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3 maneras de enseñarle el evangelio a tus hijos

3 maneras de enseñarle el evangelio a tus hijos | por Josué Ortiz

El tráfico en la Ciudad de México puede ser abrumador. Cuando estás en el auto, atrapado en tu asiento y atado con tu cinturón de seguridad, no te queda más que mirar con resignación el camino que te queda por delante.

Fue en una de esas ocasiones en la que el evangelio del Señor Jesús brilló al interior de nuestro auto. Nuestros hijos, de edad 7 y 5, ahuyentan el aburrimiento con música. Soy como el disyóquey de nuestra familia, y me pidieron algún canto. El Señor me trajo a la mente una canción que no habíamos escuchado por ya varios meses, tal vez más de un año. Una que reunía varios textos bíblicos y tenía como base Romanos 8:1, donde Pablo emocionadamente anuncia una de las proclamaciones más importantes de la fe cristiana:

«Por tanto, ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús».

Niños pequeños, preguntas grandes

Inmediatamente después de que comenzó la canción, las preguntas comenzaron a llover.

¿Qué significa «condenación»? ¿Qué es «estar en
Cristo»? ¿Qué significa «sin mancha»? ¿Qué significa
«justificado»? ¿Qué quiere decir «culpable»?

Las preguntas llegaban tan rápido que tuve que pausar la canción varias veces. «¡Ponla otra vez papi! ¡Una vez más! ¡Ahora sí, la última!».

El Espíritu Santo de Dios comenzó a hacer Su perfecta, incomparable, magistral, y soberana obra en su corazón. En medio del tráfico. Dentro del auto. Cansados y agobiados. El Espíritu de Dios vio propicio tocar el corazón de mis hijos para abrir sus ojos mediante la explicación del evangelio.

Nuestros hijos necesitan el evangelio tanto como las personas adultas a las que les queremos un día predicar, o alcanzar, o influenciar. Los niños desesperadamente necesitan el evangelio de Cristo Jesús. Uno de los peligros mortales que corren los niños de familias cristianas es creer que son creyentes sin haber realmente sido confrontados
con el evangelio.

Así que permíteme darte tres formas en las que podrás cumplir con la labor de darle el evangelio a los niños, ya sean tus hijos, tus estudiantes, o familiares; todos los niños tienen la misma necesidad de arrepentimiento y fe.

  1. Lean la Biblia de forma inductiva

Una de las primeras cosas que mi hija hizo en cuanto aprendió a leer fue leer su Biblia. Pero casi de manera inmediata me dijo: «Papi, no la entiendo». Fue en ese periodo de tiempo que comencé a buscar una manera de leer la Biblia que les fuera didáctica.

No quiero siempre acudir a libros infantiles de historias bíblicas, o a otros recursos que hablan acerca de la Biblia, pero que no son la Biblia. No me malinterpretes, hay excelentes recursos infantiles con excelente calidad teológica que puedo recomendar sin temor alguno. Pero es mi convicción que una familia cristiana necesita leer la Biblia. Y por el bien espiritual de los niños, ellos también necesitan leer las Escrituras, o que alguien se las lea.

La lectura inductiva de la Biblia es algo que hemos hecho en los últimos meses, y ha cambiado nuestras vidas radicalmente. Es algo tan simple que puedes comenzar hoy mismo. En nuestro caso, compramos una Biblia inductiva (en inglés). No es algo del otro mundo, simplemente es una Biblia que tiene triple espacio entre líneas, lo que hace muy sencillo subrayar, marcar, dibujar flechas que apunten hacia otra parte del texto, escribir
en los márgenes, incluso hasta dibujar en ella.

Pero si no hablas inglés, o no tienes los recursos para comprar esa Biblia, ¡no te preocupes! Es tan sencillo como descargar porciones de la Biblia a tu computadora y darles doble o triple espacio e imprimirlas. ¡Así de fácil! Comienza con los Evangelios o libros pequeños.

Subraya palabras importantes, marca palabras repetidas, dibuja flechas que conecten ideas con ideas anteriores, haz líneas que conecten los versículos que estás leyendo con versículos anteriores. Explícales a los niños cómo es que Cristo se presenta en ese texto. Háblales de cómo se conecta el evangelio con esa porción bíblica en particular.

Si comienzas con los Evangelios, constantemente verás referencias a las multitudes que le seguían. Muéstrales por qué a pesar de que había multitudes, solo pocos creyeron. Pregúntales qué entienden del evangelio, explícaselos vez tras vez. Enséñales la gracia y misericordia de Dios en el evangelio. Que les quede claro que Cristo murió para salvar y rescatar a todos los que creen en Él (Jn. 3:16). Que lo sepan, que lo entiendan, que lo
oigan, y que lo vean ellos mismos en las Escrituras.

  1. Confiesen sus pecados

Cuando Santiago escribe: «Confiésense sus pecados unos a otros» (Stg. 5:16), está hablando de tener un espíritu de comunidad, de transparencia, de responsabilidad los unos por los otros. Pero se ha abandonado esta enseñanza en el ámbito familiar. Nuestros hijos e hijas necesitan escuchar qué es la confesión de pecados. Ellos necesitan ver que aunque tenemos perdón de pecados en Cristo, nuestra naturaleza pecaminosa aún tiene presencia en nuestro diario vivir y afecta nuestra relación con Dios. El pecado nos hace caer, tropezarnos, y alejarnos de Dios.

Los niños necesitan entender la realidad y la necesidad de la confesión de pecados. Necesitan verte y escucharte confesar tus pecados, y necesitan aprender cómo confesar sus propios pecados. Si no ven que a sus padres les duele el pecado a tal grado de confesarlo a Dios, entonces desarrollarán el mismo desinterés por confesar el suyo propio.

Si no confiesan sus pecados, aprenderán a vivir una vida cristiana que se basa solamente en conducta, asistencia a la iglesia, portarse bien. Y no verán que el cristianismo es algo real, vivo, diario, y transparente. Los niños necesitan limpieza de pecados y madurez espiritual de la misma manera que los adultos. Tienen que entender que cuando se levantan de la cama cuando les dijiste que no se levantaran, o cuando no limpian su habitación, o cuando se pelean entre sí, o mienten, o gritan, es debido al pecado que hay en ellos. Tienen que decir junto con Pablo: «Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo la ley de que el mal está presente en mí» (Ro. 7:21).

La confesión de pecados es una excelente manera de presentarles el evangelio todos los días. La confesión no es para uso en caso de emergencia, sino más bien una manera en la que nuestros niños podrán ver la gracia de Dios, Su preciosa misericordia, y Su profundo e incondicional perdón. No inhibas a tus hijos de tener una relación personal con Dios al no mostrarles de qué se trata la confesión de pecados.

  1. Escuchen música doctrinal

Mientras que el evangelio se presenta por medio de las Escrituras, la música que es rica en doctrina y teología de salvación es una gran herramienta para que nuestros niños sean expuestos a la verdad del evangelio. Los niños necesitan escuchar el evangelio en la música para que su corazón memorice las verdades de Cristo, Su cruz, Su muerte, Su resurrección, Su glorificación, Su poder para perdonar pecados.

Así que ten discernimiento en la música que tus hijos escuchan. Ten sensibilidad en poner música en el auto que sea de edificación para tu familia. Detén la música para explicar términos importantes. Enfatiza ciertas verdades doctrinales que la canción esté marcando. Es crucial que les ayudes a desarrollar un oído crítico que evalúe y disfrute las verdades teológicas en la música que escuchan. Es una bendición escuchar a los niños cantar de la muerte de Cristo, de Su propiciación por nuestros pecados, de la Trinidad, o de alguna otra doctrina bíblica. Es precisamente lo que Pablo pide a los creyentes en Colosas cuando dice: «Con toda sabiduría enseñándose y amonestándose unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en sus corazones» (Col. 3:16).

Quiero que Dios toque el corazón de mis hijos, de los niños de nuestra iglesia, y los de futuras generaciones. Pero si no somos intencionales en mostrarles el evangelio, habrá una desconexión generacional con el evangelio, y tendrán una pretensión religiosa que no será de gloria para Dios. Sé que hay más recursos y herramientas que puedes usar, pero espero que estas sugerencias te sean de ayuda. Ora para que el Espíritu Santo de Dios obre en los corazones de tus niños y los salve. Pero sé diligente, haz la obra de evangelista, ponte el calzado del evangelio, y lleva las noticias de Cristo a los niños.

Preguntas de reflexión

  • ¿En cuáles pasajes de la Biblia puedes pensar sobre la necesidad que tienen nuestros hijos, y todas las personas, del evangelio?
  • El autor escribe: «Si [nuestros hijos] no confiesan sus pecados, aprenderán a vivir una vida cristiana que se basa solamente en conducta, asistencia a la iglesia, portarse bien». ¿Cuáles son los peligros de vivir una vida cristiana de esa manera? ¿Qué podemos hacer al respecto como padres?
  • En tus propias palabras, ¿cómo puede ayudarnos la música doctrinal a enseñarles el evangelio a nuestros hijos?
  • ¿De qué maneras podemos incentivar la lectura de la Biblia en nuestros hijos?

Nota del Editor: Este artículo fue tomado del Libro: La crianza, una edición completamente gratis lanzada por los ministerios Coalición por el Evangelio y de Poiema Publicaciones | Usado con permiso.

Puedes descargar el libro completo haciendo clic aquí

Paradigmas bíblicos del liderazgo de la iglesia | Introducción

INTRODUCCIÓN (Original)

¡Cómo han pasado los años!
De joven a la vejez,
de hijo primera vez,
de padre fui muy constante,
con mi ejemplo fui estandarte
a cuantos yo conocí.
A esta edad he llegado
por la gracia del Señor
y me siento muy feliz.
Sirvo a mi Señor Jesús
en este cuerpo de ancianos
como ahora se le llama,
y aunque mi mente me falla
y mis fuerzas me abandonan,
quiero darle a Él la honra
por considerarme fiel
y así quiero permanecer
hasta que llegue mi hora.1

Uno de los más altos privilegios que un creyente puede tener es servir al Señor en aquello para lo cual fue llamado. Particularmente el servicio al cuerpo de Cristo como anciano es una responsabilidad que nos llena de «temor y temblor» por sus altas exigencias y graves responsabilidades. Aceptarla no es fácil. Por ello admiramos y respetamos a todos aquellos creyentes que han asumido esa responsabilidad y se han mantenido fieles al Señor a lo largo de sus ministerios.

