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3 maneras de enseñarle el evangelio a tus hijos

3 maneras de enseñarle el evangelio a tus hijos | por Josué Ortiz

El tráfico en la Ciudad de México puede ser abrumador. Cuando estás en el auto, atrapado en tu asiento y atado con tu cinturón de seguridad, no te queda más que mirar con resignación el camino que te queda por delante.

Fue en una de esas ocasiones en la que el evangelio del Señor Jesús brilló al interior de nuestro auto. Nuestros hijos, de edad 7 y 5, ahuyentan el aburrimiento con música. Soy como el disyóquey de nuestra familia, y me pidieron algún canto. El Señor me trajo a la mente una canción que no habíamos escuchado por ya varios meses, tal vez más de un año. Una que reunía varios textos bíblicos y tenía como base Romanos 8:1, donde Pablo emocionadamente anuncia una de las proclamaciones más importantes de la fe cristiana:

«Por tanto, ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús».

Niños pequeños, preguntas grandes

Inmediatamente después de que comenzó la canción, las preguntas comenzaron a llover.

¿Qué significa «condenación»? ¿Qué es «estar en
Cristo»? ¿Qué significa «sin mancha»? ¿Qué significa
«justificado»? ¿Qué quiere decir «culpable»?

Las preguntas llegaban tan rápido que tuve que pausar la canción varias veces. «¡Ponla otra vez papi! ¡Una vez más! ¡Ahora sí, la última!».

El Espíritu Santo de Dios comenzó a hacer Su perfecta, incomparable, magistral, y soberana obra en su corazón. En medio del tráfico. Dentro del auto. Cansados y agobiados. El Espíritu de Dios vio propicio tocar el corazón de mis hijos para abrir sus ojos mediante la explicación del evangelio.

Nuestros hijos necesitan el evangelio tanto como las personas adultas a las que les queremos un día predicar, o alcanzar, o influenciar. Los niños desesperadamente necesitan el evangelio de Cristo Jesús. Uno de los peligros mortales que corren los niños de familias cristianas es creer que son creyentes sin haber realmente sido confrontados
con el evangelio.

Así que permíteme darte tres formas en las que podrás cumplir con la labor de darle el evangelio a los niños, ya sean tus hijos, tus estudiantes, o familiares; todos los niños tienen la misma necesidad de arrepentimiento y fe.

  1. Lean la Biblia de forma inductiva

Una de las primeras cosas que mi hija hizo en cuanto aprendió a leer fue leer su Biblia. Pero casi de manera inmediata me dijo: «Papi, no la entiendo». Fue en ese periodo de tiempo que comencé a buscar una manera de leer la Biblia que les fuera didáctica.

No quiero siempre acudir a libros infantiles de historias bíblicas, o a otros recursos que hablan acerca de la Biblia, pero que no son la Biblia. No me malinterpretes, hay excelentes recursos infantiles con excelente calidad teológica que puedo recomendar sin temor alguno. Pero es mi convicción que una familia cristiana necesita leer la Biblia. Y por el bien espiritual de los niños, ellos también necesitan leer las Escrituras, o que alguien se las lea.

La lectura inductiva de la Biblia es algo que hemos hecho en los últimos meses, y ha cambiado nuestras vidas radicalmente. Es algo tan simple que puedes comenzar hoy mismo. En nuestro caso, compramos una Biblia inductiva (en inglés). No es algo del otro mundo, simplemente es una Biblia que tiene triple espacio entre líneas, lo que hace muy sencillo subrayar, marcar, dibujar flechas que apunten hacia otra parte del texto, escribir
en los márgenes, incluso hasta dibujar en ella.

Pero si no hablas inglés, o no tienes los recursos para comprar esa Biblia, ¡no te preocupes! Es tan sencillo como descargar porciones de la Biblia a tu computadora y darles doble o triple espacio e imprimirlas. ¡Así de fácil! Comienza con los Evangelios o libros pequeños.

Subraya palabras importantes, marca palabras repetidas, dibuja flechas que conecten ideas con ideas anteriores, haz líneas que conecten los versículos que estás leyendo con versículos anteriores. Explícales a los niños cómo es que Cristo se presenta en ese texto. Háblales de cómo se conecta el evangelio con esa porción bíblica en particular.

Si comienzas con los Evangelios, constantemente verás referencias a las multitudes que le seguían. Muéstrales por qué a pesar de que había multitudes, solo pocos creyeron. Pregúntales qué entienden del evangelio, explícaselos vez tras vez. Enséñales la gracia y misericordia de Dios en el evangelio. Que les quede claro que Cristo murió para salvar y rescatar a todos los que creen en Él (Jn. 3:16). Que lo sepan, que lo entiendan, que lo
oigan, y que lo vean ellos mismos en las Escrituras.

  1. Confiesen sus pecados

Cuando Santiago escribe: «Confiésense sus pecados unos a otros» (Stg. 5:16), está hablando de tener un espíritu de comunidad, de transparencia, de responsabilidad los unos por los otros. Pero se ha abandonado esta enseñanza en el ámbito familiar. Nuestros hijos e hijas necesitan escuchar qué es la confesión de pecados. Ellos necesitan ver que aunque tenemos perdón de pecados en Cristo, nuestra naturaleza pecaminosa aún tiene presencia en nuestro diario vivir y afecta nuestra relación con Dios. El pecado nos hace caer, tropezarnos, y alejarnos de Dios.

Los niños necesitan entender la realidad y la necesidad de la confesión de pecados. Necesitan verte y escucharte confesar tus pecados, y necesitan aprender cómo confesar sus propios pecados. Si no ven que a sus padres les duele el pecado a tal grado de confesarlo a Dios, entonces desarrollarán el mismo desinterés por confesar el suyo propio.

Si no confiesan sus pecados, aprenderán a vivir una vida cristiana que se basa solamente en conducta, asistencia a la iglesia, portarse bien. Y no verán que el cristianismo es algo real, vivo, diario, y transparente. Los niños necesitan limpieza de pecados y madurez espiritual de la misma manera que los adultos. Tienen que entender que cuando se levantan de la cama cuando les dijiste que no se levantaran, o cuando no limpian su habitación, o cuando se pelean entre sí, o mienten, o gritan, es debido al pecado que hay en ellos. Tienen que decir junto con Pablo: «Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo la ley de que el mal está presente en mí» (Ro. 7:21).

La confesión de pecados es una excelente manera de presentarles el evangelio todos los días. La confesión no es para uso en caso de emergencia, sino más bien una manera en la que nuestros niños podrán ver la gracia de Dios, Su preciosa misericordia, y Su profundo e incondicional perdón. No inhibas a tus hijos de tener una relación personal con Dios al no mostrarles de qué se trata la confesión de pecados.

  1. Escuchen música doctrinal

Mientras que el evangelio se presenta por medio de las Escrituras, la música que es rica en doctrina y teología de salvación es una gran herramienta para que nuestros niños sean expuestos a la verdad del evangelio. Los niños necesitan escuchar el evangelio en la música para que su corazón memorice las verdades de Cristo, Su cruz, Su muerte, Su resurrección, Su glorificación, Su poder para perdonar pecados.

Así que ten discernimiento en la música que tus hijos escuchan. Ten sensibilidad en poner música en el auto que sea de edificación para tu familia. Detén la música para explicar términos importantes. Enfatiza ciertas verdades doctrinales que la canción esté marcando. Es crucial que les ayudes a desarrollar un oído crítico que evalúe y disfrute las verdades teológicas en la música que escuchan. Es una bendición escuchar a los niños cantar de la muerte de Cristo, de Su propiciación por nuestros pecados, de la Trinidad, o de alguna otra doctrina bíblica. Es precisamente lo que Pablo pide a los creyentes en Colosas cuando dice: «Con toda sabiduría enseñándose y amonestándose unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en sus corazones» (Col. 3:16).

Quiero que Dios toque el corazón de mis hijos, de los niños de nuestra iglesia, y los de futuras generaciones. Pero si no somos intencionales en mostrarles el evangelio, habrá una desconexión generacional con el evangelio, y tendrán una pretensión religiosa que no será de gloria para Dios. Sé que hay más recursos y herramientas que puedes usar, pero espero que estas sugerencias te sean de ayuda. Ora para que el Espíritu Santo de Dios obre en los corazones de tus niños y los salve. Pero sé diligente, haz la obra de evangelista, ponte el calzado del evangelio, y lleva las noticias de Cristo a los niños.

