la acción diaria de Glorificar a Dios, es decir, no se trata solo de entender, decir y saber que debemos Glorificar a Dios, sino de llevarlo también a situaciones prácticas.

Son  esas circunstancias y dificultades, las que  se presentarán como medidores de una realidad que evalúa si estamos realmente «Hechos» para dar todo nuestro esfuerzo por cumplir a cabalidad con la voluntad de Dios en nuestras vidas, o por el contrario nos colocarán  en un punto similar al de muchos, esos que buscan a Dios por beneficios recibidos, quienes cuando la dificultad abunda, dejan de tomar en cuenta la realidad de la existencia de Dios. En consecuencia menosprecian sus atributos como son los  de: Poderoso, soberano, omnisciente, omnipresente, y olvidando de este modo, que Dios siempre conoce y está muy de cerca observando las acciones irregulares de cada individuo.

La planta descrita al principio soporta periodos difíciles antes de poder llegar hasta el punto de entregar su fruto, sin embargo, esta se esforzará (naturalmente) al máximo por cumplir con el propósito de su creación: Entregar el anhelado y esperado fruto glorificando a Dios en todo el proceso; pues nosotros a pesar de las exigencias debemos también mostrar en todo momento los dones y capacidades que nos distinguirán como creación glorificadora de Dios.

Si somos realmente creyentes, este deberá ser nuestro objetivo y fin último cada día de nuestra existencia: Glorificar a Dios, sin menospreciar su voluntad y soberanía, aceptándola sin resentimiento  ni contienda; evitando así males mayores o tiempos prolongados de disciplina como la que experimentó Jonás en aquellos días dentro del gran pez, al no recibir y obedecer la voluntad de Dios, reconociendo al final que Dios tiene más grandes y mejores pensamientos para nosotros y para toda la humanidad.

III. Una lección que nos coloca en el lugar del otro

Es interesante el pasaje que describe Pablo en su primera carta a los Corintios, donde se observan una cantidad de irregularidades que estaban socavando la unidad de la iglesia y que pretendían colocar a líderes en rivalidad por asuntos que a pesar de ser importantes estaban opacando a lo principal o de mayor importancia; pues la contienda y desunión estaban en medio de ellos, no mostrando un real y genuino servicio a Dios.

Eran buenos enseñando, mostrando dones y capacidades, pero les faltaba mostrar el amor debido en la medida que demostraban sus capacidades múltiples. Pablo los exhorta a amar a aquellos que en su debilidad no soportaban ver comiendo carne sacrificada a los ídolos a otros creyentes; dejando claro que el mismo Apóstol no tenía problema alguno en comer la mencionada carne, por el contrario, por Glorificar a Dios prefería no hacerlo.

Hoy en día, confrontamos muchas situaciones similares que nos pudieran colocar en entredicho en hacer una cosa u otra por representar a Dios en estos tiempos de pandemia; mas, nuestra mente en el Señor nos debe llevar a pensar no en mi conciencia como dice Pablo, sino en la del otro (1 Corintios 10:29). Este  remarca al final que nuestra madurez será reflejada por la capacidad que tengamos de pensar en el que está a nuestro alrededor, y que percibe de manera distinta alguna situación; para que mi conciencia fortalecida se vea robusta a la hora de entender a los que me rodean y que no contemplan una situación de la misma que forma que yo.

Si en estos días algún hermano no desea que se le visite, pues no debemos llegar a puntos de enjuiciar su posición como de debilidad, debido a que estamos en medio de una situación difícil, no dejando de analizar en todo caso el punto principal de todo el asunto; Glorificar a Dios en todo lo que hacemos; siendo esta la posición la que hará distintos a creyentes entendidos y esforzados por cumplir con la voluntad de Dios.  

Conclusión

Debemos continuar dando lo necesario por Glorificar a Dios, entendiendo que nuestro aliento mismo es permitido por su voluntad, y ni un cabello nuestro será tocado a menos que en su soberanía Dios lo permita, por lo que avanzar y esforzarnos en el Señor es nuestro deber natural como hijos, obedeciendo y practicando sus mandamientos como símbolo de aceptación gozosa de las dificultades que se presentan Así que mucho más dichosos seremos si ante estas cosas que suceden, nos encontramos  cumpliendo con la voluntad de Dios en medio de las diferentes limitaciones; por lo que hasta el último aliento debemos estar animados y afirmados por la esperanza que tenemos en Cristo.