En nuestro caso, somos un grupo de seis ancianos que durante casi una década hemos servidos juntos al Señor en una iglesia local. Ninguno de nosotros pidió que fuese así, ni pensó que sería así. El Señor mismo nos fue convenciendo de la necesidad de unir nuestros esfuerzos y cooperar como equipo en la edificación de la iglesia. Juntos hemos compartido tristezas y alegrías, angustias y sosiegos, derrotas y victorias. Hemos visto una y otra vez la realidad siempre vigente de aquella declaración bíblica:

«Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantara a su compañero; pero ¡ay del solo! Que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante» (Eclesiastés 4:9).

Podemos dedicar las siguientes paginas a compartir todas estas experiencias que juntos hemos vivido y estamos seguro de que ello podría animar los corazones de muchos de nuestros colegas de ministerio. Sin embargo, ese no es nuestro propósito al compartir con ustedes este texto. Mas bien nuestro propósito es mostrar que la voluntad de Dios para la dirección de la iglesia es que un grupo de ancianos calificados bíblicamente la conduzcan bajo la guía del Espíritu Santo. No queremos hablar tanto de nuestra experiencia, la cual consideramos muy gratificante, sino de las consideraciones bíblicas que nos han convencido a lo largo de estos años que Dios estableció un modelo para la conducción del cuerpo de Cristo y que ese modelo puede ser claramente identificado en el Nuevo Testamento.

Nuestra iglesia no tiene ninguna afiliación denominacional asi que no defendemos a ultranza ninguna de las formas clásicas de gobierno eclesial ni estamos comprometidos con ninguna postura particular.2

Hemos tenido la libertad de evaluar a la luz de la Biblia los principios sobre la dirección de la iglesia y de asumir aquello que hemos considerado mas ajustado a los principios divinos.

Queremos también compartir con aquellos colegas de ministerio que ya están funcionando como cuerpo de ancianos algunos principios y estrategias tanto para manejarse como equipo como para conducir la iglesia. Hemos puesto en práctica la mayoría de estas estrategias y hemos comprobado su eficacia. Quizá no todas apliquen a la situación particular de su iglesia, pero al menos puede darle algunas ideas de como ajustarla a su realidad.

Finalmente queremos animar a aquellos colegas que posiblemente aceptan los principios bíblicos expuestos en este texto, pero luchan con la pregunta: ¿cómo puedo aplicarlos en mi propia iglesia? Entendemos perfectamente esta situación. Nosotros la hemos vivido muchas veces y seguramente la seguiremos viviendo en el futuro. Los cambios de paradigmas en la iglesia local son unas de las experiencias más angustiantes para aquellos que estamos convencidos de la necesidad de cambios, pero al mismo tiempo no queremos afectar a ningún creyente. Moverse entre los cambios y la sensibilidad de los creyentes no es fácil. Pero aquellos que dirigimos la iglesia estamos obligados a hacerlo y hacerlo de tal manera que Dios sea glorificado y la iglesia edificada.

Es nuestro anhelo que este texto cumpla estos objetivos descritos anteriormente. Revise estas consideraciones con toda honestidad. Asuma la actitud de los nobles judíos de Berea, quienes escudriñaron con diligencia las Escrituras para confirmar si los mensajes de Pablo eran bíblicos (Hechos 17:11). Examine toda la evidencia con una mente y un corazón abiertos a lo que el Señor quiere mostrarle. Nuestra oración es que aquellos que fuimos llamados a servir al Señor en la conducción de la iglesia escuchemos del «Príncipe de los pastores» las gratas palabras de aprobación por una labor bien cumplida.

Los ancianos de la iglesia «Dios es Amor»

Eduviges Núñez (dif.), Ángel Pereda, Juan Gonzáles, Danny Carpenter, Samuel Marcano, Rodolfo Oliveros.


1 Fragmento de un poema escrito por el hermano Eduvigis Núñez a los 87 años de edad, Eduvigis sirvió como anciano en la iglesia «Dios es Amor» desde el año 1961 hasta 2014, cuando murió a los 96 años.

2 La iglesia evangélica «Dios es Amor» en la ciudad de Maturín, Venezuela, fue fundada en octubre de 1926 por un equipo de misioneros independientes quienes formaron una organización llamada «Orinoco River Mission» que se dedicó exclusivamente a fundar iglesias en el oriente del país. Estos misioneros siguieron las pautas generales de las iglesias congregacionales y fundamentalistas.

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Devocional «En ti confiaré» | 2 Corintios

2 Corintios | por Heber Torres

«Dios es fiel» (2 Co. 1:18).

Cuando todo a tu alrededor parece desmoronarse, cuando tus esfuerzos no suponen ningún beneficio, y aun aquellos a los que amamos nos dan la espalda, ¿tiene sentido mantener nuestras convicciones? ¿merece la pena perseverar? En un momento de su vida, el mismísimo apóstol Pablo se encontró exactamente ante esa misma tesitura.

En su segunda carta a los corintios, Pablo relata cómo había sido maltratado por causa del evangelio, siendo azotado, encarcelado y perseguido hasta el punto de huir para salvar la vida (1:8; 6:4-5; 11:24-27). Pero este no fue el único desafío que el apóstol tuvo que enfrentar. Los mismos creyentes a los que se había dedicado de manera abnegada son los que ahora cuestionan su llamado, rechazan su enseñanza e incluso lo desprecian por su apariencia física (11:5-7; 12:11-12; 10:10). Y si los ataques enemigos y las descalificaciones de sus propios «hijos espirituales» no fueran suficiente carga, Pablo confiesa estar preocupado también por la salud espiritual de las demás iglesias (11:28).

Pablo hace pública su profunda tristeza (2:4, 10, 13). En cuestión de meses se quedó prácticamente solo y tenía que defender su apostolado ante aquellos que se habían convertido como resultado de su predicación. Pero lo que estaba en juego no era simplemente su reputación o bienestar personal, sino el nombre del Dios que lo había comisionado.

Sin embargo, la actitud del apóstol resulta tremendamente ejemplarizante. ¿Qué es lo que permitió a Pablo perseverar en la adversidad? Una de las grandes lecciones que aprendemos en esta epístola es que la capacidad de resistir tiempos difíciles no se encuentra en nosotros, ni tampoco en otros, sino únicamente en Dios. A pesar de contar

con una trayectoria única en su haber, en el día de la prueba el apóstol no apeló a sus logros, ni tampoco a sus habilidades. La suficiencia de Pablo estaba en Dios (3:5), manifestada particularmente por su palabra, su persona y su poder.

Su palabra

Casi al principio de su discurso, el apóstol realiza una afirmación categórica: «Dios es fiel» (1:18). Muchos creyentes de Corinto le habían fallado. Varios de sus compañeros de ministerio lo habían abandonado. Algunos de los apóstoles lo habían decepcionado. Incluso él mismo reconocía tener razones para avergonzarse. Pablo es consciente de su propia fragilidad. ¡Sólo era un vaso de barro! (4:7).

Sin embargo, Pablo confirma que hay uno del que sí se puede fiar. Y esta confianza encuentra su razón de ser en la Palabra de Dios. Dios es fiel, y siempre cumple con sus compromisos (Nm. 23:19). Dios es fiel, y nunca yerra en sus propósitos (He. 6:17-18). Dios es fiel, y su palabra también lo es (1 P. 1:24-25). Meditar en las promesas de Dios te ayudará a enfrentar el presente con esperanza y valor (4:16-18).

Su persona

La Biblia enseña que la fidelidad es un rasgo distintivo del carácter de Dios. Y este sería argumento suficiente para que deposites en él toda tu confianza. Pero el mismo apóstol aclara que la fidelidad de Dios se ve ratificada de manera singular en la persona de Jesucristo (1:21). Cristo confirma la fidelidad de Dios de forma visible y cuantificable (4:4, 6). En la persona de Cristo se observa a un Dios dispuesto a sacrificar a su amado Hijo, castigándole a él para reconciliar consigo mismo a rebeldes pecadores como tú y como yo (5:14-21).

En la persona de Cristo contemplas la gloria de Dios, y eres progresivamente transformado a su imagen (3:18). Y en la persona de Cristo anticipas lo que Dios hará el día en que también seas resucitado (4:14). Pablo afirma que los creyentes están atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en [sus] cuerpos» (4:8-10).

Recordar lo que Dios ha hecho por medio de Cristo elevará tu mirada hacia lo eterno y te mantendrá firme y seguro en el temor del Señor (7:1).

Su poder

Dios promete cuidar de los suyos, pero además tiene el poder para hacerlo. Sin embargo, igual que Pablo, solo en la medida que reconozcas tu vulnerabilidad llegarás a experimentarlo (12:9). Así como la luz brilla más fuerte cuanto más oscura sea la noche, el poder de Dios se hace más visible cuanto más evidentes son tus flaquezas (11:30). Tu gloria está en tu Señor. Y del mismo modo que los triunfos del pasado no garantizan las victorias del presente, tus vivencias del ayer resultarán poco ventajosas hoy sin el poder capacitador de Dios, un poder concedido únicamente por gracia a los que se apoyan solamente en él. Aquel que se refugia en el Señor reconoce su fragilidad, pero afronta cada situación asentado en la roca inamovible, sabiendo que no existe tormenta capaz de dañarla, ni viento alguno lo suficientemente fuerte como para desplazarla.

La fidelidad de Dios alimenta nuestra confianza, porque «tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos» (5:1). Además, su fidelidad apuntala tu testimonio, pues, a la luz de lo que Cristo ha hecho, procuras «serle [agradable]» (5:9). Por último, su fidelidad amplía tu dependencia, ya que «cuando [eres] débil, entonces [eres] fuerte» (12:10). Por eso, puedes gozarte aun en medio de la prueba, sabiendo que «el Dios de paz y de amor estará [contigo]» (13:11).

Para reflexionar

Agradece a Dios por su fidelidad revelando su Palabra y a Cristo, tu salvador. Él es fiel y poderoso para sostenerte firme a pesar de las tormentas que azoten tu vida. ¡Aférrate a él!


Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí

En Ti Confiaré
En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.

La recompensa prometida a los que resisten la prueba

Devocional Semanal (Coordinación Regional ASIGEO R6 Z2) 21112020

Título: LA RECOMPENSA PROMETIDA A LOS QUE RESISTEN LA PRUEBA

Autor: Wilmando Hernández

Texto: Santiago 1:12

«Bienaventurado el hombre que soporta la tentación, porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida que Dios ha prometido a los que lo aman».

CONTEXTO TEXTUAL

Santiago hasta este punto ha presentado consejos prácticos para soportar bien las pruebas (1:2-11), mostrando que se puede tener, alegría en las pruebas (1:2-4), sabiduría en medio de la prueba (1:5-8), y en el contexto anterior presenta como debe ser la actitud de dos clases sociales ante la prueba; los pobres y los ricos, indicando a los primeros que deben sentirse orgullosos de lo mucho que valen ante Dios y a los segundos, que deben sentirse feliz cuando Dios los humille, ya que las riquezas son como la flor del campo, es decir, duran muy poco.

INTRODUCCIÓN

El termino «bienaventurado» que se usa en este texto proviene del griego: «makarios», es uno de los adjetivos más usados en las Escrituras para calificar a los hijos de Dios, es el mismo que se usa en las bienaventuranzas de Mateo 5 y de Lucas 6, y es especialmente frecuente en el Evangelio de Lucas, hallándose 7 veces en el libro de Apocalipsis, se traduce como «bienaventurado» en casi todos los pasajes. Así comienza Santiago el versículo 12 del capítulo 1, indicando que es bienaventurado, es decir, dichoso el que soporta la tentación.

A simple vista parece difícil entender, como alguien que tiene que soportar la tentación o atravesar por pruebas, puede calificarse como alguien dichoso, ya que la prueba en si misma es dolorosa, sin embargo, esto sólo es posible entenderlo, cuando descubrimos el resultado final, las ricas bendiciones que se reciben de parte de Dios, cuando se logra alcanzar la victoria en medio de esa prueba.

«Nosotros tenemos por bienaventurados a los que sufren: Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin que le dio el Señor, porque el Señor es muy misericordioso y compasivo». Santiago 5:11

VERDAD CENTRAL

El creyente debe entender que, el que soporta la tentación es bienaventurado porque de Dios recibirá todo lo que el más necesita.

REFLEXIÓN

Santiago inunda los corazones de su audiencia con tan extraordinaria verdad, el hombre a pesar de que tiene que soportar las tentaciones en esta vida, es bienaventurado, porque su victoria está segura en Dios y su recompensa es eterna.

«Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse». Romanos 8:18

1. EL HOMBRE ES BIENAVENTURADO POR SOPORTAR LA TENTACIÓN (V12A)

En este texto la palabra «soportar» proviene del griego «jupomeno» y significa perseverancia bajo una pesada carga, en este caso la tentación o prueba es esa carga pesada que el cristiano debe resistir para ser aprobado. Bien lo dijo Pablo a los corintios:

«No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar». 1Corintios 10:13

Sabiendo esto, podemos descansar en la seguridad de que Dios es quien nos ayudará finalmente a soportar la tentación, resistir la prueba y también proveerá el premio de la vida eterna que ha prometido a los que le aman, pero antes, es necesario ser aprobado.

2. EL HOMBRE DEBE SALIR APROBADO EN LA PRUEBA (V12B)

Esta frase «cuando haya resistido», significa cuando se haya cumplido, en este sentido lo que está queriendo decir el autor es: cuando se haya superado la prueba, fíjese que aquí «la prueba» se traduce del griego dókimos y significa «aprobado», no es el mismo uso que se le da a su plural «pruebas» en el versículo dos (perásmos), en aquel caso se trata de «las pruebas» que Dios permite que lleguen a nuestras vidas para ejercitar nuestra fe.

Pero aquí, dókimos (la prueba), es el mismo termino que usa Pablo cuando le dice a Timoteo:

«Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado (dókimos), como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad». 2Timoteo 2:15

Ser aprobado sólo es posible por la fuerza y ayuda de Dios. Debemos reconocer que sólo Dios se lleva toda la gloria y el mérito por la victoria obtenida. Es necesario entender que la verdadera dicha, el ser realmente bienaventurado, significa: poder contar con Dios en cada prueba, y saber que Él confirma que somos suyos, al ayudarnos a vencer toda cruel tentación.

«Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos». Salmos 84:5

Debemos tener presente que cuando se trata de resistir la prueba, son irrelevantes nuestras capacidades humanas, porque Dios usará de su capacidad divina para ayudarnos a vencer y llevarse toda la gloria, sólo debemos creer en que Él lo hará.

Es menester cuidarnos de no salir reprobados por ceder ante las tentaciones, antes, es necesario que revisemos muy cuidadosamente la fiel práctica de nuestras disciplinas y el uso de nuestras armas espirituales, para que podamos estar fortalecidos para cuando llegue el día malo.

«Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y, habiendo acabado todo, estar firmes». Efesios 6:13

Esta parte me gusta mucho, ya que muchas veces creemos que cuando pasamos por pruebas debemos luchar solos, y realmente no es así, el llamado es a soportar la prueba, y también a salir aprobados, pero esto solo será posible si estamos íntimamente conectados con Dios en nuestra búsqueda de la santificación, y eso implica la práctica de las disciplinas espirituales, puedo mencionar algunas tales como: el ingerir la Biblia y orar como las más importantes, sin embargo todas son necesarias, confesar pecados, ayuno, evangelismo, servicio, e incluso aquellas que involucran la comunión con la iglesia son sumamente importantes.

En mi experiencia hace dos meses con el nacimiento de mi hijo, pude vivir en carne propia, cómo Dios obra de manera sobrenatural a través de Su Pueblo, creer que Dios está con nosotros en todo el proceso, consiste en creer también que el actúa a través de Su Iglesia en medio de la prueba.

3. EL HOMBRE ES RECOMPENSADO POR DIOS (V12C)

Finalmente perseverar implica fidelidad, y esa fidelidad trae una gran recompensa eterna en Dios, es evidente que la corona de vida que menciona Santiago se refiere al premio de la vida eterna que Dios ha prometido para los que perseveran en Él, para los que permanecen fiel.

Santiago usa esta metáfora de la corona para representar esa esperanza que tenemos con Cristo en Dios, y dejar en evidencia que, una de las marcas o distintivo de un cristiano verdadero, es su perseverancia y su fidelidad hacia Dios aun en medio de las pruebas más difíciles. Pablo en su carta a Tito confirma esta promesa de Dios:

«en la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, prometió esta vida desde antes del principio de los siglos». Tito 1:2

Y a los Romanos se los declara de la siguiente manera:

«vida eterna a los que, perseverando en hacer el bien, buscan gloria, honra e inmortalidad». Romanos 2:7

Podemos resumir que los que aman a Dios son aquellos que soportan la tentación y finalmente resisten la prueba o son aprobados. Los que aman a Dios son sus escogidos, y sus escogidos van a vencer con la ayuda de Dios toda cruel tentación y saldrán victoriosos en medio de la prueba. El apóstol Pablo se lo dijo a los Romanos:

«Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados». Romanos 8:28

CONCLUSIÓN

  1. Es un privilegio dado al creyente el tener que ser calificado como bienaventurado, esa palabra nos hace recordar que a pesar de que tengamos que sufrir, el resultado final es glorioso en Dios.
  2. Recuerda, el mayor esfuerzo en nuestro caminar con Cristo, apunta a la premisa de presentarnos aprobados delante de Dios, siendo fieles a Él, aun en medio de las pruebas más difíciles y dolorosas.
  3. Lo más importante es recordar que Dios en su gran misericordia, está con nosotros en todo el proceso de principio a fin.

ORACIÓN

Amado Dios, gracias por recordarme que solo tu eres suficiente en mi vida, pues solo tú puedes proveer la salida para soportar la tentación, además solo tú puedes ayudarme a vencer y salir aprobado con la ayuda de tu Espíritu Santo, y por si fuera poco solo tú puedes ofrecer esa vida eterna que has prometido a los que te aman. Te alabo por tu misericordia y compasión, gracias porque me has enseñado tu verdad y porque puedo amarte gracias a que tú me has amado primero. En el precioso nombre de tu Hijo Jesucristo, amén.

Adicción a la tecnología en tiempos de covid-19

¿La tecnología te acerca o desconecta de tu familia? ¿Cuánto tiempo inviertes en el uso de las redes sociales? ¿Se ha convertido esto en un abuso, obsesión o adicción para ti? Al despertar, ¿corres al Smartphone o Pc antes que cualquier otra cosa? Una pregunta más… ¿Crees que le estás dando el uso correcto a las redes sociales y demás herramientas electrónicas? Estemos dispuestos a evaluarnos en cuanto a este tema.

«Yo sentía que estaba perdiendo a mi familia lentamente, y no quería asumir esta realidad. Poco a poco, cada día más, me estaba dejando llevar por el abuso de las redes sociales en su uso, y estaba alejándome emocionalmente de mi entorno familiar» anónimo.

¿Te está pasando lo mismo? Es riesgoso no hacer una pausa con valentía, para desintoxicarnos de la obsesión por las rrss. Ellas saturan. Son muy buenas, excelentes herramientas, pero su uso desequilibrado, puede hacernos caer en terrenos peligrosos.

Saturación

  • Ellas hacen mucho ruido en nuestra mente y corazón cuando las usamos inadecuadamente. Perdemos el tiempo deslizando los dedos, pasando horas viendo perfiles, intoxicando nuestro corazón con banalidades sin sentido y propósito.
  • Nos obsesionamos cuando esperamos aprobaciones de los demás, anhelando likes y comentarios a nuestras publicaciones.
  • Idealizando una vida perfecta, como muchos «la tienen» en sus perfiles.

Esa necesidad de publicar para ser notados, vistos, halagados y aprobados, puede convertirse en un arma de doble filo. La mala administración del tiempo en las herramientas electrónicas, puede estar arrebatando, sigilosamente, nuestro a solas con Dios. Nuestra necesidad de conectarnos y reflexionar a diario con Él. 

