“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (Ro. 8:18).
A lgunos más, algunos menos, pero todos sufrirán en esta vida. Es inevitable. Por más amistades, preparativos o seguros que tengas, ya sea directa o indirectamente, padecerás en algún momento.
Para unos, esto puede ser causa de miedo. Pero el cristiano reconoce que, aunque en este mundo habrá aflicciones ( Jn. 16:33), un día Jesús traerá justicia y libertad de toda tristeza. Hay una esperanza que debe animarte y alentarte en medio de las pruebas: Aunque en la vida sufrirás, algún día estarás con Cristo para siempre, libre de dolor y pesar, segando los beneficios de tus pruebas en este mundo.
Puedes estar convencido de ello, y encontrar esperanza y fortaleza.
La realidad del pecado
Precisamente de esto escribe Pablo en Romanos 8:18, proveyendo verdades en las que puedes pensar en medio de las pruebas momentáneas que experimentes, para así poder confiar en la fidelidad de Dios.
Primero, el tiempo presente es pasajero y está contaminado por el pecado. Dios creó al mundo perfecto y bueno para su gloria (Gn. 1:31), pero cuando entró el pecado por medio de Adán, la creación fue corrompida y expuesta a maldad (Ro. 8:20; Gn.3:18), dando lugar a las atrocidades que vemos a nuestro alrededor.
La creación está esclavizada a la corrupción (Ro. 8:21) y gime, esperando que la presente condición pecaminosa a la cual fue sujetada —lo que Pablo llama “las aflicciones del tiempo presente” (8:18)— llegue a su fin. En este mundo hay tristezas y dolores, pues las cosas no están bien gracias al pecado que impera por el príncipe de este siglo (Ef. 2:2), de allí que experimentamos enfermedades, problemas, tentaciones, condenaciones y adioses.
Además, la condición caída de la creación no solamente afecta lo que sucede a nuestro alrededor, como terremotos, pandemias e inundaciones, sino que, primordialmente, afecta el corazón humano, dando lugar a pleitos, problemas, presiones y un mundo de maldad.
La certeza del cristiano
No obstante, en medio de todas estas aflicciones, tienes una seguridad inamovible: a pesar de que sufras en esta vida, algún día vivirás en un mundo restaurado, libre de pecado e injusticia, con cuerpos glorificados, libres de tentación y condenación, porque Dios así lo prometió.
Un día “enjugará Dios toda lágrima de [tus] ojos. . . ; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor” (Ap. 21:4; cp. 7:16-17). Vivirás con Jesús, serás libre de aquello que, por el pecado, causa muerte, llanto, clamor y dolor.
Tu cuerpo y tus facultades no tendrán más corrupción, no habrá más abusos ni pleitos, sino que tendrás un cuerpo glorioso, perfecto e ideal para vivir en gozo y paz para siempre (1 Co. 15:42-50). A esto se refiere Pablo con la frase “la gloria venidera que en ti ha de manifestarse”(Ro. 8:18). Las promesas de esperanza que Dios te ha dado son mucho mayores, “no son comparables” (8:18), con lo que padecerás en esta vida.
Pues, cualquier tribulación en este mundo no solamente es momentánea, sino que es para tu bien (8:28), para que crezcas en madurez y seas más como Cristo (8:29), produciendo “en [ti] un… más excelente y eterno peso de gloria” (2 Co. 4:17).
La gracia de Dios
Pero ¿por qué prometería Dios todas estas cosas siendo como eres? Todo hombre, habiendo nacido con una naturaleza caída y perdida (Ro. 5:12), odia a Dios, ama el pecado y no puede hacer lo bueno (3:10-18). Por ende, merece un castigo eterno bajo la eterna ira del Señor (1:18; 3:23; 6:23).
Pero, a pesar de que merecías la muerte y condenación (6:23), Dios, por su gracia y amor, te redimió del pecado (5:8), te declaró justo delante del Padre (3:24-25) y te adoptó por gracia mediante la fe (8:15). Ahora no te llama enemigo, sino “hijo de Dios” (8:13, 16, 19, 21), y como hijo, eres heredero, es decir, tienes derechoa la glorificación futura, cuando se completarán todas las promesas por las cuales Jesús te dio salvación (8:17, 30).¡Eso es la gracia de Dios!
La fidelidad de Dios
Por eso, aunque en medio de los sufrimientos sea difícil pensar en otra cosa que “las aflicciones del tiempo presente” (8:18), puedes estar seguro de que Dios es fiel (Dt. 7:9) aun en tu debilidad (2 Ti. 2:13). Puedes, como dice Pablo, “[tener] por cierto” (Ro. 8:18) que esta esperanza es verdadera e inquebrantable,aunque el llanto continúe por un momento más.
Aun frente al trago de tristeza más amargo, puedes estar convencido d e que “ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados,ni potestades,ni lo presente,ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada [te] podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús [tu] Señor…” (Ro. 8:38-39).
Así que, resumiendo lo que Romanos 8:18 enseña, cuando te encuentres en medio de sufrimiento y pruebas, recuerda que los pesares y problemas en este mundo son pasajeros y momentáneos, ninguno de ellos está por encima del control y autoridad de Dios.
Recuerda que, si has creído en Jesús para salvación, tienes una esperanza prometedora que se manifestará cuando Jesucristo regrese, trayendo justicia perfecta a un mundo pecaminoso. Dicha esperanza es infinitamente mejor que tus aflicciones presentes. Y, finalmente, recuerda que, aunque estés en el valle de sombra de muerte más tenebroso, puedes tener por cierto que nada podrá separarte del amor de Dios que es en Jesucristo.
Para reflexionar
Así como puedes estar seguro de que habrá aflicción en tu vida, puedes estar seguro de la fidelidad de Dios en tu vida. Nada podrá separarte de él. Un día él hará todo nuevo y estarás con él.
Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí
En Ti Confiaré En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.
Devocional Semanal (Coordinación Regional ASIGEO R6 Z2) 29082020 Título: ALEGRÍA EN MEDIO DE LA PRUEBA Autor: Wilmando Hernández Texto: Santiago 1:1-4
Santiago 1:1-4 Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la dispersión: Salud. Hermanos míos, gozaos profundamente cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Pero tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.
CONTEXTO HISTÓRICO
Santiago (Jacobo, el hermano del Señor Jesucristo, hijo de María y José), escribe a los judíos cristianos esparcidos por las naciones circundantes; otros comentaristas argumentan que escribe al nuevo Israel, la Iglesia Cristiana.
Lo cierto es que…
el primer punto que debe notarse es que fue escrita a una iglesia que estaba bajo presión. Los cristianos no estaban siendo llevados al martirio, pero estaban sufriendo persecución económica y opresión (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia) y, bajo esta presión, se estaba destruyendo la iglesia.
Hay dos formas en las cuales los miembros de la iglesia pueden responder a la presión extrema. Pueden tirar juntos y ayudarse entre sí o pueden entrar en compromiso con el mundo y dividirse en facciones de disputas ociosas. Santiago quería que sus lectores hicieran lo primero, pero lo que en realidad estaba pasando era lo segundo, pues la gente estaba luchando por abrirse paso en el mundo. Estos problemas hacen que la carta tenga mucha relevancia para la iglesia actual.
CONTEXTO TEXTUAL
En los versículos 2 al 12 del capítulo 1, Santiago expone algunos consejos prácticos para soportar bien las pruebas; después de indicar a sus lectores qué, deben gozarse cuando pasen por las pruebas, ya que esto produce paciencia y posteriormente, madurez espiritual en el creyente (1:2-4), invita en los próximos cuatro versículos (1:5-8) a pedir con fe, sabiduría a Dios en caso de faltarle a alguno, indicando que Dios la dará en abundancia y sin ningún reproche, además hace énfasis en pedir con fe, sin dudar, y compara a la persona que duda como las olas del mar que van y vienen, personas de doble ánimo y que por ser así, no recibirán nada de parte de Dios por ser inconstantes en todos sus caminos. Luego habla del pobre y el rico ante la prueba (1:9-11), y la recompensa prometida a la prueba (1:12).
