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Nuevos ancianos en Iglesia «Embajadores de Cristo» Anaco

Damos gloria a Dios por su infinita misericordia y bondad. En la tarde de ayer 24 de junio en la ciudad de Anaco fueron ELEGIDOS, RECONOCIDOS E INSTALADOS COMO NUEVOS PASTORES en reunión extraordinaria de Asamblea de la Iglesia Evangélica «Embajadores de Cristo», nuestros hermanos DAVID AGUILERA y ALEJANDRO CEQUEA.

Felicitamos a nuestros hermanos y consiervos. Que Dios bendiga esta nueva JUNTA PASTORAL y les guíe con sabiduría para dirigir este rebaño del Señor Jesucristo.

En el acto estuvieron presentes como invitados especiales, representantes de la Junta Directiva de ASIGEO, Ps. Renso Bello (Segundo Vice-Presidente)  y Lcdo Luis Guevara (Secretario), junto con la Coordinación de pastores, Ps. José Tomedez (Coordinador), y La Junta Pastoral de La Iglesia Evangélica Dios de Salvación Vista al Sol, El Tigrito, Ps. Ezequiel Beberaggi y Ps. Hendrix Hernández.

Próximamente la Iglesia llevará a cabo una ceremonia para celebrar la ordenación de esta nueva Junta Pastoral.

Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros. (1Ts 5:12-13 RV 1960)

¡A DIOS SEA TODA LA GLORIA!

La bendición de humillarse delante de Dios

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte a su debido tiempo. Echad toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. (1Pedro 5:6-7)

REFLEXIÓN

Cuando hablamos de humillación, estamos renuentes a esa condición, porque de alguna manera en alguna oportunidad hemos sido objeto de humillación por parte de otra persona o circunstancia. Ese sentimiento de inferioridad nos hace rechazar por completo cualquier idea que tenga que ver con humillarnos, por lo general nadie quiere ser humillado, todos quieren ser reconocidos y sobresalir en cualquier situación en la que tengan que ser expuestos.

En una oportunidad cuando vivía en Barcelona y fui personal contratado en una alcaldía de otro municipio, mi jefa me sugirió que me tenía que cambiar de residencia porque venían las elecciones municipales y debía votar por el candidato de la alcaldía, eso me colocó en una situación un poco incómoda porque implicaba que tenía que mentir en el registro electoral. Finalmente me negué a hacer eso, lo que produjo una semana después que mi jefa me llamara para decirme que ya no podía seguir trabajando con ellos. Semanas más tarde, todo dio un giro sorpresivo, el candidato de la alcaldía perdió las elecciones, y el nuevo alcalde junto con su nuevo gabinete habían tomado posesión de todos los cargos políticos en la alcaldía, incluyendo el de mi jefa, posteriormente un buen amigo mío tomó su lugar en ese cargo y me mandó a llamar para que recuperara mi cargo y trabajara junto a él.

Antes de fallarle a Dios, decidí humillarme delante de él y le lancé todas mis cargas, nadie más que Dios sabía lo mucho que necesitaba ese empleo, así que decidí confiar en su soberanía, y él se encargó de hacer su parte. Me hubiesen o no llamado a trabajar de nuevo, de igual manera me iba sentir tranquilo, sabiendo que Dios tenía cuidado de mí, de que estar bien con Él, a su debido tiempo iba a traer a mi vida una exaltación segura.

Es posible que no sepamos que debemos hacer ante la situación en la que actualmente nos encontramos, pero en esta oportunidad es importante recordar que:

DEBEMOS HUMILLARNOS ANTE DIOS

Pablo después de haber dicho a sus lectores que, «Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes» -1 Pedro 5:5b, les pide que se humillen, esto ataca directamente su orgullo, al ser humano le cuesta reconocer que no puede solo, cuando necesita ayuda o cuando se equivoca, este sentido de autosuficiencia y autocontrol es contrario a lo que Dios espera de aquellos que creen en Él, ya que esta actitud egoísta, que piensa solo en el “yo”, bloquea la acción de Dios sobre sus vidas y las bendiciones que trae consigo el humillarse delante de Dios.

