Con la mirada en Jesús «A la víspera de una nueva navidad, por más difíciles que hayan sido tus circunstancias, deseo junto a mi familia, que puedas estar junto a los tuyos, con ánimo y esperanza, con la mirada en Jesús el autor de tu salvación». (Hebreos 12:2).
Pastor Renso Bello y familia.
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«¿Feliz Navidad? ¡Sí! ! Feliz Navidad! Porque Dios nos conserva la vida, nos da el pan diario, nos consuela en la tristeza por los emigrados y el dolor por los fallecidos, nos mantiene vivas la Fe y la Esperanza, nos regala familia, hogar y amigos. Y principalmente: Dios nos ha regalado un Potente y Poderoso Salvador, Cristo el Señor». Lucas 2:10-11.
Pastor Pedro Acosta y familia.
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«La tradición y costumbre siempre se alimentará de componentes materiales, mientras que la navidad real se fundamenta en una provisión única, exclusiva y suficiente del Señor, de tal manera que Cristo el Salvador vino al mundo y nació bajo las peores condiciones; sin embargo, esas condiciones de lugar, espacio y crisis, fueron transformadas por la presencia del Emmanuel; el Dios con nosotros, que allí mismo en el lugar de nacimiento reveló de manera inmediata su Gloria y majestad. Hoy no importando lo que pudiera suceder alrededor, celebremos la máxima provisión y ofrenda de Dios para la humanidad. No es solo tradición, es bendición y adoración, es por ello que hoy podemos recordar y adorar con la misma pasión y gozo que los sabios, pastores, ángeles y toda la creación. Unámonos a todos ellos, y celebremos el nacimiento del Salvador».
Feliz Navidad.
Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Mateo 2:10-11
Pastor Robinson Moreno y familia.
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«Con la esperanza en el Señor y confiados siempre en sus Promesas y su Poderosa Palabra para que nos guíe; Caminemos con un corazón lleno de gratitud y junto a los nuestros alabemos a Dios por su fidelidad y victoria ante las adversidades». (1 Cor. 15:57)
Pastor Gabriel Véliz y familia.
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Efesios 1:7 Dios es tan rico en gracia y bondad que compró nuestra libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros pecados.
«Es nuestro deseo que la celebración de esta Navidad 2020, tenga su verdadero sentido. Que Jesucristo sea el protagonista.
Que esta no sea Tan sólo «otra navidad», tal vez como muchas otras que hemos vivido o como muchas otras que viviremos, si es que Dios nos lo permite por su misericordia”.
Que más allá de la celebración, aprovechemos este tiempo para predicar El Evangelio, y que lo que muchos cantan sin conocer Al Salvador: ♫«Nació, nació El Redentor»♫ salte de las letras y sea iluminando las vidas para la salvación de aquellos que aún no conocen a Cristo».
Con afecto fraternal,
Pastor Ezequiel Beberaggi y familia.
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«Que el gozo y la alegría, la esperanza y la fortaleza, permanezca en nosotros al celebrar una navidad más pues ahora está más cerca nuestra salvación que cuando creímos, mantengamos la fe». Habacu 3:17-19
Pastor José Tomedes y familia.
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«El mensaje y noticia que produce el mayor gozo, en todo tiempo, es este: «No tengan miedo… os ha nacido hoy, … un Salvador» (Lc. 2:10-11) Esta es la esencia de la navidad. Oramos que el conocimiento de esa verdad produzca en el corazón de cada familia, de cada creyente, una alabanza profunda, sincera a nuestro Dios, como el de las huestes angelicales: «Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres» Jesús es el Príncipe de Paz que nos salva de nuestros pecados. Mediante su sacrificio en la cruz, ofrece perdón y paz con Dios a todos los que creen en Él. Así siempre se disfruta de una ¡FELIZ NAVIDAD!»
Pastor Arquímedes Velásquez y familia.
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«Cuando la fe y la esperanza están en línea, nosotros los hijos de Dios tenemos la libertad de celebrar la verdadera navidad, por que hemos llegado a comprender ese amor tan grande que Dios nos ha mostrado por medio de su hijo Jesucristo Señor nuestro. Mantengamos esa fe y esperanza, y celebremos el nacimiento de aquel que murió y resucito por nosotros».
¡FELIZ NAVIDAD! Mateo 1:11
Pastor Henry Aguilera y familia.
«La iglesia de Cristo tiene la bendición de unirse al canto angelical «Gloria a Dios en las alturas» por la gracia y la victoria del cordero de Dios. Hoy entendemos por su Espíritu lo que significa la verdadera navidad, sigamos disfrutando no solo durante esta fecha sino los 365 días del año del regalo eterno q nuestro Padre Celestial nos ha otorgado. Muchas felicidades».
Hemos creído que la navidad está asociada con tener mucho dinero, estrenos, lujos, abundancia y fiesta. Esto es erróneo. Navidad viene del latín Nativitas, que significa nacimiento. El nacimiento de Jesús en nuestro corazón, nos libra del materialismo navideño. La verdadera navidad es recordar que vino un Salvador a nacer para darnos una nueva vida.
Esa nueva vida no tiene que ver con cosas materiales, sino espirituales. Vida eterna, un nuevo nacimiento, quitar nuestro dolor, quitar nuestro pecado, amargura, borrar nuestra maldad, darnos la oportunidad de ser hijos de Dios, de llamarle Él Padre. El nacimiento de Jesús es la mejor y más grande noticia de la navidad.
«Porque les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo (el Mesías) el Señor» Lucas 2:11
Con poco dinero, podemos pasar las mejores navidades
Cuando entendemos el verdadero significado de la navidad, y lo creemos en nuestro corazón, pasamos la mejor navidad de nuestra vida. Un corazón agradecido con Dios por el nacimiento de nuestro Salvador, es el mejor regalo de navidad. La navidad no es comida ni bebida, la navidad es alabanza a Dios. Pero, quizás dirás:
¿Cómo estar contentos si quizás tenemos a nuestros seres queridos en otros países, si perdimos familiares por el Covid-19, si no tendremos hallacas, pan de jamón, uvas, nueces, avellanas, pavo, pernil, ensalada, juguetes nuevos para nuestros hijos, y estrenos para el 24 y 31?
Nos hemos acostumbrado a estar felices cuando tenemos abundancia
Culturalmente, hemos creído que para pasar una navidad feliz debemos tener todo esto en la mesa. Eso no es cierto. Cuando nació Jesús, fue la primera navidad y era una época de mucha pobreza y persecución. Eran tiempos difíciles, sobre todo para los padres de Jesús, María y José. Esa noche de su nacimiento no hubo hallacas, pernil, ensalada, torta negra, uvas, vino, pan de jamón, nueces y avellanas.
Tampoco hubo estrenos ni fotos subidas en las redes sociales con la mejor ropa, pero sí hubo alabanza y cantos gloriosos de parte de los ángeles del cielo y pastores porque había nacido el prometido para salvarnos de la muerte eterna y el pecado. Esta fue la primera y gran navidad. Debemos tomar este ejemplo original de la verdadera navidad. Te pregunto ¿es eso lo que habrá en tu hogar en esta fecha? Porque si eso es lo que tienes para esta navidad, adoración, alabanza y agradecimiento, entonces te puedo decir que pasarás la navidad más feliz de tu vida. Coméntanos abajo cómo pasarás tu navidad con poco presupuesto.
Toma en cuenta que:
☆ Para pasar una navidad feliz no necesitamos tener grandes lujos, mucha gente y comida abundante.
☆ De lo poco que tenemos, compartamos con alegría y veremos cómo Dios nos multiplica.
☆ La verdadera navidad feliz se pasa con quienes adoramos al Salvador en un mismo corazón.
☆ Aunque no haya cosas materiales en nuestra navidad, lo que no debe faltar es la alegría de saber que Cristo reina en nuestro corazón y nos ha dado regalos celestiales preciosos.
☆ Sí Dios nos provee alimento en la mesa, adorémosle, seamos agradecidos y exaltémosle, pero que esto no cambie el verdadero significado de la navidad que es tener a Cristo.
☆ Celebremos, adoremos, cantemos, y gocemos en esta navidad porque nació nuestro Salvador y no porque tenemos alimento, ropa y juguetes. Que el centro de todo sea Él.
☆ Seamos humildes en esta navidad bendiciendo a los demás con lo que Dios nos ha provisto.
☆ Invitemos a otros a nuestro hogar para que celebremos el verdadero significado de la navidad.
☆ Recordemos que no necesitamos tener grandes cosas en esta navidad para pasarla bien, basta con tener a Cristo como la única y verdadera adoración y motivo para estar felices.