INTRODUCCIÓN
Cada cristiano debería tener una clara comprensión de la teología del sufrimiento. Esto es algo sobre lo cual se ha hablado poco, pero en la medida que entendamos que el sufrimiento también está dentro de los propósitos de Dios, entonces vamos a tener una mejor aceptación de la necesidad de pasar por las pruebas de nuestra fe. Como dijo Lutero: «a menos que vivas la experiencia del sufrimiento, no puedes saber lo que significa tener esperanza».
VERDAD CENTRAL
El creyente debe entender que las pruebas son necesarias para poder madurar espiritualmente. En nuestro caminar con Cristo las pruebas son parte importante de nuestra vida cristiana, el apóstol Pedro dijo sobre las pruebas: «Por lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que, sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro (el cual, aunque perecedero, se prueba con fuego), sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo». 1 Pedro 1:6-7
REFLEXIÓN
Es posible que no entendamos inmediatamente el propósito de la prueba que nos ha sobrevenido, por tanto, en esta oportunidad es importante recordar que sea cuál sea la prueba:
DEBEMOS ESTAR ALEGRES (V2)
No se trata de estar alegre por la circunstancia por la cual estamos pasando, porque sería un poco hipócrita de nuestra parte fingir un estado emocional que no corresponde coN nuestra actual realidad, se trata de estar alegres porque sabemos que al final es Dios quien está detrás de la prueba.
Sabiendo esto, debemos antes que nada, guardar la calma, porque las pruebas tienen un propósito divino de parte de Dios, están dentro de sus planes que pasemos por ellas.
Debemos mantener una buena actitud durante todo el proceso de la prueba porque solo asi podemos recibir la bendición de parte de Dios.
LA PRUEBA NOS DA OPORTUNIDAD DE PRACTICAR NUESTRA FE (V3)
Cuando Santiago dice que la prueba de la fe produce paciencia, está queriendo decir que la misma prueba es una oportunidad para esperar en Dios, para ser perseverante, para resistir con paz, con alegría, con gozo lo que Dios está permitiendo que suceda en nuestra vida.
La meta final no es soportar la prueba con resignación y aires de derrota, sino con la plena convicción de que finalmente todo está bajo el control de Dios y su resultado será completamente glorioso.
SOPORTAR CON ÉXITO LA PRUEBA NOS AYUDARÁ A MADURAR ESPIRITUALMENTE (V5)
Es importante cuidarnos de no perder la bendición de glorificar a Dios aún en medio de la prueba, ya qué, por ser capaces de soportar la prueba con la debida actitud, no sólo vamos a tener la fuerza para soportar aún más y conquistar en batallas todavía más duras, sino que además, seremos de fortaleza y bendición para los que nos rodean.
Debemos ver el final de la prueba, no con la esperanza de obtener lo que nosotros anhelamos que suceda, sino con la esperanza de que Dios hará conforme a su santa y divina voluntad lo que Él sabe que es mejor para nosotros.
CONCLUSIÓN
Es un privilegio dado al creyente el ser sometido a pruebas, sabiendo que tienen un propósito divino y un fin glorioso.
Recuerda, el Señor nunca nos pondrá una prueba mayor de lo que podamos resistir y siempre nos dará la salida para poder soportarla. (Ver 1Cor 10:13).
Lo más importante no es alcanzar la meta, sino la actitud durante toda la carrera, la pregunta no es, cuándo acabará, sino cómo terminará.
Vale la pena sufrir por algo eterno que descansar por algo temporal.
Como dice mi hermano y amigo, el Pastor. Renso Bello, «se vale llorar, pero no dejes de creer en Él».
ORACIÓN
Padre Santo, vengo a ti en el precioso nombre de tu amado hijo Jesucristo, mi Señor y Salvador, pidiendo tu ayuda para poder soportar la difícil situación que estoy atravesando en estos momentos, gracias por mostrarme que es necesario que mi fe sea probada, para que mi carácter sea perfeccionado en la paciencia, quiero glorificar tu nombre aún en medio de esta prueba, al resistirla con gozo, sabiendo que al final tú tienes el control. Sea lo que sea que resulte finalmente, te alabaré porque tú eres Dios Soberano, y Digno de recibir toda la gloria, la honra y el poder, por los siglos de los siglos, Amén.
«Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay;… Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra…»
(Hch. 4:24b-30).
Las pruebas pueden ayudarte a crecer en tu relación con Dios o pueden hundirte en amargura y desolación. Todo depende de tu perspectiva y respuesta al sufrimiento. Recordar la soberanía de Dios en esos momentos es vital para afrontar bíblicamente las dificultades de la vida. Hechos 4:24b-30 relata una de las oraciones más dramáticas en el Nuevo Testamento que puede servirte de modelo en momentos de prueba y angustia.
Es en el momento de la prueba donde la fe es pulida, donde eres santificado y donde Cristo es exaltado. Lo que sucedió como antesala de esta oración modelo es que Pedro y Juan sanaron a un cojo (Hch. 3:1-10) y, a continuación, predicaron el evangelio de Jesucristo (3:11-26). Como consecuencia, muchos creyeron (4:4).
Sin embargo, la conmoción que causaron hizo que los líderes religiosos arrestaran a los dos apóstoles (4:1-4). Después de un intenso interrogatorio, los amenazaron y los dejaron ir (4:23-31). Pedro y Juan regresaron a los creyentes en Jerusalén y les relataron lo sucedido.
Respondiendo adecuadamente
En lugar de atemorizarse y ceder, la iglesia oró. Esa es la actitud adecuada. Es lo que Dios desea que todo cristiano haga. Era la voluntad de Dios que predicaran y cumplieran su misión. No podían dejar de hacerlo, tal como Pedro y Juan afirmaron a los líderes religiosos (4:19-20).
Por eso acudieron en oración al único que estaba en control. La iglesia estaba consciente del peligro de ser encarcelados y castigados. Jesús acababa de ser crucificado. El riesgo era latente. Realmente se estaban jugando la vida. Sin embargo, la iglesia no respondió con temor o ansiedad, sino que acudió al Señor en oración.
La base de la oración
Lo primero que la iglesia reconoció en su oración es que Dios es soberano (4:24). “Soberano Señor” viene de la palabra “déspota”que implica pleno poder y autoridad.Ellos sabían quién era Dios y quiénes eran ellos. “Déspota”, cuando se atribuye a un humano, tiene una connotación negativa; sin embargo, cuando es dirigida a Dios es positiva, ya que enfatiza el poder ilimitado de Dios (Lc. 2:29; 2 Ti. 2:21; 2 P. 2:1; Jud. 4; Ap. 6:10).
Lo segundo que la iglesia reconoció es que el Dios soberano es el Creador, relacionando la soberanía de Dios con la creación (Hch. 4:24). Dios hizo “el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay”. Nada se escapa de su poder.
Él había creado a los hombres que estaban intentando detener el avance del evangelio, y orar así haría que recordaran quién está verdaderamente en control.
Lo tercero que la iglesia reconoció es que el Dios soberano ha hablado. Al orar, citan la palabra de Dios, el Salmo 2:1-2 (Hch. 4:25-26). La oración está saturada de la palabra de Dios. Recuerdan lo dicho por David y afirman que —a lo largo de la historia— siempre que el reino de Dios ha amenazado al reino de los hombres, “los reyes de la tierra” han fracasado en desafiar la soberanía absoluta de Dios. Al final, Dios prevalece de acuerdo a su palabra.