La humildad abre camino a sanas relaciones entre los miembros de una comunidad que busca agradar a Dios, genera oportunidades de transformación y da la oportunidad de que Dios haga como quiere, incluso levantarnos de esa condición de humillación con su mano poderosa.

Conociendo esto, podemos descansar sabiendo que, cuando me humillo ante la poderosa mano de Dios no seré avergonzado, porque es seguro que él hará justo lo necesario para que pueda salir victorioso en medio de cualquier situación que para mí es difícil de sobrellevar.

Pero, ¿Cómo nos humillamos ante Dios?

ECHANDO TODA NUESTRA ANSIEDAD SOBRE ÉL

La humildad verdadera se demuestra cuando tenemos la habilidad de echar nuestra ansiedad sobre Dios. Es un error pretender que podemos lidiar solos, con aquellas cosas que Dios ha prometido que Él tratará. Si hiciéramos caso de la orden en 1 Pedro 5:6 y verdaderamente nos humillamos bajo la ponderosa mano de Dios, tendríamos muchas menos preocupaciones para echar sobre Él como se nos invita en 1 Pedro 5:7. Las preocupaciones sobre la codicia, ambición, popularidad, todas se evaporan bajo la orden de humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios.

El verbo echar indica literalmente “lanzar sobre Él”, esto se entiende en el sentido espiritual, todo aquello que nos queda aún después de humillarnos y nos mantiene ansiosos, debemos lanzarlo sobre Jesús, él podrá llevarlo por nosotros mientras nosotros llevamos su carga, pues sus cargas son mucho más llevaderas que las nuestras. Pero no podemos llevar ambas, debemos desprendernos de aquello que creemos que podemos soportar nosotros solos. El Señor Jesús les dijo a sus discípulos: «Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga». (Mateo 11:29-30)

Debemos entender finalmente que, Dios tiene el poder para transformar nuestras vidas y cambiarnos para ser como él quiere que seamos, que él además cuida de nosotros y por eso con toda confianza podemos rendirnos por completo ante su mano poderosa, postrarnos delante de su presencia para echar todas aquellas cargas que sabemos que solos no podemos llevar, orando al Padre y pidiéndole perdón por la actitud egoísta que quizás hemos tenido al pensar que no necesitamos de él ni de nadie. No pierdas la oportunidad de recibir la bendición de obtener descanso para tu alma al humillarte delante de la Poderosa mano de Dios. Deja que Dios transforme tu vida.

ORACIÓN

Padre Santo, te doy gracias porque nuevamente tocas un elemento de mi vida que sabes que no te puedo ocultar, ayúdame a seguir luchando contra mi orgullo, a no seguir creyendo que no te necesito en algunos momentos, o que puedo con esas cargas que tu prometiste ya llevar por nosotros, te entrego todo aquello que no te agrada, mis pecados, mis temores, mis luchas, ayúdame a vencer como tu lo hiciste, gracias porque tienes cuidado de mí y me exaltarás a su debido tiempo. En el precioso nombre de tu hijo Jesús, amén.

Cómo tener paz en medio de la angustia

Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. (Flipenses 4:6-7)

REFLEXIÓN

El diccionario de la Real Academia Española define a la angustia como: Aflicción, congoja, ansiedad, temor opresivo sin causa precisa. Sea cual sea la definición que más se parezca a nuestra realidad, lo cierto es que todos nos angustiamos. Es normal tener cierto nivel de angustia cuando usted o un ser querido está pasando por una situación difícil. En algunos casos, una persona con angustia puede presentar dificultad para dormir, comer o concentrarse; otros podrían tener pensamientos frecuentes de enfermedad y muerte. Algunos estudios han demostrado que las mujeres tienen un mayor riesgo de angustia, así como las personas que han sido abusadas física o sexualmente en el pasado, o si tienen antecedentes de tener un trastorno mental o abuso de drogas o alcohol.