☆ Transmitamos a nuestros hijos lo que significa la verdadera navidad. Usemos videos, la biblia, canciones, y otros recursos para mostrarles cómo fue la primera navidad.
Si tienes poco dinero y piensas que no te alcanzará para nada, no te afanes, ponlo en las manos de Dios y Él puede hacer cosas especiales. Asegúrate de tener un corazón agradecido y que desee compartir lo poco que tienes en esta navidad. Cuando de lo poco que tenemos, damos sin mezquindad, Dios lo multiplica. Vestigios en el Corazón anhela que pases una hermosa navidad alabando a Dios y recordando su amor por ti.
No menosprecies el nacimiento del Salvador, pues es el centro de la navidad. Nació, vivió y murió por ti, permite que nazca hoy en tu corazón. Dile estas sencillas palabras:
Puedes orar de esta manera
♡ Cristo, reconozco que sin ti la navidad no tiene sentido. Tú eres el verdadero significado de la navidad. Quiero que nazcas hoy en mi corazón y vivas por siempre en mí para celebrar las mejores navidades de mi vida de ahora en adelante.
Yamileth de Bonilla, es Periodista de profesión, Asesora Editorial de ASIGEO Venezuela, Escritora y Editora de Vestigios en el Corazón y esposa del Pastor Cesar Bonilla, miembro del Equipo Pastoral de la Iglesia Evangélica «El Buen Pastor» de Carúpano | R5
“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!” (Gá. 4:4-6).
En momentos en donde todo parece acabarse o cuando no hay manera de seguir adelante, ¿a quién acudes? ¿dónde te refugias? Todos responden de alguna manera en momentos de dificultad o incertidumbre. Nadie se queda impávido. Unos confían en lo que tienen o pueden hacer. Otros confían en ellos mismos. Sin embargo, hay otros que por la gracia de Dios se desploman en entera humildad buscando a Dios como el único capaz de sostener su corazón y como la única fuente de seguridad.
Por años las promesas de Dios han sostenido a miles de creyentes en toda circunstancia y a pesar de las circunstancias. Pero ¿por qué son confiables las promesas de Dios? Porque todo lo que Dios promete está relacionado con quién es él. Entonces, solo será posible confiar en las promesas de Dios si conoces quién es Dios. No hay atajos. Solo haciendo eso podrás soltar toda falsa esperanza y deleite fuera de Dios, para aferrarte a toda verdadera promesa de Dios que te llevará a confiar en Dios.
La verdad
El apóstol Pablo escribe su carta “a las iglesias de Galacia” (Gá. 1:1) —lo que hoy se conoce como Turquía—, en donde se encontraban las ciudades que él visitó en su primer viaje misionero (Hch. 13–14). Estas iglesias, al pasar del tiempo, se vieron afectadas por falsas enseñanzas. Por eso Pabloconsidera necesario recordarles el corazón del evangelio, la obra perfecta de Cristo. Pablo hace esto entendiendo que la Biblia presenta el plan de Dios para que su nombre sea glorificado trayendo salvación por medio de su Hijo y adoptando a muchas personas para que sean perdonadas y llenas del amor de Dios a través del Espíritu Santo (Ro. 5:5).
Al leer la Biblia aprendes acerca de cómo Dios es fiel y poderoso para cumplir lo prometido. Él nunca faltó a su palabra y siempre cumplió todo lo que prometió. Esto es muy importante para ti, en especial cuando te encuentres en situaciones de aflicción. En esos momentos, debes recordar que tu Dios es fiel a sus promesas. No dudes nunca de la verdad de su palabra.
La confianza
Quizás alguien se pregunte si Dios puede cambiar o alterar sus promesas. Eso sucedió en el tiempo en que Pablo escribió Gálatas. Las iglesias de Galacia estaban siendo estorbadas en su carrera (Gá. 5:7) porque estaban siendo enseñadas que tenían que circuncidarse y mantener la ley para ser hijos de Dios. Por eso Pablo buscaba aclarar que estaban ahora bajo un nuevo pacto.
Dios no había cambiado o alterado su plan. No podían ni debían volver atrás porque Dios no lo había hecho tampoco. Las promesas de Dios son fieles porque Dios es fiel. A diferencia de los hombres, él nunca rompe sus promesas. Nunca se da por vencido ni necesita ayuda para cumplir. Nunca abandonará sus pactos ni a las personas con las que ha pactado.
Por esa razón, Pablo afirmó lo siguiente: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que [recibieras] la adopción de [hijo]” (4:4-5). Este es el cumplimiento de Dios a su promesa de Génesis 3:15. Dios levantaría y cuidaría al descendiente de Eva que haría guerra con la serpiente y la vencería. Dios revelaría a la simiente (3:16) que vendría para asegurar el cumplimiento y disfrute de las promesas que traería el nuevo pacto (Jer. 31:31-34). Fue Cristo quien trajo ese nuevo pacto y sus bendiciones.
Él da a sus hijos un nuevo corazón, perdonándolos una vez y para siempre por la obra sustitutiva de Cristo. Por eso, Dios no se acordará más de tus pecados. ¡Qué Dios más glorioso y qué promesas más gloriosas!
La certeza y garantía
Eres heredero de Dios en Cristo. Por eso Pablo dice lo siguiente en 2 Corintios 1:20: “Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios. Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones”. Esta es la razón por la que puedes aferrarte al Dios de promesas: Cristo te compró para hacerte cada vez más como él para su gloria. Además, te ha sellado con su Espíritu como garantía de lo que hará.
Dios te recuerda que, a pesar de tu situación, él ha prometido obrar en ti y estar contigo. Por eso, la base de tu confianza es que Dios obra todo para bien porque Cristo te ha hecho suyo por su amor para que ahora vivas para él por medio de la fe (Gá. 2:20).
En momentos de dificultad y prueba recuerda que el Padre celestial no te ha dejado solo. Él “envió a [tu corazón] el Espíritu [Santo], el cual clama: ¡Abba! ¡Padre!” (4:7). Lo mismo enfatiza Pablo en Romanos 8:15-16, 26-27: los sufrimientos de este tiempo, ya sea por medio de enfermedades, personas difíciles o tiempos de ansiedad, no deben abrumarte ni abatirte porque tienes al Espíritu Santo que “intercede por [ti]… conforme a la voluntad de Dios”.
En pruebas y dificultades, y en todo tiempo, recuerda que eres su hijo por los méritos de Jesucristo. El Espíritu Santo que mora en ti “[dará] testimonio a [tu] espíritu, de que [eres hijo] de Dios” (Ro. 8:16) y te recordará que Dios es fiel.
Para reflexionar
Puedes confiar en Dios. Él nunca ha fallado ni ha cambiado de opinión. Él envió a su Hijo para darte vida, haciéndote su heredero y poniendo su Espíritu en ti como garantía de tu redención.
Nota del Editor:Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado porEditorial Bautista Independiente| Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursosaquí
En Ti Confiaré En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.
3 maneras de enseñarle el evangelio a tus hijos | por Josué Ortiz
El tráfico en la Ciudad de México puede ser abrumador. Cuando estás en el auto, atrapado en tu asiento y atado con tu cinturón de seguridad, no te queda más que mirar con resignación el camino que te queda por delante.
Fue en una de esas ocasiones en la que el evangelio del Señor Jesús brilló al interior de nuestro auto. Nuestros hijos, de edad 7 y 5, ahuyentan el aburrimiento con música. Soy como el disyóquey de nuestra familia, y me pidieron algún canto. El Señor me trajo a la mente una canción que no habíamos escuchado por ya varios meses, tal vez más de un año. Una que reunía varios textos bíblicos y tenía como base Romanos 8:1, donde Pablo emocionadamente anuncia una de las proclamaciones más importantes de la fe cristiana:
«Por tanto, ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús».
Niños pequeños, preguntas grandes
Inmediatamente después de que comenzó la canción, las preguntas comenzaron a llover.
¿Qué significa «condenación»? ¿Qué es «estar en Cristo»? ¿Qué significa «sin mancha»? ¿Qué significa «justificado»? ¿Qué quiere decir «culpable»?
Las preguntas llegaban tan rápido que tuve que pausar la canción varias veces. «¡Ponla otra vez papi! ¡Una vez más! ¡Ahora sí, la última!».
El Espíritu Santo de Dios comenzó a hacer Su perfecta, incomparable, magistral, y soberana obra en su corazón. En medio del tráfico. Dentro del auto. Cansados y agobiados. El Espíritu de Dios vio propicio tocar el corazón de mis hijos para abrir sus ojos mediante la explicación del evangelio.