La Familia de Dios

LA FAMILIA DE DIOS

“Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.”
‭‭Efesios‬ ‭3:14-21‬ ‭RVR1960‬‬

La familia es el mejor vínculo donde podemos reflejar lo que Dios ha hecho en nuestras vidas. Si me dieran la oportunidad de poder cambiar mi familia, ¡la rechazaría de manera rotunda!. 

Madre, padre, hermanos, y demás familiares; han servido para admirar la soberanía y amor de Dios en el mundo; familia donde a pesar de no haber elegido nacer; vemos cumplida la bendición, providencia, y pacto de Dios.

Sabemos que muchos no piensan de la misma forma, debido a la cantidad de debilidades, errores y problemas que se tienen y presentan en el seno  familiar en el transcurrir de los años, tendiendo algunos a menospreciar o rechazar la familia donde Dios los ha colocado.

La pandemia actual, es un medidor que indica cuanta necesidad del Señor tenemos en nuestros hogares, por lo que necesitamos revisar algunos principios bíblicos establecidos, que nos permitan regresar y retomar áreas que nos acerquen al Señor como roca y fundamento para nuestro hogar.

Una familia distinguida

Pablo destaca en el texto de Efesios, que existe una mejor y más distinguida familia, la cual está amparada en la mano poderosa de Dios: «Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo (de quien toma nombre  toda familia en los cielos y en la tierra)». Efesios 3:14-15.

El Apóstol realiza esta afirmación, después de mencionar en versos anteriores, la seguridad y confianza que debe tener todo participante de tan distinguida familia, los cuales tienen acceso seguro e ilimitado a Dios, muy a pesar de todas las situaciones que puedan presentarse en el peregrinar, de la cual no escapa la actual pandemia.

Apuntaremos a continuación, tres cosas que son importantes a la hora de medir el reflejo de nuestra casa dentro de la familia espiritual:

  1. La familia de Dios está fundamentada en la obra redentora de Cristo (Efesios 3:15)

    Toda familia de Dios es conocida en los cielos, al ser ganada por la obra costosa a precio de sangre; hasta la muerte y resurrección del Señor Jesucristo; quien brinda seguridad y cuidado a los suyos, otorgándoles una ciudadanía redimida que es: Prestigiosa, celestial, eterna, incontaminada.  
    Este estatus no ha sido ganad
    o por ningún esfuerzo humano, sino que Dios por su propia determinación e intención; estableció tal familia, dándoles una bendición especial. Esta promesa viene desde mucho antes de que Pablo tuviera la intención de escribir a la iglesia de Éfeso; sin embargo,en esta corrobora con lo que dice en la porción leída, la profundidad y privilegio de formar parte de la gran familia de Dios.

  2. La familia de Dios resiste cualquier eventualidad con Cristo como Roca firme (Mateo 7:24-25)

    Familias temerosas de Dios serán lo suficientemente prudentes como para edificar su casa sobre la roca, quien con infinitas y abundantes riquezas de SU Gloria, Fortaleza en SU Espíritu, arraigo y cimiento en SU poder, guardará a las familias de las diferentes complejidades que se presentan.  
    Para comprender aún mejor, notamos en el texto de Efesios hace énfasis en algunas expresiones con el fin de apuntar a la incomprensión humana en cuanto a la medida del amor de Dios.  
    Su anchura, longitud, profundidad y altura deben estar en la mente del hombre para de esta forma entender la clase de amor que refleja la maravillosa obra de Cristo; amor que está por encima de cualquier conoc
    imiento humano y que brinda fortaleza en medio de cualquier angustia.

  3. La familia de Dios tiene su epicentro en el hogar (Josué 24:15)

    La resolución que realizó Josué debe ser modelo para las familias Cristianas en cualquier momento y particularmente en el que vivimos, donde no debe ser gravoso reunir al grupo familiar para orar, leer, cantar y exaltar los atributos del Señor en tan difíciles circunstancias.
    La
    determinación de Josué en servir junto a su casa al Señor, fue en mayor o menor grado la misma de los grandes siervos de Dios en toda la historia bíblica, quienes mostraron a diario, el amor de Dios derramado en sus corazones, llegando a confiar en el actuar de ese gran Dios que también respondía (y sigue respondiendo) en su voluntad las peticiones a sus hijos, mucho más más allá de lo que se ha pedido o entendido.  
    Contando para ello con la ayuda, guía y consuelo del Espíritu Santo, como la persona principal que actúa y mora en el creyente para transformar y dirigir las oraciones a Dios con gemidos indecibles, llegando a recibir la instrucción necesaria para dar pasos seguros en un abrumado mundo.

