ASIGEO Venezuela
Buscar:

Derribados, pero no destruidos

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.
(2Co 4:7-10)

Introducción

Una de las mayores maravillas de la industria petrolera, son las estaciones de bombeo de flujo; éstas sirven como relevo e impulso para el fluido que es trasladado por medio de tuberías. En muchos casos la velocidad del flujo es casi nula debido a los trayectos recorridos y a la viscosidad del fluido, por lo que una estación de bombeo viene a dar la velocidad y fuerza necesaria para transportar de manera eficiente la sustancia al tanque de recepción final. En días convulsionados como los que vivimos, necesitamos estaciones de flujo que nos permitan descansar, avanzar y establecer contacto con el Dueño de las «máquinas de bombeo», el Dios que impulsa y bombea a aquellos fieles a su destino seguro.

Poder de Dios y no de nosotros

Unos días atrás, estando en una cola para surtir gasolina, trataba de concentrarme para realizar el escrito actual. Cada uno de nosotros necesita estar concentrado y enfocado en el Señor, porque la convulsión y dinamismo en la que nos encontramos por solucionar las necesidades básicas diarias, nos pueden llevar a quedar en medio del camino. Pablo anima a la iglesia de Corintios a mostrar el poder de Dios como recurso o «tesoro en vasos de barro», de manera que cada evento o dificultad sea motivo para acudir de manera rápida a nuestro Señor como estación de bombeo diaria. El Señor está en nosotros como recurso principal, por lo que NO debemos dejar de verlo, a pesar del torbellino de situaciones y calamidades que se nos presentan.

Marcando diferencia

Tribulación, angustia, apuros, persecuciones, encuentran en el Señor contrastes que diferenciarán a los verdaderos discípulos de aquellos que hallan en la angustia, desespero, desamparo y desorden, «solución» y «salida». Cada una de las cualidades o rasgos de los verdaderos creyentes que menciona Pablo, serán parte de las marcas que mostrarán la forma en que hemos tomado la cruz del Señor, a pesar de los problemas y dificultades. «Llevando en el cuerpo siempre, por todas partes, la muerte del Señor Jesús», para que así sea manifestada la vida de Cristo en nuestros cuerpos.

Hace algunos días, recibí un mensaje de un pastor amigo, pidiendo ayuda porque no contaba con la provisión diaria para él y su familia; por lo que me decía: «Solo tengo lo suficiente para visitar enfermos, asistir a hermanos y preparar enseñanzas». Muchas veces nosotros mismos nos hemos encontrado en esa encrucijada, donde la provisión está en niveles rojos; desde donde Dios nos ha sacado proveyendo cuando menos lo pensamos o esperamos; siendo entonces su propia gracia la que sobreabunda para glorificarse así de manera increíble en nuestras vidas. Todos, hoy más que nunca, necesitamos de esa estación de bombeo que nos permita respirar y descansar en el Señor, a pesar de que el flujo sea «muy pesado» para ser trasladado; al final, la potencia y el poder no está en nosotros, sino en el Señor.

Desgaste vs renovación

Nuestros cuerpos están siendo sometidos a desgastes de todo tipo, a nivel mental, físico y espiritual; por lo que, si no estamos cada día cediendo nuestra carne y mortificándola para manifestar a Cristo, seguro nuestro fin será similar al de los que no conocen al Señor, con amargura, reproche y turbación exagerada. El Señor sufrió el castigo en su carne, sin merecer tal maltrato; colocándonos en una posición de privilegio a pesar de que tengamos momentos donde la carne cumple un efecto recordatorio del pecado que se refleja en el desgaste, cansancio y sufrimiento; sin embargo, este desgaste externo debe ser en el creyente motivo de una renovación diaria del espíritu, anhelando celosamente las habitaciones celestiales; donde con el clamor de un ABBA PADRE, imploramos misericordia y aliento para continuar en medio de las aflicciones.

El mes pasado, vimos estupefactos, celebraciones y rituales oscuros y sin sentido en el país como las de halloween y muchas otras, y a su vez, también se escuchaba acerca del retorno a los locales de las iglesias. Debemos, más allá de las aperturas de los locales, pensar en la apertura de nuestros corazones y apego cercano a la comunión del Señor; siendo esto más importante que cualquier otra cosa en el mundo entero. La vida de Cristo debe manifestarse en nuestras vidas, y alumbrar así como heraldos y luminares en el mundo. Los 503 años de la celebración de la reforma; deben cobrar vida en nosotros, cambiando y transformando nuestra mente, corazón y conducta, dedicándola al Señor como prioridad, sin relegarlo o encajonarlo en nuestros «escaparates» religiosos.

Conclusión

Venezuela cuenta con un petróleo poco común en el mundo; conocido en la industria como «extra pesado»; este, necesita muchos aditivos y bombas con alta potencia para ser trasladado. La situación país, así como el petróleo venezolano: Es «extra pesada», donde pasamos por prolongados y «turbios» problemas económicos y sociales; lo que nos coloca en un estado donde se nos dificulta la provisión, cuidado y serenidad espiritual. Estamos perseguidos, afligidos, atribulados más no derribados ni acabados; teniendo como fortaleza al Dios absoluto, suficiente, poderoso, cercano, y salvador.