Nuestros hijos necesitan el evangelio tanto como las personas adultas a las que les queremos un día predicar, o alcanzar, o influenciar. Los niños desesperadamente necesitan el evangelio de Cristo Jesús. Uno de los peligros mortales que corren los niños de familias cristianas es creer que son creyentes sin haber realmente sido confrontados con el evangelio.
Así que permíteme darte tres formas en las que podrás cumplir con la labor de darle el evangelio a los niños, ya sean tus hijos, tus estudiantes, o familiares; todos los niños tienen la misma necesidad de arrepentimiento y fe.
Lean la Biblia de forma inductiva
Una de las primeras cosas que mi hija hizo en cuanto aprendió a leer fue leer su Biblia. Pero casi de manera inmediata me dijo: «Papi, no la entiendo». Fue en ese periodo de tiempo que comencé a buscar una manera de leer la Biblia que les fuera didáctica.
No quiero siempre acudir a libros infantiles de historias bíblicas, o a otros recursos que hablan acerca de la Biblia, pero que no son la Biblia. No me malinterpretes, hay excelentes recursos infantiles con excelente calidad teológica que puedo recomendar sin temor alguno. Pero es mi convicción que una familia cristiana necesita leer la Biblia. Y por el bien espiritual de los niños, ellos también necesitan leer las Escrituras, o que alguien se las lea.
La lectura inductiva de la Biblia es algo que hemos hecho en los últimos meses, y ha cambiado nuestras vidas radicalmente. Es algo tan simple que puedes comenzar hoy mismo. En nuestro caso, compramos una Biblia inductiva (en inglés). No es algo del otro mundo, simplemente es una Biblia que tiene triple espacio entre líneas, lo que hace muy sencillo subrayar, marcar, dibujar flechas que apunten hacia otra parte del texto, escribir en los márgenes, incluso hasta dibujar en ella.
Pero si no hablas inglés, o no tienes los recursos para comprar esa Biblia, ¡no te preocupes! Es tan sencillo como descargar porciones de la Biblia a tu computadora y darles doble o triple espacio e imprimirlas. ¡Así de fácil! Comienza con los Evangelios o libros pequeños.
Subraya palabras importantes, marca palabras repetidas, dibuja flechas que conecten ideas con ideas anteriores, haz líneas que conecten los versículos que estás leyendo con versículos anteriores. Explícales a los niños cómo es que Cristo se presenta en ese texto. Háblales de cómo se conecta el evangelio con esa porción bíblica en particular.
Si comienzas con los Evangelios, constantemente verás referencias a las multitudes que le seguían. Muéstrales por qué a pesar de que había multitudes, solo pocos creyeron. Pregúntales qué entienden del evangelio, explícaselos vez tras vez. Enséñales la gracia y misericordia de Dios en el evangelio. Que les quede claro que Cristo murió para salvar y rescatar a todos los que creen en Él (Jn. 3:16). Que lo sepan, que lo entiendan, que lo oigan, y que lo vean ellos mismos en las Escrituras.
Confiesen sus pecados
Cuando Santiago escribe: «Confiésense sus pecados unos a otros» (Stg. 5:16), está hablando de tener un espíritu de comunidad, de transparencia, de responsabilidad los unos por los otros. Pero se ha abandonado esta enseñanza en el ámbito familiar. Nuestros hijos e hijas necesitan escuchar qué es la confesión de pecados. Ellos necesitan ver que aunque tenemos perdón de pecados en Cristo, nuestra naturaleza pecaminosa aún tiene presencia en nuestro diario vivir y afecta nuestra relación con Dios. El pecado nos hace caer, tropezarnos, y alejarnos de Dios.
Los niños necesitan entender la realidad y la necesidad de la confesión de pecados. Necesitan verte y escucharte confesar tus pecados, y necesitan aprender cómo confesar sus propios pecados. Si no ven que a sus padres les duele el pecado a tal grado de confesarlo a Dios, entonces desarrollarán el mismo desinterés por confesar el suyo propio.
Si no confiesan sus pecados, aprenderán a vivir una vida cristiana que se basa solamente en conducta, asistencia a la iglesia, portarse bien. Y no verán que el cristianismo es algo real, vivo, diario, y transparente. Los niños necesitan limpieza de pecados y madurez espiritual de la misma manera que los adultos. Tienen que entender que cuando se levantan de la cama cuando les dijiste que no se levantaran, o cuando no limpian su habitación, o cuando se pelean entre sí, o mienten, o gritan, es debido al pecado que hay en ellos. Tienen que decir junto con Pablo: «Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo la ley de que el mal está presente en mí» (Ro. 7:21).
La confesión de pecados es una excelente manera de presentarles el evangelio todos los días. La confesión no es para uso en caso de emergencia, sino más bien una manera en la que nuestros niños podrán ver la gracia de Dios, Su preciosa misericordia, y Su profundo e incondicional perdón. No inhibas a tus hijos de tener una relación personal con Dios al no mostrarles de qué se trata la confesión de pecados.
Escuchen música doctrinal
Mientras que el evangelio se presenta por medio de las Escrituras, la música que es rica en doctrina y teología de salvación es una gran herramienta para que nuestros niños sean expuestos a la verdad del evangelio. Los niños necesitan escuchar el evangelio en la música para que su corazón memorice las verdades de Cristo, Su cruz, Su muerte, Su resurrección, Su glorificación, Su poder para perdonar pecados.
Así que ten discernimiento en la música que tus hijos escuchan. Ten sensibilidad en poner música en el auto que sea de edificación para tu familia. Detén la música para explicar términos importantes. Enfatiza ciertas verdades doctrinales que la canción esté marcando. Es crucial que les ayudes a desarrollar un oído crítico que evalúe y disfrute las verdades teológicas en la música que escuchan. Es una bendición escuchar a los niños cantar de la muerte de Cristo, de Su propiciación por nuestros pecados, de la Trinidad, o de alguna otra doctrina bíblica. Es precisamente lo que Pablo pide a los creyentes en Colosas cuando dice: «Con toda sabiduría enseñándose y amonestándose unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en sus corazones» (Col. 3:16).
Quiero que Dios toque el corazón de mis hijos, de los niños de nuestra iglesia, y los de futuras generaciones. Pero si no somos intencionales en mostrarles el evangelio, habrá una desconexión generacional con el evangelio, y tendrán una pretensión religiosa que no será de gloria para Dios. Sé que hay más recursos y herramientas que puedes usar, pero espero que estas sugerencias te sean de ayuda. Ora para que el Espíritu Santo de Dios obre en los corazones de tus niños y los salve. Pero sé diligente, haz la obra de evangelista, ponte el calzado del evangelio, y lleva las noticias de Cristo a los niños.
Preguntas de reflexión
¿En cuáles pasajes de la Biblia puedes pensar sobre la necesidad que tienen nuestros hijos, y todas las personas, del evangelio?
El autor escribe: «Si [nuestros hijos] no confiesan sus pecados, aprenderán a vivir una vida cristiana que se basa solamente en conducta, asistencia a la iglesia, portarse bien». ¿Cuáles son los peligros de vivir una vida cristiana de esa manera? ¿Qué podemos hacer al respecto como padres?
En tus propias palabras, ¿cómo puede ayudarnos la música doctrinal a enseñarles el evangelio a nuestros hijos?
¿De qué maneras podemos incentivar la lectura de la Biblia en nuestros hijos?
Nota del Editor: Este artículo fue tomado del Libro: La crianza, una edición completamente gratis lanzada por los ministerios Coalición por el Evangelio y de Poiema Publicaciones | Usado con permiso.
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¡Cómo han pasado los años! De joven a la vejez, de hijo primera vez, de padre fui muy constante, con mi ejemplo fui estandarte a cuantos yo conocí. A esta edad he llegado por la gracia del Señor y me siento muy feliz. Sirvo a mi Señor Jesús en este cuerpo de ancianos como ahora se le llama, y aunque mi mente me falla y mis fuerzas me abandonan, quiero darle a Él la honra por considerarme fiel y así quiero permanecer hasta que llegue mi hora.1
Uno de los más altos privilegios que un creyente puede tener es servir al Señor en aquello para lo cual fue llamado. Particularmente el servicio al cuerpo de Cristo como anciano es una responsabilidad que nos llena de «temor y temblor» por sus altas exigencias y graves responsabilidades. Aceptarla no es fácil. Por ello admiramos y respetamos a todos aquellos creyentes que han asumido esa responsabilidad y se han mantenido fieles al Señor a lo largo de sus ministerios.