Es posible que no estemos conscientes de cuan angustiados podemos estar, sin embargo, en esta oportunidad debemos tener presente que:

ES NORMAL ESTAR ANGUSTIADOS

Sabiendo esto, podemos reconocer que nada podemos hacer para cambiar nuestra situación, porque muchas veces las cosas que nos angustian no dependen de nosotros, siempre están relacionadas con circunstancias externas que no podemos controlar o que están dentro de los propósitos y planes de Dios, es normal estar angustiados, el Señor Jesús se sintió igual cuando le dijo a sus discípulos que uno de ellos le iba a traicionar, en su condición humana él también pudo experimentar este mismo sentimiento (Juan 13:21), por eso él puede entender más que nadie como te puedes estar sintiendo en esa situación que hoy puede que estés enfrentando. Antes que angustiarse, mejor es poner nuestras cargas en sus manos.

HAY ALGO MEJOR QUE ANGUSTIARSE

Pablo escribe a sus lectores desde la cárcel y aun desde este lugar que puede ser tan frio y solitario logran salir las palabras: “por nada estén angustiados”. ¿Cómo es posible tener tanta calma en medio de una situación así?, el secreto de Pablo está en la oración y las acciones de gracias al Dios que todo lo puede, él le pide a todos los que creen en Jesús que le presenten a Dios todo su dolor, todo aquello que les angustia, aflige y los hace estar ansiosos, les pide que oren, que rueguen al Padre y que además le den gracias. Hemos aprendido que para los que confían en Dios, todas las cosas les ayudan a bien, y aun las dificultades le ayudan a crecer, agradecer a Dios por eso trae consuelo.

El Señor Jesús les dijo a sus discípulos en Mateo 6:27: –¿Creen ustedes que por preocuparse vivirán un día más? — De qué vale angustiarse entonces, qué ganaré con ello, es normal que nos suceda, sí, porque somos humanos y tenemos debilidades, pero podemos rendirnos en las manos del maestro y confiar en sus promesas mientras agradecemos por lo que ya nos ha dado.

¡Ya basta de luchar solo! Debemos rendirnos por completo ante Dios y decirle con toda honestidad que hemos intentado hacer la cosas a nuestra manera, que hemos desviado nuestra mirada y corazón de sus promesas y hemos preferido confiar en nuestras propias fuerzas. Sólo así el Señor podrá obrar de manera extraordinaria para ayudarnos a vencer en medio de la angustia.

PODEMOS TENER PAZ EN MEDIO DE LA ANGUSTIA

Debemos entender finalmente que, entregarnos por completo en las manos de Dios traerá la paz que hemos buscado quizás en otras cosas, su victoria es segura, su consuelo es divino y su paz sobrepasa todo entendimiento. «La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.  No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo. (Juan 14:27).

CONCLUSIÓN:

Es un privilegio dado al creyente el tener a Jesús como la fuente de su paz.

Recuerda, el Señor Jesús conoce perfectamente como nos sentimos, él lo sabe todo, conoce nuestros pensamientos y nadie mejor que él puede entender nuestro dolor, no dudes en confiar en Él. Háblale y ábrele tu corazón.

Lo más importante, es saber que en Jesús tenemos paz, si decides creer en Él como tu Señor y Salvador, de seguro él con toda ternura te guardará en perfecta paz, porque una morada eterna en los cielos te esperará para vivir con él por la eternidad.

ORACIÓN

Señor te doy gracias porque tú eres bueno, reconozco que he estado peleando solo y me he dado cuenta que estoy caminando en círculos sin llegar a ninguna parte y sin tener un propósito en la vida, quiero que tú seas mi propósito, que tú me ayudes a creer por completo en ti, te pido que me des de tu eterna paz, que me ayudes a esperar en tus promesas, te entrego mi vida y mis cargas. En el nombre de Jesús, amén.

¿Cómo están los matrimonios en cuarentena?

Reconocemos que durante este tiempo de pandemia los días han sido anormales. En casa, educación infantil, espiritualidad, matrimonio, tiempo en familia, y demás áreas, hemos tenido grandes cambios. En algunas quizás hemos mejorado, en otras tal vez retrocedido. 

Y, en el área de nuestro matrimonio, ¿Cómo hemos estado? ¿Hemos sido románticos intencionales en este tiempo abrumador? ¿Nos hemos esforzado por mantener la llama del amor encendida hacia nuestro cónyuge? Puede sonar irónico, pero no, también en cuarentena debemos tomar tiempo para alimentar y llenar ese tanque de amor porque los días son malos y opacos. Continuemos leyendo y nos animaremos.