Lo cuarto que la iglesia reconoció es que el Dios soberano estaba en control al enviar a Jesús para cumplir su propósito. A pesar de que tal como el Salmo 2 afirmaba, muchos conspiraron contra Jesús, sus enemigos hacían “cuanto su mano y su consejo habían antes determinado que sucediera” (4:28).
Ahora su iglesia estaba comenzando a sufrir parte de lo que sufrió el Hijo de Dios. Al recordar esto en su oración, reconocieron que todo cuanto sucedía era parte del plan y propósito de Dios.
La petición
Con base en lo anterior, presentan su caso:
«Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús»
(4:29-30).
La iglesia oró sabiendo que él estaba en control y que era su voluntad que los apóstoles siguieran predicando la palabra. Por eso pidieron valentía y que Dios estuviese con ellos validando el mensaje que proclamarían.
Dios respondió fielmente:
«Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios»
(4:31).
Ellos no pidieron ser librados de la hora de la prueba, no pidieron juicio para sus opositores, sino pidieron valentía para hacer su labor. El sufrimiento es inevitable ( Jn. 16:33), pero puede ser sobrellevado y abrazado entendiendo y afirmando la soberanía de Dios.
Como cristiano, necesitas afirmar su soberanía y vivir a la luz de esta verdad, confiando tu vida en sus manos. En el momento de la prueba, acude a él en oración, sabiendo que está en control y confiando que hará su voluntad. Él será fiel en tener cuidado de ti.
Para reflexionar
En el momento de la prueba no permitas que la duda y la incredulidad asechen tu mente. Busca depender de Dios en oración sabiendo quién es él y reconociendo que será fiel en cuidar de ti.
Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí
En Ti Confiaré
En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.
Nota del editor: Este artículo está basado en una entrevista en exclusiva realizada al Pastor William Rivera, por Yamileth Rojas de Bonilla, Social Media Manager de la SCM de ASIGEO
«Cuando un consiervo nuestro es llamado a servir en el Pastorado, es porque ha demostrado que puede cuidar su hogar»
El Pastorado es un llamado de Dios irrevocable y sagrado, pues así lo afirma Romanos 11:29. Dios ha escogido hombres idóneos para apacentar su grey, cuidar de ella y guiarla en esta tierra. La Iglesia de Cristo, por años, ha sido guiada por pastores, hombres de Dios, maduros en la fe, con dominio propio, de buen testimonio, quesaben cuidar bien su hogar y que, de la misma manera, han cuidado la iglesia del Señor.
Pastorear la Iglesia de Cristo no es cualquier cosa, sino más bien, que ella ha sido comprada al precio de la sangre preciosa de su Salvador, pues ella es muy amada y valiosa a los ojos del Señor.
En estos últimos tiempos, los obispos de la iglesia, como también se les llama, han sido atacados por corrientes y costumbres terrenales, alejadas de la sana doctrina que Jesús dejó establecida en su palabra. Es triste ver cómo el Pastorado ha sido embestido por la cultura de este siglo, donde ya no se llaman pastores sino apóstoles, con rangos distintos entre consiervos. Es por ello que, muchas veces, encontramos pastores administrando inadecuadamente los recursos de la congregación, siguiendo las corrientes neopentecostales de la prosperidad, afectando con esto negativamente sus relaciones familiares, trayendo consecuencias han generado dudas entre los creyentes y los que no lo son.
A pesar de todo ello, podemos ver cómo Dios aún preserva su autoridad y guía en el llamado Pastoral. En esta oportunidad, queremos rescatar esas bases fundamentales que sostienen el Pastorado de la Iglesia de Cristo, su esposa. Veremos, a través de un hombre de Dios, llamado para servirle tiempo completo como Pastor de una congregación, que Dios no ha olvidado a su iglesia y que aún resguarda el sagrado llamado pastoral, para lo cual conserva y escoge hombres fieles con corazón de Pastor.
En esta entrevista conoceremos, de manera vivencial, que aún quedan hombres de Dios, defendiendo la sana doctrina, dispuestos a dar la vida por las ovejas que Dios ha encomendado en sus manos.
Prepara tu corazón, como Pastor que estás leyendo, o como oveja de Cristo que también lee para ser alimentada.
El nombre de este hombre es William Rivera, oriundo de Irapa estado Sucre. Un siervo a quien Dios ha escogido para utilizarlo en su obra. William siempre esperaba que Dios lo llamara a servirle tiempo completo. Trabajaba en la empresa estatal petrolera venezolana (PDVSA), y, paralelo a ello, servía al Señor en la Iglesia “Dios es amor” Ubicada en el sector Tipuro de Maturín, Estado Monagas, donde lo establecieron como Pastor en el 2018.
Humanamente, él tenía planes de viajar fuera del país justo en esta fecha, sin embargo el Soberano Señor, Dios del cielo, cambió sus planes y como ajedrecista eterno, movió la pieza correcta para dar el jaque mate final en la vida de William.
El llamado Pastoral de William no surgió de la noche a la mañana. Tras 28 años de servicio fiel al Señor, desempeñándose en diversas áreas con fidelidad, apoyando diversas iglesias, es ahora —en este abrumador año de Covid-19— donde Dios le dice que debe servirle a tiempo completo como Pastor en la Iglesia «Dios es amor» Tipuro. Conozcamos ¿cómo él se prepara para asumir este reto pastoral en tiempos de pandemia, y qué representa para Él este sagrado rol?
SCM. ASIGEO: Hermano William, ¿Cuáles son sus expectativas acerca de este nuevo rol al que Dios lo está llamando? ¿Cómo se siente?
W. Rivera: Servir al Señor en la iglesia con mis dones y pasión siempre ha sido un privilegio desde mi adolescencia. Pienso que el tiempo que ha transcurrido desde el 1992, año en el que acepté al Señor, si mi memoria no me falla, ha sido un permanente servicio al Señor en distintas formas; espacios ministeriales, en base a los dones que el Señor me ha dado.
Tal vez no hay más expectativa sino continuar sirviendo como lo he hecho desde siempre. Me siento en paz y feliz de continuar aquí, más enfocado en el área de servicio al cual el Señor me llamó.
SCM. ASIGEO: Cuéntenos algo… Todos esos años apoyando a iglesias, sirvieron para su crecimiento, ¿En qué áreas?
W. Rivera: Siempre crecemos, es una tarea que Dios emprende en sus hijos. En mi caso particular, aparte de consolidar mi carácter cristiano, de trabajar en equipo y desarrollar la dependencia en Dios, creo que la pasión por comprender la Palabra de Dios ha sido un área en el que he crecido. El ejercicio de mi don de enseñanza en estos años, ha sido otra área en la que el Señor me ha permitido crecer para ayudar a los hombres y mujeres que servimos a su iglesia en esta generación.
Estimado Pastor William, ¿Por qué cree que Dios no lo llamó a servirle tiempo completo cuando usted se sentía preparado años atrás?
W. Rivera: Esta es una buena pregunta, que cuando esté en la presencia de Dios, quizás encuentre total respuesta. Sin embargo, en estos años he meditado en ello. Tal vez en aquel momento del año 1995, cuando quería servirle a tiempo completo y comenzar mis estudios en el IBLD, mi carácter aún no estaba maduro y totalmente solidificado como para asumir un trabajo en la obra del Señor, a dedicación exclusiva.
También soy sincero al decir que, quizás, las condiciones de familia aún estaban frágiles, en materia de gobernar bien mi hogar. Es un riesgo dar respuesta objetiva a esta pregunta, pero como los tiempos y ocasiones son del Señor, es mejor decir con certeza que este es el tiempo que Dios ha establecido para mí en asumir la tarea de servirle a dedicación exclusiva.