Conectarnos con Dios, debe ser nuestra prioridad hoy y cada día. La intimidad con Dios, no puede ser echada a un lado ni desplazada por la tecnología.

Permite que la tecnología haga silencio en tu vida, y verás cómo la voz de Dios te guía.

Prioridad

Nada puede destronar a Dios del lugar que ya ocupa en nuestro corazón. Si hoy no nos evaluamos y vemos esto de la adicción a la tecnología como un problema, entonces poco a poco nos hundiremos más. Debemos sincerarnos con Dios, hacer un alto y ver las cosas con los ojos del Espíritu Santo. 

Todo mi ser te desea por las noches; por la mañana mi espíritu te busca. Isaías 26:9 

Nosotros sabemos, sentimos y vemos cómo se nos va el tiempo usando incorrectamente los medios sociales. Esto trae consecuencias desagradables a nuestros entorno familiar. Reaccionemos. Recapacitar y evaluarnos es de sabios, es de valientes.

Vayamos a la fuente

Permite que Dios te limpie el corazón y la mente de esa saturación tecnológica, pídeselo. Deja que Dios haga silencio, bajando el volumen al ruido que hace en tu corazón la obsesión por los medios electrónicos. 

«Le dije a Dios que me guiara a usar adecuadamente las herramientas tecnológicas. Tuve que sincerarme con Él y pedirle que me orientara en cómo debía administrar el tiempo que pasaba sumergido en las rrss. Le rogué que quitara de mí la obsesión, afán y adicción por permanecer todo el día pendiente de ellas» anónimo.

Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios. Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos. No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan. Efesios 5:15-18

Consejos finales

Como seres humanos, tendemos a exceder los límites. Erróneamente, nos inclinamos hacia los excesos y adicciones, pero este tipo de abusos genera graves consecuencias con el pasar del tiempo. 

  • Recuerda que no se trata de conexión o desconexión, pues eso es muy fácil hacerlo. 
  • Se trata de comprender por qué y para qué inviertes tu tiempo en las herramientas tecnológicas. 
  • El punto es que entiendas el propósito que te lleva a usar las rrss y medios electrónicos. 
  • Que logres administrar correctamente tu tiempo, lo cual es muy valioso como para perderlo deslizando banalmente tus dedos; no permitas que uso se convierta en un abuso.
  • Pide a Dios que te ayude a comprender y asimilar que debes usarlas con sentido, conciencia, dirección y significado. 

¡Úsalas sabiamente y sin excesos!


Artículo originalmente publicado en el Blog Vestigios en el Corazón

¿Somos ancianos bíblicos? | Evaluando la vocación pastoral a la luz de la biblia y experiencia

Nota del Editor: Este artículo está basado en los apuntes de la Conferencia OnLine, LIDERANDO UNA IGLESIA POST COVID-19, de fecha 13 nov 2020 09:00 PM Buenos Aires, mensaje a cargo del Misionero Carlos Morris.


Cada palabra aquí está cargada de significado:

EVALUACIÓN

Implica determinar el grado de eficiencia y eficacia con que han sido empleados los recursos destinados para alcanzar el objetivo de su labor. La evaluación del desempeño es uno de los cometidos que tenemos que atender.

Como bien se ha observado Dios hace recaer una gran responsabilidad sobre los dirigentes espirituales de nuestras iglesias, bajo quienes ha puesto el cuidado de la grey como hallamos en Hechos 20:28 «Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos para apacentar la iglesia del Señor». Cabe destacar que este mensaje de despedida del apóstol Pablo es el único de los 8 que registra Lucas, dirigido a creyentes, y es precisamente a ancianos. El honor es muy grande pero la responsabilidad es mucho mayor.

Cuando la meta de nuestra labor es clara, entonces puede elegirse la dirección y el camino para llegar allí. Debo saber a dónde quiero llegar para poder evaluar si estoy yendo en la dirección correcta. Al evaluar el panorama actual de la obra del Señor en este y otros países hago la pregunta que hizo Ezequiel (34.5,6) y el Señor «¿Dónde están los pastores?» con el terrible peligro que entraña esa escasez.

VOCACIÓN

Significa a su vez un llamamiento personal dirigido a la conciencia más profunda del individuo y que modifica radicalmente su existencia, no solo en sus condiciones exteriores, sino hasta en el corazón haciendo de él otro hombre. Pero como observó el gran escritor español, José María Martínez, «De la enseña bíblica se desprende que la vocación al ministerio nada tiene que ver con una inclinación meramente humana como la que puede sentir una persona hacia la música, la política o la medicina. No tiene su origen en una tendencia interior, sino en un auténtico llamamiento exterior y superior, procedente de Dios.»

Es por tanto saber cuál es nuestra misión en la vida. La vocación incluye todo aquello que esa persona se ve llamada a hacer, y lo que da sentido a su vida, y jamás conduce a la pereza. Por eso no nos extraña que el apóstol Pablo amonestara a sus lectores en Efesios 4:1 a andar «como es digno de la vocación con que fuisteis llamados». No tiene pues su origen meramente en una tendencia interior, sino en un auténtico llamamiento exterior y superior, procedente de Dios.

ALCANCES DE SU RESPONSABILIDAD

Privilegio y responsabilidad son dos lados de la misma moneda. O, cambiando la imagen. Si Dios escribe la palabra oportunidad en la parte de afuera de la puerta, del otro lado escribe responsabilidad.

Si bien no debemos tener señorío sobre los creyentes, ellos están a nuestro cuidado «cuidando de ellos» (1P.5:2) que en griego significa ejerciendo la supervisión de ellos, como sobreveedores. Esto no elimina la autoridad ordenada por Dios y correctamente administrada en la iglesia local por los ancianos. Esto se aprecia en otro título que les corresponde, el de obispo o sobreveedor.

Recordemos que su tarea principal es la de coordinar todo, asegurando que se realicen las tareas asignadas. Es alguien que ve el cuadro total y como las distintas partes trabajan juntos. Está sobre los demás para poder ver con claridad desde arriba y así servir a los que están bajo ellos. Están involucrados en la vida de los miembros, sin perder de vista los objetivos bíblicos. Se ha observado que buena parte de los problemas sin resolver en la vida de una iglesia local tienen su raíz en un liderazgo deficiente.

Reconociendo pues la inmensa responsabilidad que recae sobre cada anciano de una iglesia, la palabra CUIDADO nos resulta una palabra apropiada para indicar cuáles son sus funciones, recordando que son estrictamente locales al no tener autoridad sobre otras asambleas. De acuerdo con la Palabra de Dios incluyen el:

C-uidar y Velar

Que hallamos en 1Ped.5:2 «Apacentad la grey de Dios…cuidando de ella» y en Heb.13:17 «vuestros pastores …velan por vuestras almas como quienes han de dar cuenta». Se trata del interés nacido del amor que lleva al anciano a preocuparse por el bienestar de los miembros de la congregación, semejante a la del padre por su propia familia.

Pero no solo deben velar como pastores, sino también como centinelas. Deben proteger al rebaño de todo lo que les puede hacer daño. Es que las vejas, y en especial los corderos, son muy vulnerables.

U-rgir, exhortar y apelar

Pablo le mandó a Timoteo «…que instes a tiempo y fuera de tiempo, redarguye, reprende, exhorta son toda paciencia y doctrina» 2Tim.4:2; y a Tito «…exhortar con sana doctrina, y convencer a los que contradicen» (1:9) antes que tener que recurrir a la disciplina en el caso de que no produzca el efecto buscado. Sin embargo, no podemos ignorar que habrá circunstancias cuando la disciplina será necesaria en una iglesia. El Señor describió un proceso para restaurar a alguien que ha cometido una falta, con varias etapas, en Mt.16:15-17. Pero resulta evidente allí que la disciplina es considerada como el último recurso, cuando todo lo anterior ha fallado.

I-nteresarse por el bienestar espiritual de los que están pastoreando

Esto incluye por cierto interceder por cada uno de los miembros- «orando…con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos» (Ef.6:18) Además debe involucrarse apasionadamente, aun pudiendo llegar a las lágrimas como el apóstol lo hizo «…sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas» (Hch.20:19) Se trata de lo que llamamos empatía, aun conectándose con el dolor de esa persona.

D-irigir y gobernar

Pablo nos habla de «Los ancianos que gobiernan bien» (1Tim. 5:17) Esto no implica desde luego controlar, pero si presidir, pero para ello debe ir adelante del rebaño, y lo debe hacer bien. Tanto con la autoridad conferida por el Señor, como por el ejemplo personal. Es que el liderazgo bíblico no depende solo de la capacidad y conocimiento teológico, sino del carácter, la personalidad, y el caminar en el Señor. Además, hay que recordar que es imposible conducir a otros a donde uno mimo no ha llegado, o hablar de lo que nosotros mismos no hemos experimentado. Por ejemplo ¿cómo apelar a la consagración si no lo hemos hecho nosotros antes? ¿O pedir un sacrificio o esfuerzo especial, que nosotros mismos no hemos sido capaces de hacer?

Apacentar, alimentar y estimular

Como pastores que son de la grey. En las palabras de 1P.5:2 «Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella» Por eso ellos tienen que estar bien nutridos -1Ti.4:6 – en la Palabra, y saber llevar a los que están bajo su cuidado a pastos delicados para que ellos a su vez se alimenten bien y crezcan espiritualmente.

De paso resulta muy significativo que la Biblia llame a los creyentes «ovejas» y no vacunos. La analogía es clara: las ovejas van detrás del pastor, en cambio el vaquero va detrás de los vacunos.

D-efender y ayudar a los débiles y necesitados

Como testificaba Pablo «Os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras de Jesús: más bienaventurado es dar que recibir» Hch.20:35. Debe ser un pilar de fuerza sobre el cual puedan apoyarse. En las palabras de Ro.15:1 «los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles» A pesar de todas las demandas sobre el tiempo de los ancianos es necesario que salgan y visiten los hogares de los creyentes de su congregación para así conocer de cerca sus problemas personales y ver la forma de ayudarles en lo que sea necesario.