Conclusión

Confiemos hoy más que nunca en nuestro poderoso Señor, buscando la forma de mantener a nuestras familias en contacto y cercanía con Él, aprovechando el tiempo a pesar de los difíciles días; sin desmayar o estar ociosos.  Sabiendo que si nos alejamos o enfriamos estaríamos cediendo terreno que pueden ser aprovechados por el enemigo de la iglesia y del Señor.

Por lo tanto,  no nos cansemos y sigamos corriendo la carrera que tenemos por delante; apartando y dedicando tiempo de calidad al Señor en conjunto con nuestros seres queridos, procurando que aquellos que no le conocen; en este tiempo puedan escuchar de nuestros labios la bendita palabra de Dios, testificada y predicada.

 «Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos,  según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades,  por los siglos de los siglos.  Amén

 Efesios 3:20-21. RV1960


Guía de estudio en casa.

La Familia de Dios.

Texto base: Efesios 3:14-21

Necesitamos revisar 3 puntos fundamentales para las familias de Dios. 

I. La familia de Dios está fundamentada en la obra redentora de Cristo (Efesios 3:15)
  1. Toda la familia de Dios es conocida por haber sido ganada por la obra de Cristo en la cruz. (Revise el texto de efesios)
  2. Dios en su promesa, intención y determinación ha ganado una familia para sí.
  3. Esta promesa fue realizada por Dios mucho antes de que escribiera Pablo. (Génesis 12:1-3)
II. La familia de Dios resiste cualquier eventualidad con Cristo como Roca firme (Mateo 7:24-25).
  1. La familia de Dios mostrara rasgos de su prudencia según el texto de Mateo.
  2. La familia de Dios estará amparada bajos las sombras de un amor: Ancho, largo, profundo y alto, que no puede ser comprendido por ninguna mente humana.
  3. Esta clase de amor, brinda fortaleza en medio de cualquier situación.
III. La familia de Dios tiene su epicentro en el hogar (Josué 24:15).
  1. La resolución de Josué debe ser un modelo para nosotros en la actualidad.
  2. La resolución de Josué tiene como base a Dios y epicentro el hogar.
  3. La resolución de Josué le brinda importancia a las actividades y hábitos que desde el hogar se presentaran: Oración, cantos, lectura de la palabra. 

Abundancia en tiempos difíciles

Servir a Dios en la dificultad

Hablar de la abundancia en tiempos complicados pareciera ser contraproducente; sin embargo el valor de la vida cristiana esta enmarcada en la bendición que Dios entrega a aquellos que le sirven fielmente en medio de cualquier condición y situación.

En algún momento el pueblo de Israel estuvo en una situación  crucial y difícil  en medio del desierto después de haber salido de la esclavitud Egipcia; en ese contexto y en medio de la nada, Moisés habla a la congregación diciendo:

«Y habló Moisés a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado: Tomado de entre vosotros ofrenda para Jehová; todo GENEROSO de corazón la traerá a Jehová; oro, plata bronce, azul, purpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras» 
Éxodo 35:4-6.RV1960

Lo que Dios solicita aún en la adversidad

Tal vez si leemos este pasaje sin digerir y entender un poco el contexto, pasemos muchas cosas por alto, pero cuando comprendemos al menos que la Nación se encontraba en medio de la nada o en plena profundidad del desierto, la petición toma otro tono; sabiendo incluso que el pueblo había recorrido largas distancias, y solo contaban con las cosas esenciales.

En ese momento y a pesar de la situación si se quiere crítica del pueblo, Dios exige que generosamente cada uno aporte materiales y prendas para la construcción del tabernáculo, de lo mejor y más preciado que cada uno tuviera.

¿Qué pensamientos habrán tenido las familias después de haber escuchado tal petición? ¿Cómo reaccionaron? ¿Cómo hubiésemos actuado y reaccionado nosotros?

La reacción del pueblo de Dios ante su Señor

No sabemos con certeza cuántas personas ofrendaron ni cómo  reaccionaron todos; pero a través de la escritura podemos evidenciar que dada la magnitud de la petición y de quién la solicitaba; desde corazones agradecidos emergió la voluntad de obedecer y entregar lo que se les había pedido.