SCM. ASIGEO: Pero sabemos que Él controla todo lo que ocurre en nuestra vida y lo usa para provecho de quienes le aman, por eso le hago la siguiente pregunta:
¿Qué le enseñó Dios durante la espera, hasta llegar el momento indicado en servirle a tiempo completo?
W. Rivera: Puedo decir que he aprendido mucho, específicamente:
A trabajar en equipo con otros consiervos.
Desarrollar sanos equilibrios entre el cuidado de mi familia, las responsabilidades laborales y el trabajo en la iglesia.
A profundizar más en el concepto de la iglesia retratada en el nuevo testamento.
Mayor claridad en el uso de mis dones.
Aprendí que hay hombres y mujeres con condiciones excepcionales, para aportar su vida como un grano de arena en el avance y establecimiento de la iglesia.
SCM. ASIGEO: Sabemos el momento difícil que estamos atravesando como iglesia, pues la cuarentena nos reta a estar dentro de nuestros hogares encerrados, cosa contraria a la naturaleza de la iglesia de Cristo, por eso le pregunto:
¿Cuáles son los retos evangelísticos que enfrenta la iglesia en estos tiempos de pandemia?
W. Rivera: Buena pregunta. La virtualidad ha tomado la curva exponencial y logarítmica en este tiempo. La iglesia se ha montado en ella para compartir el evangelio. Todos los medios posibles que usemos, desde la radio hasta las grandes plataformas de comunicación virtual, son adecuados para continuar llevando las buenas nuevas de salvación.
Cada iglesia tiene esta impostergable tarea de alcanzar al hombre para Cristo, incorporarlo a la comunión de la iglesia para que sea sal y luz en este mundo. La pandemia lo que ha hecho es retar nuestra creatividad en nuevas maneras de comunicar el evangelio de Jesucristo. La iglesia debe seguir siendo iglesia aun en estos tiempos de pandemia.
SCM. ASIGEO: Una de las formas de hacerlo, aparte de lo que ya mencionó, es permitiéndole al Señor seguir ejerciendo dominio y autoridad de su iglesia, escogiendo a hombres fieles e idóneos para pastorearla
¿Qué piensa del llamado de Dios al pastorado? ¿Lo considera algo sagrado? ¿Porqué?
W. Rivera: Creo que es una tarea dentro del cuerpo de Cristo que tiene sus funciones establecidas en las Escrituras, al igual que también nos demuestra los requisitos para cumplir con esta noble tarea. Veo esta labor como mi aporte a la iglesia de Jesucristo. Dios, quien nos ha llamado, también nos ha capacitado para llevar a cabo su obra.
SCM. ASIGEO: Entendiendo lo sagrado que es para usted el llamado al pastorado
¿Cree que la congregación debe sostener a su Pastor? ¿Algún fundamento bíblico que lo avale? En caso contrario ¿cómo debe sostenerse un pastor y su familia?
W. Rivera: Hay una orden de Pablo que quienes se dedican a la obra, deben ser sostenidos por la iglesia. Al menos dentro de ese grupo están los misioneros y pastores. Pero creo que el principio es este: «La iglesia debe sostener apropiadamente a quienes se dedican a la obra que así lo requieran» (1 Cor. 9:14, 1 Tim. 5:17; Fil. 4:10-19).
Por otro lado, la iglesia también debe ser sensible a sus necesitados (1 Tim. 5:3-16). Ahora, esto representa un reto para el liderazgo de las iglesias y las propias iglesias. Aquí se requiere enseñar lo que la Biblia dice, elaborar planes sobre este aspecto y realizar la ejecución de los mismos.
En la mayoría de los casos de pastores que conocemos, ellos obtienen sus ingresos porque son nómina de alguna empresa o poseen sus propios negocios, porque entendieron que: «el que no provee para los suyos es peor que un impío y ha negado la fe», y también han aprendido como Pablo, a hacer carpas (1 Tim. 5:8; Hch.18:1-5, 1 Cor 4:12, 1 Tes. 2:9, 3:8).
SCM. ASIGEO: Sabiendo todas las implicaciones del sostenimiento pastoral, entonces
¿Cómo puede saber un hombre que Dios lo está preparando para ser pastor?
W. Rivera: Creo que cada hombre en la iglesia, a quienes ayudamos en la formación de su carácter, manejo de las Escrituras e integridad familiar, es deseable que sirva al Señor en el ministerio pastoral; mientras más pastores tenga una iglesia, mejor atendida estará y mayor probabilidad existirá de reproducirse en nuevas iglesias. Pero también está la inclinación del área de servicio de estos hombres, ellos poseen dones que luego desarrollarán en cualquier ministerio donde Dios les guie.
SCM. ASIGEO: Y cuando Dios llama a un hombre a ser Pastor, no solo lo llama a él, sino que este llamado involucra a toda la familia. Entonces
Se debe ser pastor de una congregación y pastor de una familia, ¿Por qué esto es importante?
W. Rivera: Hay un requisito que Pablo expresa para aquellos que anhelan obispado, y es que conducir su propia casa es una prueba de que pueden cuidar de la iglesia de Cristo (1 Timoteo 3:4-5). Cuando un consiervo nuestro es llamado para servir en el pastorado, es porque ha demostrado que puede cuidar su hogar.
SCM. ASIGEO: Ser Pastor en el hogar, ser Pastor en la Iglesia, y ser pastor en el lugar de trabajo
¿Qué consejos le da a los hombres de Dios que sufren de estrés pastoral?
W. Rivera: Está demostrado que la tarea pastoral es de alta exigencia mental, espiritual y hasta física. Algunos se han visto en la necesidad de dejar el ministerio por las altas demandas el mismo. Mis recomendaciones en este caso serían:
Formar a un equipo de pastores (pastores, ancianos u obispos son frases para referirse a la misma persona), para que la tarea sea corporativa y no individual, este hecho está respaldado por la evidencia bíblica. (Hechos. 11:29-30, 14:23, 15: 1-2, 22,28; 20:17,28; 21:18; Fil.1:1, 1Tim.5:17, Tit.1:5, Sant.5:14, 1 Ped.5:1-3). La tarea de cuidar a la iglesia se distribuye en el equipo de ancianos, lo que implicaría, al menos, que todos los ancianos tienen el mismo nivel de autoridad, las decisiones se toman en consenso, y la responsabilidad descansa en el equipo y no en el individuo.
Ahora puede descansar este pastor. Con un equipo de pastores hay más oportunidad de tomarse los respectivos descansos para tener un tiempo de profunda revisión y meditación en la tarea pastoral, renovar el compromiso y retomar un nuevo aire a lo que Dios nos ha llamado. Gozar de más tiempo en la semana con la familia y sus otras responsabilidades, porque las cargas de cuidar a la iglesia están más distribuidas.
SCM. ASIGEO: Hay muchos Pastores, consiervos suyos que están leyendo esta entrevista,
¿Qué mensaje final les da?
W. Rivera:Animo a todos los que estamos sirviendo al Señor como pastores. El camino se hace más llevadero cuando trabajamos en equipo, nos cuidamos mutuamente, velamos los unos por los otros, y crecemos en la superación ministerial cuando cuidamos corporativamente a la iglesia que tiene un Príncipe, Jesucristo.
A mis consiervos que están solos aún, como pastores, animarles a formar hombres para que les acompañen en la noble tarea de cuidar a la iglesia del Señor Jesucristo.
Me despido con un gran abrazo. Pido sus fieles y constantes oraciones por mí y familia ante este nuevo reto a tiempo completo.
Su amigo y consiervo, William Rivera.
SCM. ASIGEO: Gracias a Dios por hombres como él, fieles al llamado, con corazón de Pastor, dispuestos a dar la vida por sus ovejas, primeramente las de su hogar.