Los días son para pensar y anhelar el regreso del Señor; «Ven Señor Jesús, ven pronto, por nosotros por favor»; sin embargo, mientras lo anhelamos, lo vivimos y anunciamos hasta que se manifieste de manera final. No son momentos para relajarnos ni descuidarnos; es hora de acercarnos y aferrarnos muy fuerte al Señor.

Dios les bendiga.

Lava las manos de tu Madre

El recién graduado universitario no cabía de felicidad. Acababa de obtener su primer empleo. El entrevistador había quedado satisfecho con las respuestas del aspirante y le dijo que debía presentarse al siguiente día a las 8:00 am. Acto seguido le hizo otra interrogante: – ¿Quién pagó tus estudios? – Al joven se le iluminaron los ojos y explicó: – Mi madre. Ella se ha esforzado siempre para que tenga yo lo necesario. – ¿Y qué trabajo tiene tu mamá? – ¡Trabajos, doctor! Ella es secretaria en una Clínica, pero también corta y seca cabello en casa y lava ropa de algunas personas vecinas. Cuando yo estaba en casa le ayudaba «matando algunos tigritos» pero mientras cursaba la universidad, no me quedaba mucho tiempo para ayudarla. La carga fue casi de ella sola.

El entrevistador, mirándolo fijo a los ojos le ordenó: – Hoy mismo usted va a lavar las manos de su madrecita. Tome agua y jabón y pídale que le permita lavar sus manos. Mañana al llegar me presenta un informe de la encomienda.

Aquella tarde el muchacho tomó las manos de su progenitora y puso empeño a la obra. ¡Cuán envejecidas y callosas estaban las manos de Mamá! Comenzó a llorar y las lágrimas se mezclaban con el agua de la poncherita. Las secó y buscó una cremita para suavizarlas. Ambos terminaron fundidos en un largo y sentido abrazo.

La mañana siguiente el jefe lo esperaba a la entrada de la empresa. – ¿Cómo te fue en la tarea? El novel empleado lloró de nuevo. El caballero se interesó en saber qué aprendizaje le había quedado. Erguido, expuso: – Mientras viva me esforzaré por honrar más las manos de esa mujer. Procuraré que esas manos tengan más descanso. Y prometo que mis las mías se envejecerán y se encallecerán para que otros tengan las mismas oportunidades que hasta ahora he tenido-.

La sociedad actual es poco agradecida y tiende a la utilización de las personas para obtener sus fines. Alcanzados sus propósitos, desechan a la gente que les ha ayudado como se echa al cesto un hisopo usado. Muchos hijos «explotan y esclavizan a sus padres» poniéndolos a cumplir las tareas que les corresponden a ellos y ven a sus procreadores como su caja chica eterna. Un ejemplo de ello es el tradicional «cuídame los muchachos por un rato» y ese rato se convierte en un 7/7.  Ya los abuelos trabajaron y no es justo que los obliguemos a algo para lo que ya sus fuerzas están menguadas.

Cuidado con identificarnos con Proverbios 30.11: «Hay generación que maldice a su padre y a su madre no bendice». La Biblia nos muestra un camino mejor. En ella Dios nos pide que honremos a nuestros viejos: «Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa, para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra» Efesios 6.1-2. Dios también nos pide que seamos agradecidos con todos (y eso incluye a los padres): «… Y sed agradecidos».

Lavar las manos de nuestra madre o de los padres, nos ayuda a valorar mejor sus sacrificios y replicar su ejemplo de vida. Y existen muchas maneras de «lavar las manos de nuestros viejos».  ¿Cuándo fue la última vez que le hiciste un cariño a esas manos que tanto te han dado? Que Dios nos ayude.

El Poder y la Fuerza de la Palabra Escrita

De niño, siempre nos gustó ver los desfiles militares en las fechas patrias. Todo aquel despliegue de aviones, tanques, lanchas remocaldas y otros, transmitían una idea: fuerza y poder.

Y es que a los seres humanos nos fascina competir a ver quien es más fuerte, hablamos hasta de la potencia de las bombas de agua con las que surtimos los tanques en nuestros hogares. Somos así.

La humanidad también ha sido testigo de los efectos destructivos del uso de la fuerza. Hiroshima y Nagasaki son evidencias que gritan como el poder de la bomba atómica puede hacer desaparecer en poquísimo tiempo ciudades enteras.

Ahora bien, ¿Puede compararse toda esa potencia con el Poder de la Palabra de Dios? Dice Jeremías 23:29: «¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?» El poder que el hombre ha diseñado puede derribar montañas y destruir ciudades pero nunca puede equipararse al poder de la Palabra de Dios. Porque la fuerza humana nunca podrá cambiar el corazón humano. Solo la Palabra Escrita y revelada, aplicada por el Espíritu Santo, puede hacerlo.

La Palabra del Señor limpia nuestros corazones del pecado

La Palabra de Dios transforma al drogadicto y al alcohólico en una persona limpia y sobria.

La Palabra de Dios hace de un hombre violento con su familia, un hombre amante de su esposa e hijos y proveedor-protector de los mismos. Solo el poder de la Biblia hace esto y mucho más.