Preguntas de reflexión

  • ¿En cuáles pasajes de la Biblia puedes pensar sobre la necesidad que tienen nuestros hijos, y todas las personas, del evangelio?
  • El autor escribe: «Si [nuestros hijos] no confiesan sus pecados, aprenderán a vivir una vida cristiana que se basa solamente en conducta, asistencia a la iglesia, portarse bien». ¿Cuáles son los peligros de vivir una vida cristiana de esa manera? ¿Qué podemos hacer al respecto como padres?
  • En tus propias palabras, ¿cómo puede ayudarnos la música doctrinal a enseñarles el evangelio a nuestros hijos?
  • ¿De qué maneras podemos incentivar la lectura de la Biblia en nuestros hijos?

Nota del Editor: Este artículo fue tomado del Libro: La crianza, una edición completamente gratis lanzada por los ministerios Coalición por el Evangelio y de Poiema Publicaciones | Usado con permiso.

Puedes descargar el libro completo haciendo clic aquí

Paradigmas bíblicos del liderazgo de la iglesia | Introducción

INTRODUCCIÓN (Original)

¡Cómo han pasado los años!
De joven a la vejez,
de hijo primera vez,
de padre fui muy constante,
con mi ejemplo fui estandarte
a cuantos yo conocí.
A esta edad he llegado
por la gracia del Señor
y me siento muy feliz.
Sirvo a mi Señor Jesús
en este cuerpo de ancianos
como ahora se le llama,
y aunque mi mente me falla
y mis fuerzas me abandonan,
quiero darle a Él la honra
por considerarme fiel
y así quiero permanecer
hasta que llegue mi hora.1

Uno de los más altos privilegios que un creyente puede tener es servir al Señor en aquello para lo cual fue llamado. Particularmente el servicio al cuerpo de Cristo como anciano es una responsabilidad que nos llena de «temor y temblor» por sus altas exigencias y graves responsabilidades. Aceptarla no es fácil. Por ello admiramos y respetamos a todos aquellos creyentes que han asumido esa responsabilidad y se han mantenido fieles al Señor a lo largo de sus ministerios.

En nuestro caso, somos un grupo de seis ancianos que durante casi una década hemos servidos juntos al Señor en una iglesia local. Ninguno de nosotros pidió que fuese así, ni pensó que sería así. El Señor mismo nos fue convenciendo de la necesidad de unir nuestros esfuerzos y cooperar como equipo en la edificación de la iglesia. Juntos hemos compartido tristezas y alegrías, angustias y sosiegos, derrotas y victorias. Hemos visto una y otra vez la realidad siempre vigente de aquella declaración bíblica:

«Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantara a su compañero; pero ¡ay del solo! Que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante» (Eclesiastés 4:9).

Podemos dedicar las siguientes paginas a compartir todas estas experiencias que juntos hemos vivido y estamos seguro de que ello podría animar los corazones de muchos de nuestros colegas de ministerio. Sin embargo, ese no es nuestro propósito al compartir con ustedes este texto. Mas bien nuestro propósito es mostrar que la voluntad de Dios para la dirección de la iglesia es que un grupo de ancianos calificados bíblicamente la conduzcan bajo la guía del Espíritu Santo. No queremos hablar tanto de nuestra experiencia, la cual consideramos muy gratificante, sino de las consideraciones bíblicas que nos han convencido a lo largo de estos años que Dios estableció un modelo para la conducción del cuerpo de Cristo y que ese modelo puede ser claramente identificado en el Nuevo Testamento.

Nuestra iglesia no tiene ninguna afiliación denominacional asi que no defendemos a ultranza ninguna de las formas clásicas de gobierno eclesial ni estamos comprometidos con ninguna postura particular.2

Hemos tenido la libertad de evaluar a la luz de la Biblia los principios sobre la dirección de la iglesia y de asumir aquello que hemos considerado mas ajustado a los principios divinos.

Queremos también compartir con aquellos colegas de ministerio que ya están funcionando como cuerpo de ancianos algunos principios y estrategias tanto para manejarse como equipo como para conducir la iglesia. Hemos puesto en práctica la mayoría de estas estrategias y hemos comprobado su eficacia. Quizá no todas apliquen a la situación particular de su iglesia, pero al menos puede darle algunas ideas de como ajustarla a su realidad.

Finalmente queremos animar a aquellos colegas que posiblemente aceptan los principios bíblicos expuestos en este texto, pero luchan con la pregunta: ¿cómo puedo aplicarlos en mi propia iglesia? Entendemos perfectamente esta situación. Nosotros la hemos vivido muchas veces y seguramente la seguiremos viviendo en el futuro. Los cambios de paradigmas en la iglesia local son unas de las experiencias más angustiantes para aquellos que estamos convencidos de la necesidad de cambios, pero al mismo tiempo no queremos afectar a ningún creyente. Moverse entre los cambios y la sensibilidad de los creyentes no es fácil. Pero aquellos que dirigimos la iglesia estamos obligados a hacerlo y hacerlo de tal manera que Dios sea glorificado y la iglesia edificada.

Es nuestro anhelo que este texto cumpla estos objetivos descritos anteriormente. Revise estas consideraciones con toda honestidad. Asuma la actitud de los nobles judíos de Berea, quienes escudriñaron con diligencia las Escrituras para confirmar si los mensajes de Pablo eran bíblicos (Hechos 17:11). Examine toda la evidencia con una mente y un corazón abiertos a lo que el Señor quiere mostrarle. Nuestra oración es que aquellos que fuimos llamados a servir al Señor en la conducción de la iglesia escuchemos del «Príncipe de los pastores» las gratas palabras de aprobación por una labor bien cumplida.

Los ancianos de la iglesia «Dios es Amor»

Eduviges Núñez (dif.), Ángel Pereda, Juan Gonzáles, Danny Carpenter, Samuel Marcano, Rodolfo Oliveros.


1 Fragmento de un poema escrito por el hermano Eduvigis Núñez a los 87 años de edad, Eduvigis sirvió como anciano en la iglesia «Dios es Amor» desde el año 1961 hasta 2014, cuando murió a los 96 años.

2 La iglesia evangélica «Dios es Amor» en la ciudad de Maturín, Venezuela, fue fundada en octubre de 1926 por un equipo de misioneros independientes quienes formaron una organización llamada «Orinoco River Mission» que se dedicó exclusivamente a fundar iglesias en el oriente del país. Estos misioneros siguieron las pautas generales de las iglesias congregacionales y fundamentalistas.

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Devocional «En ti confiaré» | 2 Corintios

2 Corintios | por Heber Torres

«Dios es fiel» (2 Co. 1:18).

Cuando todo a tu alrededor parece desmoronarse, cuando tus esfuerzos no suponen ningún beneficio, y aun aquellos a los que amamos nos dan la espalda, ¿tiene sentido mantener nuestras convicciones? ¿merece la pena perseverar? En un momento de su vida, el mismísimo apóstol Pablo se encontró exactamente ante esa misma tesitura.

En su segunda carta a los corintios, Pablo relata cómo había sido maltratado por causa del evangelio, siendo azotado, encarcelado y perseguido hasta el punto de huir para salvar la vida (1:8; 6:4-5; 11:24-27). Pero este no fue el único desafío que el apóstol tuvo que enfrentar. Los mismos creyentes a los que se había dedicado de manera abnegada son los que ahora cuestionan su llamado, rechazan su enseñanza e incluso lo desprecian por su apariencia física (11:5-7; 12:11-12; 10:10). Y si los ataques enemigos y las descalificaciones de sus propios «hijos espirituales» no fueran suficiente carga, Pablo confiesa estar preocupado también por la salud espiritual de las demás iglesias (11:28).

Pablo hace pública su profunda tristeza (2:4, 10, 13). En cuestión de meses se quedó prácticamente solo y tenía que defender su apostolado ante aquellos que se habían convertido como resultado de su predicación. Pero lo que estaba en juego no era simplemente su reputación o bienestar personal, sino el nombre del Dios que lo había comisionado.

Sin embargo, la actitud del apóstol resulta tremendamente ejemplarizante. ¿Qué es lo que permitió a Pablo perseverar en la adversidad? Una de las grandes lecciones que aprendemos en esta epístola es que la capacidad de resistir tiempos difíciles no se encuentra en nosotros, ni tampoco en otros, sino únicamente en Dios. A pesar de contar

con una trayectoria única en su haber, en el día de la prueba el apóstol no apeló a sus logros, ni tampoco a sus habilidades. La suficiencia de Pablo estaba en Dios (3:5), manifestada particularmente por su palabra, su persona y su poder.