O-rientar, instar y guiar

Pues según leemos en Tito 1:9 »Es necesario que …sea retenedor de la palabra fiel para que también pueda exhortar, con sana enseñanza y convencer a los que contradicen», no solo desde el púlpito, sino por medio del consejo personal- «…. enseñaros, públicamente y por las casas» -Hch.20:20. Para hacerlo con eficacia debe conocer y usar bien las Escrituras, como obrero «aprobado» 2Ti.2:15 para orientarles bien, y a su vez enseñarles a poder ellos mismos discernir la voluntad divina en sus vidas.

L-abor involucrada

Según Pablo los creyentes deben reconocer «…a los que trabajan entre vosotros y os presiden en el Señor, y os amonestan» 1Ts. 5:12 – No son figuras decorativas, cumpliendo una misión meramente ceremonial, como algunas monarquías actuales, y su rol no es pasivo sino bien activo – «sin cesar»1Ts.5:17. Si bien deben «adornar la doctrina» como nos dice Tito 2:10, esto no implica evidentemente que deben estar como meros «adornos» sino cumplir un rol bien activo. Que no se diga de ningún anciano lo que dijo un miembro de una congregación: «Él es invisible durante la semana e incomprensible los domingos!».

Como bien se ha afirmado «una visión sin traspiración lleva a la frustración» La palabra empleada significa trabajo y esfuerzo arduo o exhaustivo. Además, es una labor o tarea constante porque la grey necesita atención continua; no limitándose a meramente atender las reuniones o asuntos de la iglesia local, sino trabajar entre los santos, siempre sirviendo en el espíritu de humildad. Por eso el trabajo suyo no es fácil. Por todo ello resulta evidente que esta labor no puede ser llevado a cabo por solo uno o dos ancianos. Se necesita una pluralidad de ancianos bajo el liderazgo del «Príncipe de los pastores». Además, con el paso del tiempo, el retiro. y aún el llamado a la eternidad de alguno de los ancianos, debemos ir preparando a quienes pueden reemplazarlos.

Permítanme un testimonio personal. Después de 23 años como misionero y anciano en una Asamblea en Sevilla España, y consciente de que se acercaba el momento de retirarme, no como misionero, pero sí como anciano, por mi edad, pude hacerlo con tranquilidad y sin cargo de conciencia, porque desde dos años antes había estado realizando un curso especial para ancianos potenciales. De este grupo salieron dos muy prometedores y capacitados alumnos que luego fueron nombrados ancianos, y pude retirarme sin cargo de conciencia. Así se produjo un buen «Traspaso Generacional», que de paso es el título de un libro que Every Day Publications o Publicaciones Cotidianas en Canadá me pidieron escribir, y la Editorial LEC tiene.

U-nidad buscada

En la Iglesia es lo lógico, pero hay veces cuando hay quienes se oponen a alguna de las decisiones que toma el consejo de ancianos. ¿Qué hacer con ellos? Por de pronto las Escrituras nos enseñan los que se conducen en forma insensata deben ser disciplinados como en el caso que se señala en 2Ts.3:14,15 «…amonestadlo como hermano» Pero habitualmente basta encontrarnos con ellos, escucharlos con atención, y si en algo tienen razón, reconocerlo.

Si hay quien viene con alguna queja, y esta es legítima, debemos reconocerlo. Muchos de los que han sido llamados «agentes generadores de problemas» se han disuelto gracias a una razonable transigencia.

Pero en casos más serios, especialmente cuando pretenden causar divisiones, según Tito 3:9-11 deben ser amonestados 2 veces y a la 3ª hay que despedirlos.

A-utoridad delegada

Si hemos sido llamados para esta tarea trascendente, podemos estar seguros que si actuamos en dependencia del «Príncipe de los pastores» y en Su poder, no lo haremos con otros incentivos que no sea de ser «ejemplos de la grey» (1P.5: 2-4). Conscientes que tenemos que siempre rendir cuentas a Él.

Necesitamos siempre recordar la pregunta de Jer. 13:20 «¿Dónde está el rebaño que te fue dado, tu hermosa grey?» y poder decir, como lo hizo el Señor «A los que me diste yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió» (Jn.17:2). Realicemos esa labor como si ya los estuviésemos viendo a Él, sabiendo que El sí nos está viendo, e ir así saboreando por anticipado la:

R-ecompensa futura

La recompensa de los ganadores en los Juegos Olímpicos de aquel entonces eran coronas de hojas de roble o hiedra, que pronto se secaban. En contraste absoluto en aquel día futuro los ancianos fieles recibirán una «corona incorruptible» de valor eterno. A su vez la corona de gloria no significa una corona gloriosa, sino que implica compartir la gloria del Señor.

Estoy seguro de que, con tal aliciente por delante, cada anciano cumplirá su labor tan importante con todo esmero y fidelidad. Recuerda la expresión tan significativa «¿De que vale pensar en el futuro si no afecta mi presente?». Por eso estamos seguros de que el presente nuestro se verá afectado positivamente y animado en forma extraordinaria por esa bienaventurada pero también solemne esperanza que escuchemos de sus labios, «bienaventurado siervo, entra en el gozo de tu Señor».


-Carlos Morris | Misionero y pastor retirado, fundador de Instituto Bíblico Jorge Muller de Buenos Aires, Argentina y el Instituto Bíblico Evangélico de Andalucía, España.

LIDERANDO UNA IGLESIA POST COVID-19 – Sesión 1

Bienvenida
Mensaje introductorio – Alexander Strauch – 1 Pedro 5
¿Somos ancianos bíblicos? Evaluando la vocación pastoral a la luz de la Biblia y de la experiencia.
Mensaje – Carlos Morris
Tiempo de preguntas
Cierre

LIDERANDO UNA IGLESIA POST COVID-19 – Sesión 2

Bienvenida
Panel – Moderador: José Telmo
Panelistas – Pedro Bu, Gabriel Cejas, Nathan Díaz, Eduardo Nieto y Richard Harknett.

  • ¿Cómo actuamos frente a la pandemia? Evaluando las respuestas.
  • ¿Con qué escenarios nos encontraremos? Evaluando los desafíos.

Hechos 20
Mensaje – Alexander Strauch
Tiempo de preguntas en vivo con Alex Strauch
Clausura – Nathan Díaz
Cierre

Paradigmas bíblicos del liderazgo de la iglesia | Prólogo

Nota del Editor: Lo siguiente es parte del Libro: Paradigmas bíblicos del liderazgo de la iglesia, Guía para el establecimiento de ancianos en la iglesia local (Segunda Edición), escrito por el Cuerpo de ancianos de la Iglesia Evangélica «Dios es Amor» de Maturín, estado Monagas, Venezuela. Enero, 2005 | Revisión, 2018.


PRÓLOGO A LA PRIMERA EDICIÓN

Al pensar en el equipo de ancianos de la Iglesia «Dios es Amor», en Maturín, Venezuela, viene a mi memoria el grupo de líderes de la iglesia de Antioquia de Siria (Hechos 13). Este grupo de hermanos en «Dios es Amor» está compuesto por miembros muy diferentes. Representan varias generaciones, diferentes niveles de entrenamiento «formal» y «no formal», y diferentes culturas. Los hay con muchas décadas de experiencia en el servicio y los hay con menos, pero todos, sin ser muchos y con la mitad de sus miembros menores de cincuenta años, suman casi doscientos años de aprendizaje y experiencia en el servicio a la iglesia.

Algo que me impresiona en Antioquia y Maturín es que la variedad en estos equipos de trabajo no se ve como una desventaja, al contrario, se ve como algo que enriquece a la Iglesia de Señor, a través de su multifacético liderazgo. Este libro, fruto de su reflexión y experiencia desarrolla muy bien los objetivos que se propone y para ello proporciona un estudio serio del texto sagrado, así como abundantes ideas prácticas, las cuales pueden tomarse tal cual se dan, o pueden servir para estimular los pensamientos sobre la realidad particular de cada iglesia.

He conocido a estos consiervos durante casi diez años, por lo tanto sé que sus recomendaciones no salen del escritorio, sino de sus muchas y largas vigilias con el rebaño. Este es un grupo de «ancianos que gobiernan bien».

Me siento muy honrado por la amistad y compañerismo de estos colegas y con gran gozo recomiendo la lectura de este libro. No importa la fase de desarrollo en la que se encuentre, ni el paradigma en el que milite, esta lectura le provocará a la reflexión y le proveerá herramientas útiles para tomar los pasos que le permitan obedecer lo que el Señor le muestre a través de ella.


Manuel Valverde
Anciano, Iglesia Bíblica de Guatemala,
Guatemala, febrero, 2005

PREFACIO A LA SEGUNDA EDICIÓN

Los cambios siempre afectan a la gente. Algunos hablan de «buenos y malos cambios,» otros de «cambios necesarios e innecesarios,» mientras otros rechazan todo tipo de cambio. Pero hay una conclusión a la cual casi todos los que han estudiado el tema han llegado: el cambio es inevitable.

Muchas cosas han cambiado desde la primera publicación de este libro. Nuestro querido hermano Eduvigis Núñez murió en el año 2014, a la edad de 96. En los últimos años ya no ejercía la función de anciano activo, pero había sido nombrado «anciano vitalicio» por la iglesia que por tantos años sirvió. Su poesía en la introducción del libro sigue siendo un testamento a su fidelidad. El hermano Ángel Pereda también fue nombrado «anciano vitalicio,» y sigue sirviendo al Señor en su amada iglesia en la capacidad que Dios le permite.

Hay cuatro otros cambios en el personal. Nuestro amigo y misionero estadounidense Danny Carpenter, por razones legales, no puede servir como anciano de la iglesia pero sigue trabajando al lado de los actuales ancianos como apoyo en la obra. En noviembre de 2013, el hermano Zabdiel Rivera fue nombrado anciano, después de algún tiempo de entrenamiento y
observación.

A pesar de que es el más joven, su ejemplo cristiano, sabiduría y dedicación han servido para confirmar su selección, y la iglesia misma aprobó la decisión. Posteriormente José Díaz fue incorporado en el año 2016, un hombre de buena reputación y una pasión por evangelizar. Por último, el Señor nos envió a Kelvin Laviera de Maracaibo, cuya experiencia en la obra y entrenamiento en la Palabra y la música lo ha hecho un miembro valioso del equipo desde 2017.