Gracias apreciado lector por acompañarnos hasta el final. No dejes de visitar nuestra página web Asigeo.org donde ofrecemos contenido que llena tu alma y trae edificación a tu familia.
Nota del editor: Lo siguiente es una reseña del Libro | «Versículos cortos para niños» | Escrita por Kheila Smith de García @KheilaSmith | Líder de Jóvenes | Iglesia Oais | Houston Texas
¿Por qué deberías leer este libro?
«Versículos cortos para niños» es un libro escrito por la venezolana Yamileth de Bonilla, autora cristiana de libros en español, donde se nos enseña la importancia de memorizar la palabra de Dios con nuestros hijos.
Es una guía práctica que ayuda a los padres cristianos a crear un ambiente agradable, donde sus hijos puedan aprender de Dios en la vida cotidiana. Este libro es un aliado perfecto para aquellos Padres que han decidido marcar el destino y bendecir la vida de sus hijos con una herencia que jamás les podrá ser robada. Son 155 versículos cortos que podremos sembrar en sus corazones de diferentes maneras.
Nos ayuda a iniciar una aventura llena de paciencia y constancia, con técnicas fáciles, divertidas y sencillas que hacen atractiva la memorización de la palabra de Dios para los chicos, y, al mismo tiempo, nos permite pasar momentos de calidad con ellos, los cuales marcarán sus vidas para siempre.
Dejarles a nuestros hijos un legado de integridad y principios arraigados en la verdad de Dios, es el desafío más grande que enfrentamos hoy día los padres cristianos, ¿por qué? porque estamos en un mundo que se empeña en restarle valor a las cosas eternas.
«Versículos cortos para niños» nos enseña diferentes formas de imprimir palabras de vida en los corazones de nuestros hijos, despertando una pasión por ser, como padres, la mejor referencia de Jesús que puedan tener nuestros retoños.
Estamos en tiempos donde necesitamos ser prácticos en las enseñanzas bíblicas; modelar más que hablar, para que nuestros hijos puedan tener experiencias con Dios y de esta forma ellos aprendan que el Dios de Jonás, Daniel y José, es el mismo Dios de ellos.
Con este libro le enseñaremos a dejar de ver a Dios como un ser lejano de sus vidas; por esa razón debemos entrenar a nuestros hijos en la verdad para que ellos puedan reconocer con facilidad la mentira, y no hay nada más valioso que por medio de técnicas de memorización y repetición. Las técnicas mostradas en este libro, y otras más, son completamente bíblicas, y nos brindan la oportunidad de abrazar la Palabra en sus espíritus.
Una de las cosas que más me confrontó de este libro práctico «Versículos cortos para niños», es que me hizo entender que, no solo necesitamos comunicarles la verdad a nuestros hijos, sino que nos urge ser sabios en cómo comunicamos esa verdad, porque sería un grave daño dirigir a nuestros hijos hacia hábitos religiosos. Esta guía nos ayuda a llevarlos hacia Jesús, de una forma práctica y natural.
Lo más importante es recordar que no estamos solos en este camino, hay muchos padres que ya han iniciado esta aventura, y es maravilloso ver en este libro esos testimonios que nos inspiran, donde bien lo dice la autora Yamileth de Bonilla «necesitamos ser firmes, constantes y llenos de amor».
Recordemos que, como Padres, tenemos un mandato divino plasmado en Deuteronomio 6:7-9, de hacer que la palabra de Dios sea sembrada en nuestra generación, y los primeros responsables somos nosotros los padres, no los maestros de la escuela dominical.
Debemos proponernos y enfocarnos en que la palabra sea su mejor herramienta de defensa, y el lugar donde ellos puedan hallar consejos y fuerzas para enfrentar sus desafíos cuando mamá y papá no se encuentren cerca.
«Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.» Deuteronomio 6:7-9
Frases impactantes de este libro
«Nunca será tiempo perdido enseñar e instruir con la palabra de Dios. Cada versículo que sembremos en sus corazones, generará en ellos fe, amor, confianza en Dios, y muchos frutos eternos»
«Debemos convertir nuestros momentos familiares habituales, en oportunidades para imprimir en sus corazones la palabra viva y eficaz. Esta es la palabra que transformará sus vidas y los llevará a nunca olvidarse del único Dios verdadero»
«Considerar la enseñanza bíblica como algo vital para nuestros hijos, es la clave para comprometernos»
«A veces, quizás no tengamos ganas de enseñarles la biblia, pero esto no se trata de ganas, sino de una necesidad y un riesgo al mismo tiempo»
«Es un riesgo el dejar pasar los días sin sembrar en sus corazones: Ellos necesitan conocer a Dios, si no lo hacen, sus vidas estarán en peligro; su presente y futuro»
Estructura del Libro
En este libro la escritora nos presenta una recopilación de 155 versículos cortos,diversas técnicas de memorización sencillas y divertidas para sembrar en el corazón de nuestros hijos la verdad de Dios.
Título: Versículos cortos para niños.
Autor: Yamileth de Bonilla.
Año de publicación: Mayo de 2020.
Páginas: 100
Descargas en Amazon: Más de 30 descargas.
¿Qué encontrarás en él?:
155 versículos cortos para niños
5 Técnicas de memorización sencillas y divertidas
Consejos para padres y madres
La importancia y necesidad de enseñar la biblia a nuestros hijos
Imágenes para colorear
Emojis e íconos divertidos y llamativos
Un diseño fantástico que impactará tu corazón y el de tus hijos
«No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí» ( Jn. 14:1).
Irónicamente, el ser humano es más susceptible a preocuparse por lo que desconoce que a tener confianza en lo que conoce que es verdad.
Es más fácil dudar y tener temor que confiar. No es diferente para el creyente. Aún y cuando sepas que eres hijo de Dios, que estás seguro en sus manos, que nadie puede separarte de él y que él te sostendrá hasta el final, puedes fácilmente sucumbir ante la duda en el momento de la prueba.
Por esa razón el salmista habla a su alma en el Salmo 103. David recuerda las bendiciones que Dios le ha dado como combustible para seguir adorando a Dios. Recordar la fidelidad de Dios es fundamental porque él nunca cambia. La memoria de su fidelidad revelada en el libro de Juan te dará ánimo, fe y fortaleza en el momento de prueba y angustia.
El mandato
En Juan 14, Jesús consuela a sus discípulos con estas palabras: «No se turbe vuestro corazón»( Jn. 14:1). Lo que vendría sería muy duro. Aunque él sufriría y moriría en la cruz, es Jesús quién los consuela a ellos. Él estaba a punto de morir (13:1), Judas lo traicionaría (13:26), Pedro lo negaría (13:38) y los discípulos no podrían acompañarlo adonde iba (13:36).
Por eso Juan 14:1 comienza de esa manera. Jesús quiere que sus discípulos piensen correctamente, no en las circunstancias, sino en la verdad de Dios. Jesús no solo manda a los discípulos a no turbarse —a no preocuparse— sino a creer en él como el Hijo de Dios: «…creéis en Dios, creed también en mí» (14:1) La base de su fe, de su confianza, era él mismo. No se trataba de no turbarse simplemente, sino de confiar en él porque es Dios y es fiel.
Su palabra es verdad y era necesario que él partiera para cumplir el propósito de Dios. Jesús no dejaría a sus discípulos solos. Él iría «a preparar lugar para [ellos]»(14:2). Por eso afirmó ante lo siguiente: «A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después» (13:36).
El hecho de que Jesús subiese al Padre no cambiaba las cosas, sino que cumplía el plan y propósito de Dios. Jesús cumplió al pie de la letra la obra que el Padre le encomendó (17:4). Por eso podían confiar en él. Jesús se fue para preparar lugar para los suyos (14:2), pero vendrá otra vez (14:3).