Realidad conyugal en confinamiento

Actualmente se habla de cifras elevadas de divorcio en tiempos de pandemia. Y es notorio que el caos por el covid-19 vino a exacerbar los hogares para aumentar la violencia familiar. ¿Es el Covid-19 responsable? No. Las familias somos responsables de cómo actuamos en este tiempo difícil. Necesitamos volver a la fuente de vida para que encontremos socorro y paz.

Porque en ti está la fuente de la vida; en tu luz vemos la luz. Salmos 36:9

Y nuestra realidad es que tenemos que cuidar a los niños, lavar grandes torres de platos sucios, ropa, y un sin fin de actividades pendientes. Entre todo esto, nos airamos, molestamos, cargamos, estresamos, turbamos, y creemos no tener tiempo para un abrazo, beso, caricias, palabras de halago a nuestro compañero o compañera de vida. Cuánta falta hace animarnos mutuamente sin olvidar los momentos de intimidad, porque también debemos tomar tiempo para ello.

Sí hay múltiples oportunidades, solo que debemos ser intencionales. Todas estas cosas nutren nuestro amor, llenan ese tanque para que no esté vacío en un tiempo tan desesperado, abrumador, desestabilizado como el que estamos viviendo en el mundo entero. Necesitamos esforzarnos por mantener nuestro matrimonio blindado en tiempos de dificultad.

¿Cómo mantener esa llama de amor en aumento?

 Comunicación: ahora estamos juntos las 24 horas del día, realizamos actividades juntos que antes quizás no hacíamos. Las miradas dicen demasiado, los ojos son la ventana del alma; mira a tu cónyuge constantemente, dile con tu mirada todo lo que tienes en tu corazón por él o ella. No se queden callados, pues aprovechen esas largas horas que pasan juntos.
 
 NO a las malas palabras: esfuércense por hablar bien el uno del otro. Ya basta de críticas y murmuraciones sobre tu cónyuge. Si lavó los platos o no, si atendió bien o mal la casa en cuarentena. Establezcan acuerdos y organicen sus tareas diarias para que eviten malas palabras y ofensas. Recordemos que…

Ahora es el momento de eliminar el enojo, la furia, el comportamiento malicioso, la calumnia y el lenguaje sucio. No se mientan unos a otros, porque ustedes ya se han quitado la vieja naturaleza pecaminosa y todos sus actos perversos. Colosenses 3:8-9

 Un buen café juntos: el café une corazones. Si no consumes café, puede ser otra bebida, pero el hecho de que en este confinamiento puedan tomarse algo juntos y compartir una grata conversación, oxigena su amor. Prepárale su café a la hora deseada, y compartan juntos la dicha que les da Dios de tomarse un buen café, jugo, o bebida de su agrado.
Sé intencional en los actos: ser automáticos y monótonos puede ser desventajoso. Seamos intencionales en la buena manera de tratar a nuestro cónyuge. Preparémosle una buena comida y propongámonos a servirle con amor, cada día. Este tiempo es perfecto para servir sin reservas ni condiciones a quienes tenemos cerca, nuestra familia. 

“Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo” 1 Timoteo 5:8

“Maridos, amad a vuestras esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”. Efesios 5:25

Así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos”. Mateo 20:28

 Buenos recuerdos: traigan a memoria esos momentos únicos e irrepetibles que disfrutaron antes de la pandemia y confinamiento. Aquellos viajes, boda, nacimiento de los niños, y gratos momentos vividos, será bueno traerlos a colación pues alientan y nutren el alma y la comunicación. Busquen los álbumes fotográficos y rememoren lo vivido. Esto oxigena el alma y las emociones; nada mejor que recordar en familia.
 
Quizás, en medio de las fotografías observes rostros felices… Autoevalúense como pareja, si en la actualidad conservan esa misma sonrisa, alegría y serenidad. Que de esos momentos puedan quedar grandes reflexiones, para esforzarse juntos por el futuro que vendrá. Recordemos que esta pandemia no será eterna, al igual que el confinamiento. 

Aprovechemos bien el tiempo, pues todo tiene su momento bajo el cielo. Este es el momento de disfrutar como matrimonio la pandemia. Ya basta de juicios, peleas, conflictos. Usemos este tiempo abrumador como una oportunidad para mantener viva esa llama de amor.

Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios. Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos. No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan.  Efesios 5:15-17

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Venciendo la tentación

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. (1 Corintios 10:13)

REFLEXIÓN

La tentación es algo que podemos definir como: Un espejismo que se hace grande en nuestro interior. Una voz pequeñita que crece y que en un momento fugaz propone, aun sin decirlo, dejar de lado a Dios, haciéndonos creer que alguien o algo más podrá satisfacer plenamente nuestro corazón. Y es que, sin lugar a dudas, la tentación llega a nuestras vidas por medios humanos, somos impulsados hacia ella y muchas veces se va formando poco a poco en nuestro interior si le damos oportunidad.

Retrocedamos por un momento a lo que sucedió en el Jardín del Edén, en lo que llamamos, “La caída del hombre”, –La mujer se fijó en que el fruto del árbol sí se podía comer, y que sólo de verlo se le antojaba y daban ganas de alcanzar sabiduría. Arrancó entonces uno de los frutos, y comió. Luego le dio a su esposo, que estaba allí con ella, y también él comió.— Génesis 3:6, que triste episodio, todo un jardín repleto de árboles frutales del cual Dios proveyó al hombre y a la mujer para que comieran y ellos decidieron hacer caso a la serpiente y comer del fruto del árbol prohibido. El resultado: la entrada del pecado en el mundo por causa de la desobediencia, el pecado no fue comer del fruto, el pecado fue desobedecer la voz de Dios.

Vemos como esta tentación en el ser humano no llegó de repente, la mujer primero comenzó a escuchar la voz de la serpiente que con sus mentiras empezó a engañarla, ella dejó a un lado a Dios y no sólo dejó llenar su corazón de mentiras, sino que además comenzó a mirar el fruto del árbol como una opción para comer, finalmente lo tomó, comió de él e impulsó también al hombre a comerlo. Vemos como fácilmente se involucran los sentidos tales como: el oído, la vista y el tacto para llevar a cabo la consumación de esta tentación. Todas las demás pruebas que a nuestra vida llegan y que nos impulsan a hacer lo contrario a la voluntad de Dios no se diferencian en nada de este primer episodio de desobediencia de la humanidad.

Es posible que no estemos conscientes de cuando estamos ante una situación que nos llevará a cometer un acto totalmente contrario a la voluntad de Dios, en esta oportunidad debemos tener presente que:

LA TENTACIÓN NO PIDE PERMISO

Esta tentación de la que Pablo le habla a sus lectores se refiere a las pruebas de diverso carácter, es la misma palabra que usó el Señor Jesús cuando le ensañaba a sus discípulos sobre cómo debían orar, en Mateo 6:13 dice: “Y no nos metas en tentación”, en medio de estas pruebas se le manda a los creyentes a que oren para no ser llevados a ellas por fuerzas fuera de su control –Velad y orad, para que no entréis en tentación— Mateo 26:41; en todos estos casos vemos que de alguna manera las tentaciones siempre estarán presentes.

Sabiendo esto, podemos estar prevenidos como cual soldado se prepara para la batalla, ya que estamos conscientes que, así como en la guerra el enemigo puede atacar en cualquier momento, en la vida vamos a ser tentados a hacer aquellas cosas que a Dios no agradan, el pecado está al asecho, y el pecado lo podemos definir como todo aquello que decimos, vemos, oímos, hablamos, tocamos, hacemos, o pensamos que a Dios no agrada.

Pero, ¿Por qué Pablo dijo esto a sus lectores?

LA TENTACIÓN NO LE GANA A NUESTRA RESISTENCIA

En Corinto la cultura estaba llena de depravación moral y muchas presiones, no muy diferente a lo que vivimos actualmente, en ese sentido, Pablo conociendo esto, le habló a sus lectores de las cosas que debían evitar para no caer en pecado o hacer caer a otros en pecado, los amonestó, poniéndoles ejemplo de las cosas que sus antepasados hicieron y que no eran agradables a Dios, como la codicia, la idolatría, esa tendencia del hombre de amar o admirar en exceso algo por encima de Dios, la fornicación, tentar a Dios y la murmuración. Aquel que crea ser tan fuerte de manera que piense que no cometerá estos mismos errores, debe tener cuidado de no caer. Sea cual sea la prueba o tentación, lo cierto es que llagará de alguna manera, y que no sería algo que ellos no puedan resistir porque junto con la prueba, el Señor iba a dar la salida.