Su palabra

Casi al principio de su discurso, el apóstol realiza una afirmación categórica: «Dios es fiel» (1:18). Muchos creyentes de Corinto le habían fallado. Varios de sus compañeros de ministerio lo habían abandonado. Algunos de los apóstoles lo habían decepcionado. Incluso él mismo reconocía tener razones para avergonzarse. Pablo es consciente de su propia fragilidad. ¡Sólo era un vaso de barro! (4:7).

Sin embargo, Pablo confirma que hay uno del que sí se puede fiar. Y esta confianza encuentra su razón de ser en la Palabra de Dios. Dios es fiel, y siempre cumple con sus compromisos (Nm. 23:19). Dios es fiel, y nunca yerra en sus propósitos (He. 6:17-18). Dios es fiel, y su palabra también lo es (1 P. 1:24-25). Meditar en las promesas de Dios te ayudará a enfrentar el presente con esperanza y valor (4:16-18).

Su persona

La Biblia enseña que la fidelidad es un rasgo distintivo del carácter de Dios. Y este sería argumento suficiente para que deposites en él toda tu confianza. Pero el mismo apóstol aclara que la fidelidad de Dios se ve ratificada de manera singular en la persona de Jesucristo (1:21). Cristo confirma la fidelidad de Dios de forma visible y cuantificable (4:4, 6). En la persona de Cristo se observa a un Dios dispuesto a sacrificar a su amado Hijo, castigándole a él para reconciliar consigo mismo a rebeldes pecadores como tú y como yo (5:14-21).

En la persona de Cristo contemplas la gloria de Dios, y eres progresivamente transformado a su imagen (3:18). Y en la persona de Cristo anticipas lo que Dios hará el día en que también seas resucitado (4:14). Pablo afirma que los creyentes están atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en [sus] cuerpos» (4:8-10).

Recordar lo que Dios ha hecho por medio de Cristo elevará tu mirada hacia lo eterno y te mantendrá firme y seguro en el temor del Señor (7:1).

Su poder

Dios promete cuidar de los suyos, pero además tiene el poder para hacerlo. Sin embargo, igual que Pablo, solo en la medida que reconozcas tu vulnerabilidad llegarás a experimentarlo (12:9). Así como la luz brilla más fuerte cuanto más oscura sea la noche, el poder de Dios se hace más visible cuanto más evidentes son tus flaquezas (11:30). Tu gloria está en tu Señor. Y del mismo modo que los triunfos del pasado no garantizan las victorias del presente, tus vivencias del ayer resultarán poco ventajosas hoy sin el poder capacitador de Dios, un poder concedido únicamente por gracia a los que se apoyan solamente en él. Aquel que se refugia en el Señor reconoce su fragilidad, pero afronta cada situación asentado en la roca inamovible, sabiendo que no existe tormenta capaz de dañarla, ni viento alguno lo suficientemente fuerte como para desplazarla.

La fidelidad de Dios alimenta nuestra confianza, porque «tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos» (5:1). Además, su fidelidad apuntala tu testimonio, pues, a la luz de lo que Cristo ha hecho, procuras «serle [agradable]» (5:9). Por último, su fidelidad amplía tu dependencia, ya que «cuando [eres] débil, entonces [eres] fuerte» (12:10). Por eso, puedes gozarte aun en medio de la prueba, sabiendo que «el Dios de paz y de amor estará [contigo]» (13:11).

Para reflexionar

Agradece a Dios por su fidelidad revelando su Palabra y a Cristo, tu salvador. Él es fiel y poderoso para sostenerte firme a pesar de las tormentas que azoten tu vida. ¡Aférrate a él!


Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí

En Ti Confiaré
En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.

¿Somos ancianos bíblicos? | Evaluando la vocación pastoral a la luz de la biblia y experiencia

Nota del Editor: Este artículo está basado en los apuntes de la Conferencia OnLine, LIDERANDO UNA IGLESIA POST COVID-19, de fecha 13 nov 2020 09:00 PM Buenos Aires, mensaje a cargo del Misionero Carlos Morris.


Cada palabra aquí está cargada de significado:

EVALUACIÓN

Implica determinar el grado de eficiencia y eficacia con que han sido empleados los recursos destinados para alcanzar el objetivo de su labor. La evaluación del desempeño es uno de los cometidos que tenemos que atender.

Como bien se ha observado Dios hace recaer una gran responsabilidad sobre los dirigentes espirituales de nuestras iglesias, bajo quienes ha puesto el cuidado de la grey como hallamos en Hechos 20:28 «Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos para apacentar la iglesia del Señor». Cabe destacar que este mensaje de despedida del apóstol Pablo es el único de los 8 que registra Lucas, dirigido a creyentes, y es precisamente a ancianos. El honor es muy grande pero la responsabilidad es mucho mayor.

Cuando la meta de nuestra labor es clara, entonces puede elegirse la dirección y el camino para llegar allí. Debo saber a dónde quiero llegar para poder evaluar si estoy yendo en la dirección correcta. Al evaluar el panorama actual de la obra del Señor en este y otros países hago la pregunta que hizo Ezequiel (34.5,6) y el Señor «¿Dónde están los pastores?» con el terrible peligro que entraña esa escasez.

VOCACIÓN

Significa a su vez un llamamiento personal dirigido a la conciencia más profunda del individuo y que modifica radicalmente su existencia, no solo en sus condiciones exteriores, sino hasta en el corazón haciendo de él otro hombre. Pero como observó el gran escritor español, José María Martínez, «De la enseña bíblica se desprende que la vocación al ministerio nada tiene que ver con una inclinación meramente humana como la que puede sentir una persona hacia la música, la política o la medicina. No tiene su origen en una tendencia interior, sino en un auténtico llamamiento exterior y superior, procedente de Dios.»

Es por tanto saber cuál es nuestra misión en la vida. La vocación incluye todo aquello que esa persona se ve llamada a hacer, y lo que da sentido a su vida, y jamás conduce a la pereza. Por eso no nos extraña que el apóstol Pablo amonestara a sus lectores en Efesios 4:1 a andar «como es digno de la vocación con que fuisteis llamados». No tiene pues su origen meramente en una tendencia interior, sino en un auténtico llamamiento exterior y superior, procedente de Dios.

ALCANCES DE SU RESPONSABILIDAD

Privilegio y responsabilidad son dos lados de la misma moneda. O, cambiando la imagen. Si Dios escribe la palabra oportunidad en la parte de afuera de la puerta, del otro lado escribe responsabilidad.

Si bien no debemos tener señorío sobre los creyentes, ellos están a nuestro cuidado «cuidando de ellos» (1P.5:2) que en griego significa ejerciendo la supervisión de ellos, como sobreveedores. Esto no elimina la autoridad ordenada por Dios y correctamente administrada en la iglesia local por los ancianos. Esto se aprecia en otro título que les corresponde, el de obispo o sobreveedor.

Recordemos que su tarea principal es la de coordinar todo, asegurando que se realicen las tareas asignadas. Es alguien que ve el cuadro total y como las distintas partes trabajan juntos. Está sobre los demás para poder ver con claridad desde arriba y así servir a los que están bajo ellos. Están involucrados en la vida de los miembros, sin perder de vista los objetivos bíblicos. Se ha observado que buena parte de los problemas sin resolver en la vida de una iglesia local tienen su raíz en un liderazgo deficiente.

Reconociendo pues la inmensa responsabilidad que recae sobre cada anciano de una iglesia, la palabra CUIDADO nos resulta una palabra apropiada para indicar cuáles son sus funciones, recordando que son estrictamente locales al no tener autoridad sobre otras asambleas. De acuerdo con la Palabra de Dios incluyen el:

C-uidar y Velar

Que hallamos en 1Ped.5:2 «Apacentad la grey de Dios…cuidando de ella» y en Heb.13:17 «vuestros pastores …velan por vuestras almas como quienes han de dar cuenta». Se trata del interés nacido del amor que lleva al anciano a preocuparse por el bienestar de los miembros de la congregación, semejante a la del padre por su propia familia.