Pero hay algo que no ha cambiado: nuestro compromiso con la pluralidad de ancianos para dirigir la iglesia local. Más bien, nuestro continuo estudio de la Palabra de Dios ha ratificado nuestra creencia en el liderazgo bíblico plural. Hemos tenido muchas oportunidades para enseñar esa verdad a otros, dentro y fuera de Venezuela. Y con humildad hemos sabido que
la primera edición del libro ha llegado a otros países.

Es por eso que nos encontramos con la necesidad de publicar este libro de nuevo. Cada vez más otras iglesias están llegando a la misma conclusión. Nos es grato ver como muchas iglesias en la Asociación de Iglesias Evangélicas del Oriente (ASIGEO), a la cual pertenece nuestra iglesia, están cambiando al gobierno plural de ancianos, y muchas otras iglesias también.

Muchos de estos hermanos no tienen experiencia trabajando juntos, y están mirándonos como ejemplo y están pidiendo nuestra ayuda. En esta edición hemos visto necesario hacer unas mejoras al texto. Hemos tratado de
corregir problemas gramaticales y de sintaxis, además de insertar nueva información en lugares pertinentes. Hemos añadido un capítulo que habla de la organización interna del cuerpo de ancianos. El fin del año 2014 marcó un nuevo descubrimiento para nosotros: la necesidad de definir qué es el cuerpo pastoral, cuál es su misión, cuáles son sus valores y cuáles objetivos debería cumplir.

Otro nuevo capítulo añadimos sobre el entrenamiento para futuros ancianos, algo que tenemos unos años practicando en nuestra iglesia. Creemos que cada cuerpo de ancianos debería preparar hombres que serán la generación de relevo. Esperemos que estos dos capítulos sean de mucha utilidad para usted como lector del libro. Como siempre, nuestro propósito principal es que Dios sea glorificado. A la vez, oramos que su iglesia sea afirmada en el liderazgo que Dios ha levantado según el patrón establecido por él en la Escritura.

Sus consiervos
Juan González, Samuel Marcano, Rodolfo Oliveros, Zabdiel Rivera,
José Díaz, Kelvin Laviera y Danny Carpenter.

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Una iglesia establecida

Al final de su primer viaje misionero, el apóstol Pablo invitó a Bernabé a recorrer de nuevo las regiones donde habían fundado iglesias. Su principal preocupación era saber «cómo estaban los creyentes» (Hec.15:36).  Esta actitud del apóstol hacia las iglesias recién fundadas estuvo presente durante toda su vida como misionero (Hec.18:23; 2Cor.11:28; 1Tes.2:17-3:5). 

¿Cómo esperaba Pablo que estuvieran las iglesias fundadas por él?, ¿cuáles eran los rasgos que debían mostrar los creyentes para evidenciar que permanecían en el evangelio?, ¿cómo podía saberse si una iglesia era todavía la iglesia de Cristo?

Sin duda que Pablo tenía una clara idea de cómo debía ser una iglesia según la voluntad de Dios. El instruyó a Timoteo acerca de cómo debía conducirse en la familia de Dios (1Tim.3.15). Todas sus cartas de alguna u otra manera ofrecen instrucciones acerca de lo que Dios espera que sepa y sea su iglesia (tanto lo que debe conocer como lo que debe hacer). 

No sólo Pablo mostró esta preocupación, también lo hicieron los otros escritores del Nuevo Testamento.[1]  Se podría decir que todo el Nuevo Testamento fue el resultado de la preocupación que sus escritores tuvieron de que la iglesia llegara a ser la comunidad madura y victoriosa que Dios deseaba.  Cada libro refleja esta misma preocupación.  Aunque fueron escritos para diferentes destinatarios y en contextos diferentes, tienen en común el deseo de que la iglesia de Dios mostrara el perfil bíblico.

Entonces, es posible para nosotros recuperar el perfil de una iglesia madura o establecida si estudiamos con atención el Nuevo Testamento buscando estos rasgos.  El resultado de un estudio así sería una serie de valores o principios que deben ser seguidos por cualquier iglesia que quiera marchar hacia la madurez.      

Identificar estos rasgos permitirá a la iglesia tener una definición clara de hacia dónde debe ir. Provee sentido, dirección, seguridad y ánimo.  En un tiempo donde la confusión y el conformismo amenazan con ahogar el potencial de las iglesias locales, se hace más necesario este tipo de definición.

Los rasgos de una iglesia establecida

Cuando el apóstol regresó de nuevo a las iglesias fundadas por el equipo misionero durante su primer viaje, Lucas relata que iban «confirmando las iglesias» (Hec.15:41).  El término confirmar (gr. epiesteridso) que emplea Lucas en este texto tiene la idea de hacer a alguien firme, sólido, fuerte, establecido.  La raíz de esta palabra (y sus derivados) se usa varias veces en el Nuevo Testamento con ese mismo sentido (Hec.14:22; 15:32; 15:41; 18:23; Rom.1:11; 16:25; 1Tes.3:2; 2tes.2.17; 2Ped.1:12). Por eso, cuando usamos la frase «iglesia establecida» estamos hablando de una iglesia sólida, fuerte, firme, madura.  En otras palabras, una iglesia que ha desarrollado un nivel de crecimiento estable y evidencia los rasgos de madurez que Dios espera de su iglesia en cualquier tiempo y lugar de la tierra.

Para Pablo no era suficiente fundar las iglesias, era necesario establecerlas.  De allí su empeño en instruir, orientar, exhortar y corregir cualquier problema que se presentara en las congregaciones a fin de ayudarlas en el proceso de ser iglesias consolidadas.  Hasta el último momento de su ministerio se dedicó a esta labor. 

Es posible describir algunas características que, de acuerdo al estudio de los libros del Nuevo Testamento, uno esperaría ver en las iglesias como evidencia de madurez.  Permítanos compartir algunas de ellas como un acercamiento inicial. 

1. Vida Piadosa

Uno de los aspectos que se destaca en los escritos del Nuevo Testamento es su énfasis en la vida diferente que deben llevar aquellos que han sido llamados a formar parte del pueblo de Dios (Mat.5:43-48; Rom.6:11-14; 12:1-2; 1Cor.6:9-11; Gal.5:1).  Se establece un «antes» y un «después» en la vida del cristiano.  Términos como santidad, piedad, temor y reverencia se usan con frecuencia para describir la nueva actitud que el creyente debe asumir como hijo de Dios. ¿Qué se apreciará en una iglesia cuyos miembros cultiven una vida piadosa?   

  • Los creyentes rechazan el pecado en cualquiera de sus formas y se comprometen a una vida de santidad creciente (Rom.6:12-13).
  • El pecado es confrontado oportunamente en la comunidad cristiana y el creyente es exhortado a dejar las antiguas practicas pecaminosas (Hec.5:1-11; 1Cor.5:1-13; Gal.6:1-2, 1Ped.4:1-4).
  • La nueva conducta del creyente se construye sobre los principios éticos y morales de las Escrituras, las cuales son consideradas normativas (Mat.28:20; Fil.2.14-16; 2Ped.1:19).  

2. Dependencia del Espíritu Santo

    La iglesia es dinamizada por el Espíritu Santo. Cristo prometió la presencia y acción del Espíritu Santo en sus discípulos como la fuente del poder que operaría en sus vidas (Hec.1:8).  Por eso, todas las funciones que la iglesia realiza las hace gracias a la provisión del Espíritu (1Cor.12:7-11). La iglesia depende del Espíritu como una linterna depende de las baterías para poder iluminar.  Es necesario el contacto permanente y fluido de los creyentes con el Espíritu Santo para que se hagan realidad las promesas de Dios para  Su pueblo.  ¿Qué apreciaremos en una iglesia que depende del Espíritu Santo?

    • La practica de la oración permanente como recurso para buscar la voluntad de Dios (Mat.26:41; Hec.13:1-3; 14:23; Rom.12:12; 4:2; Fil.4:6; 1Tes.5:17; 1Ped.4:7).
    • El desarrollo de ministerios basados en los dones espirituales (1Cor.12:4-11; 1Ped.4:10).
    • Las manifestaciones del Espíritu Santo durante el culto son reconocidas con claridad, contribuyen a la edificación de toda la iglesia y se producen en el marco del orden y la decencia (1Cor.14:26-40; 1Tes.5:19-22).  

    3. Comunión Fraternal

      La iglesia es esencialmente una comunidad.  A diferencia de una empresa, en la iglesia el activo más importante es la relación con otros.  Esta  relación debe ser preservada por encima de las diferencias de opinión (Rom.14-15:4). Debemos agotar todos los recursos para vivir y permanecer unidos como hermanos (Jn.17:20-21). Actitudes como el perdón, la tolerancia, la paciencia y el amor deben caracterizar nuestras relaciones y preservar la vida en la comunidad cristiana (Col.3:12-14). ¿Qué mostrará una iglesia que vive en comunión fraternal?

      • Los creyentes están pendientes de satisfacer las carencias de los miembros más necesitados (Hec.2:44-45; Gal.2:10; 1Tim.5:16). 
      • Los creyentes se conocen entre si, no solo de cara, también se conocen a un nivel mas profundo: intereses, necesidades, luchas (1Cor.12:25-27).
      • Si alguno cae en una falta, es restaurado por los demás con amor, paciencia y mansedumbre (Gal.6:1-2).
      • Los miembros utilizan sus dones, habilidades y recursos para el crecimiento de la comunidad cristiana (1Cor.14: 12; Ef.4:11-16).
      • Las personas recién convertidas reciben atención inmediata y son incorporados lo más pronto posible a la comunidad cristiana (Hec.2:42; 11: 23-26).  

      4. Crecimiento permanente de todos los creyentes

        La iglesia es comparada con un edificio viviente en constante crecimiento (Ef.2: 21).  Por otro lado, y siguiendo la misma figura, los creyentes son comparados con piedras vivas que están formando el edificio del pueblo de Dios (1Ped.2:1-5).  Esta figura, lejos de mostrar una comunidad estática y pasiva, indica un cuerpo de personas que está experimentando un movimiento constante hacia la madurez espiritual.   Cada creyente (desde el primero que se convirtió hasta el que lo hizo mas recientemente) está llamado a crecer de manera continua y constante (Col.1.9-10).  ¿Qué mostrará una iglesia que está creciendo en forma permanente?