Debemos reconocer que no tenemos excusa cuando se trata de enfrentar las tentaciones, porque no son cosa sobrenatural, son impulsos motivados por nuestros sentidos que si cedemos ante ellos, sus consecuencias pueden resultar no muy convenientes, existen muchos tipos de tentaciones, pero la que Pablo está enseñando en este texto a sus lectores, es aquella que tiene relación con una persona, cosa o situación que atraen de forma irresistible y provocan un mal que puede afectar negativamente a la persona que cede ante ella y también a quienes le rodean, por lo general estos actos, son contrarios o se oponen de manera absoluta a la voluntad de Dios. Si otros han resistido las tentaciones, usted también lo puede hacer.

Pero, ¿Qué hacer para vencer la tentación?

LA TENTACIÓN PUEDE SER VENCIDA CON LA AYUDA DE DIOS

Por muy cruel y orquestada que sea la tentación, ninguna es tan irresistible como nuestro tan extraordinario, verdadero y magnífico Dios. El Señor Jesús cuando fue tentado en el desierto nos señaló la clave para ayudarnos a vencer las tentaciones Su maravillosa Palabra: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Mateo 4:4.

Debemos entender finalmente que, si queremos vencer toda cruel tentación, debemos pelear no con nuestras propias fuerzas, sino con las fuerzas de Dios, porque su poder es capaz de librarnos de cualquier situación que para nosotros sea humanamente difícil de sobrellevar, el Señor nos ama tanto y desea fortalecernos mediante la actividad de su poder operando en nuestras debilidades.

Dios nos ayudará resistir la tentación ayudándonos a reconocer a aquellas personas y situaciones que originan el problema; a apartarnos de todo aquello que sabemos que es está mal y a Dios no agrada; escogiendo sólo lo que es correcto aun cuando no sea lo que más nos guste, a orar pidiendo la ayuda de Dios en todo momento, y buscar la compañía de aquellos que aman a Dios y que serán de ayuda en tiempos de tentación. Huir de la tentación es el primer paso hacia la victoria.

CONCLUSIÓN:

  1. Es un privilegio dado al creyente el tener a Jesús como la salida a toda cruel tentación.
  2. Recuerda, el Señor Jesús fue también tentado estando en la condición humana, él siendo hombre y Dios al mismo tiempo, más que nadie puede entender cuando pasamos por tentaciones que creemos son imposibles de soportar, y aun cuando caemos como víctimas de ellas, él está allí dispuesto a perdonar nuestros más grandes errores.
  3. Lo más importante no es saber que en Jesús tenemos la victoria segura, solo debemos confiar en él y en su pronto auxilio en medio de una situación que comprometa nuestra integridad delante de él.

ORACIÓN

Señor te doy gracias porque tu nos amas de tal manera que no permitirás que seamos tentados mas de lo que podamos resistir y que además nos darás junto con la tentación la salida, que maravilloso eres Señor que nos proteges y nos permites fortalecernos cuando te glorificas aun en nuestras debilidades. En tu hijo Jesucristo, amén.

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Feminidad Bíblica Parte II – La verdadera fuerza de una mujer

Esta es la II parte de la Serie: Feminidad Bíblica Puede leer la Parte I, haciendo clic aquí

Vivimos en una sociedad llena de mensajes sobre lo que una mujer puede hacer, pero no por ser mujer, sino al parecer por hacer cosas de hombres. Entonces, nos encontramos venerando a la mujer por hacer cosas de hombres y no por las propias cosas que como mujer le han sido dadas a la mano para hacer.

Mi hija mayor, vive comparándose (en este sentido de la fuerza) con su primo-hermano. Si el levanta una silla, ella enseguida quiere mostrar que también puede. Un día intentó levantar algo muy pesado para ella, que el primo sí logró levantar, y al no conseguirlo, se sintió frustrada
porque no tenía tanta fuerza como él.