Pero no solo deben velar como pastores, sino también como centinelas. Deben proteger al rebaño de todo lo que les puede hacer daño. Es que las vejas, y en especial los corderos, son muy vulnerables.

U-rgir, exhortar y apelar

Pablo le mandó a Timoteo «…que instes a tiempo y fuera de tiempo, redarguye, reprende, exhorta son toda paciencia y doctrina» 2Tim.4:2; y a Tito «…exhortar con sana doctrina, y convencer a los que contradicen» (1:9) antes que tener que recurrir a la disciplina en el caso de que no produzca el efecto buscado. Sin embargo, no podemos ignorar que habrá circunstancias cuando la disciplina será necesaria en una iglesia. El Señor describió un proceso para restaurar a alguien que ha cometido una falta, con varias etapas, en Mt.16:15-17. Pero resulta evidente allí que la disciplina es considerada como el último recurso, cuando todo lo anterior ha fallado.

I-nteresarse por el bienestar espiritual de los que están pastoreando

Esto incluye por cierto interceder por cada uno de los miembros- «orando…con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos» (Ef.6:18) Además debe involucrarse apasionadamente, aun pudiendo llegar a las lágrimas como el apóstol lo hizo «…sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas» (Hch.20:19) Se trata de lo que llamamos empatía, aun conectándose con el dolor de esa persona.

D-irigir y gobernar

Pablo nos habla de «Los ancianos que gobiernan bien» (1Tim. 5:17) Esto no implica desde luego controlar, pero si presidir, pero para ello debe ir adelante del rebaño, y lo debe hacer bien. Tanto con la autoridad conferida por el Señor, como por el ejemplo personal. Es que el liderazgo bíblico no depende solo de la capacidad y conocimiento teológico, sino del carácter, la personalidad, y el caminar en el Señor. Además, hay que recordar que es imposible conducir a otros a donde uno mimo no ha llegado, o hablar de lo que nosotros mismos no hemos experimentado. Por ejemplo ¿cómo apelar a la consagración si no lo hemos hecho nosotros antes? ¿O pedir un sacrificio o esfuerzo especial, que nosotros mismos no hemos sido capaces de hacer?

Apacentar, alimentar y estimular

Como pastores que son de la grey. En las palabras de 1P.5:2 «Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella» Por eso ellos tienen que estar bien nutridos -1Ti.4:6 – en la Palabra, y saber llevar a los que están bajo su cuidado a pastos delicados para que ellos a su vez se alimenten bien y crezcan espiritualmente.

De paso resulta muy significativo que la Biblia llame a los creyentes «ovejas» y no vacunos. La analogía es clara: las ovejas van detrás del pastor, en cambio el vaquero va detrás de los vacunos.

D-efender y ayudar a los débiles y necesitados

Como testificaba Pablo «Os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras de Jesús: más bienaventurado es dar que recibir» Hch.20:35. Debe ser un pilar de fuerza sobre el cual puedan apoyarse. En las palabras de Ro.15:1 «los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles» A pesar de todas las demandas sobre el tiempo de los ancianos es necesario que salgan y visiten los hogares de los creyentes de su congregación para así conocer de cerca sus problemas personales y ver la forma de ayudarles en lo que sea necesario.

O-rientar, instar y guiar

Pues según leemos en Tito 1:9 »Es necesario que …sea retenedor de la palabra fiel para que también pueda exhortar, con sana enseñanza y convencer a los que contradicen», no solo desde el púlpito, sino por medio del consejo personal- «…. enseñaros, públicamente y por las casas» -Hch.20:20. Para hacerlo con eficacia debe conocer y usar bien las Escrituras, como obrero «aprobado» 2Ti.2:15 para orientarles bien, y a su vez enseñarles a poder ellos mismos discernir la voluntad divina en sus vidas.

L-abor involucrada

Según Pablo los creyentes deben reconocer «…a los que trabajan entre vosotros y os presiden en el Señor, y os amonestan» 1Ts. 5:12 – No son figuras decorativas, cumpliendo una misión meramente ceremonial, como algunas monarquías actuales, y su rol no es pasivo sino bien activo – «sin cesar»1Ts.5:17. Si bien deben «adornar la doctrina» como nos dice Tito 2:10, esto no implica evidentemente que deben estar como meros «adornos» sino cumplir un rol bien activo. Que no se diga de ningún anciano lo que dijo un miembro de una congregación: «Él es invisible durante la semana e incomprensible los domingos!».

Como bien se ha afirmado «una visión sin traspiración lleva a la frustración» La palabra empleada significa trabajo y esfuerzo arduo o exhaustivo. Además, es una labor o tarea constante porque la grey necesita atención continua; no limitándose a meramente atender las reuniones o asuntos de la iglesia local, sino trabajar entre los santos, siempre sirviendo en el espíritu de humildad. Por eso el trabajo suyo no es fácil. Por todo ello resulta evidente que esta labor no puede ser llevado a cabo por solo uno o dos ancianos. Se necesita una pluralidad de ancianos bajo el liderazgo del «Príncipe de los pastores». Además, con el paso del tiempo, el retiro. y aún el llamado a la eternidad de alguno de los ancianos, debemos ir preparando a quienes pueden reemplazarlos.

Permítanme un testimonio personal. Después de 23 años como misionero y anciano en una Asamblea en Sevilla España, y consciente de que se acercaba el momento de retirarme, no como misionero, pero sí como anciano, por mi edad, pude hacerlo con tranquilidad y sin cargo de conciencia, porque desde dos años antes había estado realizando un curso especial para ancianos potenciales. De este grupo salieron dos muy prometedores y capacitados alumnos que luego fueron nombrados ancianos, y pude retirarme sin cargo de conciencia. Así se produjo un buen «Traspaso Generacional», que de paso es el título de un libro que Every Day Publications o Publicaciones Cotidianas en Canadá me pidieron escribir, y la Editorial LEC tiene.

U-nidad buscada

En la Iglesia es lo lógico, pero hay veces cuando hay quienes se oponen a alguna de las decisiones que toma el consejo de ancianos. ¿Qué hacer con ellos? Por de pronto las Escrituras nos enseñan los que se conducen en forma insensata deben ser disciplinados como en el caso que se señala en 2Ts.3:14,15 «…amonestadlo como hermano» Pero habitualmente basta encontrarnos con ellos, escucharlos con atención, y si en algo tienen razón, reconocerlo.

Si hay quien viene con alguna queja, y esta es legítima, debemos reconocerlo. Muchos de los que han sido llamados «agentes generadores de problemas» se han disuelto gracias a una razonable transigencia.

Pero en casos más serios, especialmente cuando pretenden causar divisiones, según Tito 3:9-11 deben ser amonestados 2 veces y a la 3ª hay que despedirlos.

A-utoridad delegada

Si hemos sido llamados para esta tarea trascendente, podemos estar seguros que si actuamos en dependencia del «Príncipe de los pastores» y en Su poder, no lo haremos con otros incentivos que no sea de ser «ejemplos de la grey» (1P.5: 2-4). Conscientes que tenemos que siempre rendir cuentas a Él.

Necesitamos siempre recordar la pregunta de Jer. 13:20 «¿Dónde está el rebaño que te fue dado, tu hermosa grey?» y poder decir, como lo hizo el Señor «A los que me diste yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió» (Jn.17:2). Realicemos esa labor como si ya los estuviésemos viendo a Él, sabiendo que El sí nos está viendo, e ir así saboreando por anticipado la:

R-ecompensa futura

La recompensa de los ganadores en los Juegos Olímpicos de aquel entonces eran coronas de hojas de roble o hiedra, que pronto se secaban. En contraste absoluto en aquel día futuro los ancianos fieles recibirán una «corona incorruptible» de valor eterno. A su vez la corona de gloria no significa una corona gloriosa, sino que implica compartir la gloria del Señor.

Estoy seguro de que, con tal aliciente por delante, cada anciano cumplirá su labor tan importante con todo esmero y fidelidad. Recuerda la expresión tan significativa «¿De que vale pensar en el futuro si no afecta mi presente?». Por eso estamos seguros de que el presente nuestro se verá afectado positivamente y animado en forma extraordinaria por esa bienaventurada pero también solemne esperanza que escuchemos de sus labios, «bienaventurado siervo, entra en el gozo de tu Señor».


-Carlos Morris | Misionero y pastor retirado, fundador de Instituto Bíblico Jorge Muller de Buenos Aires, Argentina y el Instituto Bíblico Evangélico de Andalucía, España.