En nuestro caso familiar, con la Biblia mi madre aprendió a leer y escribir. Y leía con facilidad las Escrituras, lo cual no ocurría con otro tipo de literatura. Y esa misma Palabra hizo que nuestros padres, de extracción campesina, se esforzaran por educar  a sus hijos en el temor de Dios y también en la vida académica. Ellos usaban una frase: «El Evangelio cambia la Vida».

Amados: El Poder de la Biblia es Indestructible. Por eso dice Hebreos 4.12: «Porque la Palabra de Dios es Viva y Eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos, y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón».

Autorización oficial para la reapertura de los templos evangélicos en Venezuela | Gaceta oficial N° 41.995


El Consejo Evangélico de Venezuela a través de su presidente, el pastor César Mermejo informó que el día de hoy 29 de octubre se reunieron con la ministra del poder popular para el Interior Justicia y Paz, Carmen Meléndez. En dicha reunión se dio autorización para la Reapertura de los Templos a partir del primero de noviembre de 2020. Además se indicó el Protocolo de Prevención y Bioseguridad que debe ser aplicado. 

Todo esto fue publicado el día de hoy en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, bajo el N° 41.995

PROTOCOLO DE PREVENCIÓN Y BIOSEGURIDAD PARA SER APLICADO POR LAS INSTITUCIONES RELIGIOSAS EN LAS DIVERSAS CELEBRACIONES DEL CULTO.

  • En concordancia con la Resolución N° 090 de fecha 1° de junio de 2020, mediante la cual se establece la normativa sanitaria de responsabilidad social ante la pandemia denominada Coronavirus (Covid-19), publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Republica Bolivariana de Venezuela N° 41.891 de esa misma fecha, y con el objeto de proteger a los feligreses del contagio del virus durante los servicios religiosos, se somete a su consideración las siguientes medidas para su fiel cumplimiento en toda actividad relacionada con templos y lugares de oración, sin importar su tamafio y ubicación.
  • Priorizar los espacios abiertos.
  • Cada templo o instalación religiosa designara un equipo para la administración y el fiel cumplimiento de las normativas sefialadas en este documento para el ingreso, permanencia y evacuación de los templos y otras instalaciones religiosas.
  • Todos los templos religiosos deben tener un anuncio a la entrada del mismo con las normas de bioseguridad establecidas.

  • Informar a las personas mayores de 60 años y a los fieles que han tenido síntomas de fiebre, gripe, tos, malestar general, abstenerse de asistir a las ceremonias religiosas.
  • Preparar el lugar de celebración con la mayor iluminación y ventilación natural posible,   (evitar espacios cerrados con aire acondicionado) acatando las medidas de  distanciamiento  social  de 1,5  metros  hacia  los  lados,  adelante  y  atrás, respetando un máximo de 40% del aforo total.
  • Las instalaciones, incluyendo pisos, asientos, barandas y cualquier otro mobiliario o accesorio que pueda entrar en contacto con las personas durante los servicios religiosos, deberán ser desinfectados al finalizar cada ceremonia.
  • Durante los servicios religiosos se mantendrá una separación de distanciamiento social de 1,5 metros hacia los lados, adelante y atrás. Las familias que viven bajo un mismo techo (hogares), los miembros de un mismo hogar, podrán permanecer juntos dentro de los templos y otras instalaciones religiosas, manteniendo una distancia obligatoria de 1,5 metros hacia los lados, adelante y atrás con respecto a los miembros de otros hogares.
  • Antes de ingresar a las instalaciones, un miembro del equipo designado por la comunidad religiosa tomara la temperatura de cada persona utilizando para ello un  dispositivo  electrónico  especializado. No se permitirá la entrada a las instalaciones a quienes arrojen temperaturas sobre el estándar, así como tampoco a su grupo familiar (hogar).
  • Las puertas de los templos se mantendrán abiertas a la entrada y salida de las celebraciones, para que los fieles no tengan que tocarlas, ni sus manillas.
  • Los celebrantes que dirijan la ceremonia, deberán usar la mascarilla y lavarse las manos antes de iniciar la celebración.
  • Al momento de ingresar a las instalaciones se suministrara a cada persona, en la palma de la mano, una porción de gel con alcohol o algún otro liquido prescrito por la autoridad sanitaria y se le indicara el lugar que ocupara y en el que deberá permanecer durante el servicio religioso.
  • Todas  las  personas  que  asistan  a  los  servicios  religiosos  deberán  portar mascarillas que cubran de manera debida Boca y nariz. El use de las mascarillas es obligatorio durante la permanencia en las instalaciones.
  • Las ceremonias religiosas deberán adaptar su formato evitando aquellas practicas que implican algún tipo de contacto personal entre personas de hogares distintos, tales como abrazos, besos o pasar de mano en mano objetos de cualquier tipo.
  • Los utensilios utilizados en la ceremonia deben ser desinfectados rigurosamente.
  • Cada persona tendrá la obligación de retirarse de inmediato de los alrededores de las instalaciones. No se permitirá la permanencia de ningún grupo familiar en las afueras de los templos o instalaciones religiosas.
  • Micrófonos: al colocarse, deben limpiarse con algún desinfectante. Conviene que estén en su base, para evitar en lo posible ser tocados por una u otra persona. El que preside usará un micrófono para el solo durante toda la celebración, evitando así el peligro de contagio a los lectores y servidores.
  • Grupos musicales de los Ministerios. Los miembros de los grupos musicales deben estar separados al menos 1,5 metros uno de otro, y no intercambiar micrófonos. A los grupos musicales se les debe exhortar a que no hagan ensayos en sus casas todos juntos. Mientras dure la pandemia, los grupos musicales deben ser mas reducidos. También debe recortarse la duración de los cantos.
  • Durante la pandemia conviene suprimir todo tipo de procesión de dones. Si algún fiel lleva algo al templo, debe preverse un lugar donde colocarlo para luego ser recogido por los ministros o servidores. La colecta de dinero no se hará en el momento de la preparación de las ofrendas, sino al finalizar la ceremonia. Para tal fin se colocaran varias cestas en las puertas de los templos: allí depositaran los fieles su donativo.
  • Todas las ceremonias y sacramentos de eucaristías, como por ejemplo bautizos, matrimonios, comunión, etc.,  serán  incorporados  de  manera  progresiva,  de acuerdo al comportamiento de la curva de contagio del Covid-19, en el primer trimestre del año 2021.
  • La brigada de voluntarios que participan en las ceremonias, conviene que usen mascarilla y guantes durante su servicio y permanencia en el templo. Así mismo deben velar que se realice el funcionamiento adecuado y que se cumplan las normas establecidas para realizar la celebración.
  • Las consagraciones religiosas que tienen lugares cerrados, deben tener un aforo máximo de 40% de la capacidad de la infraestructura.
  • Deberán seguirse las indicaciones ya dadas, evitando las aglomeraciones. Las personas responsables del lugar sagrado se señalarán debidamente los lugares para la oración y para la adoración.