La narrativa da luces de que no todos fueron estimulados a dar, o más bien que no todos recibieron de buena manera la petición:

«Y vino todo varón A QUIEN SU CORAZON ESTIMULÓ, y todo aquel A QUIEN SU ESPÍRITU LE DIO VOLUNTAD, con ofrenda para la obra del tabernáculo de reunión y para toda su obra, y para las sagradas vestiduras» 

Éxodo 35:21 RV1960

Los que responden como Dios espera

Se muestra énfasis en algunas palabras que nos dejan claro que,  solo aquellos con corazones agradecidos y con espíritu voluntario lo hicieron; confirmando que en cualquier tiempo la abundancia de los corazones se mostrará como resultado del agradecimiento y dependencia del que lo ha dado todo (Dios).

Al final la historia señala que fue tanta la cantidad de ofrenda entregada por el pueblo, que tuvieron que detenerla. En ese punto, ya contaban con materiales de sobra para la construcción del tabernáculo. De este ejemplo podemos extraer nosotros varios principios dignos de aplicar en cualquier momento o circunstancia:

  1. Dios pide en ofrenda lo mejor de nosotros, a pesar de las circunstancias.
  2. Dios observa y recibe lo que voluntariamente y con gratitud le entregamos
  3. Así como Dios recibe de buena manera nuestra ofrenda voluntaria y generosa; nosotros debemos apuntar a esa actitud cuando entregamos lo que él nos pide.
  4. La abundancia y generosidad en los creyentes serán visibles en medio de las peores condiciones.

«Y hablaron a Moisés, diciendo: El pueblo trae mucho más de lo que se necesita para la obra que Jehová ha mandado que se haga». 
Éxodo 36:5 RV1960

Lo que no podemos olvidar

En este tiempo, Dios no ha dejado de  darnos alimentos, y nosotros no debemos dejar de apartar lo que es del Señor, ni de mostrar generosidad hacia los más necesitados.  Esto sirve además, como testimonio y ejemplo en la actualidad, y del mismo modo muestra continuidad en lo que la iglesia ha hecho a través de la historia, tal como ha quedado registrado en la escritura, donde puede leerse lo,siguiente:

«Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas».

1 Corintios 16:2 RV1960

Tengan ánimo en medio de la prueba

Hace poco estaba viendo una de esas películas basadas en hechos reales que me habían recomendado, no siendo coincidencia el contenido de la misma con la situación que el mundo entero atraviesa por el brote del Coronavirus. La película presenta la valentía de un equipo de trineo dirigido por Leonhard Seppala y comandados por TOGO, perro líder de una manada de lobos bien conocidos por su velocidad, astucia y valentía a la hora de atravesar largas distancias y sortear peligros múltiples en los trayectos difíciles de Alaska.

Estos perros debían recorrer alrededor de 1000 Kilómetros con propósito de buscar los sueros con la antitoxina que evitaría la propagación de un brote de Difteria que había acabado con la vida de varios niños en una localidad lejana de Alaska y amenazaba con propagarse en todo el pueblo.

La encrucijada

Aparte del trineo de Seppala, debieron buscar un grupo de más de 20 equipos; para poder completar la larga y compleja tarea. Nunca antes nadie se había atrevido a atravesar dos veces la bahía de Norton Soud, todo había quedado en brazos del único que lo podía hacer: Leonhard Seppala, junto a los músculos de Togo y su equipo; siendo según palabras de sus propios compañeros de trineo, un reto imposible de realizar.

Seppala y sus valientes perros debían hacerlo; en la cinta cinematográfica se muestra de manera audaz y elocuente, la travesía por la bahía; cosa que fue corroborada por algunos diarios REALES dejados por aquel hombre donde escribió acerca de la travesía a través de la Bahía de Norton Soud como una de las más difíciles que había realizado; y aunque Leonhard era un personaje acostumbrado al peligro y situaciones complejas; esta sería por mucho, la más arriesgada de su vida, por lo que  el mismo llegó a decir que esta no tendría comparación.

Seppala ya en medio del congelado mar cayendo a pedazos tras él; con grandes témpanos de hielo rompiéndose por doquier, y perros alterados y temerosos; comenzó desde su interior a lanzar palabras de ánimo hacia sus animales con el fin de evitar que miraran atrás, que pararán de correr y que más bien empujarán con todas sus fuerzas a un trineo que casi caía al fondo de aquella bahía.