LIDERANDO UNA IGLESIA POST COVID-19 – Sesión 1

Bienvenida
Mensaje introductorio – Alexander Strauch – 1 Pedro 5
¿Somos ancianos bíblicos? Evaluando la vocación pastoral a la luz de la Biblia y de la experiencia.
Mensaje – Carlos Morris
Tiempo de preguntas
Cierre

LIDERANDO UNA IGLESIA POST COVID-19 – Sesión 2

Bienvenida
Panel – Moderador: José Telmo
Panelistas – Pedro Bu, Gabriel Cejas, Nathan Díaz, Eduardo Nieto y Richard Harknett.

  • ¿Cómo actuamos frente a la pandemia? Evaluando las respuestas.
  • ¿Con qué escenarios nos encontraremos? Evaluando los desafíos.

Hechos 20
Mensaje – Alexander Strauch
Tiempo de preguntas en vivo con Alex Strauch
Clausura – Nathan Díaz
Cierre

Paradigmas bíblicos del liderazgo de la iglesia | Prólogo

Nota del Editor: Lo siguiente es parte del Libro: Paradigmas bíblicos del liderazgo de la iglesia, Guía para el establecimiento de ancianos en la iglesia local (Segunda Edición), escrito por el Cuerpo de ancianos de la Iglesia Evangélica «Dios es Amor» de Maturín, estado Monagas, Venezuela. Enero, 2005 | Revisión, 2018.


PRÓLOGO A LA PRIMERA EDICIÓN

Al pensar en el equipo de ancianos de la Iglesia «Dios es Amor», en Maturín, Venezuela, viene a mi memoria el grupo de líderes de la iglesia de Antioquia de Siria (Hechos 13). Este grupo de hermanos en «Dios es Amor» está compuesto por miembros muy diferentes. Representan varias generaciones, diferentes niveles de entrenamiento «formal» y «no formal», y diferentes culturas. Los hay con muchas décadas de experiencia en el servicio y los hay con menos, pero todos, sin ser muchos y con la mitad de sus miembros menores de cincuenta años, suman casi doscientos años de aprendizaje y experiencia en el servicio a la iglesia.

Algo que me impresiona en Antioquia y Maturín es que la variedad en estos equipos de trabajo no se ve como una desventaja, al contrario, se ve como algo que enriquece a la Iglesia de Señor, a través de su multifacético liderazgo. Este libro, fruto de su reflexión y experiencia desarrolla muy bien los objetivos que se propone y para ello proporciona un estudio serio del texto sagrado, así como abundantes ideas prácticas, las cuales pueden tomarse tal cual se dan, o pueden servir para estimular los pensamientos sobre la realidad particular de cada iglesia.

He conocido a estos consiervos durante casi diez años, por lo tanto sé que sus recomendaciones no salen del escritorio, sino de sus muchas y largas vigilias con el rebaño. Este es un grupo de «ancianos que gobiernan bien».

Me siento muy honrado por la amistad y compañerismo de estos colegas y con gran gozo recomiendo la lectura de este libro. No importa la fase de desarrollo en la que se encuentre, ni el paradigma en el que milite, esta lectura le provocará a la reflexión y le proveerá herramientas útiles para tomar los pasos que le permitan obedecer lo que el Señor le muestre a través de ella.


Manuel Valverde
Anciano, Iglesia Bíblica de Guatemala,
Guatemala, febrero, 2005

PREFACIO A LA SEGUNDA EDICIÓN

Los cambios siempre afectan a la gente. Algunos hablan de «buenos y malos cambios,» otros de «cambios necesarios e innecesarios,» mientras otros rechazan todo tipo de cambio. Pero hay una conclusión a la cual casi todos los que han estudiado el tema han llegado: el cambio es inevitable.

Muchas cosas han cambiado desde la primera publicación de este libro. Nuestro querido hermano Eduvigis Núñez murió en el año 2014, a la edad de 96. En los últimos años ya no ejercía la función de anciano activo, pero había sido nombrado «anciano vitalicio» por la iglesia que por tantos años sirvió. Su poesía en la introducción del libro sigue siendo un testamento a su fidelidad. El hermano Ángel Pereda también fue nombrado «anciano vitalicio,» y sigue sirviendo al Señor en su amada iglesia en la capacidad que Dios le permite.

Hay cuatro otros cambios en el personal. Nuestro amigo y misionero estadounidense Danny Carpenter, por razones legales, no puede servir como anciano de la iglesia pero sigue trabajando al lado de los actuales ancianos como apoyo en la obra. En noviembre de 2013, el hermano Zabdiel Rivera fue nombrado anciano, después de algún tiempo de entrenamiento y
observación.

A pesar de que es el más joven, su ejemplo cristiano, sabiduría y dedicación han servido para confirmar su selección, y la iglesia misma aprobó la decisión. Posteriormente José Díaz fue incorporado en el año 2016, un hombre de buena reputación y una pasión por evangelizar. Por último, el Señor nos envió a Kelvin Laviera de Maracaibo, cuya experiencia en la obra y entrenamiento en la Palabra y la música lo ha hecho un miembro valioso del equipo desde 2017.

Pero hay algo que no ha cambiado: nuestro compromiso con la pluralidad de ancianos para dirigir la iglesia local. Más bien, nuestro continuo estudio de la Palabra de Dios ha ratificado nuestra creencia en el liderazgo bíblico plural. Hemos tenido muchas oportunidades para enseñar esa verdad a otros, dentro y fuera de Venezuela. Y con humildad hemos sabido que
la primera edición del libro ha llegado a otros países.

Es por eso que nos encontramos con la necesidad de publicar este libro de nuevo. Cada vez más otras iglesias están llegando a la misma conclusión. Nos es grato ver como muchas iglesias en la Asociación de Iglesias Evangélicas del Oriente (ASIGEO), a la cual pertenece nuestra iglesia, están cambiando al gobierno plural de ancianos, y muchas otras iglesias también.

Muchos de estos hermanos no tienen experiencia trabajando juntos, y están mirándonos como ejemplo y están pidiendo nuestra ayuda. En esta edición hemos visto necesario hacer unas mejoras al texto. Hemos tratado de
corregir problemas gramaticales y de sintaxis, además de insertar nueva información en lugares pertinentes. Hemos añadido un capítulo que habla de la organización interna del cuerpo de ancianos. El fin del año 2014 marcó un nuevo descubrimiento para nosotros: la necesidad de definir qué es el cuerpo pastoral, cuál es su misión, cuáles son sus valores y cuáles objetivos debería cumplir.

Otro nuevo capítulo añadimos sobre el entrenamiento para futuros ancianos, algo que tenemos unos años practicando en nuestra iglesia. Creemos que cada cuerpo de ancianos debería preparar hombres que serán la generación de relevo. Esperemos que estos dos capítulos sean de mucha utilidad para usted como lector del libro. Como siempre, nuestro propósito principal es que Dios sea glorificado. A la vez, oramos que su iglesia sea afirmada en el liderazgo que Dios ha levantado según el patrón establecido por él en la Escritura.

Sus consiervos
Juan González, Samuel Marcano, Rodolfo Oliveros, Zabdiel Rivera,
José Díaz, Kelvin Laviera y Danny Carpenter.

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Autorización oficial para la reapertura de los templos evangélicos en Venezuela | Gaceta oficial N° 41.995


El Consejo Evangélico de Venezuela a través de su presidente, el pastor César Mermejo informó que el día de hoy 29 de octubre se reunieron con la ministra del poder popular para el Interior Justicia y Paz, Carmen Meléndez. En dicha reunión se dio autorización para la Reapertura de los Templos a partir del primero de noviembre de 2020. Además se indicó el Protocolo de Prevención y Bioseguridad que debe ser aplicado. 

Todo esto fue publicado el día de hoy en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, bajo el N° 41.995

PROTOCOLO DE PREVENCIÓN Y BIOSEGURIDAD PARA SER APLICADO POR LAS INSTITUCIONES RELIGIOSAS EN LAS DIVERSAS CELEBRACIONES DEL CULTO.