RESPONSABILIDADES DE LOS LÍDERES RELIGIOSOS: los diferentes líderes religiosos (jefes) de las Instituciones Religiosas serán los principales responsables del cumplimiento de las medidas de prevención y de bioseguridad en sus propias Instalaciones o templos religiosos. Deben ser vigilantes de las siguientes Medidas Generales:

  • El use obligatorio del Tapabocas.
  • El gel antibacterial y/o alcohol para las manos.
  • La desinfección de calzado.
  • El lavado obligatorio de las manos.
  • El distanciamiento físico a 1.5 metros de distancia.
  • La ventilación y desinfección de los espacios a utilizar antes y después de cada ceremonia.
  • Toma de temperatura.
  • La disponibilidad de un equipo de voluntarios o supervisores para la formación e información a los fieles de las diferentes medidas de prevención a tomar en cuenta.

Devocional «En ti confiaré» | 1 Corintios

1 Corintios | por Daniel Puerto

“Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es echo” (1 Co. 15:20).

La criónica es el proceso de congelar a una persona a 200°F (130°C) bajo cero después de fallecida. ¿Cuál es el propósito de la criónica? Esperar el progreso de la tecnología para descongelarte en el futuro e intentar revertir tu muerte. La criónica ha dado esperanza a muchas personas. Si tú deseas que te congelen después de morir, te costará unos US$200.000.

¿Cuál es tu esperanza? ¿Qué viene para ti después de la muerte? Tengo buenas noticias para ti, mejores noticias que la criónica. Todo aquel que se ha arrepentido de su pecado y confiado en Jesús como Salvador y Señor tiene algo mejor que esperar ante la realidad de la muerte: la resurrección. Esa es una esperanza verdadera, la única esperanza que existe.

Una defensa de la resurrección

La resurrección de Jesús es importante. Pablo se refiere a la resurrección 53 veces en sus cartas. El pasaje central de la literatura paulina para referirse a la resurrección de Cristo es 1 Corintios 15. En ese texto, el apóstol presenta una defensa convincente de este evento, el más importante de la historia de la humanidad. Muchos han tratado de negar que Jesús vivió, pero han quedado avergonzados ante la irrefutable evidencia histórica que confirma su vida y muerte en la cruz. Muchos también, no logrando negar la vida y muerte de Jesús, han presentado teorías para negar su resurrección, para negar la tumba vacía.

Hay quienes afirman que Cristo no murió realmente en la cruz, sino que se desmayó. Unos sugieren que hubo personas que tomaron el cuerpo de Jesús para deshacerse de él. Otros piensan que quienes visitaron la tumba se equivocaron de lugar. Algunos creen que realmente nadie constató que la tumba estaba vacía. Mientras que otro grupo de personas alega que nadie vio a Jesús sino fueron meramente alucinaciones.

¿Cómo se debe responder a esas teorías? Pablo responde en 1 Corintios 15:1-11 usando la evidencia que debe ser usada para corroborar cualquier evento histórico: testigos fidedignos. En resumen, Pablo dice: “Quien niega la resurrección de Cristo, debe tener una conversación con los testigos oculares que vieron al Cristo resucitado. Todavía están vivos muchos de ellos”. Cuando Pablo escribió 1 Corintios aún muchos de los que vieron al Cristo resucitado estaban vivos. Así que no era difícil verificar la evidencia histórica disponible.

¿Qué si Cristo no resucitó?

En 1 Corintios 15:12-19, Pablo habla hipotéticamente sobre la posibilidad de que Cristo no hubiera resucitado.