La revelación
Los discípulos no entendían a plenitud adónde iba Jesús ni qué quiso decir cuando afirmó que sabían el camino (14:4). Solo sabían que tenían temor por lo que vendría. Por eso Tomás le pregunta acerca de cómo llegar a ese lugar (14:5). Jesús respondió con una frase que millones de personas han escuchado, proclamado y aún memorizado: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí» (14:6).
Él es el camino. Él es la verdad. Él es la vida. Fuera de él es imposible tener acceso al Padre y a la vida eterna. Si eso no era suficiente, Jesús afirma su deidad diciendo que ahora había visto al Padre también (14:7), porque él y el Padre son uno. Dios mismo estaba en medio de los discípulos, había habitado en medio de ellos, y estaba mostrándoles el camino. Por eso debían creer en él y no tener temor.
Jesús es Dios y estaba revelándose claramente a sus discípulos para que creyeran en él, fortaleciendo su fe para lo que vendría. Jesús continúa aclarando la confusión que tenían.
Seguramente era mucho que procesar. Felipe se conformaba con ver al Padre (14:8), a lo que Jesús respondió: «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (14:9). Jesús no actuaba por su cuenta, sino que, como afirmó: «…el Padre que mora en mí, él hace las obras» (14:10).
Si no creían sus palabras, Jesús les apunta a sus obras, las cuales daban testimonió de quién era él en verdad (14:11-12). No actuaba por su cuenta, así como tampoco lo haría el Consolador que enviaría luego de su partida (14:16).
Dios envió a su Hijo unigénito para cumplir su propósito salvífico para dar esperanza a los que estaban sin esperanza. Él sería fiel en cumplir al pie de la letra. La verdad de Dios revelada en Jesucristo es y debe ser una fuente inagotable de esperanza y fe. Debe combatir la incredulidad y la desesperanza porque él es fiel y cumplió su palabra y seguirá cumpliéndola hasta el final.
No dudes ni un instante que él es fiel y te sostendrá. Así como Jesús dio ánimo a sus discípulos, motivándolos a creer y confiar en él, así debe su palabra darte ánimo hoy. No te turbes, confía en él. Él es fiel y no te dejará. Él estará contigo hasta el final. Que su palabra te sostenga siempre.
Para reflexionar
Aunque haya pruebas y dificultades en tu vida, no te turbes ni pierdas la esperanza. Él es fiel. Cree y confía en él. Aférrate a su palabra, su verdad, y no mires las circunstancias, sino a Cristo.
Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí
En Ti Confiaré
En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.
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El Altar Familiar debe convertirse en una Prioridad Espiritual en nuestra Casa
«Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.»
Deuteronomio 6:4-7 RVR1960
Honrar a Dios en el núcleo familiar, de forma permanente, es parte de nuestro reconocimiento a su autoridad, soberanía y poder sobre nosotros.
La adoración en casa comienza por nuestro ejemplo
Desde el momento en que el creyente recibe a Cristo como Señor de su vida, él viene a residir en su corazón, se convierte en dueño de su ser, y debe honrarle con sus acciones. Nuestra Vida es el testimonio que afirma nuestra fe. La familia es impactada por lo que ve en nosotros. Por la forma en que rendimos adoración a Dios, es que los nuestros son motivados a formar parte del altar familiar.
La familia se integra en la adoración por el mover del Espíritu Santo en casa
Si el hogar se vuelve un centro de adoración a Dios, definitivamente la presencia del Altísimo llenará el lugar por completo. El Espíritu Santo comenzará a transformar los corazones y las Vidas de nuestros padres, pareja, hijos, y demás personas que habiten con nosotros.
En ocasiones, comenzamos solos nuestras reuniones en casa, pero poco a poco, con el favor divino, veremos cómo nuestra familia se irá integrando en la adoración. Clamemos por la presencia del Espíritu Santo en nuestros hogares. Preparemos el ambiente adecuado para que el Consolador se sienta a gusto en casa.
Dejemos que él mueva las piezas del rompecabezas como sabe hacerlo. Cuando menos lo imaginemos gozaremos de la bendición de tener un altar familiar con la participación de todos. Por medio del culto familiar se puede mostrar a los hijos que el cristianismo auténtico es un estilo de vida, es algo de todos los días a cada instante del día, es una forma de encarar la vida en dependencia absoluta del Señor.
La importancia del altar familiar
En el hogar donde la familia se reúne para adorar a Dios, su presencia es sensible. Vivimos en una época dominada por el pensamiento de que hay tiempo para todo. Esto puede ser real si nos disponemos a ser fieles administradores de nuestro tiempo y de nuestros recursos.
Sin embargo, aunque reina dicho pensamiento, la gente, aun los creyentes, rara vez dedican tiempo para consagrarlo a Dios, no sólo de manera personal, sino especialmente con su familia. Pensamos en hacer miles de cosas, incluso con nuestra familia, y luchamos por consolidar las ideas que vienen a nuestra mente, pero siendo sinceros, ¿qué tanto pensamos y hacemos por el crecimiento espiritual de los nuestros?
Consagración Familiar
El altar familiar debe convertirse en una prioridad espiritual en nuestra casa. El Señor no sólo nos pidió consagración individual a nosotros, sino que también incluyó en esa entrega a nuestra casa. Tenemos que educar a nuestra familia en el temor de Dios, haciendo parte constante de nuestra vida la enseñanza de los principios bíblicos a los miembros del hogar. Y estas palabras… estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa… (Deuteronomio 6:6, 7). ¡Para eso sirve el altar familiar!
Debemos llegar a decir, junto a nuestra familia, como decía el salmista, Salmo 119:103 “¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca”
PREGUNTAS DE REFLEXIÓN O APLICACIÓN:
¿En qué grado le ha dado importancia al altar familiar? ¿Será que necesitan replantear sus convicciones como miembros de la familia y, en virtud de lo que son, empezar a honrar a Dios con su casa, con su cuerpo y con todos los miembros de la familia?
Vivamos el cristianismo en toda su magnitud en el seno de la familia, en cada decisión que debemos tomar, en cada actividad que debemos realizar. De ninguna manera podemos edificar familias cristianas sin dar importancia al culto familiar o al altar familiar. En cuanto al cuándo y al cómo del altar familiar, esto depende de las circunstancias específicas de cada familia.
«¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos» (Lc. 12:6-7).
Hace algunos años, a mi suegra le fue diagnosticado un cáncer de pulmón. Para toda la familia fue un evento inesperado porque hasta ese momento ella había disfrutado de una excelente salud. Tanto mi esposa como su hermana se entregaron “en cuerpo y alma” al cuidado de su madre.
Médicamente hablando la situación era complicada porque el cáncer había avanzado. Hubo días difíciles, en los que todo parecía indicar que el tratamiento no estaba dando resultado. Lo más angustiante para nosotros y sobre todo para mi esposa era que hasta el momento del diagnóstico, su madre no había puesto su fe en Cristo para la salvación de su alma, y eso era peor que el cáncer mismo.
En momentos como estos, la inclinación natural es el temor y la angustia. Aunque teníamos la teología correcta, no pudimos evitar sentirnos agobiados con el dolor de que mi suegra pudiera partir de este mundo sin Cristo. Es precisamente ahí, donde la enseñanza de Jesús en Lucas 12:6-7 es como «agua fresca en medio del desierto».
La proclamación del mensaje del evangelio traería aflicción a los discípulos, pero Jesús les exhorta a temer a Dios más que a los hombres (12:5). Lo peor que el hombre puede hacer es matar el cuerpo y, si eso ocurre, el alma va a Dios. Pero Dios puede hacer que tanto el cuerpo como el alma perezcan (12:5).
Al declarar esto, queda la sensación de que el dolor experimentado en nuestro cuerpo no es importante para Dios. Pero Jesús, anticipando lo que sus discípulos pudieran pensar en ese momento, les da dos razones por las que ellos no deben tener temor.