  • En concordancia con la Resolución N° 090 de fecha 1° de junio de 2020, mediante la cual se establece la normativa sanitaria de responsabilidad social ante la pandemia denominada Coronavirus (Covid-19), publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Republica Bolivariana de Venezuela N° 41.891 de esa misma fecha, y con el objeto de proteger a los feligreses del contagio del virus durante los servicios religiosos, se somete a su consideración las siguientes medidas para su fiel cumplimiento en toda actividad relacionada con templos y lugares de oración, sin importar su tamafio y ubicación.
  • Priorizar los espacios abiertos.
  • Cada templo o instalación religiosa designara un equipo para la administración y el fiel cumplimiento de las normativas sefialadas en este documento para el ingreso, permanencia y evacuación de los templos y otras instalaciones religiosas.
  • Todos los templos religiosos deben tener un anuncio a la entrada del mismo con las normas de bioseguridad establecidas.

  • Informar a las personas mayores de 60 años y a los fieles que han tenido síntomas de fiebre, gripe, tos, malestar general, abstenerse de asistir a las ceremonias religiosas.
  • Preparar el lugar de celebración con la mayor iluminación y ventilación natural posible,   (evitar espacios cerrados con aire acondicionado) acatando las medidas de  distanciamiento  social  de 1,5  metros  hacia  los  lados,  adelante  y  atrás, respetando un máximo de 40% del aforo total.
  • Las instalaciones, incluyendo pisos, asientos, barandas y cualquier otro mobiliario o accesorio que pueda entrar en contacto con las personas durante los servicios religiosos, deberán ser desinfectados al finalizar cada ceremonia.
  • Durante los servicios religiosos se mantendrá una separación de distanciamiento social de 1,5 metros hacia los lados, adelante y atrás. Las familias que viven bajo un mismo techo (hogares), los miembros de un mismo hogar, podrán permanecer juntos dentro de los templos y otras instalaciones religiosas, manteniendo una distancia obligatoria de 1,5 metros hacia los lados, adelante y atrás con respecto a los miembros de otros hogares.
  • Antes de ingresar a las instalaciones, un miembro del equipo designado por la comunidad religiosa tomara la temperatura de cada persona utilizando para ello un  dispositivo  electrónico  especializado. No se permitirá la entrada a las instalaciones a quienes arrojen temperaturas sobre el estándar, así como tampoco a su grupo familiar (hogar).
  • Las puertas de los templos se mantendrán abiertas a la entrada y salida de las celebraciones, para que los fieles no tengan que tocarlas, ni sus manillas.
  • Los celebrantes que dirijan la ceremonia, deberán usar la mascarilla y lavarse las manos antes de iniciar la celebración.
  • Al momento de ingresar a las instalaciones se suministrara a cada persona, en la palma de la mano, una porción de gel con alcohol o algún otro liquido prescrito por la autoridad sanitaria y se le indicara el lugar que ocupara y en el que deberá permanecer durante el servicio religioso.
  • Todas  las  personas  que  asistan  a  los  servicios  religiosos  deberán  portar mascarillas que cubran de manera debida Boca y nariz. El use de las mascarillas es obligatorio durante la permanencia en las instalaciones.
  • Las ceremonias religiosas deberán adaptar su formato evitando aquellas practicas que implican algún tipo de contacto personal entre personas de hogares distintos, tales como abrazos, besos o pasar de mano en mano objetos de cualquier tipo.
  • Los utensilios utilizados en la ceremonia deben ser desinfectados rigurosamente.
  • Cada persona tendrá la obligación de retirarse de inmediato de los alrededores de las instalaciones. No se permitirá la permanencia de ningún grupo familiar en las afueras de los templos o instalaciones religiosas.
  • Micrófonos: al colocarse, deben limpiarse con algún desinfectante. Conviene que estén en su base, para evitar en lo posible ser tocados por una u otra persona. El que preside usará un micrófono para el solo durante toda la celebración, evitando así el peligro de contagio a los lectores y servidores.
  • Grupos musicales de los Ministerios. Los miembros de los grupos musicales deben estar separados al menos 1,5 metros uno de otro, y no intercambiar micrófonos. A los grupos musicales se les debe exhortar a que no hagan ensayos en sus casas todos juntos. Mientras dure la pandemia, los grupos musicales deben ser mas reducidos. También debe recortarse la duración de los cantos.
  • Durante la pandemia conviene suprimir todo tipo de procesión de dones. Si algún fiel lleva algo al templo, debe preverse un lugar donde colocarlo para luego ser recogido por los ministros o servidores. La colecta de dinero no se hará en el momento de la preparación de las ofrendas, sino al finalizar la ceremonia. Para tal fin se colocaran varias cestas en las puertas de los templos: allí depositaran los fieles su donativo.
  • Todas las ceremonias y sacramentos de eucaristías, como por ejemplo bautizos, matrimonios, comunión, etc.,  serán  incorporados  de  manera  progresiva,  de acuerdo al comportamiento de la curva de contagio del Covid-19, en el primer trimestre del año 2021.
  • La brigada de voluntarios que participan en las ceremonias, conviene que usen mascarilla y guantes durante su servicio y permanencia en el templo. Así mismo deben velar que se realice el funcionamiento adecuado y que se cumplan las normas establecidas para realizar la celebración.
  • Las consagraciones religiosas que tienen lugares cerrados, deben tener un aforo máximo de 40% de la capacidad de la infraestructura.
  • Deberán seguirse las indicaciones ya dadas, evitando las aglomeraciones. Las personas responsables del lugar sagrado se señalarán debidamente los lugares para la oración y para la adoración.

RESPONSABILIDADES DE LOS LÍDERES RELIGIOSOS: los diferentes líderes religiosos (jefes) de las Instituciones Religiosas serán los principales responsables del cumplimiento de las medidas de prevención y de bioseguridad en sus propias Instalaciones o templos religiosos. Deben ser vigilantes de las siguientes Medidas Generales:

  • El use obligatorio del Tapabocas.
  • El gel antibacterial y/o alcohol para las manos.
  • La desinfección de calzado.
  • El lavado obligatorio de las manos.
  • El distanciamiento físico a 1.5 metros de distancia.
  • La ventilación y desinfección de los espacios a utilizar antes y después de cada ceremonia.
  • Toma de temperatura.
  • La disponibilidad de un equipo de voluntarios o supervisores para la formación e información a los fieles de las diferentes medidas de prevención a tomar en cuenta.

Devocional «En ti confiaré» | 1 Corintios

1 Corintios | por Daniel Puerto

“Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es echo” (1 Co. 15:20).

La criónica es el proceso de congelar a una persona a 200°F (130°C) bajo cero después de fallecida. ¿Cuál es el propósito de la criónica? Esperar el progreso de la tecnología para descongelarte en el futuro e intentar revertir tu muerte. La criónica ha dado esperanza a muchas personas. Si tú deseas que te congelen después de morir, te costará unos US$200.000.

¿Cuál es tu esperanza? ¿Qué viene para ti después de la muerte? Tengo buenas noticias para ti, mejores noticias que la criónica. Todo aquel que se ha arrepentido de su pecado y confiado en Jesús como Salvador y Señor tiene algo mejor que esperar ante la realidad de la muerte: la resurrección. Esa es una esperanza verdadera, la única esperanza que existe.

Una defensa de la resurrección

La resurrección de Jesús es importante. Pablo se refiere a la resurrección 53 veces en sus cartas. El pasaje central de la literatura paulina para referirse a la resurrección de Cristo es 1 Corintios 15. En ese texto, el apóstol presenta una defensa convincente de este evento, el más importante de la historia de la humanidad. Muchos han tratado de negar que Jesús vivió, pero han quedado avergonzados ante la irrefutable evidencia histórica que confirma su vida y muerte en la cruz. Muchos también, no logrando negar la vida y muerte de Jesús, han presentado teorías para negar su resurrección, para negar la tumba vacía.

Hay quienes afirman que Cristo no murió realmente en la cruz, sino que se desmayó. Unos sugieren que hubo personas que tomaron el cuerpo de Jesús para deshacerse de él. Otros piensan que quienes visitaron la tumba se equivocaron de lugar. Algunos creen que realmente nadie constató que la tumba estaba vacía. Mientras que otro grupo de personas alega que nadie vio a Jesús sino fueron meramente alucinaciones.

¿Cómo se debe responder a esas teorías? Pablo responde en 1 Corintios 15:1-11 usando la evidencia que debe ser usada para corroborar cualquier evento histórico: testigos fidedignos. En resumen, Pablo dice: “Quien niega la resurrección de Cristo, debe tener una conversación con los testigos oculares que vieron al Cristo resucitado. Todavía están vivos muchos de ellos”. Cuando Pablo escribió 1 Corintios aún muchos de los que vieron al Cristo resucitado estaban vivos. Así que no era difícil verificar la evidencia histórica disponible.