Su intención es hablar de las hipotéticas consecuencias que habría si la resurrección de Jesús fuera una mentira. El resultado sería el siguiente: “nuestra predicación” sería vana (15:14a), “[nuestra] fe” sería vana (15:14b, 17a), seríamos “hallados falsos testigos de Dios” (15:15), “aún [estaríamos] en [nuestros] pecados” (15:17), “los que durmieron en Cristo perecieron” (15:18) y seríamos “los más dignos de conmiseración” (15:19). Si Jesús no hubiera resucitado estaríamos acabados.

Las buenas noticias

De nuevo, la buena noticia es que Cristo resucitó. Si Jesús estuviera muerto,
el cristianismo estuviera muerto. Pero Jesús está vivo, así que el cristianismo está vivo y en él tienes vida eterna. Por eso, completamente convencido de que Cristo resucitó, Pablo declara con voz de triunfo: “Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho” (15:20).

La palabra “primicias” significa “primeros frutos”. Esta es una palabra que hacía referencia a los primeros frutos que se obtenían al comienzo de la cosecha. Los israelitas se presentaban en el templo para traer la ofrenda de las primicias, la cual garantizaba al pueblo que el resto de la cosecha vendría.

Cristo es las “primicias”. Él murió y tres días después se levantó, saliendo de la tumba para nunca más ver la muerte. Su resurrección te garantiza que habrá una cosecha. Viene un día en el que todo el pueblo de Dios será resucitado para vida y entrará en el reino de Dios. Para Pablo, la resurrección de Cristo representó el comienzo de algo grande. Su resurrección solamente es el punto de partida de la resurrección de los redimidos. Cuando Cristo se levantó de los muertos él garantizó el resto de la cosecha. Un día, todos los que han puesto su fe en él tendrán cuerpos glorificados y serán como él.

Tu esperanza

Mientras algunos ponen su esperanza en el avance de la ciencia y en la criónica, ¿dónde está tu esperanza? Ante el dolor y la adversidad, ante la enfermedad y la traición de amigos, ante la corrupción de las autoridades y la pérdida de empleo, ante el sufrimiento y la muerte, tú puedes poner tu esperanza en el Salvador, Jesucristo, quien sufrió, se enfrentó a la muerte y la venció para siempre.

Si estás en Cristo serás resucitado como él fue resucitado, recibirás un cuerpo nuevo que no experimentará más enfermedad, dolor, sufrimiento, pecado ni muerte. Habitarás con Cristo y con el pueblo de Dios por la eternidad.

Mi oración es que esta esperanza anime tu corazón y levante tu rostro porque “ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”
(Ro. 13:11).

Para reflexionar

¡Qué gran esperanza tienes en Jesús! Así como él resucitó, resucitarás para vivir eternamente con él. Confía en que él será fiel en cumplir su palabra, sostenerte hasta el final y llevarte a la gloria.


Nota del Editor: Este escrito forma parte del Libro: «En ti Confiaré» Meditando en la Fidelidad de Dios en el Nuevo Testamento, publicado por Editorial Bautista Independiente | Usado con permiso | Puedes descargar gratis este y otros recursos aquí

En Ti Confiaré
En Ti Confiaré te ayudará a pensar bíblicamente acerca de la fidelidad de Dios de tal manera que confíes más en él. Dios es fiel y su Palabra lo declara. El libro En Ti Confiaré, escrito por más de veinte teólogos y pastores hispanohablantes brinda veintisiete reflexiones basadas en cada libro del Nuevo Testamento. Estos devocionales te ayudarán a meditar profundamente sobre la fidelidad de Dios. Te animarán, cuando estés pasando por pruebas y dificultades, a acudir a él. Él es fiel y te sostendrá. | Josué Pineda Dale, editor general.

Cuando nuestros hijos pecan ¿Cómo actuamos?

 

Nota del Editor: esta es la I parte de la nueva serie «Mi reacción cuando mi hijo peca»

«Me estás colmando la paciencia  con tu pecado», «Estás rebosando mis límites», «Estoy hasta aquí (señalando con la mano por encima de la cabeza)» Seguro son frases que como padres conocemos muy bien, y es que las usamos comúnmente para expresar nuestro agotamiento mental y físico, cuando nuestros hijos llevan al tope nuestra paciencia.

Un bebé, un niño, un adolescente, van a probar nuestra paciencia hasta el límite y más allá. Sin duda, hay días donde parece que nacieron para probar nuestro aguante.

Hay momentos donde queremos tirar la toalla y ya, dejar que hagan lo que quieran y después vemos cómo lo arreglamos.

Y es que así parece que se resuelve fácilmente todo ¿no? «Llegué a mi límite contigo y ya me cansé». Sin embargo, no corregir la actitud equivocada que presenta constantemente nuestros hijos, nos puede parecer la solución menos agotadora ante la realidad de lucha que se nos presenta día a día. Pero el dejarnos convencer por esta falsedad, nos puede causar grandes males, peores a los que estamos evitando.

El dejar de corregir las actitudes de pecado que se evidencian en nuestros hijos,  es dejar sus almas en manos del diablo. Sí, así como lo leyeron, su comportamiento es por una razón y debemos hacernos conscientes de algunas verdades antes de tomar una decisión que deje desprovista el alma de nuestros pequeños. Necesitamos pedir a Dios paciencia ante sus pecados.