El cuidado del Señor
La primera razón para no temer es cuando les dice: «más valéis vosotros que muchos pajarillos» (12:7) Jesús enseña esta reconfortante verdad mostrando la manera minuciosa en que Dios cuida de su creación, específicamente de los pajarillos.
Dos cuartos por cinco pajarillos (12:6). Ese era su valor en el mercado.Un cuarto era equivalente a una hora de salario de un obrero. De manera sorprendente, Jesús afirma que «ni uno de ellos está olvidado delante de Dios» (12:6). Es muy alentador pensar que Dios se ocupa aún de cosas que para muchos no tienen ninguna importancia. Si Dios cuida aún de estos pajarillos de «poco valor», cómo no se ocupará de ti que, según Jesús, vales más.
Esto es así porque llevas en ti la imagen de Dios (Gn. 1:26-27) y además, «él [te] compró con su propia sangre» (Hch. 20:28, LBLA).
El control del Señor
Hay una segunda razón por la que Jesús afirma que sus discípulos no deben temer: “Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados” (Lc. 12:7). Dios conoce a los suyos de manera personal y detallada. Es la misma lógica de los pajarillos. Si tus cabellos están contados, Dios tiene conocimiento y control de todos los demás detalles de tu vida.
En sus manos estás seguro y bajo su cuidado puedes descansar. Él nunca te fallará y está siempre en control.
La fidelidad del Señor
Volviendo a la salud de mi suegra, la situación no mejoraba y sentíamos a Dios distante.En ese momento pasó algo en mi trabajo que llamó nuestra atención hacia el cuidado de Dios por nosotros. Un viernes en la noche habíamos terminado un trabajo importante en la oficina. Eran pasadas las nueve de la noche y todos se fueron a casa.
Por error, alguien se llevó documentos importantes de todo lo que habíamos hecho. Esta persona se detuvo a comer algo y su vehículo fue violentado y le robaron su computadora y todos los documentos. Esa noche, yo no me enteré de nada porque la persona había decidido dejar pasar el fin de semana para ver si encontraba alguna solución al problema.
Precisamente, al día siguiente, mi esposa llegaba del extranjero luego de haber estado casi 20 días con su madre, mientras recibía el cuidado médico que requería. El lunes en la mañana, mi esposa tuvo que ir conmigo a la oficina.
En ese momento, recibí una llamada de mi padre, con quién, es importante decir, compartimos el mismo nombre. En esa llamada mi padre me informó que un empleado de seguridad de un establecimiento que está cerca de nuestra iglesia, lo llamó porque encontró dos carpetas con documentos que parecían importantes y que tenían el nombre de “Héctor Salcedo”.
Increíblemente, los documentos robados el viernes anterior, fueron depositados por los vándalos en un depósito de basura cercano a nuestra iglesia. El empleado los vio y, en la providencia de Dios, conocía a mi padre. Cuando mi padre me trajo los documentos, yo aún no estaba enterado de lo que había pasado el viernes.
A los pocos minutos, recibí la llamada de la persona a la que le fueron sustraídos los documentos y me informó del hecho. En ese momento,pude decirle que no se preocupara,que tenía los documentos en mis manos. Demás está decir que se quedó sin palabras.
En todo momento, durante ambas llamadas, mi esposa estaba en mi oficina frente a mí. Ella fue testigo de todo. En ese momento, me percaté del claro mensaje de Dios para nosotros. Si él tenía control de unos documentos que se pierden, también tenía control de la situación de salud de su madre y de su destino eterno.
¡Él nos estaba animando a confiar en él! Mi suegra no está más con nosotros, ¡pero la veremos en gloria! Nuestro bondadoso Señor se ocupó de abrir su mente y corazón y, aunque murió físicamente de cáncer, tal y como pasó con Lázaro, «[su] enfermedad no fue para muerte, sino para la gloria de Dios» ( Jn. 11:4).
Para reflexionar
Dios tiene control de cada detalle de tu vida. Confía en él. Nunca te dejará, ni te abandonará. Puedes creer en su palabra que es verdad, sabiendo que él te ama y que eres importante para él.
Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí
En Ti Confiaré
En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.
Para todo amante del estudio de la Biblia, el nombre de Matthew Henry no será desconocido. Matthew Henry escribió uno de los comentarios más profundos y claros de toda la Biblia.
Según sus biógrafos, la pasión de Matthew Henry por el estudio bíblico nació del ejemplo que vio en su padre Philip Henry. Philip Henry fue realmente un modelo de padre, digno de ser imitado por todo padre creyente. Como padre de familia, Philip Henry se reunía con su familia, dos veces cada día, a la mañana y a la noche, para leer y estudiar toda la Biblia.
Además del estudio bíblico, animaba a todos a cantar himnos cristianos lo más alto que pudieran. Decía que, de esa manera, la gente de la calle sabría que esa era una familia auténticamente cristiana. Los hijos de Philip Henry solían tomar notas de los estudios bíblicos, y estas notas sirvieron de fundamento de lo que más tarde llegó a ser el Comentario Bíblico de Matthew Henry.
Culto o Altar Familiar
Qué interesante, el tiempo conocido como el culto familiar o el altar familiar produjo tal impacto en la vida de Matthew Henry, que lo convirtió en un prolífico escritor bíblico. Pero desgraciadamente, también abundan los casos en los cuales los hijos de padres creyentes abandonan la fe de sus padres tan pronto llegan a la adolescencia o juventud. Una de las posibles razones para este fracaso es la falta de una adecuada preparación bíblica en la familia por medio del culto familiar o el altar familiar.
Una de las épocas más tristes de la historia del pueblo de Israel, fue cuando los gobernantes de turno se apartaron de los caminos de Jehová. Tan pronto un gobernante malvado ascendía al trono, hacía edificar altares de adoración a los ídolos paganos.
En algún momento, Dios se manifestaba al corazón de algunos gobernantes y como resultado, éstos se volvían a Jehová. Hacían derribar los altares a los dioses falsos y edificaban altar de adoración a Jehová. La presencia del altar de Jehová era como una especie de síntoma de buena salud espiritual de la nación toda de Israel.
Idolatría
En la actualidad también, en muchos hogares cristianos, se han levantado altares a ídolos abominables. Existe en muchas familias un verdadero culto al ídolo llamado dinero. Familias en las cuales casi se ofrece la vida de sus miembros en sacrificio, con tal de ganar la mayor cantidad posible de dinero para adquirir las comodidades habidas y por haber.
Qué importa si los hijos tienen que pasar mucho tiempo solos en la casa. Para los padres, el asunto es trabajar más y ganar más para poder comprar más. ¿Acaso no es esto idolatría? Y sin embargo dicen que son familias auténticamente cristianas.
Dioses Falsos
En otras familias se adora al dios falso de la cultura. Hay familias donde se adora al dios falso llamado fama, en otras se adora al dios falso llamado diversión. En algunas se adora al dios falso que se llama lujo. Y todas estas familias afirman que son auténticamente cristianas. Es tiempo mi hermano, de derribar esos altares a todos estos dioses falsos y edificar un solo altar, el altar donde se adora al Dios verdadero.
Asa, uno de los reyes de Judá, quien reinó en una época de absoluta decadencia espiritual, hizo lo propio.
2 Crónicas 15:8 dice: «Cuando oyó Asa las palabras y la profecía del profeta Azarías, hijo de Obed, cobró ánimo, y quitó los ídolos abominables de toda la tierra de Judá y de Benjamín, y de las ciudades que él había tomado en la parte montañosa de Efraín; y reparó el altar de Jehová que estaba delante del pórtico de Jehová».