En nuestro caso, somos un grupo de seis ancianos que durante casi una década hemos servidos juntos al Señor en una iglesia local. Ninguno de nosotros pidió que fuese así, ni pensó que sería así. El Señor mismo nos fue convenciendo de la necesidad de unir nuestros esfuerzos y cooperar como equipo en la edificación de la iglesia. Juntos hemos compartido tristezas y alegrías, angustias y sosiegos, derrotas y victorias. Hemos visto una y otra vez la realidad siempre vigente de aquella declaración bíblica:
«Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantara a su compañero; pero ¡ay del solo! Que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante» (Eclesiastés 4:9).
Podemos dedicar las siguientes paginas a compartir todas estas experiencias que juntos hemos vivido y estamos seguro de que ello podría animar los corazones de muchos de nuestros colegas de ministerio. Sin embargo, ese no es nuestro propósito al compartir con ustedes este texto. Mas bien nuestro propósito es mostrar que la voluntad de Dios para la dirección de la iglesia es que un grupo de ancianos calificados bíblicamente la conduzcan bajo la guía del Espíritu Santo. No queremos hablar tanto de nuestra experiencia, la cual consideramos muy gratificante, sino de las consideraciones bíblicas que nos han convencido a lo largo de estos años que Dios estableció un modelo para la conducción del cuerpo de Cristo y que ese modelo puede ser claramente identificado en el Nuevo Testamento.
Nuestra iglesia no tiene ninguna afiliación denominacional asi que no defendemos a ultranza ninguna de las formas clásicas de gobierno eclesial ni estamos comprometidos con ninguna postura particular.2
Hemos tenido la libertad de evaluar a la luz de la Biblia los principios sobre la dirección de la iglesia y de asumir aquello que hemos considerado mas ajustado a los principios divinos.
Queremos también compartir con aquellos colegas de ministerio que ya están funcionando como cuerpo de ancianos algunos principios y estrategias tanto para manejarse como equipo como para conducir la iglesia. Hemos puesto en práctica la mayoría de estas estrategias y hemos comprobado su eficacia. Quizá no todas apliquen a la situación particular de su iglesia, pero al menos puede darle algunas ideas de como ajustarla a su realidad.
Finalmente queremos animar a aquellos colegas que posiblemente aceptan los principios bíblicos expuestos en este texto, pero luchan con la pregunta: ¿cómo puedo aplicarlos en mi propia iglesia? Entendemos perfectamente esta situación. Nosotros la hemos vivido muchas veces y seguramente la seguiremos viviendo en el futuro. Los cambios de paradigmas en la iglesia local son unas de las experiencias más angustiantes para aquellos que estamos convencidos de la necesidad de cambios, pero al mismo tiempo no queremos afectar a ningún creyente. Moverse entre los cambios y la sensibilidad de los creyentes no es fácil. Pero aquellos que dirigimos la iglesia estamos obligados a hacerlo y hacerlo de tal manera que Dios sea glorificado y la iglesia edificada.
Es nuestro anhelo que este texto cumpla estos objetivos descritos anteriormente. Revise estas consideraciones con toda honestidad. Asuma la actitud de los nobles judíos de Berea, quienes escudriñaron con diligencia las Escrituras para confirmar si los mensajes de Pablo eran bíblicos (Hechos 17:11). Examine toda la evidencia con una mente y un corazón abiertos a lo que el Señor quiere mostrarle. Nuestra oración es que aquellos que fuimos llamados a servir al Señor en la conducción de la iglesia escuchemos del «Príncipe de los pastores» las gratas palabras de aprobación por una labor bien cumplida.
Los ancianos de la iglesia «Dios es Amor»
Eduviges Núñez (dif.), Ángel Pereda, Juan Gonzáles, Danny Carpenter, Samuel Marcano, Rodolfo Oliveros.
1 Fragmento de un poema escrito por el hermano Eduvigis Núñez a los 87 años de edad, Eduvigis sirvió como anciano en la iglesia «Dios es Amor» desde el año 1961 hasta 2014, cuando murió a los 96 años.
2 La iglesia evangélica «Dios es Amor» en la ciudad de Maturín, Venezuela, fue fundada en octubre de 1926 por un equipo de misioneros independientes quienes formaron una organización llamada «Orinoco River Mission» que se dedicó exclusivamente a fundar iglesias en el oriente del país. Estos misioneros siguieron las pautas generales de las iglesias congregacionales y fundamentalistas.
Cuando todo a tu alrededor parece desmoronarse, cuando tus esfuerzos no suponen ningún beneficio, y aun aquellos a los que amamos nos dan la espalda, ¿tiene sentido mantener nuestras convicciones? ¿merece la pena perseverar? En un momento de su vida, el mismísimo apóstol Pablo se encontró exactamente ante esa misma tesitura.
En su segunda carta a los corintios, Pablo relata cómo había sido maltratado por causa del evangelio, siendo azotado, encarcelado y perseguido hasta el punto de huir para salvar la vida (1:8; 6:4-5; 11:24-27). Pero este no fue el único desafío que el apóstol tuvo que enfrentar. Los mismos creyentes a los que se había dedicado de manera abnegada son los que ahora cuestionan su llamado, rechazan su enseñanza e incluso lo desprecian por su apariencia física (11:5-7; 12:11-12; 10:10). Y si los ataques enemigos y las descalificaciones de sus propios «hijos espirituales» no fueran suficiente carga, Pablo confiesa estar preocupado también por la salud espiritual de las demás iglesias (11:28).
Pablo hace pública su profunda tristeza (2:4, 10, 13). En cuestión de meses se quedó prácticamente solo y tenía que defender su apostolado ante aquellos que se habían convertido como resultado de su predicación. Pero lo que estaba en juego no era simplemente su reputación o bienestar personal, sino el nombre del Dios que lo había comisionado.
Sin embargo, la actitud del apóstol resulta tremendamente ejemplarizante. ¿Qué es lo que permitió a Pablo perseverar en la adversidad? Una de las grandes lecciones que aprendemos en esta epístola es que la capacidad de resistir tiempos difíciles no se encuentra en nosotros, ni tampoco en otros, sino únicamente en Dios. A pesar de contar
con una trayectoria única en su haber, en el día de la prueba el apóstol no apeló a sus logros, ni tampoco a sus habilidades. La suficiencia de Pablo estaba en Dios (3:5), manifestada particularmente por su palabra, su persona y su poder.
Su palabra
Casi al principio de su discurso, el apóstol realiza una afirmación categórica: «Dios es fiel» (1:18). Muchos creyentes de Corinto le habían fallado. Varios de sus compañeros de ministerio lo habían abandonado. Algunos de los apóstoles lo habían decepcionado. Incluso él mismo reconocía tener razones para avergonzarse. Pablo es consciente de su propia fragilidad. ¡Sólo era un vaso de barro! (4:7).
Sin embargo, Pablo confirma que hay uno del que sí se puede fiar. Y esta confianza encuentra su razón de ser en la Palabra de Dios. Dios es fiel, y siempre cumple con sus compromisos (Nm. 23:19). Dios es fiel, y nunca yerra en sus propósitos (He. 6:17-18). Dios es fiel, y su palabra también lo es (1 P. 1:24-25). Meditar en las promesas de Dios te ayudará a enfrentar el presente con esperanza y valor (4:16-18).
Su persona
La Biblia enseña que la fidelidad es un rasgo distintivo del carácter de Dios. Y este sería argumento suficiente para que deposites en él toda tu confianza. Pero el mismo apóstol aclara que la fidelidad de Dios se ve ratificada de manera singular en la persona de Jesucristo (1:21). Cristo confirma la fidelidad de Dios de forma visible y cuantificable (4:4, 6). En la persona de Cristo se observa a un Dios dispuesto a sacrificar a su amado Hijo, castigándole a él para reconciliar consigo mismo a rebeldes pecadores como tú y como yo (5:14-21).
En la persona de Cristo contemplas la gloria de Dios, y eres progresivamente transformado a su imagen (3:18). Y en la persona de Cristo anticipas lo que Dios hará el día en que también seas resucitado (4:14). Pablo afirma que los creyentes están atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en [sus] cuerpos» (4:8-10).
Recordar lo que Dios ha hecho por medio de Cristo elevará tu mirada hacia lo eterno y te mantendrá firme y seguro en el temor del Señor (7:1).