Compartiremos en esta nueva serie tres verdades que nos ayudarán a ver la importancia de desarrollar la paciencia ante el pecado o malas acciones de nuestros hijos.

Primera verdad:

Mi hijo es un pecador. ¡Sí! Muchas personas consideran a los niños unos angelitos en los cuales no hay maldad, pero esto es falso. En Romanos 3:23 RV dice: “Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios” y cuando se refiere a todos también incluye a los niños. ¿Le enseñas a tu hijo a pegarle a otros niños? ¿Le enseñas a tu hijo a ser egoísta con sus juguetes? ¿Le enseñas a tu hijo a enojarse cuando no hacen lo que él o ella quiere?

Estas preguntas nos darán una idea de dónde viene la necedad que hay que su corazón. Como padres, debemos estar conscientes de la verdad que nos revela ese verso de Romanos; nuestros hijos hacen lo malo porque son pecadores, no son pecadores por lo que hacen. Ver las acciones de nuestros hijos como una evidencia del pecado que habita en su carne, nos debe mover a misericordia. La misericordia más amplia que podemos mostrar hacia nuestros hijos pecadores es no abandonar la corrección que necesariamente requieren.

Ahora que conozco esta verdad, ¿Qué debo hacer?

En 2 Pedro 1:12-13 BLS dice: “Por eso yo les seguiré recordando siempre todo esto, aun cuando ya lo saben y siguen creyendo en la verdad que les enseñaron. Mientras yo viva, creo que es mi deber recordarles todo esto”

Pedro tenía conciencia de su responsabilidad frente a aquellos que habían escuchado y creído en el mensaje de salvación que él proclamaba. Esta responsabilidad debía abarcar toda su vida, y consistía en ayudar a sus amigos a crecer espiritualmente, recordándoles siempre las buenas cosas que debían hacer, y las malas que debían dejar.

Así mismo, como padres, tenemos la responsabilidad de estar siempre recordándoles las buenas cosas que esperamos y deseamos que hagan nuestros hijos, porque ellos nos fueron dados en calidad de préstamo por Dios, y en nuestras manos está presentarles el evangelio para que pasen de la condición de pecadores a justificados por la sangre de Jesús.

Si alguna vez sientes que quieres dejar de reprender, exhortar o enseñar una y otra vez a tu hijo, sintiendo que ya no tienes paciencia ante su pecado, recuerda enfáticamente que él te tiene a ti, en primera instancia, para que corrijas su pecado, mostrándole la misericordia que Dios ha mostrado contigo.

En la próxima publicación estaremos descubriendo la segunda verdad que nos ayudará a ver la importancia de desarrollar la paciencia hacia las acciones de nuestros hijos.


Este artículo ha sido publicado originalmente en el Blog de la Autora Blog 1díademamá

Cómo ser una madre cristiana efectiva

Seguramente a todas nos pasa. Nos cuestionamos demasiado. Nosotras las madres siempre estamos evaluando nuestro rol, a diario. Por nuestra mente pasan muchos pensamientos de juicio hacia el papel que ejercemos con nuestros hijos. «¿Lo estaré haciendo bien?», «¿Mis hijos serán felices con mi crianza?», «¿Mis actitudes le harán daño?», «¿Los estaré educando correctamente?», «¿Le estaré dando la alimentación adecuada?», «¿Será que hice mal pegándoles?», «¿Los habré castigado muy fuerte?», «¿Me habré sobrepasado en la disciplina?»… 

Nuestra mente piensa demasiado. Nos cuestionamos mucho preciosas mamás. ¡Queremos ser madres perfectas, intachables! Allí está nuestro problema. Es una gran debilidad. No significa que no vayamos a cumplir nuestro rol, que no seamos madres eficaces, o que no cumplamos con el diseño divino que Dios nos dio a nosotras las madres. El problema está en tratar de querer hacerlo todo «bien», «perfecto», sin defectos. Esto es imposible. Si seguimos intentándolo de esta manera, nos agotaremos mental y físicamente. Es tiempo de dar un alto a tantos cuestionamientos, y confiar en el Señor CADA DÍA para ser madres eficaces, no perfectas. 
La madre que desea ser «perfecta» en la crianza, siempre tendrá ese dilema: «¿Por qué lo hice?», «¿Cómo lo hice?», «No debí hacerlo», «Soy la peor», «No me lo perdono», «Debí hacerlo mejor», «Debí ser diferente», «Soy culpable». Esto no quiere decir que no vamos a evaluarnos como madres, acerca de cómo estamos cumpliendo nuestro papel. Pero debemos aprender a lidiar con estos dilemas, con estos cuestionamientos. Dios está dispuesto a aliviar nuestra alma y refrescar nuestro espíritu agotado y abrumado.
Estos dilemas, cuestionamientos y pensamientos de juicio, nos demuestran una sola cosa: Somos madres imperfectas, necesitadas de nuestro buen Dios perfecto. Nos demuestra nuestra fragilidad como humanas, y nuestra falibilidad. Revela nuestra incapacidad como madres, pero nos lleva a depender de Dios en esta hermosa y abrumadora labor. Necesitaremos a Dios cada día de nuestra maternidad. Necesitamos ser redimidas por Él y por su amor mostrado en la Cruz.