Eso mismo llega a pasar a las mujeres que pretenden vivir comparando sus capacidades y fuerzas físicas con las de sus esposos, amigos, vecinos u otros caballeros; entonces se vive en
guerra con el esposo y con cualquier hombre por querer usurpar su autoridad, esto por sentirnos competentes según nosotras. Hay ciertas verdades al momento de la creación de la mujer que nos aclaran un poco el panorama:

Diseño anatómico diferente (Gn. 1:27)

Lo primero que debemos comprender es que la mujer tiene un diseño anatómico diferente al de los hombres.

“La mujer y el hombre son distintos en cada una de las célula de sus cuerpos, esa diferencia en la combinación de los cromosomas es la causa básica del desarrollo masculino o femenino”. Otra diferencia notable está en “la estructura del esqueleto y aun en las funciones y tamaño de algunos órganos internos” –Dr. JamesDobson.

Por esto, la mujer suele ser más delicada físicamente, no quiero decir con esto que no tengamos fuerza, sé que muchas mujeres han desarrollado una gran fuerza física, pero nuestro cuerpo está diseñado para otras labores, menos físicas que las de un hombre.

Aceptación de roles (Gn. 2:18)

Lo segundo que debemos hacer es aceptar los roles que fueron diseñados al momento de la creación del hombre y la mujer. En génesis 2:18 indica que la mujer fue creada para ser ayuda idónea del hombre, esta frase se puede desglosar de la siguiente forma:

Ayuda indica que Adán no era capaz de alcanzar por sí solo todo lo que estaba llamado a ser y a hacer. Idónea para él denota complementariedad. La ayuda es necesaria para el trabajo diario, la procreación, y el apoyo y compañía mutuos. Una mujer que piensa que ser creada para ser ayuda idónea significa inferioridad no ha comprendido la gran labor para cual fue diseñada.

Entonces, ¿Qué me hace verdaderamente fuerte como mujer? En Proverbios 31:10-31 vemos una mujer fabricante, importadora, administradora, corredora de bienes raíces, granjera, costurera, tapicera y comerciante, sin dejar de ser cuidadora de su casa y encargada de la crianza de sus hijos. Sin embargo, su fortaleza y dignidad no provienen de sus sorprendentes logros y/o habilidades, éstas son solo un resultado, lo que realmente define la fuerza así como
la belleza de una mujer es que tema a Dios y lo coloca primero en su vida, esto es lo que le da sentido a todo lo que hace.

Hoy en día vemos mujeres que salen a trabajar, también las que trabajan desde casa, son emprendedoras y buenas administradoras de los bienes y recursos y sobre todo son la ayuda emocional, espiritual y física que sus esposos necesitan, esto mujer, te hace verdaderamente
fuerte, cumplir con el rol para el que fuiste diseñada. Una mujer es fuerte en tres aspectos de su vida: en lo físico, en lo emocional y en lo espiritual.

En lo físico: como mujer debes estar preparada para enfrentar los quehaceres del hogar cuando tu esposo no se encuentre. Tus hijos deben sentirse tan seguros contigo como lo estuvieran con su padre. Cambiar un bombillo, mover un mueble, colocar un tornillo, son solo algunos ejemplos de lo que en casa podemos mostrar fuerza física.

En lo emocional: como mujeres debemos estar preparadas para dar ánimo emocional a nuestros esposos. Ellos sufren mucha presión en este aspecto de su vida, luchan en sus mentes y contra sus emociones y muchas veces en reserva. Expresar adecuadamente las inconformidades al esposo, dar palabra de ánimo para la toma de decisiones, respaldar las decisiones del esposo aun en desacuerdo, son algunos ejemplos de esta fuerza.

En lo espiritual: como mujeres debemos estar dispuestas a enseñar la Biblia a nuestros hijos cuando nuestros esposos estén muy agotados, actuar y hablar con fe ante las decisiones de nuestros esposos, resistir con fe y sabiduría las circunstancias adversas que puedan enfrentarse en la familia, es parte de la fortaleza espiritual de una mujer.

Dios perfiló y equipó a la mujer para realizar tareas diferentes a las del hombre, pero estas tareas apuntan a la misma meta que las del hombre: honrar a Dios.


Publicado originalmente en el Blog 1Día de Mamá