En algún momento donde la escena se tornó emocionantemente complicada, y en medio de una fracturada bahía; Seppala le grita a su manada: «Ustedes serán parte de la historia de un recorrido nunca antes realizado, ¡¡¡Togo!!! tú serás recordado como el gran perro diminuto de patas, pero con corazón de sobreviviente, y ustedes pequeña manada de perros, serán también admirados y recordados como aquellos que no cedieron ante el peligro que les rodeaba, corran queridos amigos, corran, avancen pequeños animales, que ya falta poco para llegar al final». Al final pudieron llegar hasta el otro lado de la bahía, cansados, agotados pero satisfechos y contentos por cumplir la tarea.

Ánimo en medio de la tempestad

La biblia en el libro de Hechos muestra también una tormenta sin precedentes y con muchos peligros que rodearon a una embarcación que dirigía al reo Pablo hacia Roma. En medio de la travesía y con la tormenta golpeando ferozmente  la nave; todo indicaba la pérdida total de la tripulación y desaparición de la embarcación; tal era la complicación del momento que Lucas describe de manera profunda aquel momento:

«Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad NO PEQUEÑA, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos» Hechos 27:20

Allí en medio de la dificultad emergen desde la profundidad del alma y seguridad de Dios, palabras de ánimo del apóstol Pablo quien previamente había dado varios consejos de NO continuar la travesía sin ser escuchado; sin embargo esta vez, y a pesar del desaire anterior; les habla de manera contundente y directa, a soldados y tripulación de la nave:

«Ahora les exhorto a TENER BUEN ÁNIMO, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave» Hechos 27:22.

Sin buscar espiritualizar, alegorizar o sensacionalizar un texto como este; y evitando interpretaciones equivocadas, debemos contemplar sí el ánimo que brinda Pablo a los que estaban en aquel lugar a pesar de la compleja situación. Pablo no solo descansa en la seguridad de Dios, sino apunta a los propósitos supremos que estaban determinados ante aquella situación para Él y para los que le acompañaban en el viaje; ninguna persona iba a perecer, y eso iba a pasar solo como muestra de la gracia y misericordia brindada por Dios para con Pablo, Lucas y creyentes en la nave. Estos miembros creyentes incluidos Pablo y Lucas, debían buscar la oportunidad para dar testimonio a la tripulación, Glorificar y exaltar a Dios en aquel mismo momento; porque era necesario que Pablo compadeciera ante el Cesar, hablará y diera testimonio de la obra y Señorío de Cristo:

«Es necesario que compadezcas ante Cesar; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo. Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho» Hechos 27:24-25.

Historias encontradas

Ambas historias muestran el ánimo que debe emerger desde corazones que aún en medio de circunstancias extremadamente difíciles son capaces de alentar a los que están alrededor; aunque la prueba sea difícil y destructiva nuestra mirada debe estar al frente y confiados en quien dirige todo; seguros de lo que dijo el Señor por medio de la pluma y vida del Apóstol Pablo: «Todas las cosas son para nuestro bien» Romanos 8:28, mirando en todo tiempo al frente, siguiendo la meta, prosiguiendo el blanco (Filipenses 3:14), cosa que el recordado corredor de Trineos Seppala pudo hacer animando a sus temerosos animales a colocar la mirada hacia el frente, y así concretar la travesía y salvar la vida de un pueblo y muchos niños en la Alaska de los años 20.

Dios nos permita en este tiempo difícil poder animar a pesar de que en algunos casos el temor y la duda también estén alrededor; y podamos hacer también lo mismo que nuestro amado hermano Pablo quien cobró ánimo y brindó ese sentimiento infundado por Dios a todos los que le rodeaban; siendo una gran historia que nos permite valorar en todo tiempo y aún más en los momentos de aprietos la presencia de Dios, como único medio de plena seguridad y esperanza.

«Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos uno a otros, así como lo hacéis» 1 Tesalonicenses 5:11.


Algunas notas son tomadas de la película «Togo».