¿Cómo ser buenas madres?
Cuando Jesús estaba por emprender su camino a Jerusalén, un hombre se le acercó corriendo, se arrodilló y le preguntó:
—Maestro bueno, ¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?
—¿Por qué me llamas bueno? —preguntó Jesús—. Solo Dios es verdaderamente bueno.
Marcos 10:17-18 NTV
✓ El único bueno es Dios.
✓ Dios, fuente de bondad, es el único que puede ayudarnos a cumplir nuestro rol de madres.
✓  Nuestro Dios bueno, puede darnos de su bondad para mostrarla, cada día, a nuestros hijos.
«No hay ni un solo justo, ni siquiera uno. Nadie es realmente sabio, nadie busca a Dios. Todos se desviaron, todos se volvieron inútiles. No hay ni uno que haga lo bueno, ni uno solo» 
Romanos 3:10 NTV
 
Somos imperfectas, somos implacables, malas e injustas; recordemos que somos pecadoras. Necesitamos la bondad de Dios, impresa en nuestros corazones, para poder ser madres eficaces. Dios es el único que puede enseñarnos a amar a nuestros hijos, a disciplinarlos equilibradamente, a bendecirlos a diario con palabras de vida. Vayamos a los pies de la cruz, cada día.  Humillemos nuestro corazón ante Su presencia. El amor incondicional de nuestro Buen Dios, mostrado en la cruz, puede hacernos amar y ser bondadosas con nuestros vástagos. 
 
Necesitamos aceptar ese amor. Necesitamos creer en su amor. Aunque somos indignas e inmerecedoras, Él nos lo da. No importa cómo hayamos actuado hoy con nuestros hijos, mañana Él nos da una nueva oportunidad para hacerlo mejor, bajo su guía y Gracia.
Dios sabe que nuestro anhelo es serle fiel en llevar a cabo esa responsabilidad que nos delegó como madres. Él conoce nuestro interior y sabe que le amamos, que deseamos honrarle en nuestra maternidad y darle la Gloria solo a Él.
La maternidad es la herramienta más poderosa que Dios usa para transformar nuestras vidas, nuestro carácter; para depender más de Él, y ser auxiliadas por Él. Porque Él se complace en bendecirnos, en ayudarnos, en mostrarnos su favor a diario para que lo entreguemos a nuestros hijos. Él ama darnos la victoria diaria en nuestro rol de madres. Estos versículos lo confirman:
  • El Señor fortalece a su pueblo; el Señor bendice a su pueblo con la paz. Salmos 29:11
  • Porque el SEÑOR se deleita en su pueblo; él corona al humilde con victoria. Salmo 149:4
  • Al que es honrado, él le concede el tesoro del sentido común. Él es un escudo para los que caminan con integridad. Proverbios 2:7 
  • «Estaba listo para responder, pero nadie me pedía ayuda; estaba listo para dejarme encontrar, pero nadie me buscaba. “¡Aquí estoy, aquí estoy!”. Isaías 65:1
  • Les responderé antes que me llamen. Cuando aún estén hablando de lo que necesiten, ¡me adelantaré y responderé a sus oraciones! Isaías 65:24
Que esta sea nuestra oración siempre
Y ahora, que el Dios de paz
—quien levantó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús,
el gran Pastor de las ovejas, y que ratificó un pacto eterno con su sangre—
los capacite con todo lo que necesiten para hacer su voluntad.

Que él produzca en ustedes, mediante el poder de Jesucristo, todo lo bueno que a él le agrada.

¡A él sea toda la gloria por siempre y para siempre! Amén.

Originalmente publicado en el Blog Vestigios en el Corazón

Cinco dólares

La joven misionera regresaba a casa junto a su mentora, la señorita Bird, después de semanas evangelizando en las zonas montañosas en donde estaban asignadas. Cada noche habían efectuado reuniones en los locales de las escuelas, alumbradas con lámparas de querosene y teniendo como audiencia a rudos montañeses que colocaban sus escopetas a un lado para escuchar el mensaje del Evangelio.

Dormían en lugares distintos. Era frecuente que en las mañanas escucharan al pie de la ventana el escandaloso cacareo de los pollos afuera. Al ser llamadas a desayunar, había en la mesa pollo frito, galletas y salsa, tazones de jalea de fresa y jarras de leche fría. Las alimentaban bien los santos de Dios y familias interesadas en las Buenas Nuevas.

Aquella tarde volvían a casa y se encontraron con su abandonada cabaña, sin leña cortada para el fuego y sin un centavo de dólar para comprar comida. Eran los años de la Gran Depresión. Ambas misioneras se postraron de rodillas y en oración pidieron a Dios les proveyera de cinco dólares para comprar alimentos. En aquellos años terribles para la economía del mundo, eso era suficiente para surtir la despensa. Esto nos recuerda a Filipenses 4:6:

«Por nada, estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias».

Aun oraban cuando tocaron a la puerta. Era un montañés empobrecido y tres de sus hijos, descalzos. Solicitaba zapatos para sus niños. La señorita Bird pidió al caballero cortar la leña para el fuego, entretanto enviaba a la joven misionera al gran barril  en donde estaban las donaciones de ropas y calzado que iglesias enviaban para ayudar a la obra social de la misión.