¿Qué si Cristo no resucitó?

En 1 Corintios 15:12-19, Pablo habla hipotéticamente sobre la posibilidad de que Cristo no hubiera resucitado.

Su intención es hablar de las hipotéticas consecuencias que habría si la resurrección de Jesús fuera una mentira. El resultado sería el siguiente: “nuestra predicación” sería vana (15:14a), “[nuestra] fe” sería vana (15:14b, 17a), seríamos “hallados falsos testigos de Dios” (15:15), “aún [estaríamos] en [nuestros] pecados” (15:17), “los que durmieron en Cristo perecieron” (15:18) y seríamos “los más dignos de conmiseración” (15:19). Si Jesús no hubiera resucitado estaríamos acabados.

Las buenas noticias

De nuevo, la buena noticia es que Cristo resucitó. Si Jesús estuviera muerto,
el cristianismo estuviera muerto. Pero Jesús está vivo, así que el cristianismo está vivo y en él tienes vida eterna. Por eso, completamente convencido de que Cristo resucitó, Pablo declara con voz de triunfo: “Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho” (15:20).

La palabra “primicias” significa “primeros frutos”. Esta es una palabra que hacía referencia a los primeros frutos que se obtenían al comienzo de la cosecha. Los israelitas se presentaban en el templo para traer la ofrenda de las primicias, la cual garantizaba al pueblo que el resto de la cosecha vendría.

Cristo es las “primicias”. Él murió y tres días después se levantó, saliendo de la tumba para nunca más ver la muerte. Su resurrección te garantiza que habrá una cosecha. Viene un día en el que todo el pueblo de Dios será resucitado para vida y entrará en el reino de Dios. Para Pablo, la resurrección de Cristo representó el comienzo de algo grande. Su resurrección solamente es el punto de partida de la resurrección de los redimidos. Cuando Cristo se levantó de los muertos él garantizó el resto de la cosecha. Un día, todos los que han puesto su fe en él tendrán cuerpos glorificados y serán como él.

Tu esperanza

Mientras algunos ponen su esperanza en el avance de la ciencia y en la criónica, ¿dónde está tu esperanza? Ante el dolor y la adversidad, ante la enfermedad y la traición de amigos, ante la corrupción de las autoridades y la pérdida de empleo, ante el sufrimiento y la muerte, tú puedes poner tu esperanza en el Salvador, Jesucristo, quien sufrió, se enfrentó a la muerte y la venció para siempre.

Si estás en Cristo serás resucitado como él fue resucitado, recibirás un cuerpo nuevo que no experimentará más enfermedad, dolor, sufrimiento, pecado ni muerte. Habitarás con Cristo y con el pueblo de Dios por la eternidad.

Mi oración es que esta esperanza anime tu corazón y levante tu rostro porque “ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”
(Ro. 13:11).

Para reflexionar

¡Qué gran esperanza tienes en Jesús! Así como él resucitó, resucitarás para vivir eternamente con él. Confía en que él será fiel en cumplir su palabra, sostenerte hasta el final y llevarte a la gloria.


Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí

En Ti Confiaré
En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.

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La Historia detrás del Himno: «Estoy bien»

Himno: «Estoy bien» | Autor: Horatio Spafford

Horatio Spafford nació el 20 de Octubre de 1828, en Troy, New York en el seno de una familia próspera y reconocida en los Estados Unidos. Su padre Horatio era autor de diccionarios geográficos, uno de ellos titulado «A gazetteer of the state of new york» publicado en 1813. Formó parte del movimiento abolicionista y tenía gran influencia en los Estados Unidos. Era un empresario exitoso. Su grado de influencia era tal que hay registro de correspondencia entre él y el presidente Thomas Jefferson en una carta que data del 14 de Mayo de 1809. Se casó con Elizabeth Clark Hewitt Spafford y de este matrimonio nació Horatio Spafford.

De joven Spafford recibió una concienzuda educación religiosa, a la vez que se formó como abogado, especializado en jurisprudencia médica. En 1856 Horatio se mudó a Chicago donde se unió con dos socios para fundar una firma de abogados llamada «Spafford, McDaid & Wilson». También hizo varias inversiones en bienes raíces en el área central de Chicago lo que le permitió aumentar su patrimonio.

Mientras daba clases bíblicas se enamoró de Anna Tuben Larssen, nacida en Noruega, cuya familia inmigró a los estados unidos cuando ella tenía 4 años de edad. Debido a que ella era mucho más joven que él, en vez de mostrar públicamente su amor por ella se ofreció a pagar sus estudios hasta que ella estuviera en edad de matrimonio. En 1861 se casaron, ella tenía 19 años de edad y él 33.

En 1870 sus inversiones en bienes raíces estaban estimadas en 38.000 dólares, suma nada despreciable para la época.

En 1871 su vida próspera y tranquila se vio interrumpida por una serie de desgracias que pondrían a prueba su fe. En primer lugar perdió sus inversiones en bienes raíces durante el gran incendio de Chicago en el cual murieron 300 personas, y se consumieron nueve kilómetros cuadrados. El incendio se concentró en el área en la cual Horatio había realizado gran parte de sus inversiones en bienes raíces. La crisis económica de 1873 también afectó considerablemente su patrimonio familiar.

En varios sitios, incluyendo Wikipedia, se dice que un hijo de los esposos Spafford falleció de fiebre escarlantina en 1870 o 1871. Si bien es cierto que uno de sus hijos falleció de esta enfermedad a los 3 años de edad, este suceso ocurrió una década después.

De cualquier manera, los esposos Horatio y Anna siguieron durante dos años en Chicago, donde a pesar de haber perdido buena parte de su fortuna, se dedicaron a ayudar a otras personas a rehacer sus vidas. Sin embargo, al parecer la salud de Anna se vio afectada por todo lo acontecido, y por recomendación médica, en 1873 decidieron irse de vacaciones a Europa, con Inglaterra como su lugar de arribo.

Por un problema de negocios, (al parecer un posible comprador había fallecido inesperadamente), Horatio decidió quedarse en Estados Unidos, mientras su esposa y sus cuatro hijas Anna de once años, Margaret de nueve, Elizabeth de cinco y Tanetta de dos años se embarcaron en el Ville du Havre, en compañía del pastor Nathaniel Weiss. El barco zarpó de Nueva York el 15 de noviembre de 1873 con 313 pasajeros más la tripulación a bordo. Luego de una semana navegando el océano Atlántico, colisionó con el acorazado Loch Earn, aproximadamente a las 2 de la madrugada del sábado 22 de Noviembre. El Loch Earn con su afilada punta cortó el blindaje del barco haciendo un hueco de aproximadamente nueve metros por tres metros y medio.

La colisión despertó a todos los pasajeros quienes se desplazaron hacia la cubierta para presenciar como el barco se hundía rápidamente. El caos se apoderó de los pasajeros y empezaron a agarrar chalecos salvavidas y se empujaban para abrirse camino hacia los botes salvavidas. Desafortunadamente, éstos habían sido pintados hacía poco, y al secarse la pintura los botes quedaron pegados a la cubierta del barco. Anna Spafford se dio cuenta que era imposible intentar abrirse paso con sus 4 hijas en medio de la desesperada multitud. En la cubierta se formaban pequeños incendios que hacían la situación aún peor.

Según testimonios de sobrevivientes, Anna, la hija mayor, al ver que el barco se hundía dijo «No teman. El mar es suyo, Él lo hizo». Al hundirse el barco Anna Spafford quedó atrapada en un remolino, Tanetta fue arrebatada de los brazos de su madre por los escombros. Las tres niñas mayores hicieron su mejor esfuerzo por sobrevivir. Dos de ellas se aferraron al pantalón de un hombre pero no lograron salir a flote. Anna fue la única sobreviviente y la encontraron flotando sobre un pedazo de madera, semi-inconsciente.

La nave que colisionó con el barco en el que iba la familia de Horatio también sufrió daños considerables pero aún así pudo recoger a los sobrevivientes. El día siguiente el barco estadounidense Tremontain llegó al lugar de la tragedia y llevó a los sobrevivientes a Gales.