A puerta cerrada

Estos últimos días han sido bastante extraños en todo sentido. La ya bien conocida propagación a nivel mundial del Covid19 o Coronavirus en niveles pandemicos, ha ocasionado una cantidad de reacciones y actuaciones que nunca antes se habían visto o vivido. Por ejemplo escuchaba algunos relatos de partidos de Fútbol que se han jugado a «puerta cerrada», sin público y con exigencias higiénicas que son difíciles de llevar  a la hora de estar disputando encuentros de roce y movimiento deportivo. Los comentarios de reconocidos futbolistas hablan de la «simpleza» o «rareza» deportiva en medio de tales circunstancias, porque según ellos la emotividad o valor la brinda el público por un lado; y por el otro los «protagonistas» que vienen a ser los jugadores y superestrellas deportivos.

La iglesia no ha estado ajena a todo el tumulto de reacciones y acciones; sin embargo, cabría la pregunta de pretender siquiera pensar en la terminación de la iglesia al pasar por una situación como esta. Vamos a ver desde la biblia y a diferencia de eventos deportivos quien es el actor principal y el que brinda continuidad, fortaleza y dirige la comunión desde las más pequeñas esferas que componen a la iglesia:

1. La reunión de la iglesia gira en torno a Cristo

Mucho se habla de estar «dos o tres reunidos en nombre del Señor», sin embargo el pasaje va más allá de las muchas interpretaciones erradas que muestran simplicidad; ya que desde su contexto el texto bíblico habla de la responsabilidad que tiene y representa cada miembro de la iglesia en cuanto a la disciplina y orden dentro de los espacios como miembros de la iglesia; es decir, en pocas palabras el pasaje apunta a qué realmente el Señor será representado por aquellos que muestran santidad y capacidad de identificarse plenamente con Él, hasta el punto de velar por la sanidad de su iglesia. Si en esos términos nos reunimos dos o tres en nombre del Señor; allí estará Él.

2. El actor principal de nuestras reuniones es el Señor

A diferencia de los comentarios que los deportistas y la gente hizo estos últimos días, por la cantidad de juegos a «puertas cerradas» y sin público, donde mencionaban que necesitaban a la gente por un lado para animarse y por el otro a las «estrellas» deportivas; nuestra comunión la dirige, mantiene y preserva el Señor y su obra reconciliadora; quien como actor principal no dependerá de aplausos, actores secundarios o ambientes particulares; más bien desde las más pequeñas esferas familiares se harán lazos sólidos con el Señor, en la medida que dependamos y asumamos una posición de rendición que muestre una comunión verdadera como la describe el Apóstol Juan en su primera carta, capitulo 1 versículos 3 y 4; comunión y dependencia que traerá gozo y fortaleza cualquiera que sea la situación.

3. Nuestra comunión en el Señor crece en esferas que van desde lo familiar  hasta lo universal

Particularmente creo que la actual «crisis» traerá grandes beneficios a la iglesia si se entiende desde los parámetros bíblicos. Si nuestras familias aprovechan el tiempo de permanencia, cercanía y espacios para estrechar lazos; podremos aprovechar el escenario para orar, leer la escritura, cantar himnos, recitar y meditar salmos y escritos bíblicos que apunten al crecimiento, conocimiento y seguridad del Señor en tan difíciles momentos; recordando y atesorando pasajes como el de Romanos 8:28; el cual afirma que TODAS las cosas ayudan a bien a aquellos que son llamados conforme al propósito del Señor; y por supuesto, que detrás de todo esto, existe un propósito celestial, poderoso y majestuoso de Dios; contrastado con la fragilidad mostrada por las grandes «potencias» a nivel mundial y sus gobiernos que parecían ser  «superpoderosos» con economías sin aparentes fisuras; tambaleandose en tan solo unos pocos meses; siendo el gobierno y estabilidad del Señor al que se apunte y empuje desde los propósitos infinitos de Dios que para los «necios» e incrédulos, vienen a ser fantasiosos o sin razón.

Debemos entender los tiempos con cuidado, ser precavidos, atender y acatar las normas; sin descuidar la comunión intima con el Señor, sabiendo que el adversario y enemigo de Dios , también se maneja en esferas oscuras, usando todo su arsenal para aturdir mentes y provocar sosobra, desesperanza, ansiedad y muchas otras actitudes que traten de  quebrar nuestra fe y la hagan frágil y simple; no siendo está fe aquella que ha vencido al mundo y que representa al Señor. Es tiempo de ser leales representantes del Señor, sabios, amadores de Dios y de nuestros prójimos; momentos que vendrán a ser parte del fuego que purifica y nos hace sólidos y valiosos en manos del Señor.

Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en la tribulación. Salmo 46:1.