Mientras uno de los chicos se probaba sus zapatos, halló en uno de ellos un arrugado papel que entregó a su benefactora. Al desenvolverlo, ésta halló cinco dólares en billetes de uno. «En alguna parte, en alguna iglesia del norte, alguien había echado su pan sobre las aguas y había llegado hasta nosotros en las montañas en el momento justo de nuestra necesidad». Se cumplía Isaías 65:24: «Antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo responderé» (Llamada a ser una mensajera. Autobiografía de Ruth de Olson. Pág.21).

¡Gloria a Dios! En tiempos de adversidad y de carencias, bueno es seguir confiando en Dios como fuente de toda provisión. Y no cerrar el corazón a la necesidad ajena porque en satisfacer la carencia de otro, puede estar la respuesta a la nuestra. ¡Dios nos guarde!

Usted, llene el tanque de otro

Corría el año 1975. La universitaria, recién graduada, había conseguido un buen empleo algo lejos de su pueblo natal. Una tarde de domingo decidió ir a visitar a un querido tío que vivía en otra ciudad cercana a su nueva residencia. También estaba deseosa de viajar en el Ford 1968 que su padre le había obsequiado al finalizar sus estudios.

Al caer la tarde, emprendió el regreso a casa pero el vehículo le advirtió que la aguja de la gasolina señalaba que solo le quedaba un cuarto de tanque. Pensó en pedirle dinero al tío pero la pena superó su sentido común. Cuando todavía distaba mucho de su destino, miró con alarma que el nivel de combustible daba para llegar a la próxima estación de servicio que estaba ubicada en medio de la nada.

A duras penas logró arrimar su carro hasta el surtidor y pidió al encargado que le cargara por lo menos medio tanque y ella le extendería un cheque ya que no tenía dinero en efectivo. En 1975 no había tarjeta de débito, ni de crédito, ni cajeros automáticos, y mucho menos pagomóvil. El bombero se negó a aceptar la oferta. Ella entonces le pidió la dejara pasar la noche con su carro en la gasolinera y al otro día buscaría la forma de ir hasta el pueblo próximo para cambiar un cheque en el banco.

El hartado empleado le dijo: -Puedes quedarte pero de inmediato llamo a la policía para que te detenga- El conductor de otro auto que se había estacionado en el surtidor contiguo, oyó parte de la conversación y se dio cuenta del aprieto de la choferesa. Cuando fue a ser cargado su tanque, el caballero le dijo al intransigente servidor: -¡Llene primero el tanque de ella! Y mostrando su cartera, agregó: -Yo pago. La joven le dijo: -¡No cargo dinero en efectivo. No puedo aceptar su bondad!-. -Llene el tanque- ordenó de nuevo, y viendo a la señorita de los apuros, agregó: -Algún día tú harás lo mismo por alguien más-.

La protagonista de nuestra historia dice: «No he dejado de buscar esa joven desvalida para socorrerla una noche en el camino. Entre tanto, por si nunca aparece, procuro realizar otros actos de bondad al azar. Aquel automovilista sereno siempre está en la bomba de al lado pidiéndole al surtidor que llene mi tanque primero».

Esta historia publicada en una famosa revista de circulación mundial, me hizo recordar a los asombrados discípulos viendo al Señor Jesucristo lavando los pies de cada uno de ellos en la noche previa a su muerte. Oigamos al discípulo amado:

«Así que después que les hubo lavado los pies, tomó su manto,volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro y Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros, Porque EJEMPLO OS HE DADO, PARA QUE COMO YO HE HECHO, VOSOTROS TAMBIÉN HAGÁIS»

Juan 13: 12-15 .

Las buenas obras, la solidaridad práctica, el socorro mutuo, son acciones propias del pueblo del Señor; un pueblo con vocación de servicio. Cada vez que hacemos algo a favor de otro, estamos «devolviendo» de alguna forma la bondad recibida anteriormente. Es una bendita cadena interminable. Tengamos siempre presente que

«A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar»

Proverbios 19:17.

Recuerde siempre llenar primero el tanque de otro. Dios le bendiga.

Curso Gratis | Cómo convertirme en una Mujer Virtuosa

El ministerio LifeWay, ha creado una plataforma educativa, interactiva y ministerial para equipar a los lideres y miembros de las Iglesias cristianas.

A propósito de nuestra sección Mujeres Virtuosas, queremos recomendar para ti el curso completamente online y gratuito: Cómo convertirme en una Mujer Virtuosa

Wendy Bello nos lleva por Proverbios para conocer las características de una mujer virtuosa. Ella nos anima a ser mujeres que vivan la vida como Dios la diseñó. Puedes adquirir el estudio bíblico que tiene como tema, Una Mujer Sabia. Tiempo estimado: 30 minutos.

¡Inscripción gratuita (haga clic aquí)!

Wendy Bello es original de Cuba y hoy día reside en Florida, tiene una licenciatura en lengua y literatura inglesa, es escritora de 4 libros, entre estos los Estudio Bíblicos, Decisiones que Transforman   y Una Mujer sabia. Está casada con Abel, y tienen dos hijos. Puedes visitar su blog personal: www.wendybelloblog.com

Otros cursos disponibles en español y gratis para ti