Qué gran ejemplo. Cuánto nos hace falta restaurar el altar de Jehová en nuestras casas. Cuánto nos hace falta que los que somos padres levantemos un altar, un testimonio vivo, a Jehová en nuestras familias. Cuánto nos hace falta que nuestros hijos vean un cristianismo verdadero en nosotros como padres.
Los padres y el altar familiar
Bien se ha dicho que el cristianismo ha vivido siempre a una generación de distancia de la extinción total. Si la generación presente no se preocupa de formar a la generación siguiente, el cristianismo se habrá extinguido.
Padres, tenemos que esforzarnos para que en cada una de nuestras familias se vea un altar a Jehová. Que cada familia auténticamente cristiana sea un centro de formación espiritual para toda la familia. No despreciemos este privilegio entregándolo a la iglesia o a los ancianos o pastores.
Conclusión
Somos nosotros, los padres, los directamente responsables delante de Dios por la formación espiritual de nuestras esposas y nuestros hijos. Una de las formas de restaurar el altar de Jehová en el seno de nuestras familias es por medio de cultivar el buen hábito de apartar un tiempo del día para dedicarlo a las cosas espirituales. Este tiempo especial diario dedicado a leer y estudiar la Palabra de Dios, dedicado a alabar a Dios, dedicado a la oración es lo que se conoce como el culto familiar o el altar familiar.
¿Sabías que en el año 1993 se realizó en Caripe un Congreso Misionero de ASIGEO (COMIA), el cual culminó con una escalada hacia la montaña que está frente a Las Delicias, en donde al unísono los asistentes gritaron: «Venezuela para Cristo»?
En el año 1994 ASIGEO, como parte de su programa misionero, planificó y realizó la primera Acción Misionera de ASIGEO (AMA), la cual se llamó «AMA Amazonas» y se llevó a cabo en ese estado, específicamente en la ciudad de Puerto Ayacucho.
Luego se ejecutó la planificación de una serie de AMA’s en distintas ciudades: Tucupita, Ciudad Bolívar, El Tigre, El Tigrito, Maturín, Caicara del Orinoco, El Palmar, Santa Ana, Puerto la Cruz, Cumaná, Guarauno, Carúpano, Nueva Esparta, Tunapuy, Anaco, San Félix, Cantaura, Caripe, Tropical, Punta de Mata, Barcelona, Puerto Ordaz, Cumanacoa, Cocollar, San Lorenzo, El Pilar, Güiria, Caracas, Guatire, Maracaibo, Maracay, Valencia, Tinaco, Tinaquillo, San Carlos, Acarigua, entre otras.
Más de 250 misioneros por cada encuentro, fueron quienes convirtieron estos momentos en tiempos de formación práctica para la Labor Misionera de la Iglesia Local. Muchos Misioneros Voluntarios terminaron al frente del Gran Ministerio de la Reconciliación en sus respectivas iglesias, con nuevas Misiones de trabajo de Iglecrecimiento, y fundación de iglesias, producto de esta gran labor misionera.
Asigeo convirtió los primeros días de Enero en tiempos de encuentros para la formación, mientras que la práctica evangelística se realizaría en períodos vacacionales, llámese carnestolendas, Semana Santa, vacaciones escolares (agosto) y fiestas decembrinas. Mientras que el mundo disfrutaba sus días festivos, un puñado de misioneros se olvidaban del entretenimiento, para salir y predicar el glorioso evangelio de Jesucristo, extendiéndose y convirtiéndose progresivamente en un estilo de vida para la Iglesia.
Con el pasar de los años, se fueron realizando acciones misioneras en el mayor tiempo posible, aprovechando cada oportunidad para compartir el glorioso mensaje de Cristo a las almas sedientas. El formato AMA fue asumido con mucha responsabilidad en distintas congregaciones asociadas a ASIGEO, modificando así las siglas para darle sentido de pertenencia; como por ejemplo:
AMIDEA: Acción Misionera de la Iglesia Dios Es Amor. Hageo Herrera, quien ahora está en la presencia del Señor, se desempeñó como líder del trabajo misionero, teniendo como apoyo a Wilmores Rojas encargado de la Operatividad de las acciones misioneras.
Junto a estos dos grandes hombres de Dios, estuvieron dos familias involucradas en la tarea misionera, además de un gran equipo de hermanos comprometidos en la formación, entre ellos: Peter McMillan, Danny Carpentier, Samuel Marcano, José Rojas, y un grupo de misioneros de confianza que ejercían liderazgo sobre un colectivo de más de 450 misioneros.
También podemos mencionar a: Alejandro Molero, Hageo Herrera hijo (Hageito), Lisandro Marcano, Wilmer Méndez, Dilio Marcano, Sonny Omaña, Juan Carlos Figueroa, Ruth Areinamo, Yemniz Areinamo, Marcos Mejías, Pedro Acosta, Cesar Suniaga, Rosa Bello, Gabriel Véliz, Israel Lobatón, Manuel Pérez, y muchos más que amaban esta acción misionera.
En cuanto a los testimonios, producto de los trabajos en los AMA’s, tenemos algunos:
Misioneros amenazados de muerte.
Experiencias de ataques espirituales.
Milagros de sanidad.
Abundancia y provisión en la alimentación.
Muchas personas conocieron a Jesucristo como Señor y Salvador.
Iglesias restauradas.
Reapertura de iglesias luego de estar cerradas por muchos años.
Cuando hablamos de AMA, hablamos de amor por los perdidos, eso no tiene límite ni costo; es simplemente una entrega con pasión. Cada evento nos llevaba al siguiente, y cada tiempo en el calendario que dejaba 4 ó 5 días, para los misioneros esa era la gran oportunidad de predicar y compartir las Buenas Nuevas de Jesús. A las iglesias involucradas, por lo general, sólo se les demandaba un lugar donde dormir y un equipo de hermanos que apoyaran la estrategia y logística.
En cada AMA se enlazaba con las iglesias, tanto de #ASIGEO como de cualquier asociación que soñara con ver la gloria de Dios derramada en las vidas de los perdidos. Esto rompió muchas barreras para unirnos en un solo fin: –Que toda la tierra sea llena de la gloria del Señor–. Dato importante: en el año 1994 se decía que en Venezuela solo había un 0.3% de cristianos, sin embargo para el año 2004 ya se hablaba de un 13%. Significa que cada acción misionera había generado frutos en todo el territorio venezolano, y para este año 2020 seguramente hay un porcentaje más elevado de cristianos en el país. El trabajo para el Señor jamás será en vano.
Hay una nueva generación de misioneros que continúa compartiendo el mensaje de salvación, aún en tiempos de crisis. Las generaciones pasadas hablan maravillas de cada experiencia evangelística vivida. Muchos de ellos continúan sirviéndole al Señor en muchas áreas y ministerios. Cuando recuerdan un AMA, su mente se traslada hacia aquellos tiempos donde, literalmente, dejaban sus espaldas en el piso, pasando noches incómodas, planificando las actividades, y en profunda oración por las almas perdidas, sin importar las condiciones, porque lo hacían con amor, entrega y pasión. Se desgastaban para la Gloria de Dios.
Si tienes algún testimonio por compartir, conmovedor y glorioso, que hayas experimentado en estas acciones evangelísticas, no dudes en expresarlo en el evento sin precedentes ¿Cómo cumplir la gran comisión en tiempos de crisis? | Únete al grupo de WhasApp donde iniciará el evento vía Zoom Meeting | aquí para participar
Nota del Editor: Esta breve reseña continúa en investigación para agregar más aportes, relacionados a esta poderosa acción misionera de ASIGEO (AMA).
Reportaje por: Carlos Lisset | Fuente: Misioneros AMA Venezuela, Juan Carlos Figueroa, Ruth Areinamo y Wilmores Rojas | Editado por SCM de ASIGEO.