Su poder
Dios promete cuidar de los suyos, pero además tiene el poder para hacerlo. Sin embargo, igual que Pablo, solo en la medida que reconozcas tu vulnerabilidad llegarás a experimentarlo (12:9). Así como la luz brilla más fuerte cuanto más oscura sea la noche, el poder de Dios se hace más visible cuanto más evidentes son tus flaquezas (11:30). Tu gloria está en tu Señor. Y del mismo modo que los triunfos del pasado no garantizan las victorias del presente, tus vivencias del ayer resultarán poco ventajosas hoy sin el poder capacitador de Dios, un poder concedido únicamente por gracia a los que se apoyan solamente en él. Aquel que se refugia en el Señor reconoce su fragilidad, pero afronta cada situación asentado en la roca inamovible, sabiendo que no existe tormenta capaz de dañarla, ni viento alguno lo suficientemente fuerte como para desplazarla.
La fidelidad de Dios alimenta nuestra confianza, porque «tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos» (5:1). Además, su fidelidad apuntala tu testimonio, pues, a la luz de lo que Cristo ha hecho, procuras «serle [agradable]» (5:9). Por último, su fidelidad amplía tu dependencia, ya que «cuando [eres] débil, entonces [eres] fuerte» (12:10). Por eso, puedes gozarte aun en medio de la prueba, sabiendo que «el Dios de paz y de amor estará [contigo]» (13:11).
Para reflexionar
Agradece a Dios por su fidelidad revelando su Palabra y a Cristo, tu salvador. Él es fiel y poderoso para sostenerte firme a pesar de las tormentas que azoten tu vida. ¡Aférrate a él!
Nota del Editor:Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado porEditorial Bautista Independiente| Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursosaquí
En Ti Confiaré En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.
Título: LA RECOMPENSA PROMETIDA A LOS QUE RESISTEN LA PRUEBA
Autor: Wilmando Hernández
Texto: Santiago 1:12
«Bienaventurado el hombre que soporta la tentación, porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida que Dios ha prometido a los que lo aman».
CONTEXTO TEXTUAL
Santiago hasta este punto ha presentado consejos prácticos para soportar bien las pruebas (1:2-11), mostrando que se puede tener, alegría en las pruebas (1:2-4), sabiduría en medio de la prueba (1:5-8), y en el contexto anterior presenta como debe ser la actitud de dos clases sociales ante la prueba; los pobres y los ricos, indicando a los primeros que deben sentirse orgullosos de lo mucho que valen ante Dios y a los segundos, que deben sentirse feliz cuando Dios los humille, ya que las riquezas son como la flor del campo, es decir, duran muy poco.
INTRODUCCIÓN
El termino «bienaventurado» que se usa en este texto proviene del griego: «makarios», es uno de los adjetivos más usados en las Escrituras para calificar a los hijos de Dios, es el mismo que se usa en las bienaventuranzas de Mateo 5 y de Lucas 6, y es especialmente frecuente en el Evangelio de Lucas, hallándose 7 veces en el libro de Apocalipsis, se traduce como «bienaventurado» en casi todos los pasajes. Así comienza Santiago el versículo 12 del capítulo 1, indicando que es bienaventurado, es decir, dichoso el que soporta la tentación.
A simple vista parece difícil entender, como alguien que tiene que soportar la tentación o atravesar por pruebas, puede calificarse como alguien dichoso, ya que la prueba en si misma es dolorosa, sin embargo, esto sólo es posible entenderlo, cuando descubrimos el resultado final, las ricas bendiciones que se reciben de parte de Dios, cuando se logra alcanzar la victoria en medio de esa prueba.
«Nosotros tenemos por bienaventurados a los que sufren: Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin que le dio el Señor, porque el Señor es muy misericordioso y compasivo». Santiago 5:11
VERDAD CENTRAL
El creyente debe entender que, el que soporta la tentación es bienaventurado porque de Dios recibirá todo lo que el más necesita.
REFLEXIÓN
Santiago inunda los corazones de su audiencia con tan extraordinaria verdad, el hombre a pesar de que tiene que soportar las tentaciones en esta vida, es bienaventurado, porque su victoria está segura en Dios y su recompensa es eterna.
«Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse». Romanos 8:18
1. EL HOMBRE ES BIENAVENTURADO POR SOPORTAR LA TENTACIÓN (V12A)
En este texto la palabra «soportar» proviene del griego «jupomeno» y significa perseverancia bajo una pesada carga, en este caso la tentación o prueba es esa carga pesada que el cristiano debe resistir para ser aprobado. Bien lo dijo Pablo a los corintios:
«No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar». 1Corintios 10:13
Sabiendo esto, podemos descansar en la seguridad de que Dios es quien nos ayudará finalmente a soportar la tentación, resistir la prueba y también proveerá el premio de la vida eterna que ha prometido a los que le aman, pero antes, es necesario ser aprobado.
2. EL HOMBRE DEBE SALIR APROBADO EN LA PRUEBA (V12B)
Esta frase «cuando haya resistido», significa cuando se haya cumplido, en este sentido lo que está queriendo decir el autor es: cuando se haya superado la prueba, fíjese que aquí «la prueba» se traduce del griego dókimos y significa «aprobado», no es el mismo uso que se le da a su plural «pruebas» en el versículo dos (perásmos), en aquel caso se trata de «las pruebas» que Dios permite que lleguen a nuestras vidas para ejercitar nuestra fe.
Pero aquí, dókimos (la prueba), es el mismo termino que usa Pablo cuando le dice a Timoteo:
«Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado (dókimos), como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad». 2Timoteo 2:15
Ser aprobado sólo es posible por la fuerza y ayuda de Dios. Debemos reconocer que sólo Dios se lleva toda la gloria y el mérito por la victoria obtenida. Es necesario entender que la verdadera dicha, el ser realmente bienaventurado, significa: poder contar con Dios en cada prueba, y saber que Él confirma que somos suyos, al ayudarnos a vencer toda cruel tentación.
«Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos». Salmos 84:5
Debemos tener presente que cuando se trata de resistir la prueba, son irrelevantes nuestras capacidades humanas, porque Dios usará de su capacidad divina para ayudarnos a vencer y llevarse toda la gloria, sólo debemos creer en que Él lo hará.
Es menester cuidarnos de no salir reprobados por ceder ante las tentaciones, antes, es necesario que revisemos muy cuidadosamente la fiel práctica de nuestras disciplinas y el uso de nuestras armas espirituales, para que podamos estar fortalecidos para cuando llegue el día malo.
«Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y, habiendo acabado todo, estar firmes». Efesios 6:13
Esta parte me gusta mucho, ya que muchas veces creemos que cuando pasamos por pruebas debemos luchar solos, y realmente no es así, el llamado es a soportar la prueba, y también a salir aprobados, pero esto solo será posible si estamos íntimamente conectados con Dios en nuestra búsqueda de la santificación, y eso implica la práctica de las disciplinas espirituales, puedo mencionar algunas tales como: el ingerir la Biblia y orar como las más importantes, sin embargo todas son necesarias, confesar pecados, ayuno, evangelismo, servicio, e incluso aquellas que involucran la comunión con la iglesia son sumamente importantes.
En mi experiencia hace dos meses con el nacimiento de mi hijo, pude vivir en carne propia, cómo Dios obra de manera sobrenatural a través de Su Pueblo, creer que Dios está con nosotros en todo el proceso, consiste en creer también que el actúa a través de Su Iglesia en medio de la prueba.
3. EL HOMBRE ES RECOMPENSADO POR DIOS (V12C)
Finalmente perseverar implica fidelidad, y esa fidelidad trae una gran recompensa eterna en Dios, es evidente que la corona de vida que menciona Santiago se refiere al premio de la vida eterna que Dios ha prometido para los que perseveran en Él, para los que permanecen fiel.
Santiago usa esta metáfora de la corona para representar esa esperanza que tenemos con Cristo en Dios, y dejar en evidencia que, una de las marcas o distintivo de un cristiano verdadero, es su perseverancia y su fidelidad hacia Dios aun en medio de las pruebas más difíciles. Pablo en su carta a Tito confirma esta promesa de Dios:
«en la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, prometió esta vida desde antes del principio de los siglos». Tito 1:2
Y a los Romanos se los declara de la siguiente manera:
«vida eterna a los que, perseverando en hacer el bien, buscan gloria, honra e inmortalidad». Romanos 2:7
Podemos resumir que los que aman a Dios son aquellos que soportan la tentación y finalmente resisten la prueba o son aprobados. Los que aman a Dios son sus escogidos, y sus escogidos van a vencer con la ayuda de Dios toda cruel tentación y saldrán victoriosos en medio de la prueba. El apóstol Pablo se lo dijo a los Romanos:
«Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados». Romanos 8:28
CONCLUSIÓN
Es un privilegio dado al creyente el tener que ser calificado como bienaventurado, esa palabra nos hace recordar que a pesar de que tengamos que sufrir, el resultado final es glorioso en Dios.