En esa trágica noche fallecieron 226 personas en las aguas del atlántico. Solo sobrevivieron 61 pasajeros y 21 tripulantes. Los cuerpos de las cuatro niñas nunca se encontraron. Esto impidió a los dolientes padres dar sepultura a sus hijas y de alguna manera cerrar este trágico episodio.

La primer reacción de Anna, como es apenas de esperarse, fue de total desesperación. Algunos sobrevivientes la cuidaron pues llegaron a temer que se lanzara al mar. Sin embargo después Anna dijo haber oído una suave voz que le susurró «has sido salvada por un propósito». El pastor Nathaniel Weiss, declaró que luego del accidente Anna le dijo las siguientes palabras: «Dios me dio cuatro hijas. Ahora me han sido arrebatadas. Algún día entenderé por qué». 

Nueve días después del naufragio los sobrevivientes tocaron tierra en Cardiff, Gales. Allá el primero de Diciembre de 1873 Anna le envió un telegrama a su esposo que decía «me salvé yo sola, qué hago. La señora Goodwin, las niñas y Willie Culver se perdieron voy con Lorriaux hasta recibir respuesta .. Paris. Spafford»

Esto dio fin a días de incertidumbre de Horatio quien habrá estado esperando con ansias noticias sobre su familia.

De acuerdo con el relato de Bertha Spafford (hija de los esposos Spafford, quien nació unos años después de la tragedia), el capitán del barco le dijo a Horatio: «Se hizo un reconocimiento cuidadoso, y creo que ahora estamos pasando por el lugar donde el Ville du Havre naufragó. El agua tiene tres millas (4.82803) de profundidad. Esa noche en su recámara al no poder dormir Horatio escribió el himno «It is well with my soul». En una carta a Rachel, la hermanastra de su esposa, Horatio escribió: «El jueves pasado navegamos sobre el lugar del naufragio, en medio del océano, las aguas de tres millas de profundidad. Pero no pienso en nuestros seres amados como si estuviesen allí. Están a salvo, cubiertas, en los brazos del cordero». 

El poema que escribió esa noche Horatio, en su traducción literal al español es la siguiente:

Cuando la paz como un río atiende mi camino
cuando las penas ruedan como las olas del mar;
cualquiera sea mi parte, me has enseñado a decir,
«está bien, está bien con mi alma».
Coro
Está bien con mi alma
está bien, está bien con mi alma
Aunque Satán golpee, aunque vengan las pruebas,
esta bendita esperanza está al control:
que Cristo ha observado mi desesperada situación,
y ha derramado su propia sangre por mi alma.

Mi pecado oh, ¡la dicha de este glorioso pensamiento!
Mi pecado, no en parte, sino en su totalidad,
está clavado en la cruz, y ya no lo cargo más;

¡Alaba al Señor, alaba al Señor, oh alma mía!
Oh Señor, apresura el día en que vea mi fe,
las nubes se enrollarán como un pergamino;
la trompeta resonará y el Señor descenderá;
allí entonces, estará bien mi alma.

El conocido músico Ira D. Sankey da una versión distinta sobre el momento en que Horatio escribió la letra del himno. Según él, Horatio no terminó el poema sino hasta 1876, tres años después del naufragio, y que el poema fue escrito durante una visita suya a la familia Spafford.

Luego de reencontrarse, Horatio y Anna Spafford regresaron a chicago y allí tuvieron tres hijos más. En 1880 nació su primer varón al cual llamaron Horatio. Pero las pruebas de la familia Sipafford no habían aún terminado, y el niño falleció de fiebre escarlantina a los tres años de edad. En 1878 tuvieron a Bertha, y en 1881 nació su última hija, Grace.

La música fue compuesta por Phillip Paul Bliss en 1876, y la melodía la llamó como el barco en el que fallecieron las 4 hijas de Horatio: «Ville du Havre». Al parecer la tragedia siguió a todos los involucrados con este himno, pues Phillip Bliss y su esposa fallecieron cuando viajaban en tren hacia Ashtabula, Ohio. Cuando el tren pasaba por un puente, éste se derrumbó y todos los vagones cayeron al abismo. Según testimonios, Bliss sobrevivió al accidente, pero al ver que los vagones se incendiaban entró a rescatar a su esposa y no volvió a salir. No se hallaron rastros de sus cuerpos. En su maletero se encontró un manuscrito con la letra del himno I will sing of my Redeemer.

En 1881 la familia Spafford se mudó a Palestina, luego de haberse separado de la Iglesia Presbiteriana. Se establecieron en Jerusalén, donde ayudaron a fundar un grupo llamado «The American Colony» (La colonia americana). Este grupo se dedicó la labor filantrópica.

Horatio falleció de malaria en Jerusalén el 16 de Octubre de 1888, cuatro días antes de cumplir los 60 años.

Hay varias versiones de este himno en español, algunas más apegadas al texto original que otras. En general la sección que más cambia es el coro, puesto que no hay una traducción exacta que nos transmita la idea del autor al escribir «it is well with my soul». Algunas versiones dejan el coro como «está bien con mi alma», «estoy bien con mi Dios», «alcancé salvación», o «tengo paz».

Estoy bien

De paz inundada mi senda este,
O cubra la mar de aflicción,
Cualquiera que sea mi suerte diré…

Coro
Estoy bien tengo paz, Gloria a Dios!
Estoy bien, Gloria a Dios!
Tengo paz en mi ser, Gloria a Dios! 

Oh cuanto, me gozo en su Salvación
Fue pleno su Amor y perdón
Clavó mi pecar en la cruz lo olvido
Gloria a Dios que su hijo envió…

Estoy bien, Gloria a Dios!
Tengo paz en mi ser, Gloria a Dios!

Mi fe tornarase, feliz realidad
Al irse en la niebla veloz,
Deciende Jesús con su Gran Majestad,

Aleluya estoy bien con mi Dios…
Estoy bien, Gloria a Dios,
Tengo paz en mi ser, Gloria a Dios


Publicado originalmente en Historias de Himnos

451 Aniversario de la Primera Biblia en Español

El 26 de Septiembre de 1569, la primera biblia en español terminaba de ser impresa. Su portada era lo más llamativo, ya que retrataba en español antiguo: «La Biblia, qve es, los sacros libros del vieio y nvevo testamento» «Trasladada en Español» y la cita «La Palabra del Dios nuestro permanece para siempre». Adornando el conjunto gráfico, un oso come miel de un panal pendiente de un árbol, con el libro santo a un costado. Una hermosa ilustración, por las cualidades conocidas de la miel y por las referencias de la palabra de Dios como miel al paladar humano. Esto, a pesar de que el origen de esa ilustración es otro: se trata del «logotipo» del impresor bávaro que hizo la tarea de llevar a la vida el texto traducido, en una época en que tal hazaña era castigada por la iglesia de Roma.

Este hito histórico (no existía hasta esa fecha una biblia en nuestro idioma) nos marcó para siempre. Desde ese punto y en adelante, entendimos que Dios nos hablaba por Su Palabra y en nuestra propia lengua. Muchas personas que habían atendido a misa pudieron por fin conocer, de manos del protestantismo, las palabras del maestro galileo en un lenguaje que podían entender, cercano y claro, lejos del ritualismo imperante de esos años.

No fue fácil para Casiodoro de Reina traducir el santo libro. De formación católica, apostólica y romana y, habiendo nacido en el Sacro Imperio Romano Germánico, este monje de la Orden de San Jerónimo (caracterizada por ser una orden que demandaba una vida solitaria, silenciosa, llena de oración y penitencias), oyó hablar del movimiento luterano, del cual se encantó, transformándose en un partidario activo de la Reforma, lo que trajo consigo una firme persecución por parte de la Inquisición. Sintiéndose en riesgo, huyó a Ginebra, junto a un compañero que también conocemos de nombre: Cipriano de Valera.

260 copias cambiaron el destino de nuestra historia a través de esta versión, la que fue revisada por Cipriano de Valera con la biblia «del cántaro», dando origen a una de las versiones más conocidas por todos los hispanoparlantes: La Biblia Reina-Valera.

Lo que llama la atención de esta celebración es el gesto de unidad. Aun cuando cada iglesia y denominación conmemora o celebra La Biblia, es algo que une a toda la comunidad protestante y evangélica cada año, con demostraciones públicas y actividades relativas a la palabra de Dios.


Publicado originalmente en TeAdoramos.org