        • Los creyentes son instruidos consistentemente como discípulos, manteniendo el equilibrio entre las áreas del conocimiento bíblico, el desarrollo del carácter y las habilidades ministeriales (Mat.28:19-20; Hec.11:23-26; 2Tim.2:2; Tit.2:1-15).
        • Los creyentes son orientados a descubrir y desarrollar adecuadamente sus dones espirituales para la edificación de toda la comunidad cristiana (1Cor.12; 1Ped.4:10).
        • Los líderes se dedican a la formación de otros líderes emergentes para asegurar el relevo ministerial (2Tim.2:1-2).
        • Permanentemente la Escritura es expuesta en forma clara y fiel a la congregación con el resultado que los creyentes son retados a conducir sus vidas de acuerdo a los principios bíblicos (1Tim.4:13; 2Tim.3:16; 4:1-5).

        5. Visión reproductora

        La iglesia, como un organismo vivo que es, se reproduce en forma permanente. De esta manera garantiza su permanencia en la tierra.  Hoy tenemos iglesias porque otras en el pasado se reprodujeron en nosotros.   No cabe dudas que la Gran Comisión apunta a este concepto de reproducción constante (Mat.28:19-20). Esta reproducción tiene dos dimensiones: la individual (los creyentes ganan a otras personas para Cristo) y colectiva (la iglesia funda nuevas iglesias). El reino de Dios crece gracias a esta visión reproductora que la iglesia desarrolla. ¿Qué evidenciará una iglesia que tiene una visión reproductora? 

        • Los miembros desarrollan el evangelismo relacional como un hábito permanente (Hec.10: 24,27; 16:15, 34).
        • La iglesia tiene un impacto positivo y evidente en la comunidad que sirve de plataforma para un evangelismo eficaz (Hec.4:4; 5:11, 13; 1Tes.1:7-10).
        • La iglesia se reproduce en nuevas iglesias prioritariamente en lugares donde hace falta el testimonio de una comunidad cristiana (Hec.13:1-3; 19: 10; Rom.15: 20; 1Tes.1:1-8
        • La iglesia participa en el envío de misioneros a lugares no alcanzados del mundo (Hec.13: 1-3; 2Cor.10: 15-16).

        6. Adoración en espíritu y verdad

        El pueblo de Dios puede acercarse con plena certidumbre de fe al lugar santísimo, según el escritor de Hebreos (Heb.10:19-25). La liturgia restringida del Antiguo Testamento ha dado lugar a un culto pleno de confianza y libertad. La iglesia ha sido habilitada para adorar a Dios de una manera auténtica y profunda.  A esto se refirió Jesús cuando dijo a la mujer samaritana que Dios buscaba adorares que le adoraran en espíritu y verdad.  ¿Qué veremos en una iglesia que cultiva la adoración en espíritu y verdad?  

        • La adoración se entiende, no sólo como un culto público, sino  como un estilo de vida en trasformación constante (Rom.12:1-2).
        • Los creyentes se reúnen periódicamente para celebrar culto al Señor (1Cor.14:26)
        • Las expresiones de adoración pública y privada están en total armonía con la Escritura y parten de una clara comprensión de ella (Jn.4:23-24).
        • Cada creyente y familia cultiva una vida devocional permanente (Mr.1:35). 
        • Las formas de adoración son vehículos eficaces de expresión espiritual, culturalmente relevantes y bíblicamente consistentes (Ef.5:18-20; Col.3:16; 1Cor.14.26).

        7. Liderazgo bíblico

        El cuerpo de Cristo necesita dirigentes que la conduzcan hacia la obediencia a la voluntad de Dios.  Desde un principio, Pablo se preocupó por establecer ancianos en cada congregación fundada (Hec.14:23; 20:17; 1Tim.3:1-7; Tit.1:5-9).  Estos hombres eran responsables por la enseñanza, cuidado y supervisión de toda la comunidad cristiana, por lo que debían reunir los requisitos exigidos por el Señor.  Otras funciones ministeriales fueron añadiéndose según lo determinaba la necesidad de la comunidad (Hec.6:1-7). ¿Qué mostrará una iglesia que tiene un liderazgo bíblico?

        • Los Pastores/ancianos/obispos son hombres fieles que reúnen las condiciones establecidas en 1Tim.3:1-7; 5:17; Tito 1:5-9; 1Ped.5:1-4.
        • El liderazgo pastoral trabaja como un auténtico  equipo evidenciando armonía, consenso, co-dependencia y co-responsabilidad (Hec.20:28; 1Ped.5:1-4; Fil.2:1-4).   
        • Los ancianos o pastores ganan el respeto, consideración y sujeción de la congregación (1Tes.5:12-13; Heb.13:17).
        • Hay hombres y mujeres que evidencian un auténtico compromiso con el ministerio en todos los niveles de liderazgo donde Dios los ha establecido (Hec.20: 28; Rom.12:6-8; 1Tim.4:14; 1Ped.4:10).
        • El liderazgo evidencia una profunda vida espiritual y un constante perfeccionamiento de su carácter como base de su ministerio. Lo que son llega a ser la plataforma de lo que hacen (1Cor.9:24-27; 1Tim.4:12; 2Tim.2:15; Tito 2:6-8).
        • Los creyentes son colocados en el ministerio sobre la base de sus dones espirituales, su carácter y su fidelidad (1Tim.4:14; 2Tim.2:2; 1Ped.4:10).

        8. Sana interdependencia

        Las iglesias en el Nuevo Testamento se apoyaban unas a otras en un apropiado modelo de interdependencia. La iglesia de Jerusalén mandó a un hombre clave hasta la recién fundada comunidad cristiana en Antioquia para fortalecer el trabajo allí (Hec.11:22).  Posteriormente, los hermanos de Antioquia enviaron recursos materiales para ayudar a los hermanos que vivían en Judea (11:27-30). Este modelo de apoyo mutuo fue evidente en las iglesias del primer siglo.  Ellas se animaban mutuamente a través del ejemplo, enviaban hombres claves a apoyar el trabajo en otros lugares, recogían ofrendas para ayudar a otros creyentes. En este apoyo nunca se perdía la centralidad e identidad de cada iglesia local.  ¿Qué mostrará una iglesia que tiene sana interdependencia con las demás?

        • La iglesia es un modelo para otras iglesias (1Tes.1:7)
        • Provee recursos para ayudar a otras iglesias y ministerios, aun más allá de sus fronteras (Hec.11:22; 27-30; Rom.15:26; 1Cor.16:1; Fil.2:25; 4:14-16).
        • Reconoce su interdependencia con otras iglesias y participa con ellas para hacer avanzar el reino de Dios en el mundo (2Cor.8:1-4; 9:1-5; Fil.2: 25; 4:14-16).

        9. Sostenimiento apropiado

        La iglesia asume el compromiso de sostener de una manera apropiada el avance del reino.  Por ello se muestra una clara conciencia del valor y compromiso de la ofrenda para el desarrollo permanente de la obra lo cual incluye el sostenimiento adecuado de los ministros que lo requieran, el socorro a los creyentes necesitados, el apoyo a otras iglesias y la ejecución de proyectos ministeriales, entre otros. (Hec.2: 42; 4: 34; 11: 27-30; Ef.4: 28; 1Tim.5:9; 1Cor.9: 13-14; 1Tim.5: 17-18). ¿Qué evidencia una iglesia que asume el sostenimiento apropiado de sus ministerios?

        • La ofrenda se asume como un compromiso personal con Dios para el sostenimiento de la obra y se celebra bajo los principios de regularidad, espontaneidad (es voluntaria), orden y proporcionalidad (cada uno da de acuerdo a cómo el Señor le ha prosperado). El diezmo no aparece como normativo para la iglesia en el Nuevo Testamento sino la ofrenda voluntaria (1Cor.16:1-2; 2Cor.9:7)
        • La responsabilidad del manejo administrativo en la iglesia debe ser entregado a hombres espirituales que evidencien los dones y carácter necesarios para tal responsabilidad (Hec.6:1-7).
        • La iglesia debe sostener a los ministros y ministerios que así lo requieran (1Tim.5:17-18; Tit.3:14).
        • La iglesia debe enfocarse prioritariamente en ayudar a aquellos creyentes que en verdad tienen necesidades evidentes y no pueden por ningún otro medio recibir ayuda económica (1Ti.5:3, 5-10). Al mismo tiempo debe animar a los creyentes a sostener a los de su casa para no ser carga a la iglesia (1Tim.5:8).
        • La iglesia debe exhortar a todos a trabajar honradamente para ganarse la vida, sostener a sus propias familias y tener para ayudar a otros (2Tes.3:6-15). 

        10. Familias sanas

        La iglesia es una familia de familias, es decir, es una comunidad compuesta por familias individuales. Frecuentes son las instrucciones en el Nuevo Testamento dirigidas a los miembros de la familia para que vivan de acuerdo a la voluntad de Dios (Mat.5.27-28; Mat.19:1-9; Ef.5:21-6:4; 1Ped.3:1-7). Cada familia está comprometida a obedecer las directrices bíblicas acerca del papel de cada miembro como familias individuales y como parte de la iglesia como «familia de familias». ¿Qué podríamos apreciar en una iglesia que tiene familias sanas?

        • Los hombres de la congregación son entrenados para ser los líderes espirituales de su familia (Ef.5:22-33; Col.3:18-19).
        • Las mujeres mayores aconsejan a las más jóvenes en su rol como esposas y madres (Tit.2:4-5).
        • Cada miembro de la familia natural se preocupa por obedecer las directrices bíblicas: Esposos (Ef.5:22-33; Col.3:18-19; 1Ped.3:7); padres (Ef.6:4; Col.3:21); hijos (Ef.6:1-3; Col.3:20).