Recuerda, el mayor esfuerzo en nuestro caminar con Cristo, apunta a la premisa de presentarnos aprobados delante de Dios, siendo fieles a Él, aun en medio de las pruebas más difíciles y dolorosas.
Lo más importante es recordar que Dios en su gran misericordia, está con nosotros en todo el proceso de principio a fin.
ORACIÓN
Amado Dios, gracias por recordarme que solo tu eres suficiente en mi vida, pues solo tú puedes proveer la salida para soportar la tentación, además solo tú puedes ayudarme a vencer y salir aprobado con la ayuda de tu Espíritu Santo, y por si fuera poco solo tú puedes ofrecer esa vida eterna que has prometido a los que te aman. Te alabo por tu misericordia y compasión, gracias porque me has enseñado tu verdad y porque puedo amarte gracias a que tú me has amado primero. En el precioso nombre de tu Hijo Jesucristo, amén.
Ing en Informática, esposo de Oriana, padre de Hanielys y Haniel, miembro activo de la Iglesia «La Gloria de Dios», El Tigrito y servidor en ASIGEO, 9Marcas y Pasión por el Evangelio.
¿La tecnología te acerca o desconecta de tu familia? ¿Cuánto tiempo inviertes en el uso de las redes sociales? ¿Se ha convertido esto en un abuso, obsesión o adicción para ti? Al despertar, ¿corres al Smartphone o Pc antes que cualquier otra cosa? Una pregunta más… ¿Crees que le estás dando el uso correcto a las redes sociales y demás herramientas electrónicas? Estemos dispuestos a evaluarnos en cuanto a este tema.
«Yo sentía que estaba perdiendo a mi familia lentamente, y no quería asumir esta realidad. Poco a poco, cada día más, me estaba dejando llevar por el abuso de las redes sociales en su uso, y estaba alejándome emocionalmente de mi entorno familiar» anónimo.
¿Te está pasando lo mismo? Es riesgoso no hacer una pausa con valentía, para desintoxicarnos de la obsesión por las rrss. Ellas saturan. Son muy buenas, excelentes herramientas, pero su uso desequilibrado, puede hacernos caer en terrenos peligrosos.
Saturación
Ellas hacen mucho ruido en nuestra mente y corazón cuando las usamos inadecuadamente. Perdemos el tiempo deslizando los dedos, pasando horas viendo perfiles, intoxicando nuestro corazón con banalidades sin sentido y propósito.
Nos obsesionamos cuando esperamos aprobaciones de los demás, anhelando likes y comentarios a nuestras publicaciones.
Idealizando una vida perfecta, como muchos «la tienen» en sus perfiles.
Esa necesidad de publicar para ser notados, vistos, halagados y aprobados, puede convertirse en un arma de doble filo. La mala administración del tiempo en las herramientas electrónicas, puede estar arrebatando, sigilosamente, nuestro a solas con Dios. Nuestra necesidad de conectarnos y reflexionar a diario con Él.
Conectarnos con Dios, debe ser nuestra prioridad hoy y cada día. La intimidad con Dios, no puede ser echada a un lado ni desplazada por la tecnología.
Permite que la tecnología haga silencio en tu vida, y verás cómo la voz de Dios te guía.
Prioridad
Nada puede destronar a Dios del lugar que ya ocupa en nuestro corazón. Si hoy no nos evaluamos y vemos esto de la adicción a la tecnología como un problema, entonces poco a poco nos hundiremos más. Debemos sincerarnos con Dios, hacer un alto y ver las cosas con los ojos del Espíritu Santo.
Todo mi ser te desea por las noches; por la mañana mi espíritu te busca. Isaías 26:9
Nosotros sabemos, sentimos y vemos cómo se nos va el tiempo usando incorrectamente los medios sociales. Esto trae consecuencias desagradables a nuestros entorno familiar. Reaccionemos. Recapacitar y evaluarnos es de sabios, es de valientes.
Vayamos a la fuente
Permite que Dios te limpie el corazón y la mente de esa saturación tecnológica, pídeselo. Deja que Dios haga silencio, bajando el volumen al ruido que hace en tu corazón la obsesión por los medios electrónicos.
«Le dije a Dios que me guiara a usar adecuadamente las herramientas tecnológicas. Tuve que sincerarme con Él y pedirle que me orientara en cómo debía administrar el tiempo que pasaba sumergido en las rrss. Le rogué que quitara de mí la obsesión, afán y adicción por permanecer todo el día pendiente de ellas» anónimo.
Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios. Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos. No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan. Efesios 5:15-18
Consejos finales
Como seres humanos, tendemos a exceder los límites. Erróneamente, nos inclinamos hacia los excesos y adicciones, pero este tipo de abusos genera graves consecuencias con el pasar del tiempo.
Recuerda que no se trata de conexión o desconexión, pues eso es muy fácil hacerlo.
Se trata de comprender por qué y para qué inviertes tu tiempo en las herramientas tecnológicas.
El punto es que entiendas el propósito que te lleva a usar las rrss y medios electrónicos.
Que logres administrar correctamente tu tiempo, lo cual es muy valioso como para perderlo deslizando banalmente tus dedos; no permitas que uso se convierta en un abuso.
Pide a Dios que te ayude a comprender y asimilar que debes usarlas con sentido, conciencia, dirección y significado.
Yamileth de Bonilla, es Periodista de profesión, Asesora Editorial de ASIGEO Venezuela, Escritora y Editora de Vestigios en el Corazón y esposa del Pastor Cesar Bonilla, miembro del Equipo Pastoral de la Iglesia Evangélica «El Buen Pastor» de Carúpano | R5
Nota del Editor: Este artículo está basado en los apuntes de la Conferencia OnLine, LIDERANDO UNA IGLESIA POST COVID-19, de fecha 13 nov 2020 09:00 PM Buenos Aires, mensaje a cargo del Misionero Carlos Morris.
Cada palabra aquí está cargada de significado:
EVALUACIÓN
Implica determinar el grado de eficiencia y eficacia con que han sido empleados los recursos destinados para alcanzar el objetivo de su labor. La evaluación del desempeño es uno de los cometidos que tenemos que atender.
Como bien se ha observado Dios hace recaer una gran responsabilidad sobre los dirigentes espirituales de nuestras iglesias, bajo quienes ha puesto el cuidado de la grey como hallamos en Hechos 20:28 «Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos para apacentar la iglesia del Señor». Cabe destacar que este mensaje de despedida del apóstol Pablo es el único de los 8 que registra Lucas, dirigido a creyentes, y es precisamente a ancianos. El honor es muy grande pero la responsabilidad es mucho mayor.
Cuando la meta de nuestra labor es clara, entonces puede elegirse la dirección y el camino para llegar allí. Debo saber a dónde quiero llegar para poder evaluar si estoy yendo en la dirección correcta. Al evaluar el panorama actual de la obra del Señor en este y otros países hago la pregunta que hizo Ezequiel (34.5,6) y el Señor «¿Dónde están los pastores?» con el terrible peligro que entraña esa escasez.
VOCACIÓN
Significa a su vez un llamamiento personal dirigido a la conciencia más profunda del individuo y que modifica radicalmente su existencia, no solo en sus condiciones exteriores, sino hasta en el corazón haciendo de él otro hombre. Pero como observó el gran escritor español, José María Martínez, «De la enseña bíblica se desprende que la vocación al ministerio nada tiene que ver con una inclinación meramente humana como la que puede sentir una persona hacia la música, la política o la medicina. No tiene su origen en una tendencia interior, sino en un auténtico llamamiento exterior y superior, procedente de Dios.»
Es por tanto saber cuál es nuestra misión en la vida. La vocación incluye todo aquello que esa persona se ve llamada a hacer, y lo que da sentido a su vida, y jamás conduce a la pereza. Por eso no nos extraña que el apóstol Pablo amonestara a sus lectores en Efesios 4:1 a andar «como es digno de la vocación con que fuisteis llamados». No tiene pues su origen meramente en una tendencia interior, sino en un auténtico llamamiento exterior y superior, procedente de Dios.
ALCANCES DE SU RESPONSABILIDAD
Privilegio y responsabilidad son dos lados de la misma moneda. O, cambiando la imagen. Si Dios escribe la palabra oportunidad en la parte de afuera de la puerta, del otro lado escribe responsabilidad.