        Las ventajas de que una iglesia pueda identificar con claridad los rasgos de madurez presentados en el Nuevo Testamento son evidentes:

        1. Permite una guía o agenda para establecer metas y proyectos a corto, mediano y largo plazo.
        2. Provee un marco para la organización de la iglesia bajo estructuras realmente funcionales y totalmente armonizadas con la visión de una iglesia establecida.
        3. Permite enfocarse en tareas prioritarias para alcanzar la madurez eclesial.
        4. Posibilita la evaluación bajo criterios de salud bíblicos y medibles
        5. Desafía permanentemente a la iglesia a la superación
        6. Protege a la iglesia de desviaciones doctrinales y prácticas

        Tal y como lo señalamos al comienzo, cada iglesia debe hacer su mejor esfuerzo en identificar los rasgos que el Nuevo Testamento señala de lo que Dios espera de ella. Una vez que estos rasgos han sido identificados, entonces será necesario dedicarnos con empeño en evidenciarlos en nuestra comunidad cristiana.

        Este artículo es un intento por mostrar algunos de esos rasgos.  Es una tarea que usted, amado pastor, misionero o líder debe continuar haciendo junto a su equipo de trabajo. No hay gozo comparado al de aquel que sabe lo que Dios espera que haga y dedica todo su esfuerzo, tiempo y recursos a hacerlo.


        [1] Aun los evangelios y el libro de Hechos, que son relatos históricos, fueron escritos para instruir acerca de lo que la iglesia debía creer acerca de Jesús y los apóstoles, y de los ejemplos que debía imitar (vea el prologo de Lucas en Lc.1.1-4 y el epílogo de Juan en Jn.20:31). También el libro de Apocalipsis tiene un mensaje para las iglesias proveyendo ánimo, exhortación y esperanza.

        Derribados, pero no destruidos

        Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.
        (2Co 4:7-10)

        Introducción

        Una de las mayores maravillas de la industria petrolera, son las estaciones de bombeo de flujo; éstas sirven como relevo e impulso para el fluido que es trasladado por medio de tuberías. En muchos casos la velocidad del flujo es casi nula debido a los trayectos recorridos y a la viscosidad del fluido, por lo que una estación de bombeo viene a dar la velocidad y fuerza necesaria para transportar de manera eficiente la sustancia al tanque de recepción final. En días convulsionados como los que vivimos, necesitamos estaciones de flujo que nos permitan descansar, avanzar y establecer contacto con el Dueño de las «máquinas de bombeo», el Dios que impulsa y bombea a aquellos fieles a su destino seguro.

        Poder de Dios y no de nosotros

        Unos días atrás, estando en una cola para surtir gasolina, trataba de concentrarme para realizar el escrito actual. Cada uno de nosotros necesita estar concentrado y enfocado en el Señor, porque la convulsión y dinamismo en la que nos encontramos por solucionar las necesidades básicas diarias, nos pueden llevar a quedar en medio del camino. Pablo anima a la iglesia de Corintios a mostrar el poder de Dios como recurso o «tesoro en vasos de barro», de manera que cada evento o dificultad sea motivo para acudir de manera rápida a nuestro Señor como estación de bombeo diaria. El Señor está en nosotros como recurso principal, por lo que NO debemos dejar de verlo, a pesar del torbellino de situaciones y calamidades que se nos presentan.

        Marcando diferencia

        Tribulación, angustia, apuros, persecuciones, encuentran en el Señor contrastes que diferenciarán a los verdaderos discípulos de aquellos que hallan en la angustia, desespero, desamparo y desorden, «solución» y «salida». Cada una de las cualidades o rasgos de los verdaderos creyentes que menciona Pablo, serán parte de las marcas que mostrarán la forma en que hemos tomado la cruz del Señor, a pesar de los problemas y dificultades. «Llevando en el cuerpo siempre, por todas partes, la muerte del Señor Jesús», para que así sea manifestada la vida de Cristo en nuestros cuerpos.

        Hace algunos días, recibí un mensaje de un pastor amigo, pidiendo ayuda porque no contaba con la provisión diaria para él y su familia; por lo que me decía: «Solo tengo lo suficiente para visitar enfermos, asistir a hermanos y preparar enseñanzas». Muchas veces nosotros mismos nos hemos encontrado en esa encrucijada, donde la provisión está en niveles rojos; desde donde Dios nos ha sacado proveyendo cuando menos lo pensamos o esperamos; siendo entonces su propia gracia la que sobreabunda para glorificarse así de manera increíble en nuestras vidas. Todos, hoy más que nunca, necesitamos de esa estación de bombeo que nos permita respirar y descansar en el Señor, a pesar de que el flujo sea «muy pesado» para ser trasladado; al final, la potencia y el poder no está en nosotros, sino en el Señor.

        Desgaste vs renovación

        Nuestros cuerpos están siendo sometidos a desgastes de todo tipo, a nivel mental, físico y espiritual; por lo que, si no estamos cada día cediendo nuestra carne y mortificándola para manifestar a Cristo, seguro nuestro fin será similar al de los que no conocen al Señor, con amargura, reproche y turbación exagerada. El Señor sufrió el castigo en su carne, sin merecer tal maltrato; colocándonos en una posición de privilegio a pesar de que tengamos momentos donde la carne cumple un efecto recordatorio del pecado que se refleja en el desgaste, cansancio y sufrimiento; sin embargo, este desgaste externo debe ser en el creyente motivo de una renovación diaria del espíritu, anhelando celosamente las habitaciones celestiales; donde con el clamor de un ABBA PADRE, imploramos misericordia y aliento para continuar en medio de las aflicciones.

        El mes pasado, vimos estupefactos, celebraciones y rituales oscuros y sin sentido en el país como las de halloween y muchas otras, y a su vez, también se escuchaba acerca del retorno a los locales de las iglesias. Debemos, más allá de las aperturas de los locales, pensar en la apertura de nuestros corazones y apego cercano a la comunión del Señor; siendo esto más importante que cualquier otra cosa en el mundo entero. La vida de Cristo debe manifestarse en nuestras vidas, y alumbrar así como heraldos y luminares en el mundo. Los 503 años de la celebración de la reforma; deben cobrar vida en nosotros, cambiando y transformando nuestra mente, corazón y conducta, dedicándola al Señor como prioridad, sin relegarlo o encajonarlo en nuestros «escaparates» religiosos.

        Conclusión

        Venezuela cuenta con un petróleo poco común en el mundo; conocido en la industria como «extra pesado»; este, necesita muchos aditivos y bombas con alta potencia para ser trasladado. La situación país, así como el petróleo venezolano: Es «extra pesada», donde pasamos por prolongados y «turbios» problemas económicos y sociales; lo que nos coloca en un estado donde se nos dificulta la provisión, cuidado y serenidad espiritual. Estamos perseguidos, afligidos, atribulados más no derribados ni acabados; teniendo como fortaleza al Dios absoluto, suficiente, poderoso, cercano, y salvador.

        Los días son para pensar y anhelar el regreso del Señor; «Ven Señor Jesús, ven pronto, por nosotros por favor»; sin embargo, mientras lo anhelamos, lo vivimos y anunciamos hasta que se manifieste de manera final. No son momentos para relajarnos ni descuidarnos; es hora de acercarnos y aferrarnos muy fuerte al Señor.

        Dios les bendiga.

        Lava las manos de tu Madre

        El recién graduado universitario no cabía de felicidad. Acababa de obtener su primer empleo. El entrevistador había quedado satisfecho con las respuestas del aspirante y le dijo que debía presentarse al siguiente día a las 8:00 am. Acto seguido le hizo otra interrogante: – ¿Quién pagó tus estudios? – Al joven se le iluminaron los ojos y explicó: – Mi madre. Ella se ha esforzado siempre para que tenga yo lo necesario. – ¿Y qué trabajo tiene tu mamá? – ¡Trabajos, doctor! Ella es secretaria en una Clínica, pero también corta y seca cabello en casa y lava ropa de algunas personas vecinas. Cuando yo estaba en casa le ayudaba «matando algunos tigritos» pero mientras cursaba la universidad, no me quedaba mucho tiempo para ayudarla. La carga fue casi de ella sola.

        El entrevistador, mirándolo fijo a los ojos le ordenó: – Hoy mismo usted va a lavar las manos de su madrecita. Tome agua y jabón y pídale que le permita lavar sus manos. Mañana al llegar me presenta un informe de la encomienda.

        Aquella tarde el muchacho tomó las manos de su progenitora y puso empeño a la obra. ¡Cuán envejecidas y callosas estaban las manos de Mamá! Comenzó a llorar y las lágrimas se mezclaban con el agua de la poncherita. Las secó y buscó una cremita para suavizarlas. Ambos terminaron fundidos en un largo y sentido abrazo.

        La mañana siguiente el jefe lo esperaba a la entrada de la empresa. – ¿Cómo te fue en la tarea? El novel empleado lloró de nuevo. El caballero se interesó en saber qué aprendizaje le había quedado. Erguido, expuso: – Mientras viva me esforzaré por honrar más las manos de esa mujer. Procuraré que esas manos tengan más descanso. Y prometo que mis las mías se envejecerán y se encallecerán para que otros tengan las mismas oportunidades que hasta ahora he tenido-.

        La sociedad actual es poco agradecida y tiende a la utilización de las personas para obtener sus fines. Alcanzados sus propósitos, desechan a la gente que les ha ayudado como se echa al cesto un hisopo usado. Muchos hijos «explotan y esclavizan a sus padres» poniéndolos a cumplir las tareas que les corresponden a ellos y ven a sus procreadores como su caja chica eterna. Un ejemplo de ello es el tradicional «cuídame los muchachos por un rato» y ese rato se convierte en un 7/7.  Ya los abuelos trabajaron y no es justo que los obliguemos a algo para lo que ya sus fuerzas están menguadas.

        Cuidado con identificarnos con Proverbios 30.11: «Hay generación que maldice a su padre y a su madre no bendice». La Biblia nos muestra un camino mejor. En ella Dios nos pide que honremos a nuestros viejos: «Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa, para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra» Efesios 6.1-2. Dios también nos pide que seamos agradecidos con todos (y eso incluye a los padres): «… Y sed agradecidos».

        Lavar las manos de nuestra madre o de los padres, nos ayuda a valorar mejor sus sacrificios y replicar su ejemplo de vida. Y existen muchas maneras de «lavar las manos de nuestros viejos».  ¿Cuándo fue la última vez que le hiciste un cariño a esas manos que tanto te han dado? Que Dios nos ayude.