Si bien no debemos tener señorío sobre los creyentes, ellos están a nuestro cuidado «cuidando de ellos» (1P.5:2) que en griego significa ejerciendo la supervisión de ellos, como sobreveedores. Esto no elimina la autoridad ordenada por Dios y correctamente administrada en la iglesia local por los ancianos. Esto se aprecia en otro título que les corresponde, el de obispo o sobreveedor.
Recordemos que su tarea principal es la de coordinar todo, asegurando que se realicen las tareas asignadas. Es alguien que ve el cuadro total y como las distintas partes trabajan juntos. Está sobre los demás para poder ver con claridad desde arriba y así servir a los que están bajo ellos. Están involucrados en la vida de los miembros, sin perder de vista los objetivos bíblicos. Se ha observado que buena parte de los problemas sin resolver en la vida de una iglesia local tienen su raíz en un liderazgo deficiente.
Reconociendo pues la inmensa responsabilidad que recae sobre cada anciano de una iglesia, la palabra CUIDADO nos resulta una palabra apropiada para indicar cuáles son sus funciones, recordando que son estrictamente locales al no tener autoridad sobre otras asambleas. De acuerdo con la Palabra de Dios incluyen el:
C-uidar y Velar
Que hallamos en 1Ped.5:2 «Apacentad la grey de Dios…cuidando de ella» y en Heb.13:17 «vuestros pastores …velan por vuestras almas como quienes han de dar cuenta». Se trata del interés nacido del amor que lleva al anciano a preocuparse por el bienestar de los miembros de la congregación, semejante a la del padre por su propia familia.
Pero no solo deben velar como pastores, sino también como centinelas. Deben proteger al rebaño de todo lo que les puede hacer daño. Es que las vejas, y en especial los corderos, son muy vulnerables.
U-rgir, exhortar y apelar
Pablo le mandó a Timoteo «…que instes a tiempo y fuera de tiempo, redarguye, reprende, exhorta son toda paciencia y doctrina» 2Tim.4:2; y a Tito «…exhortar con sana doctrina, y convencer a los que contradicen» (1:9) antes que tener que recurrir a la disciplina en el caso de que no produzca el efecto buscado. Sin embargo, no podemos ignorar que habrá circunstancias cuando la disciplina será necesaria en una iglesia. El Señor describió un proceso para restaurar a alguien que ha cometido una falta, con varias etapas, en Mt.16:15-17. Pero resulta evidente allí que la disciplina es considerada como el último recurso, cuando todo lo anterior ha fallado.
I-nteresarse por el bienestar espiritual de los que están pastoreando
Esto incluye por cierto interceder por cada uno de los miembros- «orando…con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos» (Ef.6:18) Además debe involucrarse apasionadamente, aun pudiendo llegar a las lágrimas como el apóstol lo hizo «…sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas» (Hch.20:19) Se trata de lo que llamamos empatía, aun conectándose con el dolor de esa persona.
D-irigir y gobernar
Pablo nos habla de «Los ancianos que gobiernan bien» (1Tim. 5:17) Esto no implica desde luego controlar, pero si presidir, pero para ello debe ir adelante del rebaño, y lo debe hacer bien. Tanto con la autoridad conferida por el Señor, como por el ejemplo personal. Es que el liderazgo bíblico no depende solo de la capacidad y conocimiento teológico, sino del carácter, la personalidad, y el caminar en el Señor. Además, hay que recordar que es imposible conducir a otros a donde uno mimo no ha llegado, o hablar de lo que nosotros mismos no hemos experimentado. Por ejemplo ¿cómo apelar a la consagración si no lo hemos hecho nosotros antes? ¿O pedir un sacrificio o esfuerzo especial, que nosotros mismos no hemos sido capaces de hacer?
A–pacentar, alimentar y estimular
Como pastores que son de la grey. En las palabras de 1P.5:2 «Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella» Por eso ellos tienen que estar bien nutridos -1Ti.4:6 – en la Palabra, y saber llevar a los que están bajo su cuidado a pastos delicados para que ellos a su vez se alimenten bien y crezcan espiritualmente.
De paso resulta muy significativo que la Biblia llame a los creyentes «ovejas» y no vacunos. La analogía es clara: las ovejas van detrás del pastor, en cambio el vaquero va detrás de los vacunos.
D-efender y ayudar a los débiles y necesitados
Como testificaba Pablo «Os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras de Jesús: más bienaventurado es dar que recibir» Hch.20:35. Debe ser un pilar de fuerza sobre el cual puedan apoyarse. En las palabras de Ro.15:1 «los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles» A pesar de todas las demandas sobre el tiempo de los ancianos es necesario que salgan y visiten los hogares de los creyentes de su congregación para así conocer de cerca sus problemas personales y ver la forma de ayudarles en lo que sea necesario.
O-rientar, instar y guiar
Pues según leemos en Tito 1:9 »Es necesario que …sea retenedor de la palabra fiel para que también pueda exhortar, con sana enseñanza y convencer a los que contradicen», no solo desde el púlpito, sino por medio del consejo personal- «…. enseñaros, públicamente y por las casas» -Hch.20:20. Para hacerlo con eficacia debe conocer y usar bien las Escrituras, como obrero «aprobado» 2Ti.2:15 para orientarles bien, y a su vez enseñarles a poder ellos mismos discernir la voluntad divina en sus vidas.
L-abor involucrada
Según Pablo los creyentes deben reconocer «…a los que trabajan entre vosotros y os presiden en el Señor, y os amonestan» 1Ts. 5:12 – No son figuras decorativas, cumpliendo una misión meramente ceremonial, como algunas monarquías actuales, y su rol no es pasivo sino bien activo – «sin cesar»1Ts.5:17. Si bien deben «adornar la doctrina» como nos dice Tito 2:10, esto no implica evidentemente que deben estar como meros «adornos» sino cumplir un rol bien activo. Que no se diga de ningún anciano lo que dijo un miembro de una congregación: «Él es invisible durante la semana e incomprensible los domingos!».
Como bien se ha afirmado «una visión sin traspiración lleva a la frustración» La palabra empleada significa trabajo y esfuerzo arduo o exhaustivo. Además, es una labor o tarea constante porque la grey necesita atención continua; no limitándose a meramente atender las reuniones o asuntos de la iglesia local, sino trabajar entre los santos, siempre sirviendo en el espíritu de humildad. Por eso el trabajo suyo no es fácil. Por todo ello resulta evidente que esta labor no puede ser llevado a cabo por solo uno o dos ancianos. Se necesita una pluralidad de ancianos bajo el liderazgo del «Príncipe de los pastores». Además, con el paso del tiempo, el retiro. y aún el llamado a la eternidad de alguno de los ancianos, debemos ir preparando a quienes pueden reemplazarlos.
Permítanme un testimonio personal. Después de 23 años como misionero y anciano en una Asamblea en Sevilla España, y consciente de que se acercaba el momento de retirarme, no como misionero, pero sí como anciano, por mi edad, pude hacerlo con tranquilidad y sin cargo de conciencia, porque desde dos años antes había estado realizando un curso especial para ancianos potenciales. De este grupo salieron dos muy prometedores y capacitados alumnos que luego fueron nombrados ancianos, y pude retirarme sin cargo de conciencia. Así se produjo un buen «Traspaso Generacional», que de paso es el título de un libro que Every Day Publications o Publicaciones Cotidianas en Canadá me pidieron escribir, y la Editorial LEC tiene.
U-nidad buscada
En la Iglesia es lo lógico, pero hay veces cuando hay quienes se oponen a alguna de las decisiones que toma el consejo de ancianos. ¿Qué hacer con ellos? Por de pronto las Escrituras nos enseñan los que se conducen en forma insensata deben ser disciplinados como en el caso que se señala en 2Ts.3:14,15 «…amonestadlo como hermano» Pero habitualmente basta encontrarnos con ellos, escucharlos con atención, y si en algo tienen razón, reconocerlo.
Si hay quien viene con alguna queja, y esta es legítima, debemos reconocerlo. Muchos de los que han sido llamados «agentes generadores de problemas» se han disuelto gracias a una razonable transigencia.
Pero en casos más serios, especialmente cuando pretenden causar divisiones, según Tito 3:9-11 deben ser amonestados 2 veces y a la 3ª hay que despedirlos.
A-utoridad delegada
Si hemos sido llamados para esta tarea trascendente, podemos estar seguros que si actuamos en dependencia del «Príncipe de los pastores» y en Su poder, no lo haremos con otros incentivos que no sea de ser «ejemplos de la grey» (1P.5: 2-4). Conscientes que tenemos que siempre rendir cuentas a Él.
Necesitamos siempre recordar la pregunta de Jer. 13:20 «¿Dónde está el rebaño que te fue dado, tu hermosa grey?» y poder decir, como lo hizo el Señor «A los que me diste yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió» (Jn.17:2). Realicemos esa labor como si ya los estuviésemos viendo a Él, sabiendo que El sí nos está viendo, e ir así saboreando por anticipado la:
R-ecompensa futura
La recompensa de los ganadores en los Juegos Olímpicos de aquel entonces eran coronas de hojas de roble o hiedra, que pronto se secaban. En contraste absoluto en aquel día futuro los ancianos fieles recibirán una «corona incorruptible» de valor eterno. A su vez la corona de gloria no significa una corona gloriosa, sino que implica compartir la gloria del Señor.
Estoy seguro de que, con tal aliciente por delante, cada anciano cumplirá su labor tan importante con todo esmero y fidelidad. Recuerda la expresión tan significativa «¿De que vale pensar en el futuro si no afecta mi presente?». Por eso estamos seguros de que el presente nuestro se verá afectado positivamente y animado en forma extraordinaria por esa bienaventurada pero también solemne esperanza que escuchemos de sus labios, «bienaventurado siervo, entra en el gozo de tu Señor».
-Carlos Morris | Misionero y pastor retirado, fundador de Instituto Bíblico Jorge Muller de Buenos Aires, Argentina y el Instituto Bíblico Evangélico de Andalucía, España.
LIDERANDO UNA IGLESIA POST COVID-19 – Sesión 1
Bienvenida Mensaje introductorio – Alexander Strauch – 1 Pedro 5 ¿Somos ancianos bíblicos? Evaluando la vocación pastoral a la luz de la Biblia y de la experiencia. Mensaje – Carlos Morris Tiempo de preguntas Cierre
LIDERANDO UNA IGLESIA POST COVID-19 – Sesión 2
Bienvenida Panel – Moderador: José Telmo Panelistas – Pedro Bu, Gabriel Cejas, Nathan Díaz, Eduardo Nieto y Richard Harknett.
¿Cómo actuamos frente a la pandemia? Evaluando las respuestas.
¿Con qué escenarios nos encontraremos? Evaluando los desafíos.
Hechos 20 Mensaje – Alexander Strauch Tiempo de preguntas en vivo con Alex Strauch Clausura – Nathan Díaz Cierre
Nota del Editor: Lo siguiente es parte del Libro: Paradigmas bíblicos del liderazgo de la iglesia, Guía para el establecimiento de ancianos en la iglesia local (Segunda Edición), escrito por el Cuerpo de ancianos de la Iglesia Evangélica «Dios es Amor» de Maturín, estado Monagas, Venezuela. Enero, 2005 | Revisión, 2018.
PRÓLOGO A LA PRIMERA EDICIÓN
Al pensar en el equipo de ancianos de la Iglesia «Dios es Amor», en Maturín, Venezuela, viene a mi memoria el grupo de líderes de la iglesia de Antioquia de Siria (Hechos 13). Este grupo de hermanos en «Dios es Amor» está compuesto por miembros muy diferentes. Representan varias generaciones, diferentes niveles de entrenamiento «formal» y «no formal», y diferentes culturas. Los hay con muchas décadas de experiencia en el servicio y los hay con menos, pero todos, sin ser muchos y con la mitad de sus miembros menores de cincuenta años, suman casi doscientos años de aprendizaje y experiencia en el servicio a la iglesia.
Algo que me impresiona en Antioquia y Maturín es que la variedad en estos equipos de trabajo no se ve como una desventaja, al contrario, se ve como algo que enriquece a la Iglesia de Señor, a través de su multifacético liderazgo. Este libro, fruto de su reflexión y experiencia desarrolla muy bien los objetivos que se propone y para ello proporciona un estudio serio del texto sagrado, así como abundantes ideas prácticas, las cuales pueden tomarse tal cual se dan, o pueden servir para estimular los pensamientos sobre la realidad particular de cada iglesia.
He conocido a estos consiervos durante casi diez años, por lo tanto sé que sus recomendaciones no salen del escritorio, sino de sus muchas y largas vigilias con el rebaño. Este es un grupo de «ancianos que gobiernan bien».
Me siento muy honrado por la amistad y compañerismo de estos colegas y con gran gozo recomiendo la lectura de este libro. No importa la fase de desarrollo en la que se encuentre, ni el paradigma en el que milite, esta lectura le provocará a la reflexión y le proveerá herramientas útiles para tomar los pasos que le permitan obedecer lo que el Señor le muestre a través de ella.
Manuel Valverde Anciano, Iglesia Bíblica de Guatemala, Guatemala, febrero, 2005
PREFACIO A LA SEGUNDA EDICIÓN
Los cambios siempre afectan a la gente. Algunos hablan de «buenos y malos cambios,» otros de «cambios necesarios e innecesarios,» mientras otros rechazan todo tipo de cambio. Pero hay una conclusión a la cual casi todos los que han estudiado el tema han llegado: el cambio es inevitable.
Muchas cosas han cambiado desde la primera publicación de este libro. Nuestro querido hermano Eduvigis Núñez murió en el año 2014, a la edad de 96. En los últimos años ya no ejercía la función de anciano activo, pero había sido nombrado «anciano vitalicio» por la iglesia que por tantos años sirvió. Su poesía en la introducción del libro sigue siendo un testamento a su fidelidad. El hermano Ángel Pereda también fue nombrado «anciano vitalicio,» y sigue sirviendo al Señor en su amada iglesia en la capacidad que Dios le permite.
Hay cuatro otros cambios en el personal. Nuestro amigo y misionero estadounidense Danny Carpenter, por razones legales, no puede servir como anciano de la iglesia pero sigue trabajando al lado de los actuales ancianos como apoyo en la obra. En noviembre de 2013, el hermano Zabdiel Rivera fue nombrado anciano, después de algún tiempo de entrenamiento y observación.
A pesar de que es el más joven, su ejemplo cristiano, sabiduría y dedicación han servido para confirmar su selección, y la iglesia misma aprobó la decisión. Posteriormente José Díaz fue incorporado en el año 2016, un hombre de buena reputación y una pasión por evangelizar. Por último, el Señor nos envió a Kelvin Laviera de Maracaibo, cuya experiencia en la obra y entrenamiento en la Palabra y la música lo ha hecho un miembro valioso del equipo desde 2017.
Pero hay algo que no ha cambiado: nuestro compromiso con la pluralidad de ancianos para dirigir la iglesia local. Más bien, nuestro continuo estudio de la Palabra de Dios ha ratificado nuestra creencia en el liderazgo bíblico plural. Hemos tenido muchas oportunidades para enseñar esa verdad a otros, dentro y fuera de Venezuela. Y con humildad hemos sabido que la primera edición del libro ha llegado a otros países.
Es por eso que nos encontramos con la necesidad de publicar este libro de nuevo. Cada vez más otras iglesias están llegando a la misma conclusión. Nos es grato ver como muchas iglesias en la Asociación de Iglesias Evangélicas del Oriente (ASIGEO), a la cual pertenece nuestra iglesia, están cambiando al gobierno plural de ancianos, y muchas otras iglesias también.
Muchos de estos hermanos no tienen experiencia trabajando juntos, y están mirándonos como ejemplo y están pidiendo nuestra ayuda. En esta edición hemos visto necesario hacer unas mejoras al texto. Hemos tratado de corregir problemas gramaticales y de sintaxis, además de insertar nueva información en lugares pertinentes. Hemos añadido un capítulo que habla de la organización interna del cuerpo de ancianos. El fin del año 2014 marcó un nuevo descubrimiento para nosotros: la necesidad de definir qué es el cuerpo pastoral, cuál es su misión, cuáles son sus valores y cuáles objetivos debería cumplir.
Otro nuevo capítulo añadimos sobre el entrenamiento para futuros ancianos, algo que tenemos unos años practicando en nuestra iglesia. Creemos que cada cuerpo de ancianos debería preparar hombres que serán la generación de relevo. Esperemos que estos dos capítulos sean de mucha utilidad para usted como lector del libro. Como siempre, nuestro propósito principal es que Dios sea glorificado. A la vez, oramos que su iglesia sea afirmada en el liderazgo que Dios ha levantado según el patrón establecido por él en la Escritura.
Sus consiervos Juan González, Samuel Marcano, Rodolfo Oliveros, Zabdiel Rivera, José Díaz, Kelvin Laviera y Danny Carpenter.